El Tercer Congreso Mundial de
Quechua tuvo lugar en la ciudad de Salta, en la Casa de la
Cultura, entre el viernes 8 y el domingo 10 de octubre.
La
cultura, la filosofía, la lengua, el pensamiento político, la
sociedad, la identidad, la cosmovisión, las matemáticas, el
diseño, la simbología, los neologismos, la morfología, la oralidad,
la escritura, la literatura, los khipus y el arte de los pueblos
andinos en el área del idioma quechua, fueron los temas de
exposición y debate.
Un punto de fricción fue el de los denominados "Niños del
Llullaillaco", que el gobierno de Salta se apresta a exhibir en un
museo especialmente acondicionado frente a la plaza 9 de Julio. Se
trata de cuerpos de niños momificados naturalmente, que fueron
colocados en la cima del volcán, en un acto de ofrenda a los
dioses dentro de la antigua civilización incaica. Una expedición
financiada por la National Geographic sacó a
los niños del sitio en el que habían sido colocados y los trajo a
la ciudad. Dirigentes de las comunidades Kolla y Diaguita
denunciaron que en el Congreso fue censurado el estudioso jujeño
Edilberto Soto de la Cruz, rebautizado
Wanka Wilka, quien se disponía a criticar esta
acción como una aberración contraria a la cosmovisión andina.
Un "nacimiento"
traumático
"Es una trampa, una mentira.
Wanka Wilka nunca estuvo programado. No vino a
este congreso. No hay que hacerse eco de este infundio.
Wanka Wilka lo que quiere es jorobar al
Congreso. La Academia de Jujuy sabotea el Congreso y es la única
que quedó fuera", se enoja la habitualmente apacible y dulce
Licenciada en Psicología Katia Gibaja quien
organizó, coordinó y en cierto modo "presidió" el encuentro.
El ex presidente de la Academia de Quechua de Cuzco,
Juvenal Pacheco Farfán y su actual presidente,
el licenciado Corcino Gutiérrez Guzmán, apoyan
la posición de Gibaja.
Llullay Yaku
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La licenciada dice: "Estos niños ya han nacido y no pueden
volver al seno de su madre, no pueden regresar a la montaña. Ahora
hay que hacerlos crecer para que contribuyan al desarrollo de la
cultura andina. No son propiedad de nadie. Son patrimonio de Salta
y de la cultura andina y mundial". Gibaja, sin embargo, pide "que
no se saque ningún niño más. La sociedad no está preparada. Debe
haber leyes para que no saquen más". La presidenta de la Academia
de Quechua de Salta opina respecto de los Niños del Llullaillaco
que "no han sido sacrificios humanos, sino que tenemos que
entenderlo (lo que pasó con esos niños) dentro de la idea de
conservación de la vida".
Profanación y robo
El cacique de la Comunidad
Indígena Kollas Unidos, Miguel Siares y el
consejero asesor, Enrique Soriano -que
participaron en el congreso- denuncian que los niños fueron
"profanados y robados". Explican: "son niños vivos, en un sentido
espiritual. Al sacarlos los mataron. Queremos que los devuelvan a
su habitat. Nos oponemos a que lucren con los niños. Usan a los
niños para este congreso mundial, pero hay cosas oscuras de las
que no se habla. A nosotros no nos invitaron, pero vinimos igual.
No nos dan micrófono, no nos permiten opinar".
Siares comenta: "Katia dijo que ella soñó que el museo estaba en
la plaza 9 de Julio, al lado de la Catedral. ¿Qué tiene que ver la
religión católica con nuestros seres queridos? ¡Qué contradicción!
Yo sueño que los niños estén en su hábitat natural, de donde los
sacaron. En Cuzco hicieron un museo de sitio, donde los
encontraron. Que se haga aquí igual".
"Vinimos pensando que iba a disertar Wanka Wilka,
que tiene una visión muy clara sobre todo esto, pero nos enteramos
que lo sacaron", dicen los dirigentes kollas, que recogieron 400
firmas en apoyo a un documento en el que "los hermanos menores de
los Niños de LLullay Yaku" exigen "la devolución-entrega inmediata
de sus cuerpos".
Juanita
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Para el catedrático arequipeño Walter Medina
Rueda es de esperar que con los Niños de Llullay Yaku no pase
lo mismo que con la célebre Juanita del Perú, "una profanación que
ha derivado en una burda mercantilización, una comercialización
feroz". Por su parte el doctor Juvenal Pacheco
Farfán denuncia: "Tratan de ganar dólares traficando la
lengua, trafican con nuestra cultura para ganar dinero con el
turismo".
Para que se entienda su posición, los kollas hacen una comparación
insólita: "¿le gustaría al gobernador que sacaran el cadáver de su
padre del cementerio y lo expusieran en una vitrina? Algunos
integrantes de las culturas andinas creen que la trágica muerte de
un experimentado andinista salteño que cayó cuando ascendía una
pared vertical en Bolivia, es un castigo de la Pachamama porque
sirvió de guía a la expedición que profanó el sitio sagrado del
volcán Llullay Yaku.
Luna Alegre y
Piedra Sagrada
"Yo no fui invitado", explica
Wanka Wilka (Piedra Sagrada), quien también
habla de profanación en el caso de los Niños del Llullaillaco y se
opone a que se los utilice para promoción turística o con fines
comerciales. Dice que si concurría al Congreso iba hablar de estos
temas y a explicar el verdadero sentido de los llamados "Niños del
Llullaillaco" dentro de la Cosmovisión Andina.
La que sí concurrió al Congreso fue su esposa, la
Qusi Quilla (Luna Alegre). Tuvo un fuerte cruce con
Katia Gibaja, cuando había desplegado los
libros de Wilka y los propios en una mesa y los ofrecía en venta.
Raquel Rodríguez, de la comunidad diaguita,
cuenta que Gibaja agredió a "Luna Alegre" y trató de impedir que
vendiera los libros de Wilka. "Es una gran injusticia la que
comete Gibaja contra don Wanka Wilka. Este
hombre es un sabio. Escribió varios libros y viene desde Jujuy a
darnos clases de quechua. El tiene una visión espiritual de los
Niños opuesta a su comercialización a través del turismo
cultural", se queja Rodríguez.
Katia Gibaja dice que el incidente fue
tergiversado, que sólo se acercó a ver los libros y a preguntarle
a Qusi Quilla por Wanka Wilka.
En el cierre, "Luna Alegre" pidió micrófono y expuso sus ideas
sólo en quechua. Nadie las tradujo. Pero fue cálidamente
aplaudida. "Tenemos diferencias, pero prefiero que esto no se haga
público. Dentro de nuestras comunidades no es algo bueno fomentar
un escándalo", se excusó "Luna Alegre" ante una consulta de
Salta Libre.
Apoyo oficial
El enfrentamiento por los Niños
del LLullay Yaku parece una pelea de locos. ¿Qué es eso de que
cuando los extrajeron de su sitio sagrado en la montaña "los
mataron"? ¿O que -por el contrario- fue entonces que "nacieron"?
Todo cobra sentido si nos damos cuenta que se está usando un
lenguaje simbólico. ¿Es aberrante que los niños sean retirados de
un espacio mítico y sagrado donde tienen un alto sentido dentro de
una cultura ancestral? ¿Es algo bueno que sean colocados bajo un
riguroso escrutinio científico y valorados como mensajeros de una
cultura diferente y emisarios de un mundo perdido ante los ojos
curiosos de los "occidentales"?.
Y dentro de este dilema político-religioso-cultural ¿es
Katia Gibaja una especie de vocera y defensora
ante el mundo quechua y kolla de la posición del gobierno sobre el
tema, y una propagandista de la visión turístico-comercial de los
Niños ante el resto de la Comunidad?
El
Congreso tuvo amplio apoyo oficial. El programa indica que en la
ceremonia de apertura habló la Secretaria de Cultura,
Eleonora Rabinowicz de Ferrer. Y no hay que
olvidar que en una solicitada de apoyo a la reelección de
Juan Carlos Romero apareció la firma de
Katia Gibaja.
-¿Por
qué firmó esa solicitada?, le preguntamos.
"Eso es algo que me trajo muchos
problemas... Lo que sucedió es que vinieron a preguntarme si
estaba de acuerdo con lo que se estaba haciendo en Cultura. Yo les
dije que sí, porque nunca tuve problemas con este gobierno. Al
contrario, todo lo que pedimos nos dieron. Luego apareció mi firma
en esa solicitada, como si yo apoyara la reelección del
gobernador. Algo parecido pasó ahora. Me hacen una nota en
El Tribuno, y luego entresacan frases y da la
impresión que yo estoy haciendo declaraciones políticas de apoyo
al gobierno", explica Katia.
Otras
controversias
En el Congreso también afloraron
otras oposiciones. Por un lado están los que apoyan la labor de la
Academia Mayor de la Lengua Quechua con sede
en Cuzco y piden una norma unificada para el idioma. Otros, en
cambio, exigen respeto por las variantes locales y rechazan la
imposición de una Academia que para ellos imita un modelo ajeno a
la cultura andina: el de la Real Academia Española.
A los que se interesan por el aspecto linguístico del quechua se
enfrentan quienes tienen como prioridad una visión social de los
problemas que afrontan las comunidades andinas. "¿Dónde estaban
los señores miembros de la Academia cuando asesinaban a nuestros
hermanos en Ayacucho?", preguntó indignado un "amauta". Otro dijo:
"No discutamos tanto si la jota funciona o no en quechua; con jota
o sin jota en los Andes nos están jodiendo".
También
se hizo evidente el enfrentamiento entre "catedráticos" y
"campesinos". Un campesino proveniente del Perú, vestido con ropas
típicas, tomó la palabra para acusar a "los corbatas" -los
"amautas" estaban en la conferencia final vestidos con ropas
occidentales- de no dar lugar a los auténticos quechuas, los
"originarios", a los que denominó "los ponchos".
"Esos no son amautas, son profesores", criticó un participante
desde la platea, y siguió hablando en quechua.
Otra discusión enfrentó a los
trivocalistas (partidarios de un quechua con tres vocales) con los
pentavocalistas (creen que con cinco vocales se favorece el
aprendizaje del idioma a los que no tienen el quechua como lengua
materna). Una tercera posición: 5 vocales más dos "intermedias".
Acho testimonia y
denuncia
Mario Alberto Acho,
de Cusi Cusi, Jujuy, en el límite tripartito con Chile y Bolivia,
reveló: "he tenido problemas en la escuela para seguir hablando el
quechua. No se me permitía hablarlo. Por eso ya de niño me propuse
enseñar a hablar a las futuras generaciones. Yo lo entendía pero
no lo hablaba. En cambio mi abuelo lo hablaba bien". Acho está
elevando un petitorio al gobierno jujeño para que se enseñe
quechua en las escuelas.
Carlos V
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¿Por qué el quechua se mantuvo en algunas zonas de Jujuy y de
Santiago del Estero y prácticamente se perdió en Salta? La
licenciada Katia Gibaja apunta a una bula de
Carlos V que buscaba erradicar la lengua de
los incas, por la cual el que osara hablarla "lo pagaba con la
vida".
don Sixto
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Alguien que podría también responder a esta pregunta, el
venerable violinista santiagueño don Sixto
Palavecino, quizá el más famoso quechua-hablante argentino,
finalmente no pudo asistir al Congreso por motivos de salud.
No al sincretismo
Milla Villena
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El más respetado de los expertos que asistieron al Congreso, el
arquitecto Carlos Milla Villena -que presentó
un notable libro sobre los símbolos en la cultura precolombina- es
también el más purista y refractario a los sincretismos. Rechaza
la Academia, cree que la auténtica cultura quechua está en el
pueblo, y ni siquiera acepta que se adopte una escritura, la que
para él sólo está en los khipus y en la paleoliteratura de los
antiguos símbolos rigurosamente analizados en su libro AYNI, en
cuidadosa edición que se podía adquirir por 50 pesos. "Lo
importante es que se lo hable. Qué es eso de escribir el quechua
con el alfabeto del español. ¡Es el colmo del colonialismo!", se
queja Villena. Y se enoja porque "un encuentro de espiritualidad
precolombina estaba presidido por un judío israelí, y ahora en
este congreso tuvimos que escuchar los sermones de un cura".
Carlos Milla Villena propone "restaurar el
Collaysuyo para recuperar nuestra identidad cultural".
¿Sólo quechua?
Hay quienes proponen que en los
próximos congresos se hable sólo en quechua "porque es un
contradicción un congreso de quechua en español". De hecho, en
este congreso algunos participantes hablaban sólo en quechua, otro
usaban la lengua incaica pero luego traducían al español y otros
preferían hablar sólo en castellano. A una joven porteña que está
iniciando su estudio del idioma de los incas le preocupa la idea
de un congreso sólo en quechua, porque ella quedaría marginada.
"No tengo antepasados indígenas, pero me fascina el mundo andino,
porque tienen una cosmovisión integradora y mística, muy distinta
de la occidental, que es analítica y desacralizante", comenta la
joven, que trabaja en Buenos Aires como empleada en el Banco de la
Nación.
Tampoco Ricardo Lorenzo (30) que vino de
Hurlinghan tiene ancestros aborígenes, pero sí los tiene
Kanchay Qoyllur Toconás, que vive en Buenos
Aires. Inocencia Vilte (65) vino sola, por sus
propios medios, desde el paraje Esquina Blanca, del norte del
departamento salteño de La Poma.
Un auténtico
amauta (sabio)
Ataviado con ropas típicas, uno de
los personajes más carismáticos y admirados por su autenticidad y
un aura mística potente, fue el arequipeño
Evaristo Pfuture Consa, quien disertó sobre la cosmovisión
andina. Para él la manipulación de los niños del Lulllay Yaku va a
beneficiar a los profanadores. "El pueblo va a quedar como está,
pobre". Pfuture Consa traza un camino inverso
al que propone Milla Villena: no cree que
restaurando el incario se recuperará la identidad cultural, sino
que, por el contrario, afirma que a partir del despertar de la
conciencia quechua se camina hacia la reunificaciòn de los 4
Suyos.
Si se cumple este objetivo se avizora un problema geopolítico
mayúsculo en el futuro de Sudamérica porque el espacio geográfico
del antiguo estado incaico cubre territorios de cinco naciones:
Argentina, Chile, Bolivia, Perú y Ecuador. Salvo que para entonces
ya se haya alcanzado el sueño de la unidad iberoamericana. El
dilema quechua parece una variante de otro mayor: ¿Unidad o
pluralidad? ¿integración o fragmentación?. La respuesta al desafío
puede estar en una síntesis de ambas perspectivas.
Alemán,
castellano, guaraní
Un joven alemán que vive cerca de
Cochabamba (Bolivia), prepara una tesis doctoral en historia. Es
sumamente crítico con el Congreso: "hay una sola mujer en la
conducción, son ancianos que viven soñando con un mundo inca
idealizado, que nunca existió. No admiten que hubo sacrificios
humanos y que los incas dominaron a otros pueblos. Reniegan de los
trabajos científicos, de los estudios más serios, no escuchan la
voz de los expertos. Un hablante de quechua del Ecuador no se
entiende con otro de Bolivia. En cambio con el español un
argentino se comunica sin problemas con un mejicano y un cubano
con un chileno. Este caos dialectal también aquejaba al alemán,
hasta que se tomó como norma la variante bávara. No desaparecen
los dialectos, pero hay una lengua común.
En Paraguay, en cambio, el ochenta por ciento de la población
habla el guaraní. No sólo los indígenas, sino también los blancos
de origen europeo. Y todos se entienden. Claro que esto tiene una
raíz histórica. En la guerra de la triple Alianza se fomentó el
uso de esa lengua porque de ese modo se dificultaba la comprensión
al enemigo. El guaraní está, en ese sentido, en mejores
condiciones que el quechua", opinó.
(Una de las propuestas del Tercer Congreso Mundial de Quechua fue
la de invitar al Cuarto Congreso a los hablantes de aymara,
guaraní y otras lenguas americanas. "No somos bilingües, somos
multilingües", se argumentó).
Hacia Arequipa
2006
Tantas divergencias, disputas y
diferencias podrían generar la impresión de que el Congreso fue un
fracaso. Pero también se puede señalar que se percibió una gran
vitalidad y fervor en torno a la problemática de la lengua y la
cultura quechua. Planteadas las oposiciones, una voz conciliadora
e integradora entre las distintas posiciones fue la de la artista
y antropóloga salteña Silvia Barrios.
La profesora Judith Martínez Cuevas, una
tartagalense que hoy coordina en Buenos Aires la Biblioteca de
Cultura Indígena del Congreso de la Nación, evalúa posititivamente
el encuentro: "nos peleamos, por lo tanto vamos bien", dice.
Martínez Cuevas señala que en lo que hace a la cuestión indígena
Argentina está intentando rectificar sus políticas porque ya
recibió dos apercibimientos de Naciones Unidas.
Pero el Congreso de Salta ya es pasado. Todos están mirando
ahora hacia el IV Congreso Mundial de Quechua, que tendrá lugar en
la ciudad de Arequipa, en el sur del Perú, el 5, 6 y 7 de
septiembre de 2006.