|
CAP.6; LA INFANTERÍA DE MARINA EN LA EVACUACIÓN DEL SAHARA ESPAÑOL: OPERACIÓN TRITON
|
||||||||||||||||||||||||||||||
|
"LAS HISTORIAS DE BLIMDANET" cierran el círculo de su aproximación a las operaciones que desarrolló la I.M. a lo largo de 20 años por las colonias africanas de España. En el capítulo que abordamos, asistiremos al aldabonazo a la presencia española en el territorio sahariano, hecho que aún hoy día es objeto de polémica. Se podrá presentar de muchas maneras la gestión de la crisis que desembocó en los poco presentables Acuerdos de Madrid de noviembre de 1975, a menudo señalados como la menos mala de las soluciones posibles dada la gravísima situación interna que atravesaba entonces España. Sin dejar de ser verdad, no es menos cierto que desde hacía muchos meses antes, un puñado de máximos dirigentes, políticos y militares, del agonizante régimen franquista habían decidido en Madrid una solución acorde con los intereses marroquíes para finiquitar el problema. Hay evidencias que apuntan a esta hipótesis, y serán debidamente desarrollados. Esta solución, oculta hasta el último momento, se tomó a espaldas del Ejército de África, de las FFAA españolas en general, del entonces príncipe D. Juan Carlos, y de la opinión pública, que entonces empezaba a contar y a hacerse notar, por mucho que no se quisiese reconocer por el gobierno de entonces. El fantasma de una guerra colonial que engendrase peligrosos movimientos militares, como el que protagonizó en Portugal la Revolución de los Claveles del 25 de abril, o el francés, que tras la independencia de Argelia derivó en la O.A.S., era muy tenido en cuenta. Por otra parte, los deseos norteamericanos de mantener el Sahara Occidental, región geográfica y económicamente estratégica, lejos de la órbita socialista, les hicieron apostar por una solución favorable a los intereses marroquíes, a lo que contribuyó la torpeza de los dirigentes del independentismo saharaui, presentándose como muy afín a Argelia y por ende al bloque socialista. En Marruecos, el Rey Hassan II acababa de sobrevivir a un gravísimo atentado que casi le cuesta la vida y necesitaba urgentemente esa causa común que uniese al pueblo en un clamor nacionalista. Ya desde sus tiempos de príncipe se había destacado como un acérrimo enemigo de España, apareciendo su mano en cuantas crisis afectaron a los territorios españoles en el Sahara. Se dice a menudo que España se dejó sorprender por la Marcha Verde y que no detectó sus preparativos a tiempo. De un repaso detallado de la cronología y los movimientos de ambos bandos se puede deducir que esto no fue así, que los servicios de información españoles, tanto los dependientes de Presidencia de Gobierno como los del Alto Estado Mayor sabían lo que se estaba preparando a grandes rasgos y que la marcha, una vez iniciada, fue convenientemente controlada, por una lado permitiendo su acceso a través de la frontera geográfica no provocando un enfrentamiento inmediato con masas de civiles, pero advirtiéndoles por el otro que, de llegar a la línea de seguridad, España la defendería militarmente. Nadie sabe que hubiese pasado si los acuerdos a los que se llegó (que llevaban varios meses cocinándose) no se hubiesen alcanzado, pero lo que es seguro es que el Ejército Sahariano no iba a abandonar su línea de seguridad y que Hassan II, el más astuto con diferencia de los protagonistas de esta crisis, hubiese retirado de todas formas la marcha, ya condenada, aunque tardíamente, por la ONU. Lo que es cierto es que los españoles no supieron explicar adecuadamente a los nativos que todo lo que habían construido y creado en el desierto iba a ser para ellos a poco que colaborasen en un proceso ordenado de autodeterminación, y los saharauis no colaboraron precisamente para que España se sintiese más obligada a la imposición frente a Marruecos del proceso vía disuasión militar. El tremendo error y egoísmo de los saharauis lo están pagando bien caro hoy día. Al contrario que durante la guerra de Ifni, cuando la férrea censura impidió a la opinión pública ser consciente de la gravedad de la crisis en toda su extensión (sólo funcionaba de forma diferente a los medios oficiales el boca a boca de los quintos que regresaban a España), durante la crisis de la Marcha Verde los españoles contaban ya con medios de comunicación algo menos controlados que les tenían informados, de modo que la preocupación era general. "LAS HISTORIAS DE BLIMDANET", asumiendo que pueden existir otras interpretaciones a la gestión de esta crisis, pasan a exponer los resultados de varios meses de investigación. ÚLTIMOS ACONTECIMIENTOS EN EL SAHARA A lo largo de los años 60 diversas resoluciones de la ONU instan a España a descolonizar el Sahara y a organizar un referéndum de autodeterminación, siempre “teniendo en cuenta los intereses de países vecinos”, lo que implícitamente daba apoyo en alguna medida a las apetencias anexionistas marroquíes. A finales de 1967 se funda el Movimiento de Liberación de Saguia El Hamra y Río de Oro, conocido también como Organización de Vanguardia para la Liberación del Sáhara, o simplemente como "el Partido" cuyo líder fue Mohamed Sidi Ibrahim Basir (Basiri). Buscaba un proceso que desembocase en la independencia a medio-largo plazo. En 1969 Marruecos no tiene más remedio que reconocer a Mauritania como país soberano, pero continúa presionando sobre el Sahara. El 27 de mayo de 1970 Argelia, Marruecos y Mauritania proclamaron su intención de "colaborar en la liberación del Sáhara", lo que lleva a las autoridades españolas a convocar una manifestación de adhesión a España en El Aaiún el 17 de junio. Ese día una manifestación ilegal proindependencia se desata en el barrio nativo de Jatarrambla donde se dan episodios de violencia contra las fuerzas españolas. Finalmente, una compañía legionaria abre fuego y se producen una serie de muertos. Basiri es detenido, y un mes más tarde desaparece sin que se den razones convincentes de su paradero. El 10 de mayo de 1973 se funda el Frente Polisario (Frente Popular de Liberación de Saguia el Hamra y Río de Oro), de ideología típicamente anticolonial. Su lider era El Uali Mustafá Sayed, más conocido como Lulei, de la influyente tribu de los Eguirbat, cuya educación se había desarrollado entre Tantan (Tarfaya) donde su familia se había refugiado tras la guerra de 1957-58 al estar comprometida con las bandas del Ejército de Lliberación, y Rabat, de donde tuvo que huir por sus conexiones con la Unión Nacional de Estudiantes, reprimida por Hassan II. Sus viajes habían incluído Francia, Holanda, Argelia, Libia y Mauritania. Este activista acabaría perdiendo la vida en una acción en Nouakchott (Mauritania) en el año 1977. El proyecto nunca llegó a promulgarse, según diversas tesis porque precisamente ese mes de agosto se producto la visita a Madrid de dos ministros de Hassan II, en el curso de la ofensiva anexionista que éste había comenzado, los cuales convencen al gobierno de la peligrosidad del camino emprendido hacia la independencia, que sería controlada por el Frente POLISARIO y por Argelia, lo cual representaba para Marruecos un riesgo inaceptable, al tiempo que sólo el reino cherifiano podría garantizar en el futuro los intereses de España en el Sahara. Casi simultáneamente, Hassan II anuncia que bien pronto "iba a tomar el te en El Aaiún". Efectivamente, en el aspecto militar, se realiza una concentración de tropas en el sur, con la intención de poner nerviosas a las autoridades españolas y de resucitar el antipopular fantasma de la "guerra contra el moro", lo que privará al gobierno español de un apoyo de la opinión pública, precisamente cuando el régimen y Franco declinan. Al mismo tiempo, el II Congreso del POLISARIO, desarrollado entre los días 25 al 31 de agosto en Mauritania, denuncia los presuntos intentos españoles de llevar a cabo una "descolonización simulada". El día 26 de octubre se produce un importante sabotaje contra las instalaciones de Fos Bucraá. Se destruyen dos estaciones de servicio eléctrico y parte del sistema de cinta transportadora de material hacia el embarcadero. El transporte del mineral debe hacerse durante las semanas que duró la reparación, por medio de camiones, perjudicando las exportaciones de los fosfatos. Para intentar un control de la evolución política en un contexto moderado, el gobierno procede a la creación, a finales de 1974 y principios de 1975, de un partido artificial, el Partido de Unión Nacional Saharaui (PUNS) pasando por alto que los partidos están prohibidos en España. Con él se intenta atraer a la población hacia una independencia dirigida por España dentro de la amistad y la cooperación y separarla de paso de las filas del Frente POLISARIO. El intento, que recuerda a la triste experiencia guineana, se enfrenta con un movimiento nacionalista y revolucionario muy arraigado que recaba para si todo el protagonismo, consciente de su fuerza. El 31 de marzo de 1975 se lleva a cabo otro operativo contra el POLISARIO al NW de Edcheiría, y lo ejecutan las unidades de la AGT "GACELA" (cuyo núcleo era la IX Bra. Legionaria) basadas en Edchera con apoyo de helicópteros. Los resultados son discretos. En abril de 1975 se lleva a cabo una reunión entre Presidencia del Gobierno y el Alto Estado Mayor donde se analiza la situación concluyéndose que un Sahara independiente, dominado por el Frente Polisario y apoyado por Argelia, serviría al MPAIAC (movimiento para la autodeterminación e independencia de Canarias) para acentuar su influencia en las islas. Además, posiblemente se obtendría de Marruecos la concesiones militares, económicas y un olvido de otras reivindicaciones territoriales. El Frente POLISARIO salta a la escena nacional e internacional con motivo de la visita de una misión de las Naciones Unidas en mayo de 1975, revelando un vigor extraordinario y una adhesión general. A la misma llegada a El Aaiún de la comisión en avión de Iberia desde Madrid se producen actos de pública adhesión al POLISARIO por parte de los nativos; muchísima gente acampada a los lados de la carretera que lleva a la capital muestra sus banderas independentistas. Una vez en El Aaiún, y ante los asombrados españoles, una multitud organiza una manifestación "espontánea" exigiendo la salida de España del territorio incluso antes de someter la autodeterminación a referéndum. El presidente de la Comisión, Simón Ake, de Costa de Marfil, llega a decir que agradecía al pueblo y autoridades el caluroso recibimiento y la independencia con la que han podido trabajar. Esta actitud de los saharauis decepcionó profundamente a los españoles y alimentó las teorías "abandonistas". Esta tónica se repitió en cada escala de la comisión en su viaje al Sahara: apoyo masivo al POLISARIO, aunque se constató que si bien el norte era radicalmente propolisario, en el sur había división de opiniones y había bastantes partidarios del PUNS. Pasados los años, otras comisiones de la ONU en visita al Sahara ya marroquí denunciarán las obstrucciones y los actos de intimidación marroquíes sobre sus funcionarios. Durante 1975 las fuerzas marroquíes llevarán a cabo diversos ataques contra las españolas, colocación de minas fronterizas, bombas terroristas y entradas aisladas de patrullas o compañías, que causaron más bajas que el Frente POLISARIO, aunque se mantenía subyacente la idea de un entendimiento con Hassan II. Un fantasmagórico grupo, llamado Frente de Liberación y Unidad (FLU) solía hacerse responsable de los ataques promarroquíes. Como se vería en varios incidentes con captura de prisioneros pertenecientes a las Fuerzas Armadas Marroquíes, la mano de Hassan II estaba detrás de estos incidentes. El 28 de abril, Hassan II declara que el ejército marroquí se encontraba en el sur para servir de marco a la marcha inexorable que emprendería el pueblo marroquí con su rey a la cabeza. Algo se está gestando en las "cocinas" de Rabat. Según señala el historiador José Ramón Diego Aguirre, la marcha verde habría sido diseñada por un gabinete de estudios estratégicos localizado en Londres y financiado por Arabia Saudita. Asimismo el Departamento de Estado norteamericano tendría perfecto conocimiento de la misma. El día 23 de mayo el Alto Estado Mayor encomienda al Mando Unificado de Canarias el estudio de la evacuación total del territorio. Precisamente ese día se produce una declaración del Gobierno afirmando su propósito de transferir la «soberanía» del Sáhara en el más breve plazo posible, del modo que mejor convenga a sus habitantes y a satisfacción de los países interesados en la zona, reservándose el derecho de precipitar la transmisión de poderes si se viera comprometida gravemente la presencia española. Como se ve, todo parece responder a un calendario bastante estudiado y a unos "tiempos" perfectamente calculados. La comunicación es el resultado de los informes recibidos tras la visita de la misión de la ONU sobre la implantación del Frente POLISARIO, junto con el secuestro que éste ha realizado de dos patrullas españolas y la deserción a Marruecos de los saharahuis dirigentes del PUNS, el partido pro-español creado a primeros de año, con su secretario general, Hali Hena, a la cabeza que, en mayo de 1975, tras ponerse a disposición del monarca marroquí, se dirige a sus compatriotas a través de Radio Rabat alentándoles a colaborar en la anexión a Marruecos. Este saharaui fue acusado de haberse apropiado indebidamente de 200000 pesetas pertenecientes a los fondos del PUNS. No será la única deserción promarroquí: el día 4 de noviembre de 1975, El Jatri, Presidente de la Yemaa nombrado por Franco en 1971, huirá y prestará vasallaje a Hassan II. A partir del verano de 1975, al tiempo que disminuyen las acciones militares contra España, llegándose a un acuerdo de paz entre septiembre y octubre, la influencia del Frente se extiende a todos los medios y prolifera sobre todo en las unidades militares con soldados saharauis. El 12 de octubre hay una reunión política de todas las tendencias del Sahara en Ain ben Tili, frontera mauritana, en la que se pone fin a las rivalidades de los seguidores del gobierno, PUNS, y del Frente POLISARIO, manifestándose la unanimidad nacional en el camino de la independencia bajo la dirección del Frente. En julio de 1975 el siniestro Henry Kissinger, Secretario de Estado USA da un primer visto bueno al borrador de la operación y hace unas declaraciones en el sentido de que vería con buenos ojos una administración marroquí del territorio sahariano. Asimismo parece ser que preparó el envío de una misión que tratara el problema con el Gobierno español. El 21 de agosto, Kissinger, de gira por Oriente Medio, es informado en Jerusalén del estado de los preparativos logísticos por parte de ciertos consejeros que estaban a pié de obra asesorando a los marroquíes. Kissinger da su visto bueno al inicio del proceso conocido como marcha verde por medio de un enigmático telegrama enviado a Rabat desde la embajada de los EE.UU. en Beirut, cuyo texto era "Laissa podrá andar perfectamente dentro de dos meses; él la ayudará en todo". El dictamen del Tribunal Internacional de Justicia se hizo público el 16 de octubre de 1975. La Corte concluía que los elementos e informaciones puestos en su conocimiento mostraban la existencia en el momento de la colonización española de lazos jurídicos de sumisión entre algunas tribus que vivían en el territorio del Sahara Occidental y el Sultán de Marruecos. Mostraban igualmente la existencia de derechos, comprendidos algunos relativos a la tierra, que constituían lazos jurídicos entre el conjunto mauritano y el territorio del Sahara. Por el contrario, la Corte concluyó que los elementos e informes puestos en su conocimiento no establecían la existencia de ningún lazo de soberanía territorial entre el territorio del Sahara por una parte y el reino de Marruecos o el conjunto mauritano por otra. El Tribunal no había comprobado la existencia de lazos jurídicos cuya naturaleza modificase la aplicación de la Resolución 1514-XV en cuanto a la descolonización del Sahara occidental y en particular la aplicación del principio de autodeterminación, gracias a la expresión libre y auténtica de la voluntad de las poblaciones del territorio LOS PLANES DEFENSIVOS
De todas formas, con el fin de no dejar cabos sueltos, y ante la concentración de efectivos de las FAR detectada en la frontera del Draa, se decide reforzar la presencia militar española en el Sahara Español; en octubre de 1974 el EM envía elementos de las Fuerzas de Intervención Inmediata entre los que destaca el BICCM II/ 61 (BRIAC XII, DAC Brunete nº 1) (-) compuesto de Mando, Cia. de PLMM, menos las Secciones de reconocimiento y de Morteros pesados, y dos Cías. de carros, la 6ª y 7ª, dotadas de M 48A1. Se acuartelan en Sidi Buya. La Cia. Legionaria de Carros de Combate "Bakali", dotada con AMX 30 queda como 1ª Cía de dicho batallón.
Con la llegada de estas y otras unidades expedicionarias el despliegue militar español acabaría estando compuesto por los Tercios Legionarios III (Daora) y IV (Edchera), la VII Bandera Legionaria (Smara), dos Grupos Ligeros Legionarios, dos Banderas Paracaidistas, el 2º Batallón (Expedicionario) del RIAC Alcázar de Toledo nº 61 reforzado por la legendaria Compañía de Carros “Bakali”, el GACA ATP XII de la DAC, el Rgto. de Cabrerizas, un Batallón Expedicionario del Rgto. de Infª Tenerife nº 49 (Smara), otro Batallón Expedicionario del Rgto. de Infª Canarias nº 50 (Villa Cisneros), tres Grupos de la Agrupación de Tropas Nómadas, elementos de los Regimientos de Artillería nº 95 y nº 93, del Rgto. Mixto de Ingenieros nº 9, unidades de helicópteros, sanidad, logística, etc. sumando una potente fuerza de combate compuesta por unos 20000 hombres, 53 CCM (35 M 48A1, 18 AMX 30), 54 Panhard AML-60 y AML -90, 12 obuses OTO Melara 105/14, 12 obuses R-46 105/25, 18 obuses ATP M109 105/23, helicópteros UH1D, vehículos ligeros land rover, camiones pegaso, etc. La Directiva Conjunta de Defensa 2/74 ya descartaba un ataque en fuerza de unidades regulares procedentes de Marruecos al afirmar que, si bien se "debía defenderla integridad de nuestros territorios africanos, su mar territorial y espacio aéreo, así como asegurar el ejercicio de la soberanía en ellos, haciendo uso de la fuerza si fuese preciso", es decir, se consideraba a priori muy poco probable un gran ataque de las FAR, aunque se señalaba un gran riesgo de acciones subversivas y terroristas con el apoyo marroquí. La entidad supuesta de las Fuerzas Armadas Reales marroquíes desplegadas en torno al Sahara Español era de unos doce batallones de Infantería, 8 escuadrones blindados, 5 grupos de artillería de campaña (dos de ellos ATP), un GT paracaidista y una fuerza tipo batallón de OE´s, aparte de diversas unidades de misiles y de artillería AA. Se le suponía capacidad para helitransportar una unidad tipo Compañía, y tenía apoyo de aviones T-6 y F-5. La moral española en el Sahara era extraordinaria, y muchos creían que había llegado el momento de acabar definitivamente con las provocaciones marroquíes. El 8 de junio de 1975 es capturada en Mahbes la 11ª Compañía del VII Batallón Meharista de las FAR, compuesta por un capitán, 3 ayudantes, 5 sargentos 1º, 11 sargentos, 3 cabos 1º y 16 soldados, con todo su armamento (misiles SA 7 incluidos), equipo y vehículos. Dicha compañía se había infiltrado en territorio español suponiendo desguarnecido el puesto, de donde habían desertado los soldados indígenas de la Sección de Tropas Nómadas, y que en realidad estaba reforzado por elementos del Batallón Expedicionario del Rgto. de Infantería Canarias nº 50 y de la 7ª Cía. de la X Bandera del 4º Tercio de La Legión. En este incidente incluso los texan T-6 del Ejército del Aire llegaron a sobrevolar a los despistados marroquíes. El 26 de junio mueren por acción de una mina c/c un teniente, un sargento y tres soldados del GACA XIII cuando hacían un reconocimiento motorizado de la zona próxima a Taj. El día 26, aviones del EdA son hostigados por la DCA marroquí situada en el Draa; fuerzas españolas contestan con fuego de mortero. El 3 de agosto muere un Cbo. 1º paracaidista al ser atacado el puesto de Hausa, defendido por una sección pac. El 20 de septiembre de 1975, se promulga un plan de operaciones, conocido como "Operación Trapecio", por el que se establecen las medidas necesarias para contrarrestar un aumento de la actividad subversiva a cargo del FLU, concurrente al aumento de la presión política y diplomática marroquí, y a un apaciguamiento de las relaciones con el POLISARIO. El 22 de septiembre de 1975 fuerzas del IV Tercio de La Legión interceptan y capturan cerca de Hagunia otra patrulla marroquí compuesta por un suboficial, dos cabos 1º y 13 soldados. Este hecho es anunciado en el acuartelamiento de Sidi Buya durante los actos conmemorativos del LV Aniversario de la Legión. Estos prisioneros y los anteriores fueron llevados a Villa Cisneros.Más incidentes con minas c/c situadas a lo largo de las pistas utilizadas por las patrullas españolas causarían los días 2 y 18 de octubre un muerto y seis heridos. LAS MANIOBRAS POLÍTICAS El
15 de octubre, un día antes de su anuncio por Hassan II de la Marcha
Verde, el mando Unificado de Canarias dicta el Plan de Operaciones Conjuntas
2/75, preparatoria de la denominada «Operación Golondrina»
según la cual «la situación del Sahara unida a
la probable evolución de los acontecimientos internacionales confirman
la decisión del gobierno de llegar a la transferencia de la administración
y a la cesión de la soberanía del territorio. El abandono
del mismo puede ser consecuencia de un acuerdo general admitido por el
conjunto de las partes interesadas, incluidas representaciones del pueblo
saharahui; un acuerdo de España con alguno de los países
limítrofes, o una decisión unilateral». En los
planes de evacuación se contemplaban varios supuestos, según
la gravedad de la evolución de la crisis. A pesar de ello, el Mando Unificado de Canarias dicta el 25 de octubre la directiva 3/75 “Operación Marabunta" , según la cual la misión es ejecutar acciones disuasorias y adoptar diversos procedimientos impidiendo el paso de la marcha verde a partir de una línea límite, definida según el eje Laadeim-Aguiul-Tel li-Daora hasta Smara y Hausa como punto crítico, con el establecimiento de alambradas, campos de minas, armas automáticas, fuegos previstos de artillería, etc. Mientras, en Madrid, el Alto Estado Mayor mantiene el día 27 de octubre una reunión de trabajo en cuyo documento y en sus condiciones preliminares se declara imprescindible para la salida de la crisis la emisión de una nota oficial conjunta hispano-marroquí sobre las conversaciones mantenidas, los resultados de la visita del Secretario General de la ONU, y las recomendaciones de Naciones Unidas, tras lo cual se notificaría el fin de la marcha verde sin más detalles. De no ser así sería de temer una acción general de la población autóctona del Sahara por medio de grupos armados, que perjudicarían la ejecución de lo acordado. Se establecerían las bases para un acuerdo militar entre los ejércitos de Marruecos, Mauritania y España hasta llegar al término de la administración española. Se fijarían los plazos en que progresivamente se irían desguarneciendo las posiciones para que fueran ocupadas, señalando las bases que quedaría condicionada a que los gobiernos garantizasen su ocupación por las fuerzas militares suficientes para hacer frente a amenazas por parte de bandas armadas sin controlar (léase Frente POLISARIO) o parte de una parte de una tercera potencia (Argelia). LA MARCHA VERDE El 1 de noviembre España solicita una reunión urgente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas porque Marruecos se niega a suspender la marcha verde. El día 2 de noviembre el Jefe del Estado en funciones, el actual rey Juan Carlos I, se desplaza a El Aaiún y en su casino de oficiales pronuncia un discurso en el que prácticamente dice que España no va a abandonar el territorio y que tiene un compromiso moral y de honor con los habitantes de este territorio que reiteradamente se han manifestado a favor de la independencia y, sobre todo, de realizar un referéndum de autodeterminación. Evidentemente, el entonces príncipe desconoce las verdaderas intenciones de Madrid y es enviado a una ingrata misión. Paradójicamente, ante esta letal amenaza contra la independencia saharaui, el POLISARIO se refugia en zonas de concentración en las cercanías de la frontera argelina. Hay choques con las FAR marroquíes, pero no se plantea una resistencia a la marcha verde. Argelia, por otra parte, tampoco se decide a una oposición activa a la maniobra de Hassan II.
Las alambradas en la frontera habían sido eliminadas por zapadores marroquíes vestidos con ropas civiles; fuerzas de la Gendarmería se colocan en cabeza para guiar a la multitud, mientras helicópteros y aeronaves españolas vigilan desde el aire. Unos Km.. Hacia el S, los Grupos Ligeros Saharianos acechan los movimientos de la muchedumbre por si fuese necesario alertar al grueso del dispositivo español de una posible irrupción de la marcha verde en la línea de defensa preestablecida. Tal eventualidad hubiese supuesto la entrada en acción de la artillería española en defensa de sus obstáculos artificiales (campos de minas y alambradas).
La “Ley de Descolonización”, que es la que oficializaba dichos acuerdos tripartitos de Madrid, se publica en el Boletín Oficial del Estado un día tan significado como el 20 de noviembre de 1975. Es decir, el mismo día que oficialmente se comunica a los españoles la muerte del General Franco, sale publicada en el BOE la Ley de Descolonización del Sahara. El 10 de noviembre, satisfecho con los resultados obtenidos de su doble jugada diplomática y populista, Hassan II retira la marcha verde. LA CABEZA DE PLAYA DE EL AAIÚN A MEDIADOS DE 1975 Por lo que respecta al papel de la I.M. en esta crisis, se produce a dos niveles; desde que se estableció la Cabeza de Playa (CPL) de El Aaiún la I.M. siempre estuvo presente a través de las compañías destacadas de la Agrupación de Canarias y del Grupo Especial. No solo la I.M. tenía responsabilidades en la CPL; también estuvo presente en El Aaiún, y de una forma muy activa, la Compañía de Mar del E.T. Esto dio pie a alguna interesante anécdota, como la que cuenta en el Boletín de la Escuela de I.M. el Col. (R) Gil Gundín, según la cual en una visita de inspección del Capitán General de la Zona Marítima de Canarias, cuando los oficiales de ambas unidades, que vestían el mismo uniforme, se iban presentando como: "Tte. Y, de la Compañía Expedicionaria de Infantería de Marina", "Tte. X, de la Cía. de Mar del E.T.",al final, el Capitán General dijo "Compañías de Infantería de Marina de la Marina de Guerra, y Compañías de Mar del E.T., todos con igual uniformidad...no entiendo nada". Desde principio de los años 60, la entidad de fuerzas que se mantenía en la CPL era de tres secciones de fusiles, una de morteros de 81mm y una sección de Armas, que eran destacadas al territorio sahariano por periodos de seis meses. Dichas fuerzas, estacionadas también en la Güera y Cabo Bojador (otra sección de I.M.), tuvieron que actualizar sus planes defensivos e informar al mando de las posibilidades de defensa y de varada en las playas de sus posiciones respectivas por si era necesaria la intervención de una fuerza anfibia; de hecho, existían varios planes de contingencia, tanto de desembarcar en la retaguardia marroquí, en las proximidades de Cabo Juby, como de desembarcar en la propia CPL de El Aaiún para establecer una sólida posición defensiva. El perímetro defensivo principal estaba constituido por una línea de seis fortines que formaban una semicircunferencia con una profundidad de unos 2 Km. Dichos fortines, situados en posiciones estudiadas, con vistas despejadas al frente, permitían una visibilidad a vanguardia de unos 7-8 Km. en condiciones normales. OPERACIÓN TRITÓN El 25 de Agosto a las doce de la mañana, el Contralmirante Gómez-Pablos, Jefe del Mando Anfibio había promulgado el Plan de de Apoyo a la Evacuación del Sahara -"Operación Tritón"- referido a la colaboración de una Fuerza Anfibia Operativa (FAO) en dicha evacuación, siguiendo una Directiva recibida del Almirante de la Flota; de ese plan, con todas las Fuerzas en la mar, se podía pasar, sin problema alguno, a otros ya establecidos de carácter ofensivo. Este plan se activaría a la orden del AJEMA. Precisamente es el 31 de octubre de 1975, cuando por mensaje de AJEMA nº 13872 se ordena al COMGEFLOT que active esa Fuerza Operativa Conjunta para proceder a la Operación Tritón. La Fuerza estará precisamente a las órdenes del CA Gómez Pablos, jefe del Mando Anfibio. La Orden emanada para esta Operación comenzaba con una descripción de la situación general que decía: "Las Fuerzas del Ejército de Tierra se disponen a evacuar los territorios del Sahara, mediante la intervención de una Fuerza Anfibia Operativa FAO, apoyándose en una cabeza de Playa (CPL) previamente ocupada por aquella, en zona Puerto Aaiún que asegure el embarque de los últimos contingentes de las fuerzas españolas”. Efectivamente, España había decidido evacuar sus fuerzas del Sahara para lo cual el mando Unificado de Canarias había sido autorizado a ejecutar la “Operación Golondrina”, consistente en la evacuación de dichas unidades desplegadas en el A.O.E. La FAO (TF 90) se dividía en la TF-75 (componente naval) y la TF 91 (Fuerza de desembarco). La TF-75 estaba constituida por los TA “Castilla” y “Aragón”, el LSD “Galicia”, 5 H/C de la 7a Escuadrilla, 3 H/C de la 3a Escuadrilla del Departamento de Cádiz, la fragata “Andalucía” y los destructores “Lángara” y “Lepanto”. A las órdenes del componente naval del Mando Unificado de Canarias (Comandante General de la Zona Marítima de Canarias) se encontraban el TG-F y el Grupo de Transportes. El TG-F lo formaban los destructores “Marques de la Ensenada” y “Blas de Lezo”, la fragata “Baleares” y la corbeta “Atrevida”; el Grupo de Transportes lo componían la LST “Martín Álvarez”, las ocho LCT y BDKs, los remolcadores de altura RA-4 y RA-2, los aljibes A-6 y A-8, y los guardapescas “Serviola” y “Centinela”. La FD (TF-91) estaba constituida por todo el Tercio de Armada y la UNIR (Unidad de Intervención Rápida) de la Agrupación de Canarias, al mando del General Marqués (GETEAR) como Comandante de la FD -CFD-, siendo su Jefe de Estado Mayor el Teniente Coronel Costa Furtiá, que años más tarde sería Comandante General del Cuerpo. La Misión redactada para la Fuerza de Desembarco fue: a) Ocupar y defender (a la orden) una Cabeza de Playa en zona Puerto Aaiún que, cubriendo dicho puerto y cargadero de mineral, permita y no interfiera el embarque de las Fuerzas Terrestres Saharianas y garantice la evacuación de sus últimos elementos a cubierto de posibles acciones hostiles desde tierra. La amenaza contra la CPL se podía materializar a lo largo de dos posibles ejes de progresión enemigos; desde el NE por la carretera procedente de El Aaiún, y desde el S por la carretera de Fos Bucraá. Aparte, podría haber algún intento de penetración desde el E o desde el N, siguiendo la línea de la costa. No era descartable tampoco la capacidad del enemigo de helitransportar en una ola una fuerza tipo Compañía (+). b) Una vez evacuada la totalidad de las Fuerzas del Ejército de Tierra, realizar una retirada anfibia. Esta era la composición de la TF 91: ·
E.M. Durante los días 4 al 7 de noviembre de 1975 la FD embarca en los buques del Mando Anfibio en Cádiz y Puntales.
El estadillo de la Marina real Marroquí por aquellas fechas era aproximadamente el siguiente: Fragata: "31 AL MAOUNA", Buque Escolta (clase "Fougeux") "32 LIEUTENANT RIFFI"; Patrulleros costeros " 12 AL BACHIR", "11 EL SABIQ" Buque de Desembarco "21 Lieutenent Malghach" Guardacostas: nº 14 "TARFAYA", nº 15 "MELILIA", nº 16 "SEBTA". "BOUHALEL", "JOUNDI" y "EL BADR", sin numeral, y otros con numeral pero sin nombre: 14, 18 y 13 Patrulleros:
51 "TAWFIE" (ex dragaminas francés clase SIRIUS).
Encontrándose las fuerzas en un ensayo en Fuerteventura, recibieron orden de regresar a su base en Las Palmas por haber fallecido el Jefe del Estado, el General Franco. Ese mismo día 20 de noviembre, reembarcan el batallón expedicionario del Rgto. de Inf. Canarias nº 50, y los destacamentos del Rgto. Mixto de Ingenieros. El desarrollo de los acontecimientos no hizo preciso, como en Ifni, poner en marcha el mecanismo FAO; de cualquier forma permaneció en la zona hasta el 24 de Noviembre de 1975. Durante los días 24 y 25 de noviembre de 1975, la FD regresa a su acuertelamiento en San Fernando. Entre el 26 y el 28 de noviembre reembarcan la III Bra. Pac. y el GACA del RACA nº 63, así como el Bón. Expedicionario del Rgto. de Inf. "Fuerteventura nº 51". El 3 de diciembre de 1975 embarca la VII Bra. Leg. con destino a Fuerteventura. Lo mismo hace el día 11 la VIII Bra. El 16 de diciembre embarcan en el Aragón las Bras. Leg, IX y X. El 4 de enero embarca en el Galicia el GLS I, el 8, la VIII Bra. Leg., y el 11, el GLS II. En total abandonarán el Sáhara Español unos 20000 militares, más de 1200 vehículos, 25000 tons. de material y varios miles de civiles. Las unidades indígenas son disueltas. FINAL Unidades de I.M. de la Agrupación de Canarias se encargan de la evacuación de los destacamentos de la Güera y Villa Cisneros. Ante la eventualidad de que tras abandonar el territorio se intentase profanar los cementerios españoles, se repatrían los cadáveres. Mauritania no inicia su invasión hasta el 10 de diciembre, después de haber sido equipada en parte con material marroquí. Los mauritanos se dirigen hacia Tichla y Güera, donde encuentran una fuerte resistencia del Frente que no consiguen vencer sino después de diez días de duros combates. El 20 ocupan Tichla y se dirigen a Auserd, donde sufren una detención ante las fuerzas saharauis. Al mismo tiempo es atacado el tren de mineral de hierro de Zueratt a Nuadibú y las instalaciones de la antigua Miferma en Zueratt; la extracción de hierro comienza a tambalearse. A primeros de enero de 1976 tienen lugar diversos combates en la zona de Dajla y en Aargub. Para poder forzar la entrada de la península de Río de Oro los mauritanos necesitan la cooperación militar marroquí, que dejará en la ciudad un contingente de 1.200 hombres. A mitad de enero hay fuertes combates en Ain Ben Tili y Bir Nzarán. El ejército de Mauritania, muy débil para la invasión proyectada, aumenta sus efectivos hasta 6.000 hombres.
Con este capítulo queda finalizado el ciclo dedicado a la IM en los territorios africanos sujetos a descolonización durante los años 50 a 75. El trabajo ha costado más de un año y los resultados están ahí para que el lector juzgue. No podría dejar de agradecer a Santiago, a David, a La Sala Histórica del TEAR, al archivo del TERSUR, el cual tuve la oportunidad de consultar con vistas a la creación de la web del Tercio para la intranet de la Armada, y a tantos otros amigos por su colaboración.
|
||||||||||||||||||||||||||||||