Era fácil admitirse a uno mismo:
bastaba un soplo de humor y desconcierto,
un poco de sombra, paz, y algunos condimentos:
poca sal, nada de azúcar, orégano y eneldo.

(1995)

 

OPINA SOBRE LA POESÍA EN EL FORO DE EL GATO DE HANK         VUELVE A LA PÁGINA PERSONAL DE LA AUTORA