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Pueden ser plantados desde semillas
con pocos cuidados pero es un proceso bastante lento.
Debe
mantenerse a unos 21ºC o 23ºC. Con ayuda de un propagador de calor,
(sirve el que se suele usar para dar calor a los reptiles), controlado por un
termostato y en un sitio con bastante claridad diurna. Es conveniente plantarlos
entre enero y marzo. Podrías usar macetas de 6 a 7 cm para plantar unas
20 semillas en cada una.
Usar una tierra especial para cactus que sea bastante fina; se podría añadir un poco de arena fina, aunque ya la tierra de cactus suele venir con ella. Llena la maceta de tierra dejando 6 mm para permitir poder tapar las macetas con un cristal o plástico transparente para hacer que se mantega la humedad primordial para que broten las semillas, coloca las macetas en agua hasta que veas que la capa de arriba ya está bien humedecida .
La
germinación puede empezar a los 2 días para ciertas variedades,
mientras otras le harán esperar 3 semanas o más. Cuando germinen,
quita el plástico o cristal para que reciban aire fresco pero no lo quites
del propagador por que aún necesitan calor y pueden que queden algunas
semillas sin germinar.
Más o menos 1 mes después de haber germinado las semillas, mantén las macetas húmedas pulverizando los brotes a diario, a medida que la luz del día se alarga y que los brotes se van haciendo más fuertes, dejar las macetas más tiempo sin pulverizar. Una vez que la temperatura ambiental se va haciendo más templada ya no hace falta el propagador; tratar los jóvenes brotes como plantas adultas.
Al
cabo de 6 meses los brotes deberían estar lo suficientemente robustos
para manipularlos y poder transplantarlos. Cuando estás en este proceso
de transplante. asegúrate que las macetas estén más bien
secas que húmedas. Una vez en la nueva maceta, no empieces a regarla
por lo menos en 1 semana, esto para dejar que las raices se vuelvan a instalar
en su nueva maceta después del transplante.