Por favor, escriba su nombre:

 

NO TE SALVES

 

No te quedes inmóvil

al borde del camino

no congeles el júbilo

no quieras con desgana

no te salves ahora

ni nunca  

              no te salves

no te llenes de calma

 

no reserves del mundo

sólo un rincón tranquilo

no dejes caer los párpados

 pesados como juicios

no te quedes sin labios

no te duermas sin sueño

no te pienses sin sangre

no te juzgues sin tiempo

 

pero si pese a todo

no puedes evitarlo

y congelas el júbilo

y quieres con desgana

 

y te salvas ahora

y te llenas de calma

 y reservas del mundo

solo un rincón tranquilo

 y dejas caer los párpados

pesados como juicios

y te secas sin labios

y te duermes sin sueño

 y te piensas sin sangre

y te juzgas sin tiempo

 y te quedas inmóvil

 al borde del camino

 y te salvas

             entonces

 no te quedes conmigo.

Mario Benedetti.

 

 

 

 

 

 

 

 

"Para que pueda ser he de ser otro, salir de mí, buscarme entre los otros, los otros que no son si no existo, los otros que me dan plena existencia"  Octavio Paz.

 Los nadies

 SUEÑAN las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.

Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la  liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:

Que no son, aunque sean.

Que no hablan idiomas, sino dialectos.

Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía.

Que no practican cultura, sino folklore.

Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos.

Que no tienen nombre, sino número.

Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Eduardo Galeano