SALMOS

1 EL SEÑOR ES MI PASTOR - 2 MI FUERZA Y MI PODER ES EL SEÑOR - 3 QUÉ ALEGRÍA CUANDO ME DIJERON - 4 DESDE LO HONDO - 5 SEÑOR, DIOS NUESTRO - 6 SALMO 117 - 7 SALMO 115 - 8 TU REINO - 9 MIRAD CUÁNTO AMOR - 10 MI ALMA TIENE SED DE TI - 11 SALMO 17

1 EL SEÑOR ES MI PASTOR

 

El Señor es mi pastor nada me falta(2)es mi pastor.

En verdes praderas me hace repostar

me conduce hasta fuentes tranquilas y repara mis fuerzas.

Aunque camine por valles tenebrosos no temeré mal alguno,

porque Tú estás conmigo.

Amor y gracia irán en pos de mí todos los días de mi vida

y viviré en tu casa largos años.

2 MI FUERZA Y MI PODER ES EL SEÑOR

MI FUERZA Y MI PODER ES EL SEÑOR ÉL ES MI SALVADOR

 

Él es mi Dios yo lo alabaré,

el Dios de mis padres yo lo ensalzaré,

cantaré al Señor sublime es su victoria.(2).

Cuando soplaste las aguas se pararon

las corrientes se alzaron como un dique,

las olas se cuajaron en el mar.(2)

Extendiste tu diestra se los tragó la tierra, guiaste a tu pueblo hasta tu santa morada, lo introduces y lo plantas en el monte del Señor.(2)

3 QUÉ ALEGRÍA CUANDO ME
DIJERON

QUÉ ALEGRÍA CUANDO ME DIJERON

VAMOS A LA CASA DEL SEÑOR

YA ESTÁN PISANDO NUESTROS PIES

TUS UMBRALES, JERUSALÉN.

 

Jerusalén está fundada

como ciudad bien compacta

allá suben las tribus,

las tribus del Señor.

 

Según la costumbre de Israel,

a celebrar el nombre del Señor,

en ella están los tribunales de justicia,

en el palacio de David.

 

Desead la paz a Jerusalén,

vivan seguros los que te aman,

haya paz dentro de tus muros,

en tus palacios, seguridad.

 

Por mis hermanos y compañeros

voy a decir: “la paz contigo”,

por la casa del Señor, nuestro Dios,

te deseo todo bien.

 

4 DESDE LO HONDO

Desde lo hondo a Ti grito Señor,

Señor escucha mi voz,

estén tus oídos atentos,

a la voz de mi súplica.

 

MI ALMA ESPERA EN EL SEÑOR,

MI ALMA ESPERA EN SU PALABRA

MI ALMA AGUARDA AL SEÑOR

PORQUE EN ÉL ESTÁ LA SALVACIÓN.

 

Si llevas cuenta de los delitos Señor ¿Quién podrá resistir?

Pero de Ti procede el perdón

y así infundes respeto.

5 SEÑOR, DIOS NUESTRO

SEÑOR, DIOS NUESTRO,

QUÉ ADMIRABLE ES TU NOMBRE EN TODA LA TIERRA(2).

 

Cuando contemplo el cielo,

obra de tus dedos.

La luna y las estrellas

que has creado.

¿Qué es el hombre

para que te acuerdes de él,

el ser humano para darle poder?

 

 

6 SALMO 117

Este es el día en que actuó el Señor,

sea nuestra alegría y nuestro gozo.

Dad gracias al Señor porque es bueno,

porque es eterna su misericordia,

aleluya, aleluya.

 

Que lo diga la casa de Israel,

es eterna su misericordia,

que lo diga la casa de Aarón,

es eterna su misericordia.

Que lo digan los fieles del Señor

es eterna su misericordia.

 

Escuchad: hay cantos de victoria

en las tiendas de los justos:

la diestra del Señor es poderosa;

es excelsa la diestra del Señor.(bis)

 

7 SALMO 115

Cómo te pagaré oh Señor,

todo el bien que me has hecho,

cómo te pagaré, oh Señor.

Señor, rompiste mis cadenas,

tu amor me ha desbordado

y te ofrezco un sacrificio

de alabanza.

Alzaré la copa de la salvación,

invocaré tu nombre,

y mis votos los cumpliré

ante el pueblo.

8 TU REINO

TU REINO ES VIDA,

TU REINO ES VERDAD,

TU REINO ES JUSTICIA,

TU REINO ES PAZ,

TU REINO ES GRACIA,

TU REINO ES AMOR,

VENGA A NOSOTROS

TU REINO, SEÑOR. (2)

Dios mío da tu juicio al rey,

tu justicia al hijo de reyes

para que rija a tu pueblo con justicia,

a los humildes con rectitud.

Que los montes traigan la paz,

que los collados traigan justicia,

que defiendan a los humildes del pueblo,

que socorra a los hijos del pobre,

que Él defienda a los humildes del pueblo

y quebrante al explotador.

Librará al pobre que suplica

al afligido que no tiene protector

se apiadará del humilde e indigente,

salvará la vida de los pobres,

salvará de la violencia sus vidas,

pues su sangre es preciosa ante sus ojos.

 

9 MIRAD CUÁNTO AMOR

Mirad cuánto amor

nos ha dado el Padre

al hacernos hijos de Dios (2).

Para ser llamados hijos de Dios (2).

 

10 MI ALMA TIENE SED DE TÍ

Mi alma tiene sed de Ti,

sedienta está de Dios.

Cuándo podré ver

el rostro de mi Dios.

 

11 SALMO 17

Yo te amo, Señor, mi fortaleza,

mi roca, mi baluarte, mi liberador.

Eres la peña en que me amparo,

mi escudo y mi fuerza, mi salvador.

En el templo se escuchó mi voz,

Clamé por Ti

en mi angustia,

Extendiste tu mano

y no caí,

Tu poder del enemigo

me libró.

Las olas de la muerte me envolvían,

me aguardaba la ruina,

pero el Señor venció.

Eres la luz que me ilumina

quien abre mis caminos,

eres mi Dios.

Cuando yo invoqué tu nombre

con mano poderosa

me salvó Tu amor.

Son perfectos Tus caminos,

Tú mano me sostiene, eres mi Rey.