BASAJAUN
AMIGO DE PASTORES

 

Los vaqueros de Estenenzubi (Baja Navarra) dejaban un trozo de pan para Anxo, que acostumbraba a venir cuando ellos ya se habían dormido.
Pero una noche se olvidaron de dejar el pan, haciéndolo solo uno de ellos, el más joven precisamente.

A la mañana siguiente descubrirían que el señor del bosque les había robado la ropa a todos, menos al que no olvidó la ofrenda. Los vaqueros ofrecieron entonces regalarle una ternera al más joven de sus compañeros, si iba hasta la caverna donde habitaba el Basajaun y recuperaba la ropa.
Aceptó y se presentó ante el genio. Pero no sólo recuperó los vestidos robados, sino que recibió una extraña recomendación de Anxo:
- "A la ternera que te han regalado, dale ciento un palos".

Así lo hizo el vaquero cuando estuvo de vuelta, y prodigiosamente, aquella ternera le dio ciento un terneritos.