|
VIEJO
VAGABUNDO
Debajo
la barba, ¡tan negra y tupida!
tu
cara de angustia, miraba al pasar.
Juntando
los puchos del parque Lezama;
mirando
los coches, ¡con tanta ansiedad!
Después,
caminando seguía, tus pasos...
en
un banco sucio, te echaste a dormir;
mientras
que la tarde, se iba alejando
yo
te contemplaba, con hondo sentir.
Viejo
vagabundo
del
parque Lezama
muchas,
muchas tardes
pase
junto a ti
y
siempre rondando
juntando
los puchos,
en
tardes de frío.
temblando
te vi.
Viejo
vagabundo
tan
solo y tan triste,
que
inmensa amargura
has
dejado en mi.
Ayer
por la tarde, de lluvia y de frío
volví,
nuevamente al mismo lugar;
la
lluvia caia, sobre ti, al pasar,
de
pronto tus pasos, ante aquellos juegos,
se
acortaron lentos y sin titubear,
sentado
en la hamaca del parque Lezama
como
un niño triste...yo te vi llorar.
CRISTINA DE FERCEY