-
ME MIRÓ
A LOS OJOS
-
ERES TAN
SENCILLA
-
ARCILLA
ENTRE SUS MANOS
-
AVE MARÍA
-
MADRE DOLOROSA
-
SANTA MARÍA
DEL CAMINO
-
MADRE DEL
AMOR
-
MAGNIFICAT
-
AVE MARÍA
-
MADRE.
-
MADRE DE
LAS FAMILIAS
-
SOY LA ESCLAVA
DEL SEÑOR
-
ORA EN LO
ESCONDIDO
-
UNIDOS A
TODOS LOS PUEBLOS
-
MADRE DE
LOS POBRES
-
EL VOTO
-
QUIERO DARTE
GRACIAS
-
MADRE, CUANTAS
VECES
-
MAGNIFICAT
-
QUIERO DECIR
QUE SÍ
-
JUNTO A
TI, MARÍA
-
HIJA DE
SIÓN
-
MARÍA,
TÚ QUE VELAS
-
GRACIAS
MADRE
-
EL ANGELUS
-
SIEMPRE
ACUDIMOS A TI
-
VIRGEN SENCILLA
-
MÚSICA
DE DIOS
-
ERES MÁS
QUE EL MAR
-
TÚ
ERES MADRE
-
CAMINA CON
ELLA
-
SENTIMOS
MADRE
-
PORQUE ERES
TAN DISTINTA
-
HOY TE QUIERO
CANTAR
-
MARÍA
CON TU SÍ
-
TODO TUYO
SOY
-
ANGELUS
II
-
ES TAN DULCE
-
SALVE
-
MARÍA
MI AMOR VA HACIA TI.
-
AVE MARÍA
(Rafael)
-
MARÍA,
FIEL RECURSO
-
MI ALMA
CANTA EL AMOR DE DIOS
-
SOY TODO
TUYO
-
SONRISA
DEL PADRE.
-
DULCE MADRE
-
COMO TÚ
MARÍA
-
ERES MADRE
DE DIOS
-
CUAL PERFUME
LLEVA EL SÁNDALO
-
MADRE ¿DÓNDE
ESTÁS?
-
ACUÉRDATE,
MARÍA
-
LLÉVAME
PRONTO CONTIGO, MADRE
-
MADRE DE
DIOS
-
TE BUSCO
-
AVE MARÍA
-
MADRE Y
MUJER, MARÍA
-
ERES MADRE
MUY SENCILLA
-
QUIERO TENER
TUS OJOS
-
DOLOROSA
-
CON ELLA
SE PUEDE
-
HOY HE VUELTO
-
MADRE DE
LUZ
-
ERES MADRE,
ERES REINA
-
INMACULADA
VIRGEN
-
MADRE DEL
REDENTOR
-
LA VISITACIÓN

 |
|
-
Me miro a los ojos,
-
entre tanto llanto,
parece mentira,
-
que te hayan clavado,
-
que seas el pequeño
-
que lloró a mi lado y que
se dormía
-
estando entre mis brazos,
-
y que se reía al mirar el
Cielo,
-
y cuando rezaba se ponía
serio.
-
Sobre el madero de nogal
pequeño,
-
entre los doctores
-
se hallaba en el templo,
-
cuando pregunté
-
respondió con calma,
-
que de los asuntos
-
de Dios se trataba,
-
ese mismo niño
-
que hoy está en la Cruz
-
el Dios de los hombres
-
se llama Jesús.
-
Ese mismo hombre
-
ya no era un niño, en
aquella boda
-
le pedí más vino, le dio
de comer
-
a un millar de gente
-
a pobres y enfermos
-
les miró de frente,
-
y que se reía con quienes
más quiso,
-
y lloró en silencio al
morir su amigo.
-
Y ya cae la tarde,
-
se nublan los cielos,
-
pronto volverás
-
a tu Padre eterno,
-
duérmete pequeño,
-
duérmete mi niño,
-
yo ya te entregado todo
mi cariño,
-
como en Nazaret aquella
mañana,
-
he aquí tu sierva, he
aquí tu esclava.
-
Eres tan sencilla
-
como luz de amanecer,
-
eres Tú, María, fortaleza
de mi ser,
-
Tú eres flor, eres del
Señor,
-
te dejas acariciar por su
amor.
-
Eres tan humilde
-
como el vuelo de un
gorrión,
-
eres Tú María el regazo
del amor.
-
Tú eres flor, eres del
Señor,
-
te dejas acariciar por su
amor.
-
-
YO QUIERO ESTAR
-
EN LAS MANOS DEL SEÑOR
-
COMO TÚ,
-
PARA AMAR,
-
EN LAS MANOS DEL SEÑOR
-
COMO TÚ, COMO TÚ, COMO
TÚ.
-
-
Eres tan pequeña
-
como el canto de mi voz,
-
eres la grandeza
-
de Aquél que te modeló,
-
Tú eres flor, eres del
Señor
-
te dejas acariciar por su
amor.
-
Eres tan hermosa como el
cielo,
-
como el mar, eres Tú
María
-
como el gozo de soñar,
-
Tú eres flor eres del
Señor
-
te dejas acariciar por su
amor.
-
Eres madre muy sencilla,
-
criatura del Señor
-
Virgen pobre, Madre mía
-
llena de gracia y amor.
-
Fuiste arcilla entre sus
manos
-
y el Señor te modeló,
-
aceptaste ser su esclava
-
siempre dócil a su voz.
-
-
-
YO QUIERO SER
-
ARCILLA ENTRE SUS MANOS,
-
YO QUIERO SER
-
VASIJA DE SU AMOR,
-
QUIERO DEJAR LO MÍO
-
PARA ÉL; PARA ÉL.
-
-
No entendías sus palabras
-
pero respondes con fe
-
dejas que su amor te guíe
-
confiando siempre en Él.
-
Por su espíritu de vida
-
te dejaste transformar
-
te abandonas en sus manos
-
para hacer su voluntad.
-
Ave María, gratia plena
dominus tecum
-
benedicta tu in
mulieribus
-
et benedictus frutus ventris
tui Jesus.
-
Santa María, mater dei
ora pro nobis
-
pecatoribus nunc et in
hora mortis nostra.
-
AMÉN. (3)
-
-
Tiembla la tierra y
llora,
-
ha muerto el Redentor,
-
junto a la cruz, Señora,
-
mueres en tu dolor.
-
Hondo penar fecundo,
-
grande como el amor,
-
todo el dolor del mundo
-
llora en tu corazón.
-
-
Si la semilla muere,
-
nace una nueva flor,
-
vuestro dolor florece,
-
Madre en la redención.
-
Sobre tu alma herida
-
brota la flor mejor,
-
muerte que da la vida,
-
en la resurrección.
-
-
Ya no te quedas sola,
-
sola junto a la cruz,
-
somos también ahora
-
hijos como Jesús.
-
Ya no te quedas sola,
-
sola junto a la cruz,
-
Madre corredentora,
-
hoy nos has dado a luz.
-
-
Mientras recorres la vida
-
tú nunca sólo estas,
-
contigo por el camino,
-
Santa María va.
-
-
VEN CON NOSOTROS AL CAMINAR,
-
SANTA MARÍA, VEN (2)
-
-
Aunque te digan algunos
-
que nada puede cambiar,
-
lucha por un mundo nuevo
-
lucha por la verdad.
-
Si por el mundo los
hombres
-
sin conocerse van,
-
no niegues nunca tu mano
-
al que contigo está.
-
Aunque parezcan tus pasos
-
inútil caminar,
-
tú vas haciendo camino,
-
otro lo seguirá.
María, madre del amor
refugio y paz del pecador,
concedenos tu protección
y en nuestra hora llámanos
María, madre de la Fe
callada fe de Nazaret,
el mundo busca en quien creer
y en las tinieblas quieren ver
María, ejemplo en mi esperar
en Dios supiste confiar
en el dolor y la ansiedad,
nos guarde siempre.
MI ALMA GLORIFICA AL SEÑOR
MI DIOS, GÓZASE MI ESPÍRITU EN MI SALVADOR,
ÉL ES MI ALEGRÍA,
ES MI PLENITUD
ÉL ES TODO PARA MÍ.
Ha mirado la bajeza de su
sierva
muy dichosa me dirán todos
los pueblos porque en mí ha hecho grandes maravillas
el que todo puede
cuyo nombre es Santo.
Su clemencia se derrama por
los siglos
sobre aquellos que le temen
y le aman
desplegó el gran poder de
su derecha
dispersó a los que piensan
que son
algo
Derribó a los potentados de
su trono
y ensalzó a los humildes y
a los pobres
los
hambrientos
se saciaron de sus bienes
y alejó de sí vacíos a los
ricos.
Ha auxiliado a su siervo
Israel
acordándose de la
misericordia
como antes ya lo había
prometido
a Abraham y descendientes
para siempre.
Tantas cosas en la vida
nos ofrecen plenitud
y no son más que mentiras
que desgastan mi inquietud.
Tú has llenado mi
existencia
al quererme de verdad,
yo quisiera Madre buena
amarte más.
En silencio escuchabas
la palabra de Jesús
y la hacías pan de vida,
meditando en tu interior.
La semilla que ha caído
ya germina y está en flor,
con el corazón en fiesta
cantaré.
AVE MARÍA (4)
Desde que yo era muy niño
has estado junto a mí
y guiado de tu mano
aprendí a decir sí.
Al calor de la esperanza,
nunca se enfrió mi fe
y en la noche más oscura
fuiste luz.
No me dejes, Madre mía,
ven conmigo al caminar,
quiero compartir mi vida
y crear fraternidad.
Muchas cosas en nosotros
son el fruto de tu amor,
la plegaria más sencilla
cantaré.
Madre, benditos brazos de
Madre
atenta siempre al que busca
tu consuelo y amor.
Madre, pendiente de cada
hijo
tu sufrimiento de Madre
qué dulce es tu corazón.
MADRE,
YO VENERO TU NOMBRE
EN TI MI DIOS SE HIZO HUMILDE
PARA SALVAR A TODO HOMBRE
MADRE,
BENDITA ENTRE LAS MUJERES
¡OH MADRE! EN ESTE DÍA
SIENTO TU MANO JUNTO A MÍ.
Madre, siento en mí tu
presencia
tan humilde y callada
pero tan llena de amor.
Madre, sólo decir “sí”
sabes
a la voluntad del Padre,
qué dulce es tu corazón.
Madre de las
familias,
danos tu paz,
madre, Virgen
María,
tu bendición.
Siembra en esta familia tu
amor a Dios
hazla fiel y sencilla,
hazla mejor.
Dales tu valentía, tu
decisión
ponles en su camino huellas
de amor.
(Madre, Madre de las familias danos tu paz Virgen
María danos hoy tu bendición)
En una pequeña aldea
hace casi dos mil años
una niña pequeña
sueña con vivir amando.
Ella guarda tanto amor
en el fondo de su alma
que al pedirle Dios su ser
contestó con estas
palabras:
SÍ SOY LA ESCLAVA DEL SEÑOR
SOY LA ESCLAVA DE SU AMOR
HÁGASE SU VOLUNTAD.
En una noche de invierno
la semilla dio su fruto,
el hijo de María
abrió sus ojos al mundo.
Desde la llave que abrió
las puertas del paraíso
por tu gracia y por tu amor
te alabamos todos tus
hijos.
Conozco un hombre que supo
caminar
supo ser hombre y mi vida
cambiar.
Sé que decía a mucha gente:
“Ven,
ven y sígueme”, “ven y
sígueme”
Y muchos le seguían
y muchos le escuchaban,
Él trabajaba regalando la
Palabra
Y mientras Él hacía esto
alguien en lo escondido
oraba,
un corazón puro lleno de
esperanza.
Por e so
siempre María
contigo estoy
siempre María
conmigo estáS
ora por mi vida,
dame tu bondad
ora en lo escondido
ora por la paz.
Yo canto al Señor porque es
grande,
me alegro en el Dios que me
salva,
feliz me dirán las
naciones,
en mí descansó su mirada.
Unidos a todos los pueblos,
CANTEMOS al Dios que nos salva.
Él hizo en mí obras
grandes,
su amor es más grande que
el tiempo.
Triunfó sobre el mal de
este mundo,
derriba a los hombres
soberbios.
No quiere el poder de unos
pocos,
del polvo a los hombres
levanta,
dio pan a los hombres
hambrientos,
dejando a los ricos sin
nada.
Libera a todos los hombres
cumpliendo la eterna
promesa
que hizo a favor de su
pueblo,
los pueblos de toda la
tierra.
Madre de los pobres,
los humildes y sencillos,
de los tristes y los niños
que confían siempre en Dios
Tú la más pobre
porque nada ambicionaste
Tú, perseguida,
vas huyendo de Belén,
tú que un pesebre
ofreciste al rey del cielo,
toda tu riqueza fue tenerle
sólo a Él.
Tú que en sus manos
sin temor te abandonaste,
Tú que aceptaste
ser la esclava de Señor
vas entonando un poema de
alegría
canta alma mía
porque Dios te engrandeció.
Tú que has vivido
el dolor y la pobreza
tú que has sufrido
en la noche sin hogar
tú que eres Madre
de los pobres y olvidados
eres el consuelo
del que reza en su llorar.

Pocos años contaba María
cuando ya hiciera
voto de virginidad
que guardara su pureza.
¿Qué es lo que había en su
mente
para tomar tal postura?
Si por niña es imposible
que supiese lo que es pura.
Guardó lo mejor que tuvo
y sin saber se fió
eso hemos de hacer todos
guardar algo para Dios
pues quÉ generoso es dar
cuanto más mucho mejor
pues nada es de nosotros
nada es de nosotros
porque todo es de Dios.
Siguió creciendo en sus
años
hasta conocer a José
sólo una condición puso:
varón no he de conocer;
uniré a ti mi vida
hasta que nos llame Él,
lo que es de Dios se lo
guardo
en lo demás seré fiel.
Quiero darte gracias
porque con tu gran amor
tú me has dado, Madre,
el secreto de la vida.
En tu corazón ocultaste tu
dolor,
sólo tu sonrisa descubriste
para mí.
Gracias porque
tÚ me has dado la vida,
mientras en TI
sólo había dolor,
Madre, hoy mi alma te dice gracias,
gracias hoy por tu amor.
Si tal vez mañana no estaré
cerca de ti,
quedará tu amor, una luz
dentro de mí.
Madre, cuántas veces
he oído hablar de Ti,
cuántas frases bellas
de canciones han salido.
Y es que hay algo en Ti
que nunca podré yo
explicar,
pero es que te miro,
pero es que te canto,
hay algo que brilla en Ti.
Oyes mi canto llorón,
pido en rincones y calles,
quiero que el mundo sea mejor; quiero la luz
de nuestro sol.
Con tu fuerza y tu mirada
me has hecho olvidar, con tu gracia he aprendido a vivir en Dios.
Pero hay veces que me hundo
y no puedo más. Rezo y pienso mucho, mirando hacia arriba,
hay algo que brilla en Ti.
Yo cantaré al Señor un
himno grande.
Yo cantaré al Señor una
canción.
Mi alma se engrandece
mi alma canta al Señor (2).
Proclama mi alma
la grandeza de Dios,
se alegra mi espíritu
en Dios mi salvador
porque ha mirado
la humillación de su
sierva,
la humillación de su
sierva.
Cantad conmigo la grandeza
de Dios.
Todas las naciones alabad
al Señor.
Quiero decir que sí (5)
como Tú, María,
como Tú, un día, como Tú,
María.
Quiero entregarme a Él (5)
como Tú María,
como Tú, un día, como Tú,
María.
Quiero alabarle a Él (4).
Junto a ti, María,
como
un niño quiero estar,
tómame en tus brazos,
guíame en mi caminar.
Quiero que me eduques,
que me enseñes a rezar,
hazme transparente,
lléname de paz.
Madre (8)
Gracias madre mía
por llevarnos a Jesús,
haznos más humildes,
tan sencillos como Tú.
Gracias madre mía
por abrir tu corazón
porque nos congregas
y nos das tu amor.
Alégrate, hija de Sión
Yahvé está en medio de ti,
alégrate, alégrate.
TÚ eres la gloria
de Jerusalén,
tÚ la alegría de Israel,
Tú ERES el orgullo
de nuestra raza.
Bendita eres entre las
mujeres,
bendito el fruto de tu
vientre,
alégrate, alégrate.
María Tú
que velas junto a MÍ
y ves el fuego
de mi inquietud
María, Madre
ensÉñame a vivir
con ritmo alegre
de juventud.
Ven Señora a nuestra
soledad
ven a nuestro corazón,
a tantas esperanzas que se
han muerto
a nuestro caminar sin
ilusión.
Ven y danos la alegría
que nace de la fe y del
amor,
el gozo de las almas que
confían
en medio del esfuerzo y el
dolor.
Ven y danos tu esperanza
para sonreír en la
aflicción,
la mano que del suelo nos
levanta,
la gracia de la paz y del
perdón.
Ven y danos confianza,
sonrisa que en tu seno
floreció, sabiendo que en las dudas y tormentas
jamás nos abandona nuestro
Dios.
Gracias, Madre,
por tu presencia.
Tu nos llevas a
Jesús.
Gracias, Madre
por tu silencio.
TÚ estimulas
nuestra fe.
Gracias porque eres muy
sencilla,
gracias porque eres llena
de gracia.
Gracias, Madre, gracias.
Gracias por tu vida tan
callada,
gracias porque vives la
palabra.
Gracias, Madre, gracias.
Gracias por tu corazón
abierto,
gracias por vivir un sí
constante.
Gracias, Madre, gracias.
Porque te abandonas en sus
manos,
porque siempre vives la
esperanza
Gracias, Madre, gracias.
Gracias porque Tú sigues
amando,
gracias porque Tú vas
actuando.
Gracias, Madre, gracias.
Porque Tú haces todo entre
nosotros,
porque Tú nos quieres como
a hijos.
Gracias, Madre, gracias.
-El Ángel del Señor anunció
a María
y concibió por obra del
Espíritu Santo
-“He aquí la esclava del
Señor
hágase en mí según tu
palabra”
-Y el verbo se hizo hombre
y habita entre nosotros.
Ruega por nosotros
Santa Madre
de Dios
para que seamos dignos de
alcanzar
las promesas de nuestro
Señor Jesucristo Amén.
Hay muchas cosas que
cambian
modas que vienen y pasan
ideas que nacen y mueren
estrellas que pronto se
apagan.
Mas tú no pasas Señora,
tú nunca puedes morir,
cuando en el alma se llora
siempre acudimos a ti.
Cuando la angustia me llena
en un temblor dolorido
aflora un recuerdo dormido
que pone tu nombre en mi
pena.
Cuando se anhela la aurora
cuando se ansia vivir
cuando en el alma se llora
siempre acudimos a Ti.
Aunque me digan algunos
que eres tan sólo un pasado
yo sé que tu amor no ha
cambiado,
yo sé que me sigues
queriendo.
Oye mi canto que implora
Madre que estás junto a mí
Cuando en el alma se llora
siempre acudimos a Ti.
Virgen sencilla y humilde,
que viviste en Nazaret,
casa de los hijos pobres
que abren sus manos a Ti.
Dios te ensalzó y te hizo
grande en tu misma
pequeñez,
haznos niños a nosotros
para dejarnos en Él.
Tú nos miras desde
el cielo,
nos hablas al
corazón,
con un abrazo de
Madre,
nos envuelves eN tu
amor.
Madre de los hijos pobres,
de los que buscan a Dios,
danos tu fe y confianza,
danos tu entrega y amor,
en tu silencio interior
escuchaste su Palabra,
con el corazón abierto,
viviste sólo por Él.
Me quedé sin voz con que
cantar
y mi alma vacía dormía en
sequedad.
Y pensé para mí:
me pondré en sus manos,
manos de madre me dejaré en
su amor
Y tú María,
hazme música de
Dios,
y TÚ María, anima
tÚ
las cuerdas de mi
alma, aleluya, amÉn.
María acompaña tú mi
caminar,
yo solo no puedo, ayúdame a
andar,
y pensé para mí...
Eres más que el mar,
la gota de rocío en el
arenal,
la flor nacida en medio del
pedregal
a fuerza de esperanza, fe y
caridad,
así eres Tú, María de
Jesús.
Siento una vez más
tu mano dirigiendo mi
caminar,
tus ojos encendiendo mi
oscuridad,
tu corazón de Madre
latiendo está,
junto a la cruz, María de
Jesús.
LlÉvame hasta Él
y esconde mi lucero
en tu amanecer,
aviva en mi alma el
fuego
de tu querer
y apagaré mi sed.
Dame de beber
la sangre del
cordero
que fue a nacer
del seno inmaculado
de Ti mujer
de noche allá en
Belén.
Sólo una vez más,
dirige mi sendero hacia ese
portal
y esconde mi camino en tu
caminar
para borrar las huellas de
todo mal,
así eres tú, María de
Jesús.
En la oscuridad, acude a mi
regazo para llorar, que yo sé de consuelos y de humildad
y siembro amor y vida de
eternidad,
así soy yo, María de Jesús.
Tú eres Madre, estás aquí,
me acompañas y me cuidas
con amor.
Tú eres Madre, estás aquí y
me ayudas, como tú a decir sí.
TÚ estÁs cerca junto a mÍ
y en silencio vas orando ante el Señor.
TÚ eres Madre del amor
vives cerca de los hombres del dolor.
En las calles de la ciudad,
en la gente que trabaja por
su pan,
vives, Madre, en el hogar
de la gente de sencillo
corazón.
En los niños y en la flor,
en el joven que posee una
inquietud,
vives Madre, dando paz
al anciano que te reza en
soledad.
Aunque el camino
no te ayude a avanzar,
aunque no veas la luz,
aunque no encuentres paz,
aunque la tarde caiga en su
anochecer,
aunque el cielo esté gris,
aunque no encuentres fe.
Camina con ella
buscando la paz
ayudando a la gente a encontrar la verdad, buscando tu puesto,
sabiendo entregar
a los hombres
tu fuerza y tu paz.
Sembrar una paz universal,
cantar y amar,
saber encontrar tu libertad
en este mundo sin sal.
Sentimos Madre, que aquel
adiós
tan sólo fue un hasta
siempre
y nuestra ilusión queda
puesta en Ti
para perseverar en nuestro
ideal.
Y al llegar
quiero expresarte mi amor
que aunque pequeño
siempre espera ver
tu lealtad tu decisión,
tu sí a Dios.
Y al mirar
al horizonte y verte allí
como un destello inmenso
que nos da tu luz,
Madre, solo gracias
quiero dar.
Virgen sencilla, Virgen
humilde,
Tú que eres Madre
de nuestra ilusión,
ayúdanos, por favor,
para perseverar
en el camino hacia Dios.
Porque eres tan distinta de las
demás
porque siempre sonríes cuando
te vas;
me estás queriendo siempre, no
te cansas jamás;
porque se hará un vacío nunca
lleno si te vas.
Por
todo eso
y
tal como soy
para
darte las gracias
te
canto hoy
te
pido que me ayudes
a
ser mejor
a
parecerme a Ti.
Dame
tu fuerza tu libertad tu confianza en Dios,
Tu
fidelidad,
y
tal vez como tÚ
llegue a responder,
a
decir que sÍ.
Porque eres transparente
y dejas ver a Dios,
porque es imposible
compararnos las dos,
porque eres inocente
y no conoces el mal,
porque sigues luchando
aunque a otros les da igual.
|
|
Hoy te quiero cantar,
hoy te quiero rezar,
Madre mía del cielo;
si en mi alma hay dolor
busco apoyo en tu amor
y hallo en Ti mi consuelo.
Hoy
te quiero cantar,
hoy
te quiero rezar,
mi
plegaria es canción;
yo
te quiero ofrecer
lo
más bello y mejor
que
hay en mi corazón (2)
Porque tienes a Dios (2),
Madre todo lo puedes;
soy tu hijo también (2)
y por eso me quieres.
Dios te quiso elegir (2)
como puente y camino
que une al nombre con Dios (2)
en abrazo divino.
María con tu sí, cambiaste la
vida
abriendo el Evangelio de amor
para unos hombres sin paz.
María, tu abandono en la fe
construye cada día
una Iglesia que camina junto a
Dios
y persigue caminos de unidad.
Eres
Evangelio
eres
palabra de Dios,
eres
llama viva eres sal (MARÍA)
eres
el silencio
que
mi voz proclamará
que
Jesús es la verdad.
María, con tu dolor
acompañas al Hijo
en su obra redentora
y su afán de salvación
por un mundo lleno de ansiedad.
María, ayúdanos
a forjar nuestras vidas
y seamos un espejo
donde vean los demás
tu amor, silencio y humildad.
36 TODO TUYO SOY
Todo tuyo soy,
María todo tuyo soy,
todo lo que tengo es
tuyo
y todo lo mío te doy.
Si amanece hoy en mi vida
es sólo gracias a ti,
Tú me diste la alegría
cuando yo te la pedí.
Cuando yo ya me perdía,
Madre, tú estabas allí
y del suelo recogías
lo que quedaba de mí.
Cambiaste mi despedida
y me mostraste tu amor,
tú eres la esperanza mía
y así me llevas a Dios.
Para Él en ese día
robaste mi corazón,
aunque no te merecía,
tú fuiste mi vocación.
Con los últimos destellos de la
luz
una tarde de silencio
mensajero de la vida
trae semillas de esperanza.
Hasta el último latido de mi
ser
hoy lo pongo entre tus manos
si Tú quieres que yo viva
para Ti yo viviré.
Hágase tu carne en mí,
el verbo y la vida,
Tu carne y tu amor,
es la cuna de mi amor.
El que ha dado a los ocasos su
color,
el sonido a las cascadas
quien levanta la mañana
y mantiene mi alegría.
El que espera tras la lucha y
el dolor
quien dio el oro a los
trigales,
quien creó la primavera,
barrió el polvo y se encarnó.
Es tan dulce saberte tan cerca
es tan bello sentirte tan Madre
que mi trémulo labio no sabe
de tu Amor la dulzura cantar.
En tu nombre se encierra poesía
de tu rostro la luz me enamora
y a mi alma pequeña le arroban
tus delicias de Amor maternal.
Si te miro me siento mirada,
si te invoco tú secas mi
llanto,
si te pido cobijo, tu mano
me resguarda del mundo y del
mal.
Como Madre Tú cuidas mis pasos
cuando río feliz cuando duermo,
cuando lloro orfandad, cuando enfermo
siento cerca tu Amor sin igual
Dame Virgen honrar tu blancura
dame Reina sentir tu grandeza
dame Madre el tener siempre
cerca
tu mirada de amor y piedad.
Salve Regina, Madre de
misericordia
vida y dulzura, esperanza
nuestra, Salve,
Salve Regina.(Bis)
A ti recurrimos,
nosotros los hijos de Eva,
a ti suspiramos, gimiendo
en este valle de lágrimas...
Abogada nuestra,
vuelve a nosotros tus ojos
y muestra en este destierro
el fruto de tu vientre Jesús.
Salve Regina,
Madre de Misericordia,
clemente pía,
oh dulce Virgen María,
Salve Regina.
Salve Regina, Salve, Salve.
María, mi amor va hacia ti
quisiera que fuera como el tuyo
tan grande que jamás, jamás
se separase de la verdad.
Yo
espero
que
este mundo cambie
que
aún recoja una sonrisa
que
pueda haber un corazón
deseoso de entregar su juventud.
Caminos hacia ti recorreré
montes y lugares apartados
seguro que te encontraré
en otro caminante como yo.
El
amor está en todas partes
en
una mirada de perdón
en
cada acción de caridad
y en
todos dentro del corazón.
Es verdad
que hace tiempo que te tengo en el olvido,
que ni rezo, ni me acuerdo
de
llevarte rosas rojas al altar.
Es verdad
que tu
Nombre no lo digo desde niño
pero ahora yo necesito
que me
ayudes y que olvides
lo que he
sido.
AVE MARÍA
ESCÚCHAME,
AVE MARÍA
(2), TÚ SABES
QUE YO TE
QUIERO...
Y ERES
TODO LO QUE TENGO.
AVE MARÍA
ESCÚCHAME,
AVE MARÍA
(2) TE PIDO
QUE NO ME
OLVIDES POR FAVOR (3).
Recordarás
aquellas
flores que adornaban
tu
capilla,
eran mías,
sólo mías,
las robaba
por la noche para Ti.
Recordarás
cuántas
veces te he rezado de rodillas,
mis amigos
se reían, se reían,
al mirarme
se reían.
María fiel recurso, Madre de
bondad
me estás cuidando siempre,
Tú me das paz.
Mis dudas disipaste respecto al
amor
Tú me iluminas Madre en la
verdad.
Tú no me dejas de tu mano, oh
Madre,
guardas mi vida y me das fe.
No me has dejado ni un momento
sin tu amor,
Tú me acompañas siempre, me
haces crecer.
María, camino hacia Dios
te canto con el corazón,
María recurso ordinario
Tú me das a diario libertad.
Mi alma canta el amor de Dios
y mi espíritu al Salvador
porque Él miró mi humildad
todo el mundo me aclamará.
Y la Virgen Santa
le cantó al Señor
dándole las gracias
por su gran amor.
Al humilde Dios levantará
al soberbio lo derribará
al hambriento le dará su pan
y a los ricos los despedirá.
Desde siempre Dios nos eligió
para ser testigos de su Amor,
su misericordia y su bondad
con nosotros siempre estarán.
Hoy me consagro a Ti,
hoy quiero servir,
y junto a Ti
voy a seguir para amar
y ser feliz.
SOY TODO TUYO,
REINA MÍA,
SOY TODO TUYO,
MADRE MÍA,
Y CUANTO TENGO
TUYO ES, MARÍA,
TUYO ES.
Hoy me consagro a Ti,
hoy quiero vivir
ese gran amor
que hay en Ti
y me da fuerza
para seguir.
Madre de la luz, sonrisa del
Padre
si confiado a su voluntad.
Madre de la luz, estrella que
guía
mi noche oscura hacia el sol de
Dios.
Madre,
intercede ante el Señor
por
el perdón de mi pecado.
Madre, MÍRAME a los ojos y transfórmalos
en
un reflejo de Dios
(2)
de su amor.
Madre de la luz, ternura
infinita,
lugar en que Dios ha querido
nacer.
Madre de luz, intercesora,
ruega por los que aún no saben
amar.
Dulce Madre no te alejes,
tu vista de mí no apartes,
ven conmigo a todas partes
y solo nunca me dejes.
Ya que me proteges tanto,
como verdadera Madre,
haz que me bendiga el Padre,
el Hijo y el Espíritu Santo.
Dulce Madre, no me dejes,
y llévame a Él (2) Amén.
Quien pudiera ser como Tú
María,
un océano limpio
en el que Dios se mira,
Quien pudiera ser como Tú
María,
Entre todas llamada
la mujer bendita.
Quien pudiera ser como Tú
María,
Virgen Madre de Dios,
la que nos dio la vida.
Quien pudiera ser como Tú
María,
la esclava del Señor
a sus pies rendida.
Quien pudiera ser como Tú
María,
corazón de fuego con alma de
niña.
Quien pudiera ser como Tú
María,
Hostia inmaculada de Dios
escogida.
Quien pudiera ser como Tú
María,
y en el gozo y dolor
decir “Sí” cada día.
Quien pudiera ser como Tú
María,
toda la creación te canta
agradecida.
Yo quisiera ser como Tú, María,
estar llena de Dios
y darlo sin medida.
Yo quisiera ser como Tú, María,
llamarada de gracia
y hoguera encendida.
Yo quisiera ser como Tú, María,
Cógeme de la mano
que me perdería.
Yo quisiera ser como Tú, María,
El consuelo de Dios
y su gran alegría.
Yo quisiera ser como Tú, María.
(2)
Eres Madre de Dios
y Madre de los Hombres,
inundada de Sol tu playa de
dolores,
engendraste al Señor
y le pusiste nombre,
Él fue tu Salvador
y Tú naciste por Él.
La espada de dolor te traspasó
y al borde de la muerte,
el amor te puso golpe a golpe,
el amargo sabor del Cáliz
te hizo volver
a pronunciar tu “Sí”
como cuando eras joven.
Esclava del Señor,
Señora de los pobres,
puerto de salvación
para los pecadores,
doncella de Sión,
llena de vino mi odre
para beber los dos
la Redención del orbe.
Yo creo en Ti, Señora,
y con ojos cerrados
te siento muy dentro de mí.
Te
veo en el mar,
en
los trigales finos,
te
veo en el arroyo
que
juega en el camino,
te
siento en mi alma
que
estás dentro de mí,
por
eso de luchar
para
llegar a Ti.
Cual perfume lleva sándalo que
no necesito pruebas de fe
para creer en Ti.
Eres Madre y Cuna de la
amistad,
camino y guía de la verdad,
luz en la oscuridad.
Madre ¿dónde estás?,
yo
quiero volverte a ver
quiero sentir tus manos,
sonreírte con ternura.
Para poder quererte,
yo
quisiera verte,
Madre ven a mí.
Con tu voz deliciosa
me hablas de mil cosas,
María ayúdame.
Madre ven a mí
porque yo te necesito,
tú me harás creer
que el amor es como un
niño.
Y tú serás el faro,
alumbrarás
mi vida,
nada se me opondrá.
Y todo cambiaría,
el sol siempre saldría,
María ayúdame.
Acuérdate oh Virgen María,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que han
acudido a Ti, implorando tu asistencia
o reclamando tu socorro,
haya sido abandonado de Ti.
Oh
María (4)
Acuérdate oh Virgen María
que eres Madre del Amor
y nos amas cuando amamos al
Señor.
Confiados en tu mano
hoy venimos ante Ti,
con un canto de alegría en el
corazón.
Llévame pronto contigo, Madre,
que ya no puedo vivir
con el corazón partido
por no estar ya junto a Ti.
Llévame pronto contigo, Madre,
que me es duro caminar,
que se me hace cuesta arriba
ganarme la eternidad.
Quiero vivir a tu lado,
Madre,
sin separarme de Ti.
Y ES QUE SI NO ESTOY
CONTIGO
Madre, yo quiero morir
sentir que te
pertenezco, Madre,
Que soy todo para ti,
esta es mi gran alegria
y mi razón de vivir.
No le temo al sufrimiento,
Madre,
quiero subir a la Cruz,
quiero entregarte mi vida para
que la guardes Tú.
El corazón se me
escapa, Madre,
para volar tras de TI
Y es que si no estoy
contigo
me es imposible vivir.
Pensar en ti me
consuela, Madre,
y yo quisiera morir,
cuando pienso que me
espera
la eternidad junto a
Ti.
Escuchaste la llamada del Señor
y aceptaste sin reservas su
palabra.
Fuiste fiel en los momentos de
alegría
fuiste fuerte en los momentos
de dolor.
Comprendiste que el camino del
Amor
tiene flores, tiene rosas,
tiene espinas,
perduraste con palabras de
silencio
tus minutos de dolor e
incomprensión.
Madre de Dios,
Madre de Amor
haznos como tÚ
mensajeros de la nueva luz.
Madre de Dios,
Madre de Amor
haznos comprender
el
dolor gozoso de la Cruz.
Te llenaste del Espíritu de
Dios,
para ver el horizonte de la
Vida
y escogiste ser esclava y
servidora,
por que así te lo dictaba el
corazón.
Porque amaste y fuiste fiel en
el amor,
y en silencio tu esperanza se
hizo vida,
en la Cruz te hiciste madre de
los hombres,
y tu amor
se hizo fecundo en el dolor.
Te busco
entre las
flores de un naranjo
en la
sonrisa de un muchacho,
en esa
casa sin tejado…
Te busco
en esas manos que se unen
en esa
rosa y su perfume
en esa
cara de amistad…
ALLÍ, DONDE SE UNEN
AGUA Y NUBE,
DONDE EL SOL
NO DEJA DE RELUCIR,
ALLÍ, ESTÁ MI MADRE BENDITA
COMO LÁGRIMA DIVINA
EN LA PRESENCIA DEL SEÑOR.
También en
la casa del pobre
siembra
María su alegría
y nace el
fruto de la fe…
AVE MARÍA,
AVE MARÍA.
AVE MARÍA,
AVE MARÍA.
Dios te
salve, María,
llena eres
de gracia,
el Señor
es contigo
bendita
entre las mujeres
y bendito
es el fruto
de tu vientre,
Jesús.
Santa
María, Madre de Dios
ruega por
nosotros pecadores,
ahora en
la hora
de nuestra
muerte. Amen.
Sé tú mi
pureza,
sé tú mi
alegría,
mi
consuelo en la tristeza,
amanecer
en mi vida.
Sé tú mi
esperanza,
sé tú mi
ilusión,
la mano
que me levanta,
la letra
de mi canción.
MADRE Y
MUJER, MARIA
MADRE Y
MUJER, MARÍA
CONDÚCENOS
HASTA ÉL (bis)
Tu vida es
mi fuerza,
tu fe es
mi razón,
tu pobreza
es mi riqueza,
tu palabra
es mi oración.
Tú serás
mi estrella
cuando
falte el sol,
llenarás
de aire mis velas
para
elevarme hasta Dios.
Te llevo
en el alma,
estás
escondida
en la fe y
en la esperanza
que me
inundan cada día.
Te siento
cercana,
me
envuelve tu amor,
sólo a Ti
cada mañana
yo te doy
mi corazón.
Eres Madre
muy sencilla,
criatura
del Señor,
Virgen
pobre, Madre mía,
llena de
gracia y amor.
Fuiste
arcilla entre sus manos
y el Señor
te modeló
aceptaste
ser su esclava
siempre
dócil a su voz.
Yo quiero
ser
arcilla
entre sus manos
yo quiero
ser vasija de su amor.
Quiero
dejar lo mío para Él.
Yo quiero
ser…
Quiero
tener tus ojos color miel
saber
mirar de frente
y hasta el
fondo ver
aprender a
sonreír junto a la cruz
y en el
alma descubrir
la canción
de Dios.
MARÍA, TU
NOMBRE
ES COMO EL
SOL
LLAMANDO A
LOS HOMBRES
A ALABAR A
DIOS,
NOMBRE DEL
AMOR.
Quiero
caminar
con los
pies sin calzar
sentir el
dolor y la injusticia
y dar tu
paz
hablar en
silencio,
aprender a
escuchar
y desear
más que vivir, regresar.
Quiero
amar a Dios
como Vos
lo amáis
pedirle
que en mí
se cumpla
sólo su voluntad
de
rodillas alabarlo en el dolor
y en mi
alma darle gracias
por su
amor…
DOLOROSA, DE PIE,
JUNTO A LA CRUZ,
TÚ CONOCES NUESTRAS PENAS,
PENAS DE UN PUEBLO
QUE SUFRE (BIS)
Dolor de
unos cuerpos
que sufren
enfermos
el hambre
de gentes
que no
tienen pan,
silencio
de aquellos
que callan
por miedo,
la pena
del triste
que está
en soledad.
El drama
del hombre
que fue
marginado,
tragedia
de niños
que
ignoran reír,
la burda
comedia
de huecas
promesas,
la farsa
de muertos
que
quieren vivir.
Con ella se
puede
llegar hasta
el fondo del mar,
volar hasta
el cielo;
con ella se
puede
reír en
lugar de llorar
y hacerte
pequeño, saber esperar
que hará
realidad nuestros sueños.
Con Ella se
puede lograr,
con Ella se
puede lograr,
con Ella se
puede volver a empezar,
con Ella se
puede llegar.
Con Ella se
puede
pasar a
través del cristal,
detrás del
espejo;
con Ella se
puede
nacer para
la eternidad
aun siendo
ya viejo
tu Madre
será
porque Ella
dio a luz la Verdad.
Con Ella se
puede lograr,
con Ella se
puede lograr,
con Ella se
puede jugar a ganar
con
Ella se puede llegar.
Con Ella se
puede
vivir sin
mirar para atrás
perdiendo ya
el miedo;
con Ella se
puede
comer hasta
hartarse de pan
y hacer vino
añejo
del agua
normal
porque Ella
de Dios es reflejo.
Con Ella se
puede lograr,
con Ella se
puede lograr,
con Ella se
puede, ven y lo verás
con Ella se
puede llegar,
con Ella se
puede llegar.
Cuántas
veces siendo niño te recé,
con mis
besos te decía que te amaba
Poco a poco
con el tiempo,
olvidándome
de Ti,
por caminos
que se alejan me perdí.
HOY HE
VUELTO
MADRE A
RECORDAR
CUÁNTAS
COSAS
DIJE ANTE TU
ALTAR
Y AL MIRARTE
PUEDO
COMPRENDER
QUE UNA
MADRE
NO SE CANSA
DE ESPERAR.
Al regreso
me encendías una luz
Sonriendo
desde lejos
me
esperabas,
En la mesa
la comida
aun caliente
y el mantel
y en tu
abrazo mi alegría de volver.
Aunque el
hijo se alejara del hogar
una madre
siempre espera su regreso, que el regalo más hermoso que a los hijos da el Señor
es su madre y el milagro de su amor.
Madre de
luz, sol de amanecer,
un día te
encontraba
aunque yo no
te busqué,
viniste a
mí,
como a la
noche la luz
y un nuevo
día amaneció en mí.
TÚ SIEMPRE
SERÁS
LA MADRE QUE
ME DA
EL AMOR QUE
NUNCA PIDE
NADA PARA
ÉL.
TÚ SIEMPRE
SERÁS
EL CARIÑO
TIERNO Y FIEL
QUE NUNCA
ME ABANDONA
AUNQUE LEJOS
DE TI ESTÉ.
Madre de
luz, sol de atardecer
que en mi
horizonte
no volvió a
desaparecer.
Tu claridad
rompió mi
noche y mi oscuridad
y un nuevo
día amaneció en mí.
Madre de
luz, siempre luna blanca
que entre
las estrellas
haces que la
noche sea más clara.
Eres la
fuerza
que se eleva
entre las montañas
y
lo ilumina todo hasta el alba.
Eres madre,
Tú eres reina,
eres la
señora de nuestro vivir;
eres la flor
más bonita,
la flor más
hermosa
de nuestro
jardín,
quiero que
aceptes, Madre,
mi humilde
ser, mi pobre corazón
quiero ser
ya todo tuyo,
quiero
entregarte todo mi amor.
TE QUIERO
YO,
TE QUIERO YO
MADRE MÍA, TE NECESITO, SIN TI NO SÉ LO QUE HARÍA,
TE QUIERO
YO,
TE QUIERO YO
MADRE MÍA, TÚ MI DELIRIO,
ERES MI ROCA
MARÍA.
Guardo
dentro de mi pecho
el ardiente
anhelo
de
entregarme a Ti,
responder a
la llamada
que un día
en el Cielo
se prendió
en mí,
mas todo eso
no es posible,
es un vano
sueño sin tu resplandor,
tu luz es
toda mi vida
y esa luz es
puente hacia el Señor.
Inmaculada
Virgen en el Cielo
celebran hoy
tu santa concepción.
Inmaculada
Reina, desde el suelo
levantamos
las voces hasta Dios.
Inmaculada
Madre, mi consuelo
desde la
tierra canto esta canción.
Lo que tu
Hijo divino hoy te deseo,
en su
Espíritu elevo hoy mi oración.
ERES LA TODA
SANTA,
LA MADRE DEL
SEÑOR,
ERES LA
INMACULADA CONCEPCIÓN.
TÚ LA LLENA
DE GRACIA,
ANTE EL
TRONO DE DIOS,
EJERCES
PODEROSA INTERCESIÓN.
He venido a
cantarte, Inmaculada,
porque en Ti
se recrea el Salvador.
He venido a
rogarte, Virgen Blanca,
que de Dios
nos alcances el perdón.
Porque estoy
convencido
de que eres
la mejor
y siento
cada día tus cuidados,
Porque llevo
conmigo
la alegría y
el dolor
de tu
corazón blanco, Inmaculado.
Porque te he
conocido
tan cercana
y al Señor
le contaste
mis penas y mi llanto.
Con tus
manos secaste
porque eres
Madre de Dios
y de los que
creemos, hoy te canto.
Madre
del Redentor,
ESCÚCHAME QUE ESTOY
NECESITADO
De tu fuerza
y
tu amor
Escóndeme en tu Corazón
Llevo dentro la esperanza
deseada
que me
inunda, que me envuelve, que me llama;
Soy pequeña,
soy sencilla,
soy la
esclava,
pero sé que
tengo todo
y no soy
nada.
Llevo dentro
de mí
al que me
hace feliz
y dichosa me
han de llamar.
Soy aquella
mujer
que esperaba
Israel
porque he
dicho que sí,
va a nacer
Carne la
Palabra.
Aún recuerdo
cómo fue
y aunque
espantada,
hoy
me alegro y sonrío confiada.
Cuando el
ángel me dejó,
yo aún
temblaba
de
esperanza, de ilusión, desconcertada.
Pero pronto
sentí
que Aquel
que late por Mí
me empujaba
a llevarle a Isabel,
el aliento
de Dios
con su
sombra me cubrió
y ahora
tengo que irme de aquí
a la
montaña, a la montaña.
Todo queda
como ayer
pero en mi
alma
un amor
desconocido me embriaga.
Siempre he
amado lo que soy
y me
humillaba,
escondida
tras las rejas de mi casa.
Pero Dios se
fijó
en aquella
humillación
y con todo
su poder me levantó;
Yo querría
pasar
oculta de
los demás
y ahora veo
la esperanza florecer
en mis
entrañas, en mis entrañas.
llevo dentro la esperanza
deseada
que me
inunda, que me envuelve, que me llama;
Soy pequeña,
soy sencilla,
soy la
esclava,
pero sé que
tengo todo
y no soy
nada.
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