Mi madre la extraordinaria poeta CRISTINA DE FERCEY. Mujer, que vivió en silencio, su talento; quisá. como los grandes poetas, que vivieron en las sombras, simplemente volcando en paginas blancas, que ya están amarillas por el tiempo, y también borroneadas, por mis lágrimas caídas, a medida que iba descubriendo a traves de sus poesías a un ser, tremendamente triste y angustiado, que solo dejaba traslucir en sus escritos.Quisa mi mayor dolor, a  dos años de su partida, es no haber conocido jamás a la mujer extraordinaria, que se escondía detrás de tí...¡MAMÁ! Estos serán los pequeños homenajes que te brindaré....Mientras viva!!!. PATRICIA

"Los años pasan, sí, el fuego no.

Si el pecho se apagó,

por un soplo senil,

el gran incendio acudirá,

en cien mil."

"Hay quien precisa" Silvio Rodríguez.

 

Es difícil separar la obra de Cristina de Fercey de su vida personal. Desde sus inicios, en un tiempo en el cuál no era fácil ser una mujer pensante y mucho menos intelectual, puso en juego toda la fuerza que poseía unida a una profunda sensibilidad para captar y trasmitir con singular talento, los secretos de la vida, el espíritu y el corazón humano.

Como pocos, supo expresar en su trabajo, vivencias y sentires cotidianos, reflejar el amor romántico o apasionado, la angustia ante la muerte, y el lacerante dolor que le provocaba la injusticia social. Además su ductilidad de expresión le permitió asumir realidades totalmente ajenas a ella misma; siempre con un estilo de avanzada para la época lo cuál le valió la admiración de colegas de la talla de Pablo Neruda.

Para quienes la conocieron de cerca, Cristina representó la vida, la vida vivida en total plenitud ya que supo extraer de ella lo mejor aún luchando ante la adversidad, el dolor y sus propios fantasmas de presagios ante lo inevitable de la vida que tiñeron parte de su obra y el fondo de su mirada de una profunda tristeza.

Como cantara el poeta... "El tiempo pasa, sí, el fuego no..."

El fuego de amor, vida y dolor expresado con exquisitez y talento en la poesía de Cristina de Fercey perdurará en el tiempo superando este espacio físico del cuál se ha marchado.

LIDIA GUARNACCIA

PERIODISTA