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Las Voces que no se escuchan
(Por Carolina D.
Rovira)*
Takiq Urphila Rovira (Nombre quechua)
Pueblos originarios denuncian profanación de tumbas y piden al Gobierno
Argentino reponga a los niños de Yuyay Yaku a Apacheta. Desde el
hallazgo científico en el año 1999 hasta el presente, no se ha
encontrado aún ni el momento ni el lugar para reflexionar en profundidad
sobre las diferentes posturas que implican a los tres Niños momificados
encontrados en el volcán de Yuyay Yaku.
En el Congreso de la Lengua Quechua: "Yuyay Yaku Wawakuna" del pasado 8,
9 y 10 de octubre del 2004 sito en la ciudad de Salta, alentaba la idea
de debatir sobre este tema, pero el asunto fue dispuesto como apertura
del evento no encontrando, de parte de los organizadores, el
espacio-tiempo para escuchar otras ponencias contrarias al pensamiento
disertante.
Es así que los pueblos originarios siguen buscando un espacio
democrático donde poder manifestar sus inquietudes. El circuito
ceremonial de alta montaña de Yuyay Yaku es considerado el santuario de
altura más elevado que se encontró hasta el momento.
Tan sólo a los 6715 metros de altura, es decir, a 14 metros del punto
más alto del volcán salteño, el equipo arqueológico dio con el santuario
que contenía a tres Niños momificados para los científicos y adormecidos
para algunos representantes de la cultura quechua. Volcán Yuyay Yaku.
Las momias fueron entregadas en custodia a la Universidad Católica de
Salta.
Permanecen en un laboratorio en el campo universitario, en las afueras
de la capital provincial, a una temperatura de 13 grados bajo cero.
Están envueltas dentro de un paño quirúrgico, a su vez dentro de un
manto de algodón y recubiertas por plástico sellado. Tienen colocados
sensores, conectados a una computadora que monitorea para que no se
altere su estado.
Se creó en la ciudad de Salta el Museo de Arqueología de Alta Montaña,
en éste se exhibe las piezas del ajuar que acompañaban a los cuerpos.
Los Niños se expondrán en este lugar cuando se construyan cámaras
especiales de frío en las que se los pueda observar. La momificación de
los tres Niños de Yuyay Yaku según los científicos se produjo en la
temporada estival, entre 1480, y 1532.
» Así se hallaron los niños.- El niño vestía túnica roja, cabeza arriba
en una tumba de un metro de diámetro y 1,70 metro de profundidad,
envuelto en un textil incaico. Su cuerpo en posición fetal los brazos
cayendo a los lados del cuerpo y la cabeza entre las piernas. La
Doncella fue colocada en una tumba en dirección norte, peinada con
trenzas pequeñas y con un vestido color café con una faja en la cintura.
En posición casi sentada, con el torso flexionado, con las piernas
cruzadas y las manos juntas. Cubierta con un manto color arena, lucía en
el hombro izquierdo una túnica y sobre la cabeza, un tocado de plumas
blancas. La Niña del Rayo fue colocada en una tumba que miraba hacia el
Este. Allí quedó sentada, con las piernas flexionadas y cruzadas, las
manos sobre los muslos y la cabeza erguida.
Ya enterrada, recibió la descarga de un rayo que afectó a algunos
objetos de su ajuar, le causó quemaduras y pérdida de tejidos en el
cuello, hombro y tórax izquierdo.
» Datos Científicos.- Considero importante dar información de los
estudios realizados en las momias para que los lectores de esta página
puedan sacar sus propias conclusiones. Realicé un recorte en las
suposiciones anunciadas por los científicos que tiñen su enfoque y a mi
criterio también su ética profesional. A continuación de este ítem otras
ponencias relatarán lo dicho.
Ceruti:-"Son las momias mejor conservadas del mundo. Esa fue la
conclusión del último Congreso Internacional de Momias", aseguró
Constanza Ceruti, la arqueóloga argentina que condujo la expedición del
hallazgo, en marzo de 1999, junto con el antropólogo norteamericano John
Reinhard, jefe de la misión.
» Doncella.- Ceruti, becaria del Conicet, está a cargo del cuidado y la
conservación de las momias. Las tomografías computadas permitieron
determinar el excelente estado de conservación de los órganos. "Lo
increíble es que las tomografías computadas permitieron el diagnóstico
como si se tratara de una adolescente viva", dijo Ceruti.
Tras observar las placas, el doctor Carlos Privigliano advirtió que en
el pulmón izquierdo de la Doncella había un atrapamiento inusual de
aire. Según observó en las imágenes, la joven sufría de sinusitis y de
bronquitis. Las tomografías computadas también evidenciaron que las
momias tienen restos de alimentos en el estómago y materia fecal en los
intestinos.
Otro de los datos que aportaron las radiografías odontológicas es que
los niños tenían bastante desgastados los dientes. El dato podría
indicar que el maíz había sido parte fundamental de su dieta. En la
última sesión de laboratorio se hicieron estudios del cabello. Esto
permitió determinar que los niños habían consumido hojas de coca por un
tiempo prolongado, en el cabello de la Doncella se obtuvo uno de los
registros más altos.
En 1999 se tomaron muestras de las momias para estudios de ADN y
análisis microbiológico, extraídas por punción para biopsia, con aguja
gruesa, de los brazos y los glúteos. El procedimiento fue realizado con
el mismo instrumental que se emplea para tomar muestras en seres vivos.
El estudio determinó que los niños no tenían parentesco entre sí por vía
materna.
Pero encontramos que la doncella tenía un pariente vivo: Su ADN
mitocondrial presenta semejanzas con el perfil de ADN de un hombre
oriundo de Cabanconde, Valle del Costa, Perú, residente en Maryland,
Estados Unidos, aseguró Ceruti. El descubrimiento se produjo seis meses
después del hallazgo de las momias. El hombre se había presentado para
que se le tomaran muestras para saber si estaba emparentado con Juanita,
la momia peruana.
Las radiografías que se realizaron a los niños no evidencian signos de
violencia ni de traumatismo craneano, por lo que se descartó que se haya
usado un golpe en la nuca. Tampoco hay evidencia de estrangulamiento.
Las tumbas recibieron los cuerpos, luego fueron rellenadas con sedimento
de granulometría fina y cerradas mediante muros de piedra ligeramente
abovedados, formando el techo de la cámara".
» Fundación Desde América.- El equipo de la Fundación Desde América,
ante este descubrimiento científico y sus implicancias posteriores
expresaron lo siguiente.
- "Como antropólogos e investigadores apoyamos todos los emprendimientos
científicos que ayuden a desentrañar nuestro pasado y proyectar esos
estudios para una mejor comprensión de nuestro presente. Sin embargo, y
en un caso como este, creemos que han sido excedidos ciertos límites que
comprometen la ética profesional y el respeto por lo humano, y acerca de
ello queremos referirnos.
- Creemos que ha llegado el momento de que la ciencia empiece
efectivamente a tener en cuenta a los pueblos indígenas, a respetarlos
como personas, y en particular, a considerarlos en el marco de sus
cosmovisiones, tradiciones y ceremonias y no tratarlos tan sólo como
"objetos" bajo estudio.
- El límite que en este caso se ha tocado, es el de intervenir en una
sepultura de cuerpos, que se realizó seguramente en circunstancias
ceremoniales y que fue construida por razones que si bien desconocemos
en sus detalles, suponemos estuvieron vinculadas a una concepción del
mundo que hizo que fueran depositados precisamente allí.
Los descendientes de esos cuerpos integran hoy culturas vivas y no somos
nosotros los que nos arrogaremos su representación ni mucho menos.
Pero sentimos que ese es el primer límite, el de haber tocado y
manipulado cuerpos que son ancestros no muy lejanos (quinientos años) de
gente que hoy vive en las alturas y las llanuras de Colombia, Ecuador,
Perú, Bolivia, Chile, noroeste argentino y fuera de sus comunidades en
todas las ciudades de los territorios nacionales.
Y así como nosotros no profanamos las tumbas de nuestros abuelos,
tampoco deberíamos hacerlo con las de los originarios.
- El segundo límite transgredido es en nuestra opinión el haber
trastocado un lugar sagrado. No sabemos exactamente lo que sucedió
inmediatamente antes a que esos cuerpos expiraran, pero no sería extraño
que haya tenido lugar alguna ceremonia que llevó luego a la situación en
que fueron encontrados.
Y aquí nos topamos con el tercer límite no respetado: El de haber
removido y manipulado a posteriori los cuerpos y el de haber publicitado
de una manera poco común las imágenes, permitiendo la invasión a una
intimidad que esos cuerpos claramente denotan.
- Queremos destacar que nuestra posición no se trata solamente de una
opinión aislada y personal, sino que se fundamenta en antecedentes
internacionales como la Ley Pública 101-601 de los Estados Unidos sobre
"Protección de tumbas de nativos americanos y actos de repatriación"
sancionada el 23 de enero de 1999 después de una larga campaña conducida
por líderes espirituales y organizaciones indígenas que culminara en lo
que se conoció como "The Longest Walk" (la más larga caminata), una
movilización que partió desde San Francisco y llegó hasta Washington a
peticionar al entonces presidente Carter.
Sus principios se han volcado igualmente en el artículo 13, parte III de
la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas de las Naciones
Unidas, uno de cuyos párrafos principales transcribimos:
"Los pueblos indígenas tienen el derecho de manifestar, practicar,
desarrollar y enseñar sus tradiciones espirituales y religiosas, sus
costumbres y ceremonias; el derecho de mantener, proteger y tener acceso
privado a sus sitios religiosos y culturales; el derecho al uso y
control de objetos ceremoniales; y el derecho a la repatriación de sus
restos humanos.
Los Estados deberán tomar medidas efectivas, en conjunto con los pueblos
indígenas involucrados, para garantizar la seguridad de los lugares
sagrados indígenas, incluidos los sitios de enterratorios, que deberán
ser preservados, respetados y protegidos".
También podemos mencionar los recientes antecedentes locales de la
restitución de restos de los caciques Inacayal (1994) y Paghitruz Guor
(2001) por parte del Museo de Ciencias Naturales de La Plata a sus
comunidades de origen. (Ver nuestro Sitio Web: Cartelera: "Cacique
Ranquel Paghitruz Guor. Regreso a Leuvucó"
- Existen en el mundo nuevas corrientes de pensamiento y lo que hasta
hace poco podía aparecer como una práctica usual, en nuestros días al
menos está siendo objeto de reflexión, cuestionamiento y debate.
- Como antropólogos e investigadores pensamos que algún día debemos
empezar a respetar para también, ser respetados. Debemos llevar las
reflexiones éticas al marco de la ciencia, para dejar de "hacer"
ciegamente en aras de su supuesta neutralidad y como si ésta fuera el
único bien que debiéramos perseguir; y en cambio comenzar a "hacer"
atendiendo también a otros valores: Fundamentalmente el respeto a la
vida.
Creemos que antes que investigadores, somos personas, y que para
desempeñar correctamente nuestra profesión debemos buscar un camino
intermedio y respetuoso que nos permita seguir investigando y ampliando
el conocimiento, pero sin sobrepasar los límites del cuidado y la
atención a la condición humana".
» Representantes Originarios dan su opinión.- Wanka Willka (piedra
sagrada) presidente del Instituto Quechua Jujuymanta, escritor y difusor
de su cultura y su esposa: Kusi Quilla (luna alegre) dicen que lo que
exponen los arqueólogos es una aberración contraria a la cosmovisión
andina. Además nos oponemos a que los Niños sean utilizados para
promoción turística o con fines comerciales.
Kuntur Aramayo, representante de la biblioteca indígena de Salta y el
cacique Miguel Siares, según trascendió en algunos medios de
comunicación, opinaron que los Niños fueron "extraídos de su hábitat
natural y profanados". En consecuencia reclaman que los devuelvan".
Miguel Siares presidente de la comunidad "Kollas Unidos" y Enrique
Soriano del consejo asesor, denuncian:- "Los niños han sido profanados y
robados, son niños vivos, en un sentido espiritual. Al sacarlos los
mataron.
Queremos que los devuelvan a su hábitat". Walter Medina Rueda,
catedrático arequipeño comenta:- "Es de esperar que con los Niños de
Yuyay Yaku no pase lo mismo que con la célebre Juanita del Perú, "una
profanación que ha derivado en una burda mercantilización, una
comercialización feroz".
» Juanita.- El Doctor Juvenal Pacheco Farfán denuncia: -"Tratan de ganar
dólares traficando la lengua, trafican con nuestra cultura para ganar
dinero con el turismo".
» Ponencia.- YuyayYaku Wawakuna, (Los niños del Yuyay Yaku) Por Carmelo
Sardinas Ullpu.
- "Muy agradecidos a nuestro Inti Tayta y nuestra Pachamama que nos
permiten encontrarnos en reciprocidad y armonía como verdaderos Hermanos
y Hermanas, hijos e hijas de ellos, todos, todos. Con mucho deseo de
llegar a todos los corazones, quiero aportar desde la memoria de
Nuestros Mayores, una de las temáticas centrales: El conocimiento de los
Pueblos Originarios, con respeto a nuestros mayores con conocimiento.
En todas las generaciones y en todos los tiempos viven y nos enseñan
Nuestros Mayores con Conocimiento. Ellos han sido los conocedores,
receptores y transmisores de todos los conocimientos. Con base en la
cultura de nuestros Abuelos y Abuelas Charwin, Parakas, Mochikas, Naskas,
Wari, Chimu, Tiwanakotas, Pukinas, Uru Chipayas, Aymaras y Qheswas.
Valorando a todos los Pueblos Originarios.
Ellos tomaron lo mejor de cada cultura de los hermanos y hermanas
Mayores de diferentes pueblos originarios para hacer el Tawa Inti Suyu.
Ha sido mal llamado Imperio Incaico desde la llegada de los españoles.
Es importante decir que nuestros Mayores demostraron siempre la
Honestidad, Sinceridad, Reciprocidad y Armonía.
Ellos marcan el camino que han seguido nuestros Ancestros y nos hacen
ver que no están siguiendo el camino de ninguna religión, ni el camino
de ninguno de los partidos políticos ni el camino del individualismo,
egocentrismo y soberbia. Nuestros Mayores están en el camino del trabajo
recíproco enseñándonos como hijos e hijas, nietos y nietas para
recuperar la memoria de nuestros Abuelos y Abuelas.
Ellos nos enseñan que los primeros Lugares Sagrados que debemos proteger
son nuestros hermanos y hermanas Ch´ullpakuna Ayawak´api (Sepulcros
donde descansan nuestras Momias, en el mismo lugar donde han vivido).
Hoy estamos viviendo un nuevo tiempo de reencuentro entre pueblos
originarios y la cultura occidental. Se avanza con muchas dificultades
pero muchos estamos trabajando para ello.
En Argentina existen algunos antecedentes importantes como la
restitución de los restos de los Caciques Inacayal y Payguitruz Guor
(2001) por parte del Museo de Ciencias Naturales de La Plata a sus
comunidades de origen, Lebucó – Gral Pico, Provincia de La Pampa.
Este mismo Museo ha autorizado desde hace seis años a representantes de
Mink'akuy Tawantinsuyupaq con sede en Buenos Aires y el Consejo de
Amautas Indígenas del Tawantinsuyu (C.A.I.T) de Bolivia a realizar las
Ceremonias del Warachikuy ante los cuerpos momificados (Ch'ullpas) de
nuestros Hermanos allí exhibidos y, esperamos que en algún tiempo no muy
lejano, esos mismos cuerpos, que son varios, de diferentes lugares,
podrán ser restituidos a las montañas que los vieron nacer, crecer,
jugar, trabajar, amar y morir.
Antes que nada quiero aclarar que no nos negamos a la investigación
científica, de hecho muchos de nosotros trabajamos con antropólogos y
arqueólogos occidentales en distintos proyectos y actividades comunes,
cuyas investigaciones pueden ser un aporte para un mejor respeto y
entendimiento entre los Pueblos y Naciones, para hacer de este mundo
(tiempo, espacio, Pachamama) un mejor lugar para todos.
Creemos que a esta altura de los tiempos hay cosas que ya no se pueden
seguir haciendo, menos aún cuando lo que está en juego son los propios
Seres Humanos.
Esta exposición se relaciona además, con la difusión de los estudios
llevados a cabo en tres cuerpos de Niños (dos Niñas y un Niño) Inkas,
"encontrados" en 1999 en el Volcán Yuyay Yaku (Agua de la Memoria) por
John Reinhard, de los Estados Unidos y por la arqueóloga argentina María
Constanza Ceruti.
En el caso de la actividad científica que aún continúa excavando
sepulturas de nuestros hermanos, manipulando los cuerpos allí
encontrados y trasladándolos a lugares extraños, son actos que lisa y
llanamente los consideramos una profanación. Entre lo vivo y lo muerto,
el pasaje de lo que implica cuando se profana, ¿Qué consecuencias tiene?
un desequilibrio.
Es irreparable el daño que han hecho para nuestros Pueblos, rompiendo la
armonía y la reciprocidad de la sabiduría de Nuestros Abuelos que
guardaron en cada uno de ellos (Ch'ullpakuna). Lo que no se conoce, no
se ama, lo que no se ama, no se protege, lo que no se protege, no se
rescata.
Nos preguntamos los Pueblos originarios, ¿Revolvemos las tumbas de los
hombres blancos? ¿Exhumamos los cuerpos? ¿Los trasladamos de sus lugares
de descanso y los depositamos en museos?
Un hombre blanco… ¿Cómo reaccionaría al ver en una vitrina de un museo a
un tatarabuelo? Las respuestas son evidentes y clarifican, pero Salta,
provincia de la República Argentina o National Geographic ¿Son dueños de
las Ch'ullpas (Momias) de nuestros Ancestros? Los Originarios nos
merecemos ser tenidos en cuenta y respetados.
Existen otros argumentos, no menos importantes que hacen a nuestra
Cosmovisión y nuestras creencias, ¿Cómo son las momias Ch'ullpas?, son
cuerpos que hay que cuidar y que es imprescindible que se mantengan en
sus lugares de origen, porque el alma no muere y cada año en el Ayaq
Marqán vuelve a visitar el cuerpo en el que estuvo, si ese cuerpo no
está como fue dejado, entonces el alma no podrá estar tranquila ni
habitar.
La muerte no es para nosotros un final sino un renacimiento, un traspaso
a la otra vida. Por eso la conservación intacta del cuerpo es muy
importante.
El 14 de enero de 2004 se presentó una carta al Gobernador de la
provincia de Salta expresando nuestra posición ante estos hechos y
solicitando la rectificación del Gobierno que, por desconocimiento, ha
elogiado y aprobado estas actividades propiciando "La creación de un
ambiente con capacidad de ser un centro de investigaciones abierta a
todo el mundo" y recomendando al gobierno central tomar medidas
adecuadas para que los tres Niños, vuelvan a su funeral originario
ataviándoles nuevamente con todas sus reliquias, joyas y mantos en que
fueron encontrados y en el mismo sitio en que fueron hallados.
Considero oportuno transcribir textualmente los siguientes puntos de
esta carta para que el "desconocimiento" no vuelva a atentar con nuestra
cultura, la del Awyayala, de nuestro continente, el que fue invadido,
saqueado y violado por los españoles.
Consideramos que el Señor John Reinhard, cabecilla de la expedición
llamada científica de arqueólogos, no es quien para profanar las
Ch'ullpas funerarias de nuestros antepasados, sin nuestro
consentimiento.
El hecho que se haya valido de las investigaciones de María Constanza
Cerruti y Cristian Vitry, expuestas en el Congreso de Americanistas en
Quito, de 1977, no le da derecho a penetrar en nuestras montañas
sagradas y realizar excavaciones de lugares que para nosotros son
sagrados.
Dicha expedición utilizó a un estudiante morador de las cercanías de
nombre Antonio Mercado, quien bajo la dirección de John Reinhard removió
tierra y piedras sagradas que cubrían las tumbas de los niños de
Yuyayyaku. Este estudiante, hermano nuestro, ha quedado seriamente
afectado en su espíritu luego de los hechos, al tomar conciencia de que
lo habían hecho partícipe de una verdadera profanación de sepulturas.
Es así que su llanto hasta la fecha no es consolado y sufre en el
interior de su alma, porque sabe la gravedad de los hechos. Cuando se
dio cuenta que era víctima de una empresa macabra quiso denunciar los
hechos pero fue acallado.
Sin embargo nosotros entre pueblos originarios comprendemos y nos
compadecemos de él, mas no podemos dejar pasar por alto maniobras que
tienen como fin enriquecer intereses ajenos a costa de calificar a
nuestros niños de Yuyay Yaku como momias de exhibición y peor aun
pretender crear teorías con el fin de desprestigiar la historia de
nuestros pueblos.
Nos extraña que la llamada entidad científica y educativa National
Geographic de los Estados Unidos haya financiado la expedición de John
Reinhard puesto que goza de un gran prestigio en defender las culturas
de los pueblos, pero en este caso, al afirmar que "Mayas e Inkas eran
sociedades muy similares a las nuestras, en cuanto a los problemas que
enfrentaba y a su modelo de organización social, pero con una concepción
del cosmos de los dioses y de los muertos que los llevaba a ofrecer
sacrificios humanos y torturas públicas sanguinarias, por boca de sus
arqueólogos califican a nuestros ancestros sin tener ningún derecho
pretendiendo colocarnos etiquetas para distorsionar nuestro pasado, con
fines inconfesables que violan nuestros derechos fundamentales, de
defender nuestra identidad como pueblos, garantizada en las normas del
Convenio 169 de la OIT suscrito y ratificado por la República Argentina.
La expedición "Científica" ha sobrepasado los límites de la
investigación para justificar un hecho que realmente constituye un
delito de gruesa humanidad porque atenta contra los principios de la
Declaración UNESCO sobre el respeto a la diversidad cultural de los
pueblos.
Se atribuyen facultades de imputar a los padres de los Niños haberlos
sacrificados vivos, afirman sin prueba alguna que "fueron ofrendados por
sus propios padres a las deidades andinas", afirman que "las momias
fueron Niños puros ofrendados al Inti y la Pachamama y se atreven a
describir cómo fueron las últimas horas de los Niños ofrendados,
diciendo, que los Niños hicieron su última comida natural y ¡bebieron la
chicha sagrada!, la misma que tomaba el Inka, mezclada con yerbas
narcóticas, ya estaban adormecidos cuando fueron suavemente colocados en
sus últimas moradas terrestres", estas afirmaciones las consideramos
agraviantes porque en nuestras culturas la chicha sagrada no se mezcla
con yerbas narcóticas, es una falsa creencia que tendenciosamente se
expresa para calificar a nuestras autoridades tradicionales como
consumidoras de narcóticos y drogas lo cual es completamente falso.
Pero lo mas grave es que esos científicos creen que esas mezclas se les
daban a los Niños, lo cual no lo podemos permitir porque eso no se hacía
ni antes ni ahora ya que no existía ni existe en nuestra cultura la
droga ni ningún narcótico.
En nuestras culturas se protegía a los niños y los infantes recibían
sepultura en las altas montañas cuando habían muerto víctimas de un mal
desconocido y se les sepultaba lejanamente como medida de inmunización.
Esas afirmaciones van más allá al pretender calificar al estado Inkayko,
que sus representantes dirigían la "muerte ritual de los niños menores
de 12 años", insinúan que se escogían entre los más "hermosos, puros y
sin mancha", "las ofrendas humanas eran elegidas para los dioses", estas
frases pretenden descalificar a toda una civilización, pintarla como lo
que no es, ya que en principio el Tawantinsuyu no fue ni un imperio ni
un estado, sino una gran Confederación de cuatro Naciones originarias:
Antisuyu, Qontisuyu, Chinchasuyu y Qollasuyu, Ayllus y Markas que vivían
en armonía entre si y con el medio ambiente, estas expresiones
manifiestan un total desconocimiento de la verdadera historia de
nuestros pueblos. Salida de la bocas de esos llamados científicos
resultan peligrosas y atentan contra nuestra verdadera identidad.
Es incalificable que la expedición trate de justificar la profanación de
tumbas que han cometido, imputando maldad a nuestras autoridades
tradicionales de ese tiempo, llegan al extremo de afirmar que "cuando un
jefe local se integraba de este modo al estado Inkayko, ofrecía a su
hija al sol" "el dominio sobre un nuevo territorio debía considerarse
como una hazaña del Inka como hijo del sol y ser celebrado con un cápac-hucha",
esto es completamente falso porque el concepto de dominio no existía en
la civilización del Tawantinsuyu, el concepto dominio viene del derecho
napoleónico, lo cual revela el nivel de prejuicio en que han incurrido
los de la expedición.
La relación entre seres humanos y tierra para la civilización
Tawantinsuyana no es una relación de dominio, sino una relación de madre
a hijo, por tanto son ofensas difamatorias las que pretenden dar
sustento a la justificación que da la expedición para encubrir la
profanación de tumbas que han cometido.
No son quien para desenterrar sepulcros de civilizaciones antiguas
aduciendo principios de otras civilizaciones. El gobierno Argentino esta
obligado a respetar la diversidad de culturas y por tanto no puede
avalar afirmaciones gratuitas de terceras personas respectos a los
pueblos preexistentes protegidos por la constitución del estado.
Nosotros como descendientes de la gran civilización originaria de
América somos los únicos autorizados a auto calificarnos, y nosotros
somos los únicos autorizados para auto identificarnos, y este derecho
debe ser protegido a favor nuestro por el estado Argentino.
La persistencia en autorizar a este tipo de expediciones de científicos
a que sigan monitoreando esa afrenta de nuestros pueblos convertirá al
Gobierno en encubridor de hechos que tienen todas las características de
un etnocidio, ningún Salteño, ni Quechuas ni Aymaras de América vamos a
permitir que se ejecute el plan de los profanadores de tumbas de seguir
desenterrando restos en la cadena de montañas andinas para convertirlas
en momias de exhibición, porque a ningún pueblo le gusta que traten así
a sus antepasados.
Un importante y creciente número de científicos, Centros de
Investigaciones y Organismos no gubernamentales de la Argentina y el
mundo comparten nuestra posición.
Intentamos de esta manera defender y preservar el legado Ancestral
aprovechando el VI Seminario Amáutico Internacional y III Rimanakuy en
Coctaca Umawaka, Jujuy, febrero de 1999, en comisión de
Espiritualidades, se elaboró un documento sobre este tema apoyando al
documento que fue firmado el 21 de junio de 1998 en Samaypata, Santa
Cruz, Bolivia, realizado el Primer Reencuentro de Ancianos, Guías
Espirituales, de seres fuertes andinos-amazónicos de 17 países donde
dicen claramente defender, no profanar nuestras Aya Wak´as que son
Sepulcros Sagrados, lugar y hábitat de Nuestros Mayores, deben ser
resguardados, cuidados y protegidos, también de los wakeros y
saqueadores.
Toda la responsabilidad es de cada uno de los Estados Republicanos del
Continente. Todos estos adelantos, más el importante resurgimiento
espiritual de los Pueblos Originarios en los últimos años, fortalecen
esta necesidad de terminar con prácticas arqueológicas que van a
contrapelo de los nuevos tiempos.
La ciencia está en condiciones de buscar otras metodologías para seguir
investigando, y si no las encuentra deberá entonces conformarse con
alcanzar resultados parciales. Lo importante es que puedan comprender
que los cuerpos de nuestros Ancestros deben quedar allí donde fueron
dejados, venerados, respetados y definitivamente en paz. Ese es nuestro
deseo, nuestro reclamo.
No solo tenemos la responsabilidad sino el derecho de defendernos de los
que dañan nuestra cultura Ancestral del mismo modo que lo hace cada
cultura que forma parte del T'eqsi Muyu (Planeta). Rescatemos el
respeto, los valores. Las pautas culturales de los pueblos más antiguos
del Awyayala (continente).
Carmelo Sardinas Ullpu, Presidente de Mink'akuy Tawantinsuyupaq,
Profesor de la Lengua y Cultura Qheswa UNLM
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