DESENGAÑO

   

Desfloramiento de un alma,

esencia pura,

mezclada en las caricias

de aquel amor sangrante

¡De místicas ternuras!

Amor que vive y muere,

asceta en el silencio

de tu doctrina grave

que oculta lo que quiere.

Apóstol de pasiones

quiméricas y tristes,

de sueño irrealizado...

de noches inconclusas

que de mortajas viste...

¡Gran Dios del imposible!

que al despeñar mis sueños

de tu alma inaccesible,

mis ansias confundiste

en mórbidos deseos.

De las pasiones raras...

De los placeres tristes...

Impávido gregario

de amores y romances

que en tu alma no existieron.

Impenetrable roca,

de piedras diamantinas

y corazón de acero.

Me presagiaba el alma

la pena más horrenda

cuando tus ojos vieron,

la pena del engaño

más cruel, imaginable,

de tus dardos certeros,

¡Gran dios inaccesible!

¡de sueños que no fueron!

Porque en tus gestos hoscos...

Los sueños más sublimes,

los sueños más serenos,

de amor purificados...

¡los consumió tu fuego!

 

CRISTINA DE FERCEY

 

 

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