CAP.6; LA INFANTERÍA DE MARINA EN LA EVACUACIÓN DEL SAHARA ESPAÑOL:

OPERACIÓN TRITON

 

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"LAS HISTORIAS DE BLIMDANET" cierran el círculo de su aproximación a las operaciones que desarrolló la I.M. a lo largo de 20 años por las colonias africanas de España. En el capítulo que abordamos, asistiremos al aldabonazo a la presencia española en el territorio sahariano, hecho que aún hoy día es objeto de polémica.

Se podrá presentar de muchas maneras la gestión de la crisis que desembocó en los poco presentables Acuerdos de Madrid de noviembre de 1975, a menudo señalados como la menos mala de las soluciones posibles dada la gravísima situación interna que atravesaba entonces España. Sin dejar de ser verdad, no es menos cierto que desde hacía muchos meses antes, un puñado de máximos dirigentes, políticos y militares, del agonizante régimen franquista habían decidido en Madrid una solución acorde con los intereses marroquíes para finiquitar el problema. Hay evidencias que apuntan a esta hipótesis, y serán debidamente desarrollados.

Esta solución, oculta hasta el último momento, se tomó a espaldas del Ejército de África, de las FFAA españolas en general, del entonces príncipe D. Juan Carlos, y de la opinión pública, que entonces empezaba a contar y a hacerse notar, por mucho que no se quisiese reconocer por el gobierno de entonces.

El fantasma de una guerra colonial que engendrase peligrosos movimientos militares, como el que protagonizó en Portugal la Revolución de los Claveles del 25 de abril, o el francés, que tras la independencia de Argelia derivó en la O.A.S., era muy tenido en cuenta.

Por otra parte, los deseos norteamericanos de mantener el Sahara Occidental, región geográfica y económicamente estratégica, lejos de la órbita socialista, les hicieron apostar por una solución favorable a los intereses marroquíes, a lo que contribuyó la torpeza de los dirigentes del independentismo saharaui, presentándose como muy afín a Argelia y por ende al bloque socialista.

En Marruecos, el Rey Hassan II acababa de sobrevivir a un gravísimo atentado que casi le cuesta la vida y necesitaba urgentemente esa causa común que uniese al pueblo en un clamor nacionalista. Ya desde sus tiempos de príncipe se había destacado como un acérrimo enemigo de España, apareciendo su mano en cuantas crisis afectaron a los territorios españoles en el Sahara.

Se dice a menudo que España se dejó sorprender por la Marcha Verde y que no detectó sus preparativos a tiempo. De un repaso detallado de la cronología y los movimientos de ambos bandos se puede deducir que esto no fue así, que los servicios de información españoles, tanto los dependientes de Presidencia de Gobierno como los del Alto Estado Mayor sabían lo que se estaba preparando a grandes rasgos y que la marcha, una vez iniciada, fue convenientemente controlada, por una lado permitiendo su acceso a través de la frontera geográfica no provocando un enfrentamiento inmediato con masas de civiles, pero advirtiéndoles por el otro que, de llegar a la línea de seguridad, España la defendería militarmente.

Nadie sabe que hubiese pasado si los acuerdos a los que se llegó (que llevaban varios meses cocinándose) no se hubiesen alcanzado, pero lo que es seguro es que el Ejército Sahariano no iba a abandonar su línea de seguridad y que Hassan II, el más astuto con diferencia de los protagonistas de esta crisis, hubiese retirado de todas formas la marcha, ya condenada, aunque tardíamente, por la ONU.

Lo que es cierto es que los españoles no supieron explicar adecuadamente a los nativos que todo lo que habían construido y creado en el desierto iba a ser para ellos a poco que colaborasen en un proceso ordenado de autodeterminación, y los saharauis no colaboraron precisamente para que España se sintiese más obligada a la imposición frente a Marruecos del proceso vía disuasión militar. El tremendo error y egoísmo de los saharauis lo están pagando bien caro hoy día.

Al contrario que durante la guerra de Ifni, cuando la férrea censura impidió a la opinión pública ser consciente de la gravedad de la crisis en toda su extensión (sólo funcionaba de forma diferente a los medios oficiales el boca a boca de los quintos que regresaban a España), durante la crisis de la Marcha Verde los españoles contaban ya con medios de comunicación algo menos controlados que les tenían informados, de modo que la preocupación era general.

"LAS HISTORIAS DE BLIMDANET", asumiendo que pueden existir otras interpretaciones a la gestión de esta crisis, pasan a exponer los resultados de varios meses de investigación.


ÚLTIMOS ACONTECIMIENTOS EN EL SAHARA

A lo largo de los años 60 diversas resoluciones de la ONU instan a España a descolonizar el Sahara y a organizar un referéndum de autodeterminación, siempre “teniendo en cuenta los intereses de países vecinos”, lo que implícitamente daba apoyo en alguna medida a las apetencias anexionistas marroquíes.

A finales de 1967 se funda el Movimiento de Liberación de Saguia El Hamra y Río de Oro, conocido también como Organización de Vanguardia para la Liberación del Sáhara, o simplemente como "el Partido" cuyo líder fue Mohamed Sidi Ibrahim Basir (Basiri). Buscaba un proceso que desembocase en la independencia a medio-largo plazo.

En 1969 Marruecos no tiene más remedio que reconocer a Mauritania como país soberano, pero continúa presionando sobre el Sahara.

El 27 de mayo de 1970 Argelia, Marruecos y Mauritania proclamaron su intención de "colaborar en la liberación del Sáhara", lo que lleva a las autoridades españolas a convocar una manifestación de adhesión a España en El Aaiún el 17 de junio. Ese día una manifestación ilegal proindependencia se desata en el barrio nativo de Jatarrambla donde se dan episodios de violencia contra las fuerzas españolas. Finalmente, una compañía legionaria abre fuego y se producen una serie de muertos. Basiri es detenido, y un mes más tarde desaparece sin que se den razones convincentes de su paradero.

El 10 de mayo de 1973 se funda el Frente Polisario (Frente Popular de Liberación de Saguia el Hamra y Río de Oro), de ideología típicamente anticolonial. Su lider era El Uali Mustafá Sayed, más conocido como Lulei, de la influyente tribu de los Eguirbat, cuya educación se había desarrollado entre Tantan (Tarfaya) donde su familia se había refugiado tras la guerra de 1957-58 al estar comprometida con las bandas del Ejército de Lliberación, y Rabat, de donde tuvo que huir por sus conexiones con la Unión Nacional de Estudiantes, reprimida por Hassan II. Sus viajes habían incluído Francia, Holanda, Argelia, Libia y Mauritania. Este activista acabaría perdiendo la vida en una acción en Nouakchott (Mauritania) en el año 1977.

ampliar mapa de las acciones del Polisario contra las fuerzas españolas

Desde el mismo mes de mayo de 1973 comienzan a hostigar a los puestos españoles y a las patrullas que recorrían las pistas en el desierto, causando varias bajas y logrando la deserción de algunos nativos.

Las acciones armadas eran acompañadas de una intensa labor de propaganda calndestina en los núcleos poblacionales donde el POLISARIO va ganando cada vez más partidarios.

En el otoño de 1973, ante la evidencia de que varios atacantes del POLISARIO se han infiltrado en territorio del Sáhara Español procedentes de Mauritania, desde cuya capital incluso el Frente ha radiado varios comunicados, se hace una discreta gestión diplomática por medio de representantes de la Gobernaduría General y del Ministerio Español de AAEE ante las autoridades mauritanas sin resultados satisfactorios.

Durante los días 12 a 14 de marzo de 1974 el E.M. del sector del Sáhara lleva a cabo la "Operación Barrido" contra el POLISARIO en la zona cercana a Edcheiría en la cual intervienen dos compañías de Policía Territorial, varias patrullas de las Tropas Nómadas y helicópteros del ET. Hay un encuentro con una partida del POLISARIO donde hay bajas por ambas partes, si bien algunos guerrilleros logran escapar. La operación finaliza el 14 de marzo.

En el mes de mayo de 1974, Franco aprueba un estatuto de autonomía, en el que ya aparecía un Consejo de Gobierno saharaui al lado del Gobernador General, y que, aún de forma tibia, abría un camino hacia la independencia. Ese año se empieza a elaborar el famoso "censo español", referencia para futuras propuestas de referenda.

Por la misma época se renuevan los mandos dirigentes del Sahara, el general Gómez de Salazar y Rodríguez de Viguri, con una consigna clara: concesión de la independencia al pueblo saharaui. En el mes de julio, la Yemaa o Asamblea General del Sahara aprueba por unanimidad el proyecto de estatuto.

El 20 de agosto de 1974 España emprende el camino de la autodeterminación, retrasada durante muchos años, anunciando que celebrará el referéndum que solicita la ONU en los seis primeros meses de 1975.

El proyecto nunca llegó a promulgarse, según diversas tesis porque precisamente ese mes de agosto se producto la visita a Madrid de dos ministros de Hassan II, en el curso de la ofensiva anexionista que éste había comenzado, los cuales convencen al gobierno de la peligrosidad del camino emprendido hacia la independencia, que sería controlada por el Frente POLISARIO y por Argelia, lo cual representaba para Marruecos un riesgo inaceptable, al tiempo que sólo el reino cherifiano podría garantizar en el futuro los intereses de España en el Sahara. Casi simultáneamente, Hassan II anuncia que bien pronto "iba a tomar el te en El Aaiún". Efectivamente, en el aspecto militar, se realiza una concentración de tropas en el sur, con la intención de poner nerviosas a las autoridades españolas y de resucitar el antipopular fantasma de la "guerra contra el moro", lo que privará al gobierno español de un apoyo de la opinión pública, precisamente cuando el régimen y Franco declinan.

Al mismo tiempo, el II Congreso del POLISARIO, desarrollado entre los días 25 al 31 de agosto en Mauritania, denuncia los presuntos intentos españoles de llevar a cabo una "descolonización simulada".

vista de la cabeza de playa de El Aaiún desde el norte; al fondo, el pantalán de Fos Bucraá
Durante ese año de 1974 Marruecos intriga hábilmente en las NNUU y, apoyado por Francia y USA, presenta sus reivindicaciones en el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, lo que paraliza el proceso de autodeterminación. Es más que dudoso que la intención de Hassan II fuese la de desatar una auténtica operación de invasión, pues no contaba ni con suficientes fuerzas (apenas 13.000 hombres contra 20.000), ni con la estructura logística necesaria.
vista aérea de las afueras de El Aaiún

El día 26 de octubre se produce un importante sabotaje contra las instalaciones de Fos Bucraá. Se destruyen dos estaciones de servicio eléctrico y parte del sistema de cinta transportadora de material hacia el embarcadero. El transporte del mineral debe hacerse durante las semanas que duró la reparación, por medio de camiones, perjudicando las exportaciones de los fosfatos.

Para intentar un control de la evolución política en un contexto moderado, el gobierno procede a la creación, a finales de 1974 y principios de 1975, de un partido artificial, el Partido de Unión Nacional Saharaui (PUNS) pasando por alto que los partidos están prohibidos en España. Con él se intenta atraer a la población hacia una independencia dirigida por España dentro de la amistad y la cooperación y separarla de paso de las filas del Frente POLISARIO. El intento, que recuerda a la triste experiencia guineana, se enfrenta con un movimiento nacionalista y revolucionario muy arraigado que recaba para si todo el protagonismo, consciente de su fuerza.

El 31 de marzo de 1975 se lleva a cabo otro operativo contra el POLISARIO al NW de Edcheiría, y lo ejecutan las unidades de la AGT "GACELA" (cuyo núcleo era la IX Bra. Legionaria) basadas en Edchera con apoyo de helicópteros. Los resultados son discretos.

En abril de 1975 se lleva a cabo una reunión entre Presidencia del Gobierno y el Alto Estado Mayor donde se analiza la situación concluyéndose que un Sahara independiente, dominado por el Frente Polisario y apoyado por Argelia, serviría al MPAIAC (movimiento para la autodeterminación e independencia de Canarias) para acentuar su influencia en las islas. Además, posiblemente se obtendría de Marruecos la concesiones militares, económicas y un olvido de otras reivindicaciones territoriales.

El Frente POLISARIO salta a la escena nacional e internacional con motivo de la visita de una misión de las Naciones Unidas en mayo de 1975, revelando un vigor extraordinario y una adhesión general. A la misma llegada a El Aaiún de la comisión en avión de Iberia desde Madrid se producen actos de pública adhesión al POLISARIO por parte de los nativos; muchísima gente acampada a los lados de la carretera que lleva a la capital muestra sus banderas independentistas. Una vez en El Aaiún, y ante los asombrados españoles, una multitud organiza una manifestación "espontánea" exigiendo la salida de España del territorio incluso antes de someter la autodeterminación a referéndum. El presidente de la Comisión, Simón Ake, de Costa de Marfil, llega a decir que agradecía al pueblo y autoridades el caluroso recibimiento y la independencia con la que han podido trabajar. Esta actitud de los saharauis decepcionó profundamente a los españoles y alimentó las teorías "abandonistas". Esta tónica se repitió en cada escala de la comisión en su viaje al Sahara: apoyo masivo al POLISARIO, aunque se constató que si bien el norte era radicalmente propolisario, en el sur había división de opiniones y había bastantes partidarios del PUNS. Pasados los años, otras comisiones de la ONU en visita al Sahara ya marroquí denunciarán las obstrucciones y los actos de intimidación marroquíes sobre sus funcionarios.

Durante 1975 las fuerzas marroquíes llevarán a cabo diversos ataques contra las españolas, colocación de minas fronterizas, bombas terroristas y entradas aisladas de patrullas o compañías, que causaron más bajas que el Frente POLISARIO, aunque se mantenía subyacente la idea de un entendimiento con Hassan II. Un fantasmagórico grupo, llamado Frente de Liberación y Unidad (FLU) solía hacerse responsable de los ataques promarroquíes. Como se vería en varios incidentes con captura de prisioneros pertenecientes a las Fuerzas Armadas Marroquíes, la mano de Hassan II estaba detrás de estos incidentes.

El 28 de abril, Hassan II declara que el ejército marroquí se encontraba en el sur para servir de marco a la marcha inexorable que emprendería el pueblo marroquí con su rey a la cabeza. Algo se está gestando en las "cocinas" de Rabat. Según señala el historiador José Ramón Diego Aguirre, la marcha verde habría sido diseñada por un gabinete de estudios estratégicos localizado en Londres y financiado por Arabia Saudita. Asimismo el Departamento de Estado norteamericano tendría perfecto conocimiento de la misma.

El día 23 de mayo el Alto Estado Mayor encomienda al Mando Unificado de Canarias el estudio de la evacuación total del territorio. Precisamente ese día se produce una declaración del Gobierno afirmando su propósito de transferir la «soberanía» del Sáhara en el más breve plazo posible, del modo que mejor convenga a sus habitantes y a satisfacción de los países interesados en la zona, reservándose el derecho de precipitar la transmisión de poderes si se viera comprometida gravemente la presencia española. Como se ve, todo parece responder a un calendario bastante estudiado y a unos "tiempos" perfectamente calculados.

La comunicación es el resultado de los informes recibidos tras la visita de la misión de la ONU sobre la implantación del Frente POLISARIO, junto con el secuestro que éste ha realizado de dos patrullas españolas y la deserción a Marruecos de los saharahuis dirigentes del PUNS, el partido pro-español creado a primeros de año, con su secretario general, Hali Hena, a la cabeza que, en mayo de 1975, tras ponerse a disposición del monarca marroquí, se dirige a sus compatriotas a través de Radio Rabat alentándoles a colaborar en la anexión a Marruecos. Este saharaui fue acusado de haberse apropiado indebidamente de 200000 pesetas pertenecientes a los fondos del PUNS. No será la única deserción promarroquí: el día 4 de noviembre de 1975, El Jatri, Presidente de la Yemaa nombrado por Franco en 1971, huirá y prestará vasallaje a Hassan II.

A partir del verano de 1975, al tiempo que disminuyen las acciones militares contra España, llegándose a un acuerdo de paz entre septiembre y octubre, la influencia del Frente se extiende a todos los medios y prolifera sobre todo en las unidades militares con soldados saharauis. El 12 de octubre hay una reunión política de todas las tendencias del Sahara en Ain ben Tili, frontera mauritana, en la que se pone fin a las rivalidades de los seguidores del gobierno, PUNS, y del Frente POLISARIO, manifestándose la unanimidad nacional en el camino de la independencia bajo la dirección del Frente.

En julio de 1975 el siniestro Henry Kissinger, Secretario de Estado USA da un primer visto bueno al borrador de la operación y hace unas declaraciones en el sentido de que vería con buenos ojos una administración marroquí del territorio sahariano. Asimismo parece ser que preparó el envío de una misión que tratara el problema con el Gobierno español.

El 21 de agosto, Kissinger, de gira por Oriente Medio, es informado en Jerusalén del estado de los preparativos logísticos por parte de ciertos consejeros que estaban a pié de obra asesorando a los marroquíes. Kissinger da su visto bueno al inicio del proceso conocido como marcha verde por medio de un enigmático telegrama enviado a Rabat desde la embajada de los EE.UU. en Beirut, cuyo texto era "Laissa podrá andar perfectamente dentro de dos meses; él la ayudará en todo".

El dictamen del Tribunal Internacional de Justicia se hizo público el 16 de octubre de 1975. La Corte concluía que los elementos e informaciones puestos en su conocimiento mostraban la existencia en el momento de la colonización española de lazos jurídicos de sumisión entre algunas tribus que vivían en el territorio del Sahara Occidental y el Sultán de Marruecos. Mostraban igualmente la existencia de derechos, comprendidos algunos relativos a la tierra, que constituían lazos jurídicos entre el conjunto mauritano y el territorio del Sahara.

Por el contrario, la Corte concluyó que los elementos e informes puestos en su conocimiento no establecían la existencia de ningún lazo de soberanía territorial entre el territorio del Sahara por una parte y el reino de Marruecos o el conjunto mauritano por otra. El Tribunal no había comprobado la existencia de lazos jurídicos cuya naturaleza modificase la aplicación de la Resolución 1514-XV en cuanto a la descolonización del Sahara occidental y en particular la aplicación del principio de autodeterminación, gracias a la expresión libre y auténtica de la voluntad de las poblaciones del territorio

campamento de haimas
Justo el 16 de octubre, Hassan II pone remate a la ofensiva de anexión emprendida anunciando la llamada “marcha verde”: esta consistiría en una concentración masiva de civiles marroquíes sobre la frontera del territorio bajo administración española con el fin de penetrar en el mismo y ocuparlo “pacíficamente”. Por supuesto, tal operación es cuidadosamente planeada por Hassan II, cuyas FAR y Gendarmería se implican en la organización y apoyo.
patrulla de IM por el desierto cerca de la costa: al fondo un buque embarrancado

LOS PLANES DEFENSIVOS

Como en el caso de la Guerra de Argelia, una cosa es lo que las fuerzas expedicionarias y africanas creían, y otra muy diferente lo que se cocía en la capital de la metrópoli. Mientras las FFAA españolas desplegadas en el Sahara tenían planes de contingencia para afrontar y destruir una ofensiva convencional marroquí procedente de la región de Tarfaya, los centros de poder en Madrid de forma muy reservada descartaban que tal eventualidad fuera a tener lugar.

De todas formas, con el fin de no dejar cabos sueltos, y ante la concentración de efectivos de las FAR detectada en la frontera del Draa, se decide reforzar la presencia militar española en el Sahara Español; en octubre de 1974 el EM envía elementos de las Fuerzas de Intervención Inmediata entre los que destaca el BICCM II/ 61 (BRIAC XII, DAC Brunete nº 1) (-) compuesto de Mando, Cia. de PLMM, menos las Secciones de reconocimiento y de Morteros pesados, y dos Cías. de carros, la 6ª y 7ª, dotadas de M 48A1. Se acuartelan en Sidi Buya. La Cia. Legionaria de Carros de Combate "Bakali", dotada con AMX 30 queda como 1ª Cía de dicho batallón.

destalle de un AMX 30 descendiendo del L12 martín Álvarez AMX 30 con los colores saharianos frente al acuartelamiento de la BRILEG AMX 30 con los colores saharianos frente al acuartelamiento de la BRILEG 2 jóvenes carristas de la moderna IM frente a un AML 60 del entonces Grupo Ligero Sahariano
T54 marroquí de finales de los años 60 detalle de un M48 de la IM

Con la llegada de estas y otras unidades expedicionarias el despliegue militar español acabaría estando compuesto por los Tercios Legionarios III (Daora) y IV (Edchera), la VII Bandera Legionaria (Smara), dos Grupos Ligeros Legionarios, dos Banderas Paracaidistas, el 2º Batallón (Expedicionario) del RIAC Alcázar de Toledo nº 61 reforzado por la legendaria Compañía de Carros “Bakali”, el GACA ATP XII de la DAC, el Rgto. de Cabrerizas, un Batallón Expedicionario del Rgto. de Infª Tenerife nº 49 (Smara), otro Batallón Expedicionario del Rgto. de Infª Canarias nº 50 (Villa Cisneros), tres Grupos de la Agrupación de Tropas Nómadas, elementos de los Regimientos de Artillería nº 95 y nº 93, del Rgto. Mixto de Ingenieros nº 9, unidades de helicópteros, sanidad, logística, etc. sumando una potente fuerza de combate compuesta por unos 20000 hombres, 53 CCM (35 M 48A1, 18 AMX 30), 54 Panhard AML-60 y AML -90, 12 obuses OTO Melara 105/14, 12 obuses R-46 105/25, 18 obuses ATP M109 105/23, helicópteros UH1D, vehículos ligeros land rover, camiones pegaso, etc.

La Directiva Conjunta de Defensa 2/74 ya descartaba un ataque en fuerza de unidades regulares procedentes de Marruecos al afirmar que, si bien se "debía defenderla integridad de nuestros territorios africanos, su mar territorial y espacio aéreo, así como asegurar el ejercicio de la soberanía en ellos, haciendo uso de la fuerza si fuese preciso", es decir, se consideraba a priori muy poco probable un gran ataque de las FAR, aunque se señalaba un gran riesgo de acciones subversivas y terroristas con el apoyo marroquí.

Planes defensivos del Sáhara Español
La idea de maniobra era muy sencilla; conocida la debilidad logística del enemigo, dejarle penetrar al sur del Draa desde Tarfaya para luego destruir su tren logístico por medio de campañas aéreas y un desembarco del TEAR en la retaguardia enemiga en las inmediaciones de Cabo Juby. Las fuerzas saharianas, por medio de vigorosos contraataques, aniquilarían al invasor, es decir, una gran operación yunque-martillo contra el ejército marroquí.

Se habían determinado tres posibles avenidas de aproximación para un presumible ataque lanzados por las FAR: desde el norte, vía Tarfaya-El Aaiún, desde el NE, flanqueando El Aaiún a través de Edchera, o con un gran movimiento de envolvimiento a través del Este, hacia la Seguía y Smara. que girase luego hacia el W. Para contrarrestar estos posibles movimientos se estableció un dispositivo encaminado a destruir a las FAR una vez hubiesen penetrado en territorio del Sahara Español.

Se constituyeron tres AGT:

Posibles líneas de acción marroquíes
  • AGT "LINCE" (Col. Timón de Lara)
  • -misión: defender la avenida de aproximación más probable del enemigo (Tarfaya-El Aaiún)

    -composición: PLM III Tercio, VIII Bra. Leg., GLS I/3, Bía M56 del RACA nº 95. Dtos. varios
  • AGT "GACELA" (Col. Mariñas)
  • -misión: defender el flanco E del dispositivo español (Edchera) y evitar un flanqueo desde el NE

    -composición: PLM IV Tercio, IX Bra. Leg (-), GLS II/4, Bía. del RACA nº 95. Dtos. varios.

  • AGT "CHACAL" (Col. Bello)
  • -misión: defender el dispositivo español de un gran ataque de flanco desde el E (Smara) y apoyar otros destacamentos más alejados pues la ATN y la Policía Territorial seguían defendiendo diversos puestos a lo largo del Sáhara Español.

    -composición: PLM Agrupación de tropas Nómadas, VII Bra. Leg., dos Cías de la IX Bra. Leg. (posteriormente relevadas por compañías del Rgto. de Infª de Canarias). Dtos. varios.

  • RESERVA
  • -misión: fuerza de reacción

    -composición: BICCM (ref.), III Bra. Pac., II Bra. Pac (-)., GACA ATP XII. Dtos.

La entidad supuesta de las Fuerzas Armadas Reales marroquíes desplegadas en torno al Sahara Español era de unos doce batallones de Infantería, 8 escuadrones blindados, 5 grupos de artillería de campaña (dos de ellos ATP), un GT paracaidista y una fuerza tipo batallón de OE´s, aparte de diversas unidades de misiles y de artillería AA. Se le suponía capacidad para helitransportar una unidad tipo Compañía, y tenía apoyo de aviones T-6 y F-5.

La moral española en el Sahara era extraordinaria, y muchos creían que había llegado el momento de acabar definitivamente con las provocaciones marroquíes.

El 8 de junio de 1975 es capturada en Mahbes la 11ª Compañía del VII Batallón Meharista de las FAR, compuesta por un capitán, 3 ayudantes, 5 sargentos 1º, 11 sargentos, 3 cabos 1º y 16 soldados, con todo su armamento (misiles SA 7 incluidos), equipo y vehículos. Dicha compañía se había infiltrado en territorio español suponiendo desguarnecido el puesto, de donde habían desertado los soldados indígenas de la Sección de Tropas Nómadas, y que en realidad estaba reforzado por elementos del Batallón Expedicionario del Rgto. de Infantería Canarias nº 50 y de la 7ª Cía. de la X Bandera del 4º Tercio de La Legión. En este incidente incluso los texan T-6 del Ejército del Aire llegaron a sobrevolar a los despistados marroquíes.

El 26 de junio mueren por acción de una mina c/c un teniente, un sargento y tres soldados del GACA XIII cuando hacían un reconocimiento motorizado de la zona próxima a Taj. El día 26, aviones del EdA son hostigados por la DCA marroquí situada en el Draa; fuerzas españolas contestan con fuego de mortero.

El 3 de agosto muere un Cbo. 1º paracaidista al ser atacado el puesto de Hausa, defendido por una sección pac.

El 20 de septiembre de 1975, se promulga un plan de operaciones, conocido como "Operación Trapecio", por el que se establecen las medidas necesarias para contrarrestar un aumento de la actividad subversiva a cargo del FLU, concurrente al aumento de la presión política y diplomática marroquí, y a un apaciguamiento de las relaciones con el POLISARIO.

El 22 de septiembre de 1975 fuerzas del IV Tercio de La Legión interceptan y capturan cerca de Hagunia otra patrulla marroquí compuesta por un suboficial, dos cabos 1º y 13 soldados. Este hecho es anunciado en el acuartelamiento de Sidi Buya durante los actos conmemorativos del LV Aniversario de la Legión. Estos prisioneros y los anteriores fueron llevados a Villa Cisneros.Más incidentes con minas c/c situadas a lo largo de las pistas utilizadas por las patrullas españolas causarían los días 2 y 18 de octubre un muerto y seis heridos.

LAS MANIOBRAS POLÍTICAS

El 15 de octubre, un día antes de su anuncio por Hassan II de la Marcha Verde, el mando Unificado de Canarias dicta el Plan de Operaciones Conjuntas 2/75, preparatoria de la denominada «Operación Golondrina» según la cual «la situación del Sahara unida a la probable evolución de los acontecimientos internacionales confirman la decisión del gobierno de llegar a la transferencia de la administración y a la cesión de la soberanía del territorio. El abandono del mismo puede ser consecuencia de un acuerdo general admitido por el conjunto de las partes interesadas, incluidas representaciones del pueblo saharahui; un acuerdo de España con alguno de los países limítrofes, o una decisión unilateral». En los planes de evacuación se contemplaban varios supuestos, según la gravedad de la evolución de la crisis.

La decisión definitiva se toma en el Consejo de Ministros del 17 de octubre, al día siguiente de anunciarse la marcha, Consejo del que Franco se retira por caer enfermo. Se decide evacuar el Sahara. Al día siguiente el Jefe del Alto Estado Mayor envía al Jefe de E.M.C. la siguiente comunicación: "Junta de Jefes de Estado Mayor. N/Ref. JOC 804. “Operación Golondrina”". "Excmo. Sr. Comunico a VE. la decisión tomada por el Presidente de Gobierno estableciendo la fecha del diez de noviembre de mil novecientos setenta y cinco a las nueve horas para la iniciación de la Operación Golondrina. Madrid, dieciocho de octubre de 1975. Máximo secreto".

A pesar de ello, el Mando Unificado de Canarias dicta el 25 de octubre la directiva 3/75 “Operación Marabunta" , según la cual la misión es ejecutar acciones disuasorias y adoptar diversos procedimientos impidiendo el paso de la marcha verde a partir de una línea límite, definida según el eje Laadeim-Aguiul-Tel li-Daora hasta Smara y Hausa como punto crítico, con el establecimiento de alambradas, campos de minas, armas automáticas, fuegos previstos de artillería, etc.

Mientras, en Madrid, el Alto Estado Mayor mantiene el día 27 de octubre una reunión de trabajo en cuyo documento y en sus condiciones preliminares se declara imprescindible para la salida de la crisis la emisión de una nota oficial conjunta hispano-marroquí sobre las conversaciones mantenidas, los resultados de la visita del Secretario General de la ONU, y las recomendaciones de Naciones Unidas, tras lo cual se notificaría el fin de la marcha verde sin más detalles. De no ser así sería de temer una acción general de la población autóctona del Sahara por medio de grupos armados, que perjudicarían la ejecución de lo acordado. Se establecerían las bases para un acuerdo militar entre los ejércitos de Marruecos, Mauritania y España hasta llegar al término de la administración española.

Se fijarían los plazos en que progresivamente se irían desguarneciendo las posiciones para que fueran ocupadas, señalando las bases que quedaría condicionada a que los gobiernos garantizasen su ocupación por las fuerzas militares suficientes para hacer frente a amenazas por parte de bandas armadas sin controlar (léase Frente POLISARIO) o parte de una parte de una tercera potencia (Argelia).

LA MARCHA VERDE

ampliar mapa de la situación desde 30.10.75 a 14.11.75
Entre el 27 y el 28 de octubre se abandonan los puestos fronterizos de la región norte, Hausa, y Mahbes y simultáneamente la región sur Agüenit y Tchla quedan a disposición de Mauritania. El día 30 las AR invaden la región de Saguia el Hamra, más allá del río Dra. y llegan hasta la Saguia, deteniéndose en la línea Hausa-Echdeiría-Farsía-Mahbes, ocupando los dos primeros puestos, ya evacuados por las fuerzas españolas unos días antes. La invasión se produce sin protesta alguna del Gobierno español, produciéndose los primeros combates entre las FAR y el POLISARIO,
Ampliar desarrollo marcha verde

Las Fuerzas Armadas Reales, FAR, se quedan clavadas en Ahusa-Echdeiría-Farsía, sin poder avanzar. Mahbes pasa a poder del POLISARIO, que ocupa también los demás poblados abandonados por España, que sólo mantiene las ciudades de Aaiún, Villa Cisneros, Smara y Güera.

Esta invasión fue silenciada por el Gobierno Español y no se comunica a la ONU.

El 1 de noviembre España solicita una reunión urgente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas porque Marruecos se niega a suspender la marcha verde. El día 2 de noviembre el Jefe del Estado en funciones, el actual rey Juan Carlos I, se desplaza a El Aaiún y en su casino de oficiales pronuncia un discurso en el que prácticamente dice que España no va a abandonar el territorio y que tiene un compromiso moral y de honor con los habitantes de este territorio que reiteradamente se han manifestado a favor de la independencia y, sobre todo, de realizar un referéndum de autodeterminación. Evidentemente, el entonces príncipe desconoce las verdaderas intenciones de Madrid y es enviado a una ingrata misión.

Paradójicamente, ante esta letal amenaza contra la independencia saharaui, el POLISARIO se refugia en zonas de concentración en las cercanías de la frontera argelina. Hay choques con las FAR marroquíes, pero no se plantea una resistencia a la marcha verde. Argelia, por otra parte, tampoco se decide a una oposición activa a la maniobra de Hassan II.

muchedumbre marroquí en la marcha verde
El 6 de noviembre los primeros componentes de los 350.000 civiles que participan en la Marcha Verde penetran en el territorio; se abandona el puesto de la policía territorial de Taj, que es el que está en la frontera con Marruecos, puesto en el que sólo había población saharaui, es decir, no había soldados europeos. La marcha progresa por dos ejes unos diez kilómetros hasta que traza una especie de línea imaginaria sobre el suelo y se mantiene diciendo que no pasarán de ésta.
muchedumbre marroquí en la marcha verde
Para facilitar el movimiento de esta muchedumbre, el reino marroquí alista 7813 camiones, 10000 mandos intermedios, 470 médicos, 230 ambulancias, 17000 ton. de alimentos, 23000 de agua y 2590 de combustibles (Gerardo Mariñas Romero, “El Sahara y la Legión”).

Las alambradas en la frontera habían sido eliminadas por zapadores marroquíes vestidos con ropas civiles; fuerzas de la Gendarmería se colocan en cabeza para guiar a la multitud, mientras helicópteros y aeronaves españolas vigilan desde el aire. Unos Km.. Hacia el S, los Grupos Ligeros Saharianos acechan los movimientos de la muchedumbre por si fuese necesario alertar al grueso del dispositivo español de una posible irrupción de la marcha verde en la línea de defensa preestablecida. Tal eventualidad hubiese supuesto la entrada en acción de la artillería española en defensa de sus obstáculos artificiales (campos de minas y alambradas).

Se detectan camiones góndola en Tarfaya habilitados para la carga de carros T54 de las Fuerzas Armadas Reales marroquíes. Los carros españoles de la Bakali y el BICCM, junto a elementos del Grupo Ligero y el Batallón de Instrucción de reclutas nº 1 llevan a cabo la "Operación Lazo" en El Aaiún con el fin de aislar y controlar las barriadas nativas, sometidas a toque de queda.
Carro T54 sobre góndola en la carretra de Tarfaya en dirección sur siendo rebasado por una columna de camiones con integrantes de la marcha verde
frevor religiosos y nacionalista en la marcha verde

Las arengas de Hassan II hablan de abrazar a los soldados españoles si estos hacen acto de presencia, dejando en sus manos la responsabilidad de abrir fuego contra civiles desarmados, pero también de “defenderse” de “otros” –saharauis- si así fuese necesario.

Diversas resoluciones de la ONU a lo largo de esos días de noviembre y diciembre hacen un llamamiento a la salida negociada y a la retirada de la marcha verde. Tensos contactos entre fuerzas locales de españoles y marroquíes hacen ver a estos últimos que el Ejército Sahariano está dispuesto a desencadenar los fuegos de artillería en defensa de sus obstáculos en caso de que sean objeto de un intento de penetración.

Según manifestaron más tarde a título particular algunos jefes de estas fuerzas españolas, la amenaza se hubiese cumplido independientemente de lo que ordenase Madrid.

El día 8, el ministro Carro, con Martín Gamero, se entrevista con Hassan II en Agadir y le ofrece las suficientes garantías sobre la entrega del Sahara. Al día siguiente, 9 de noviembre, a las 19,50 horas, Hassan II pronuncia un discurso anunciando que los objetivos políticos habían sido alcanzados. El día 10, los voluntarios de la marcha verde comienzan el regreso a Tarfaya.

El día 14 de noviembre de 1975 se hacen públicos los “Acuerdos de Madrid”, que se han negociado a tres bandas entre España, Marruecos y Mauritania, por los cuales la primera cede la administración del territorio a los segundos.

La “Ley de Descolonización”, que es la que oficializaba dichos acuerdos tripartitos de Madrid, se publica en el Boletín Oficial del Estado un día tan significado como el 20 de noviembre de 1975. Es decir, el mismo día que oficialmente se comunica a los españoles la muerte del General Franco, sale publicada en el BOE la Ley de Descolonización del Sahara.

El 10 de noviembre, satisfecho con los resultados obtenidos de su doble jugada diplomática y populista, Hassan II retira la marcha verde.

LA CABEZA DE PLAYA DE EL AAIÚN A MEDIADOS DE 1975

Por lo que respecta al papel de la I.M. en esta crisis, se produce a dos niveles; desde que se estableció la Cabeza de Playa (CPL) de El Aaiún la I.M. siempre estuvo presente a través de las compañías destacadas de la Agrupación de Canarias y del Grupo Especial.

No solo la I.M. tenía responsabilidades en la CPL; también estuvo presente en El Aaiún, y de una forma muy activa, la Compañía de Mar del E.T. Esto dio pie a alguna interesante anécdota, como la que cuenta en el Boletín de la Escuela de I.M. el Col. (R) Gil Gundín, según la cual en una visita de inspección del Capitán General de la Zona Marítima de Canarias, cuando los oficiales de ambas unidades, que vestían el mismo uniforme, se iban presentando como: "Tte. Y, de la Compañía Expedicionaria de Infantería de Marina", "Tte. X, de la Cía. de Mar del E.T.",al final, el Capitán General dijo "Compañías de Infantería de Marina de la Marina de Guerra, y Compañías de Mar del E.T., todos con igual uniformidad...no entiendo nada".

Desde principio de los años 60, la entidad de fuerzas que se mantenía en la CPL era de tres secciones de fusiles, una de morteros de 81mm y una sección de Armas, que eran destacadas al territorio sahariano por periodos de seis meses. Dichas fuerzas, estacionadas también en la Güera y Cabo Bojador (otra sección de I.M.), tuvieron que actualizar sus planes defensivos e informar al mando de las posibilidades de defensa y de varada en las playas de sus posiciones respectivas por si era necesaria la intervención de una fuerza anfibia; de hecho, existían varios planes de contingencia, tanto de desembarcar en la retaguardia marroquí, en las proximidades de Cabo Juby, como de desembarcar en la propia CPL de El Aaiún para establecer una sólida posición defensiva.

ampliar croquis de la CPL de El Aaiún

Hay que reseñar que la Cabeza de Playa de El Aaiún había experimentado una evolución desde los primeros años de su ocupación. A mediados de los 70 tenía una forma de semicircunferencia apoyada en la playa y orientada al E con unas dimensiones aproximadas de 4 Km. de diámetro en su base (línea de pleamar), y una profundidad máxima tierra adentro de unos 3,8 Km.

El pivote central de la CPL a la altura de la playa era la Ayudantía Militar de Marina (Capitanía de Puerto) cuyo máximo responsable, un Capitán de Corbeta, era el jefe de la CPL. Este edificio contaba con un pantalán que entraba en el mar disponiendo en su extremo más alejado de un calado de un metro, aproximadamente. La aproximación por parte de barcos era muy difícil al existir rocas y bajos en el fondo.

Asimismo, al S del pantalán existía una rampa de acceso a la Ayudantía que podía ser utilizada por vehículos anfibios. Dicha rampa era utilizada para los barqueos con los buques fondeados en las proximidades.

El perímetro defensivo principal estaba constituido por una línea de seis fortines que formaban una semicircunferencia con una profundidad de unos 2 Km. Dichos fortines, situados en posiciones estudiadas, con vistas despejadas al frente, permitían una visibilidad a vanguardia de unos 7-8 Km. en condiciones normales.

fuerzas de IM celebrando su Aniversario en la cabeza de playa de El Aaiún
Se daba la paradoja de que a menudo, durante años, la rutina y la incomodidad de la arena que se colaba por las aspilleras de los fortines habían provocado el cegamiento de éstas con ladrillos o maderas, de modo que se tuvo que estudiar su reapertura con vistas a un posible empleo en el marco de las operaciones defensivas de la CPL. A pesar de todo la vida continuaba como hasta entonces, como se puede ver en la foto de la izquierda, donde infantes de marina celebran el 438 Aniversario de la creación del Cuerpo de Infantería de Marina.

Entre las diferentes instalaciones que se encontraban en la CPL, aparte de los fortines y la Ayudantía, se encontraban: al N los barracones del Batallón de Instrucción de Reclutas ni 1, al E se estaba construyendo una zona de polvorines de Gran Unidad, con su Cuerpo de Guardia incluido, y al S, el Batallón de Cabrerizas, que contaba con seis barracones.

 
patrulla de IM preparándose para pernoctar
Un poco al S de la rampa de acceso a la Ayudantía de Marina se encontraba un oleoducto submarino que accedía a los inmediatos depósitos de la Compañía Atlas. A ambos lados de la desembocadura de dicho oleoducto se establecieron dos puntos de posible varada para embarcaciones tipo BDK. Cada uno debería contar con una pista de acceso y salida para vehículos que pudieran desembarcar de las lanchas. De forma habitual el destacamento de I.M. enviaba patrullas de reconocimiento por los alrededores del perímetro de la CPL.

En cuanto a las redes viales, había una carretera que discurría en dirección E que llevaba a El Aaiún (situado a unos 24 km ). Otra en dirección N accedía al BIR Nº 1, y otra en dirección S, al depósito de Combustibles de la Compañía Atlas. Diversas pistas transversales permitían acceder a fortines y polvorines.

 
patrulla motorizada de IM
Al Sur de la CPL se encontraba el estratégico pantalán de FOS BUCRAA, donde atracaban los buques que cargaban los fosfatos. Este pantalán estaba defendido por un destacamento de la Infantería de Marina. Las patrullas motorizadas de los infantes garantizaban la seguridad en el perímetro exterior y disuadían a posibles agresores de intentar una infiltración contra estas importantísimas instalaciones. Para ello se contaba con los aguerridos Land Rover santana que presentaban el esquema de pintura típico de los vehículos saharianos.
Personal de la UOE fue destacado con la misión de reconocer la playa y establecer las necesidades y validez de la misma para ulteriores desembarcos.

OPERACIÓN TRITÓN

El 25 de Agosto a las doce de la mañana, el Contralmirante Gómez-Pablos, Jefe del Mando Anfibio había promulgado el Plan de de Apoyo a la Evacuación del Sahara -"Operación Tritón"- referido a la colaboración de una Fuerza Anfibia Operativa (FAO) en dicha evacuación, siguiendo una Directiva recibida del Almirante de la Flota; de ese plan, con todas las Fuerzas en la mar, se podía pasar, sin problema alguno, a otros ya establecidos de carácter ofensivo. Este plan se activaría a la orden del AJEMA.

Precisamente es el 31 de octubre de 1975, cuando por mensaje de AJEMA nº 13872 se ordena al COMGEFLOT que active esa Fuerza Operativa Conjunta para proceder a la Operación Tritón. La Fuerza estará precisamente a las órdenes del CA Gómez Pablos, jefe del Mando Anfibio.

La Orden emanada para esta Operación comenzaba con una descripción de la situación general que decía: "Las Fuerzas del Ejército de Tierra se disponen a evacuar los territorios del Sahara, mediante la intervención de una Fuerza Anfibia Operativa FAO, apoyándose en una cabeza de Playa (CPL) previamente ocupada por aquella, en zona Puerto Aaiún que asegure el embarque de los últimos contingentes de las fuerzas españolas”.

Efectivamente, España había decidido evacuar sus fuerzas del Sahara para lo cual el mando Unificado de Canarias había sido autorizado a ejecutar la “Operación Golondrina”, consistente en la evacuación de dichas unidades desplegadas en el A.O.E.

La FAO (TF 90) se dividía en la TF-75 (componente naval) y la TF 91 (Fuerza de desembarco). La TF-75 estaba constituida por los TA “Castilla” y “Aragón”, el LSD “Galicia”, 5 H/C de la 7a Escuadrilla, 3 H/C de la 3a Escuadrilla del Departamento de Cádiz, la fragata “Andalucía” y los destructores “Lángara” y “Lepanto”.

A las órdenes del componente naval del Mando Unificado de Canarias (Comandante General de la Zona Marítima de Canarias) se encontraban el TG-F y el Grupo de Transportes. El TG-F lo formaban los destructores “Marques de la Ensenada” y “Blas de Lezo”, la fragata “Baleares” y la corbeta “Atrevida”; el Grupo de Transportes lo componían la LST “Martín Álvarez”, las ocho LCT y BDKs, los remolcadores de altura RA-4 y RA-2, los aljibes A-6 y A-8, y los guardapescas “Serviola” y “Centinela”.

La FD (TF-91) estaba constituida por todo el Tercio de Armada y la UNIR (Unidad de Intervención Rápida) de la Agrupación de Canarias, al mando del General Marqués (GETEAR) como Comandante de la FD -CFD-, siendo su Jefe de Estado Mayor el Teniente Coronel Costa Furtiá, que años más tarde sería Comandante General del Cuerpo. La Misión redactada para la Fuerza de Desembarco fue:

a) Ocupar y defender (a la orden) una Cabeza de Playa en zona Puerto Aaiún que, cubriendo dicho puerto y cargadero de mineral, permita y no interfiera el embarque de las Fuerzas Terrestres Saharianas y garantice la evacuación de sus últimos elementos a cubierto de posibles acciones hostiles desde tierra.

La amenaza contra la CPL se podía materializar a lo largo de dos posibles ejes de progresión enemigos; desde el NE por la carretera procedente de El Aaiún, y desde el S por la carretera de Fos Bucraá. Aparte, podría haber algún intento de penetración desde el E o desde el N, siguiendo la línea de la costa. No era descartable tampoco la capacidad del enemigo de helitransportar en una ola una fuerza tipo Compañía (+).

b) Una vez evacuada la totalidad de las Fuerzas del Ejército de Tierra, realizar una retirada anfibia.

Esta era la composición de la TF 91:

· E.M.
· dos batallones reforzados de desembarco
· Grupo de Artillería de desembarco
· UNIR de la Agrucan
· Grupo de reconocimiento (UOE)
· Unidad de Comunicaciones
· Compañía de Zapadores
· Reserva

Durante los días 4 al 7 de noviembre de 1975 la FD embarca en los buques del Mando Anfibio en Cádiz y Puntales.

primer plano del galicia. Al fondo, el Castilla Galicia operando Galicia en puerto AH1G de la 7ª Escuadrilla
K-8 operando TA-21 Castilla

 

El 8 de Noviembre de 1975 los transportes y los escoltas atracaron en el Arsenal de Las Palmas menos el Castilla, que previamente se había destacado a Arrecife (Lanzarote). Los helicópteros transportados en el Galicia despegaron desde su cubierta antes de entrar en el puerto de Las Palmas y tomaron tierra en Gando. Aparte de los transportes donde se ubicó el grueso de la Agrupación Reforzada, casi todas las unidades del Mando Anfibio se trasladaron a aguas de Canarias-Sahara para efectuar el reembarque de la fuerza terrestre.

El 13 de noviembre se aproximan al territorio la BDK-7 junto a patrulleros basados en Canarias y buques civiles, escoltados por el "Blas de Lezo". El día 14 de noviembre de 1975 se hacen públicos los Acuerdos de Madrid por las que España cede la administración de los territorios saharianos a favor de Marruecos y Mauritania.

El estadillo de la Marina real Marroquí por aquellas fechas era aproximadamente el siguiente:

Fragata: "31 AL MAOUNA",

Buque Escolta (clase "Fougeux") "32 LIEUTENANT RIFFI";

Patrulleros costeros " 12 AL BACHIR", "11 EL SABIQ"

Buque de Desembarco "21 Lieutenent Malghach"

Guardacostas: nº 14 "TARFAYA", nº 15 "MELILIA", nº 16 "SEBTA". "BOUHALEL", "JOUNDI" y "EL BADR", sin numeral, y otros con numeral pero sin nombre: 14, 18 y 13

Patrulleros: 51 "TAWFIE" (ex dragaminas francés clase SIRIUS).

La mayor parte de la Marina Real Marroquí estaba atracada en Agadir a excepción de alguna unidad menor, efectuando su fragata ”El Mauna” alguna salida esporádica desde Casablanca. La barcaza "Lt. Malgach" efectuaba actividades logísticas por la zona de Alhucemas. A continuación se pueden observar las unidades navales marroquíes de aquellos días (cortesía de Santiago D. Llosá y Diego Quevedo).
 
PC El Lahiq exMN  Chamois F734 PC Agadir Q306 exUSN PC 545 Fragata El Maouna F31 exMN La Surprise
EDIC Lt Malgach (foto Diego Quevedo)

Encontrándose las fuerzas en un ensayo en Fuerteventura, recibieron orden de regresar a su base en Las Palmas por haber fallecido el Jefe del Estado, el General Franco. Ese mismo día 20 de noviembre, reembarcan el batallón expedicionario del Rgto. de Inf. Canarias nº 50, y los destacamentos del Rgto. Mixto de Ingenieros.

El desarrollo de los acontecimientos no hizo preciso, como en Ifni, poner en marcha el mecanismo FAO; de cualquier forma permaneció en la zona hasta el 24 de Noviembre de 1975.

Durante los días 24 y 25 de noviembre de 1975, la FD regresa a su acuertelamiento en San Fernando.

manifestación promarroquí en El Aaiún
El 24 de noviembre llegaba a Aaiún el nuevo gobernador marroquí, Ahmed Bensuda, con una amplia escolta policial, y a primeras horas del 11 de diciembre entran en la capital las fuerzas marroquíes, unos 2.000 hombres, que se instalan en los acuartelamientos abandonados por España. Algunos nativos se manifiestan a favor de la llegada de los marroquíes. Para estas fechas ya se ha producido el primer ataque del Polisario contra el cuartel de la Gendarmería marroquí. El 27 de noviembre el comandante Pardo de Santayana, del EM del Sector, entregaba Smara al coronel Dlimi, El Frente acusó a las FAR de haber realizado una cruel represión entre los pobladores de Smara.

Entre el 26 y el 28 de noviembre reembarcan la III Bra. Pac. y el GACA del RACA nº 63, así como el Bón. Expedicionario del Rgto. de Inf. "Fuerteventura nº 51".

El 3 de diciembre de 1975 embarca la VII Bra. Leg. con destino a Fuerteventura. Lo mismo hace el día 11 la VIII Bra.

El 16 de diciembre embarcan en el Aragón las Bras. Leg, IX y X.

El 4 de enero embarca en el Galicia el GLS I, el 8, la VIII Bra. Leg., y el 11, el GLS II.

En total abandonarán el Sáhara Español unos 20000 militares, más de 1200 vehículos, 25000 tons. de material y varios miles de civiles. Las unidades indígenas son disueltas.

FINAL

Unidades de I.M. de la Agrupación de Canarias se encargan de la evacuación de los destacamentos de la Güera y Villa Cisneros. Ante la eventualidad de que tras abandonar el territorio se intentase profanar los cementerios españoles, se repatrían los cadáveres.

Mauritania no inicia su invasión hasta el 10 de diciembre, después de haber sido equipada en parte con material marroquí. Los mauritanos se dirigen hacia Tichla y Güera, donde encuentran una fuerte resistencia del Frente que no consiguen vencer sino después de diez días de duros combates.

El 20 ocupan Tichla y se dirigen a Auserd, donde sufren una detención ante las fuerzas saharauis. Al mismo tiempo es atacado el tren de mineral de hierro de Zueratt a Nuadibú y las instalaciones de la antigua Miferma en Zueratt; la extracción de hierro comienza a tambalearse. A primeros de enero de 1976 tienen lugar diversos combates en la zona de Dajla y en Aargub. Para poder forzar la entrada de la península de Río de Oro los mauritanos necesitan la cooperación militar marroquí, que dejará en la ciudad un contingente de 1.200 hombres. A mitad de enero hay fuertes combates en Ain Ben Tili y Bir Nzarán. El ejército de Mauritania, muy débil para la invasión proyectada, aumenta sus efectivos hasta 6.000 hombres.

reembarque de M48A1 del ET en un LST de la Armada
A principios de 1976 las últimas tropas españolas abandonan los territorios saharianos reembarcando en transportes de la Armada, mientras que los organismos internacionales refrendan como válidos los Acuerdos de Madrid: los días 11 y 12 de enero, mientras se evacua Villa Cisneros, se escuchan los tiroteos que sostienen el POLISARIO y el Ejército Mauritano. Las últimas fuerzas españolas saldrán de Villa Cisneros, Dajla, el 12 de enero. A partir de ese momento la guerra en el Sahara es a tres bandas entre el POLISARIO, Marruecos y Mauritania, que más tarde renunciaría a los compromisos que adquirió en dichos acuerdos.

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Con este capítulo queda finalizado el ciclo dedicado a la IM en los territorios africanos sujetos a descolonización durante los años 50 a 75. El trabajo ha costado más de un año y los resultados están ahí para que el lector juzgue. No podría dejar de agradecer a Santiago, a David, a La Sala Histórica del TEAR, al archivo del TERSUR, el cual tuve la oportunidad de consultar con vistas a la creación de la web del Tercio para la intranet de la Armada, y a tantos otros amigos por su colaboración.