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Chorroarín
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Luis José de Chorroarín nació en 1757, en el seno de una honorable familia porteña. Siguió sus primeros estudios en un convento de regulares. Luego, en 1773 inició el curso de Filosofía en los Reales Estudios. Inscripto luego en el curso de Teología, lo finalizó en 1779 con el unánime aplauso de los profesores. En 1780 fue ordenado presbítero , aunque ejerció contados cargos eclesiásticos, debido a su temprano inicio en la docencia. Un incidente polémico ocurrido al titular de la cátedra de filosofía, abrió la puerta a Chorroarín para ocuparla, dictándola desde marzo de 1783. En enero de 1786 fue nombrado prefecto de Estudios del Real Colegio de San Carlos, con encargo de auxiliar al rector y al vicerrector. Fue llamado varias veces a ocupar interinamente el rectorado, reemplazando al rector Dr. Vicente Atanasio Jaunzaras, y después al Dr. José Antonio de Acosta. Cuando en 1791 Acosta renunciaba al rectorado, recomendará calurosamente a Chorroarín como su sucesor, lo cual fue efectivizado por el entonces virrey Vértiz al nombrarlo rector propietario del Real Colegio de San Carlos. Aunque sólo tenía 34 años al ser designado para el cargo, pronto demostraría una avasallante personalidad, gran capacidad de iniciativa, esfuerzo y trabajo constante. Luego de su nombramiento, el virrey Arredondo aprueba las sugerencias de Chorroarín en cuanto a cuestiones económico-administrativas: cuestionaba que la caja del dinero estuviera a disposición plena del rector, quien disponiendo él solo de la llave podía defraudar al colegio, opinando que se debería construir un arca reforzada con hierro haciendo tres llaves diferentes. También señalaba que las Constituciones no hacían debidas distinciones sobre cuentas, asientos de entradas y gastos del colegio y la chacra (Chacarita de los Colegiales), viendo como necesario llevar una serie detallada de libros, diferenciando los gastos ordinarios y extraordinarios; debiendo confeccionarse un inventario de los muebles y útiles existentes. Entre el virrey Nicolás de Arredondo y Chorroarín hubo varios desacuerdos. En 1794 se produjo un incidente, debido a la serie de controles digitados por el virrey. Luego de presentar el libro de Caja, el informe del comisionado del virrey, Dr. José de Reyna, demoró largo tiempo, lo que redundó en que Chorroarín fuera ubicado en el banquillo de los acusados. El asunto fue para largo y hasta produjo la renuncia de Chorroarín, la que no le fue aceptada. Recién en mayo de 1795, Reyna presentó su informe que sorprendentemente resultaba aprobatorio. Un episodio estudiantil de contornos preocupantes, logró por segunda vez la renuncia de Chorroarín. El tan misterioso motín de los colegiales del San Carlos, ejemplificatorio del espíritu guerrero e inquieto que acompañaba un intenso movimiento de descomposición social en los años anteriores a la revolución de mayo de 1810, sucedió a mediados de noviembre de 1796. Existen pocos documentos al respecto, y Vicente Fidel López quien fue el único que lo mencionó podría haber pecado de exceso de credibilidad en testigos que deformaron esos hechos. Una cuestión vinculada habría sido el conflicto suscitado con el Dr. Francisco Sebastiani, prefecto desde 1794. Enemistades y antipatías acumuladas al frente de su largo rectorado, motivaron que fuera involucrado entre los conjurados en el motín de Alzaga. Fue recluido en el Seminario Conciliar durante tres meses, cuando los jueces dictaminaron que no había mérito suficiente para condenarlo. Dos factores colaboraron al despoblamiento del Real Colegio: el desprestigio creciente de la institución, y el ascenso pre-revolucionario de las luchas que culminarían en mayo de 1810. Ya con motivo de las Invasiones Inglesas, cuando hubo necesidad de alojar convenientemente a las tropas del cuerpo de Voluntarios Patricios, se los instaló en los claustros del colegio, dado que la población estudiantil era exigua y se podía enviarlos a otra parte. El colegio se instaló en casa de Antonio Costa, luego de un litigio para que la desocupara. Luego, no se encuentran mas datos lo que daría lugar a pensar en la extinción del Real Colegio de San Carlos (o Real Convictorio Carolino). Lic. José Oscar Frigerio Basado en: Archivo General de la Nación, expedientes varios. José Oscar Frigerio, "El Real Colegio San Carlos", Todo es Historia, N° 202, Bs. As., febrero de 1984. José Oscar Frigerio, "Chorroarín, el fundador de la Biblioteca Nacional", Historia, N° 23, Bs. As., septiembre-noviembre 1986. |