Harry Potter y el cubo de mierda
Javier Jimenez

CAPITULO 1 EL SILBATO PENIFORME DE MOODY

Otro verano más había pasado Harry Potter en casa de sus tíos pero éste fue muy diferente a los otros porque Dumbledore le había dado permiso para sacarse el carné de conducir escobas. Así que todo ese tiempo había estado entretenido yendo a clases teóricas y practicas en la Escoba Escuela de Conducción para Magos, siempre bajo la atenta mirada (nunca mejor dicho) de OjoLoco Moody al que Dumbledore había contratado como guardaespaldas de Harry.

Por lo que este año no tuvo necesidad de coger el tren para ir a Hogwarts sino que utilizaría su propia escoba para ello. Aunque no le hizo mucha gracia el pedazo de cartel con una L dibujada que le había colgado Moody en la parte trasera de su escoba.

-¿Listo, Potter?- Le preguntó OjoLoco a Harry

-Si- Respondió un cabizbajo Harry, todavía mosqueado con el cartel que le había colgado en la escoba.

-Cogeremos la autopista A-7 para escobas. Tendremos que dar algunos rodeos pero es lo más seguro si no queremos encontrarnos mortifagos por el camino. Por cierto, Potter...llevas unos calzoncillos muy bonitos.- dijo Moody mientras su ojo postizo no paraba de dar vueltas sobre si mismo.

-Gracias- respondió Harry tímidamente. Ya no se acordaba que el ojo mágico de Moody podía ver a trabes de las cosas, incluso de su capa de invisibilidad.

Harry se paso todo el viaje preocupado por aquel comentario. ¿Por qué Moody le habrá dicho eso? ¿Se habrá vuelto gay, o tal vez lo era desde hace tiempo? De vez en cuando Harry echaba una miradita hacia atrás y veía como OjoLoco iba detrás suyo en su escoba particular con su ojo mágico fijo en el trasero de Harry.

-Ya hemos llegado, Potter- dijo Moody, mientras se bajaba de su escoba.

Harry también se bajo de la suya y se dio cuenta de que habían llegado tarde. Todos los carruajes que transportaban a los alumnos estaban vacíos en la puerta de la escuela y seguramente todo el mundo estaría reunido ya en el gran comedor escuchando al Sombrero Seleccionador.

-Bueno Potter, yo estaré hospedado en la casa de Hagrid y si necesitas mi ayuda tan solo tienes que utilizar este silbato mágico- dijo OjoLoco Moody mientras se sacaba un extraño silbato con forma de pene del bolsillo de su túnica.

-Gracias-le agradeció Harry mientras le echaba una mirada al extraño objeto que le había entregado.

-Potter, este verano te han salido huevos en los pelos...ya era hora- gimió Moody mientras su ojo mágico estaba fijo en el paquete de Harry.

-Bueno.....adiós- dijo Harry rápidamente y salió corriendo hacia el castillo con su escoba en la mano.

Un curso nuevo había comenzado y estaba deseando ver de nuevo a Ron y Hermione y contarles el extraño comportamiento que había descubierto en OjoLoco Moody.

Javier Jimenez