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Haz
el amor, no la guerra |
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Paz,
amor y libertad |
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La
filosofía hippy |
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El
flower power |
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Hasta
que Woodstock nos separe |
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Las
figuras del movimiento hippy y psicodélia |
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| Subterráneamente, los Fugs, por un lado, y Frank Zappa, por otro, forman un nuevo frente, menos comercial pero de gran peso específico. Los Fugs son la primera banda revolucionaria en su género. Organizan mítines, leen poemas, cantan y, muy pronto serán censurados y declarados obsenos. Zappa es otra cosa, un autentico genio que al frente de su grupo, The Mothers of Invention, es capaz de todo. Detenido por obseno, instigador del público en sus conciertos, la leyenda cuenta de él que llego a intervenir en un concierto únicamente en el último segundo, para coger la guitarra, pulsar la nota de cierre... y marcharse con los músicos. Frank Zappa es el primer revulsivo de la música estadounidense; pero el público pronto comenzó a acudir a sus conciertos "para divertirse", para ver que hacía o decía. |
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La
psicodelia y los "light shows" |
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| Del
sueño a la realidad El movimiento hippy fue un sueño, y un sueño único, maravilloso e irrepetible. No fue más utopía que la propia utopía terrena y humana de querer alcanzar la felicidad. El hippy no fue nunca un ser obsoleto e indiferente, ocioso y neutro, sino un creador que conocía el valor del trabajo y buscaba el contacto de lo natural para superar el estancamiento del hombre en plano social. Y esto no son palabras, sino hechos concretos. El placer por la música, el arte, la libertad y la expansión de las ideas conmocionó al mundo, a los inmovilistas y a los creadores del consumo. El hippy, con la extravagancia como base de esa libertad, podía vestir una casaca de la guerra de independencia, un vestido victoriano, unos vaqueros o un simple taparrabos. No consumía = no era interesante para el status. Así, el status le aisló y le arrinconó. El hippy se encontró pronto sin medios, a veces perdido, con problemas, sin dinero. Y desapareció... pero no como a veces se cree. En 1970 y en los años siguientes, los viejos hippies no aceptaron las normas del status ni vistieron el traje gris (obsesión eterna de los que han querido ser entes individuales y no números en una masa humana), sino que desarrollaron otras labores, preferentemente comunitarias, de gran relieve, con la práctica de todo lo aprendido en la teoría y la misma práctica de su desenvolvimiento anterior. El sueño había terminado, pero la realidad era la misma. Esa realidad tal vez no haya ayudado a mejorar demasiado la sociedad, pero sí a contado con otras normas sociales y de conducta, que surgieron cuando ese primitivo sueño nació, creció y llegó a su auge y esplendor entre 1966 y 1967. |
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Informacion
recopilada por psicotroppa.com, mayo 2002
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