La boca del amante,
sereno palacio de aguas salobres y movedizas
bóveda insana, roja, perlada
minutísima riqueza del amado sediento
corrompible sólo con vocablos desmedidos y depreciados
hermoseable con sólo ser buscada
inútil si está lejos y olvidada
a otra boca prendada,
única posesión deseable en todo el mundo del amor y sus parajes
única posesión digna de ser infinitamente admirada...
Locura del amante y del amado,
bífida cuando hace daño
celestial y afrodisíaca con su canto
fría si se vuelve tras algún extraño
mía, sólo mía, si se une a la mía
la boca
con sus paisajes de fruta madura y jazmines del Cabo
sus aires cargados de canela, anís, menta, benjuí...
trasegando sabiduría en forma de saliva
-angélica y demoníaca-
la boca del amante
es el manjar más ansiado
la fruta más codiciada
el postre más anhelado
la boca del amante
-como sus ojos-
nada más importa
nada más que valga la pena amar
ninguna otra cosa por la que morir y matar

(2001)

 

OPINA SOBRE LA POESÍA EN EL FORO DE EL GATO DE HANK         VUELVE A LA PÁGINA PERSONAL DE LA AUTORA