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Calabozos o Casas de Oruro
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El virrey Vértiz mandó levantar al arquitecto y brigadier portugués José Custodio de Saa y Faría en 1782, una serie de casas llamadas Casas Redituantes de la Universidad o de Temporalidades, en el solar ocupado por la actual Manzana de las Luces, cuyo primer destino era ser destinadas al alquiler de particulares. Las obras estaban comenzadas, cuando debido a la notoridad de los reos de Oruro y para mayores recaudos sobre su seguridad, Vértiz ordena en 1784 reformar cuartos de las nuevas casas redituantes para alojarlos, determinándose que sería preciso aplicar la mayor parte de los albañiles y peones utilizados en la obra principal, colocar puertas y ventanas con los herrajes adecuados y pequeñas rejas para dar luz a los calabozos. Primero se construyeron veintiocho calabozos, un cuarto para el oficial de guardia y otro para el cuerpo de la misma. Luego se añadieron dos más y uno común para servicio de los presos. También se construyó una sala de declaraciones, blanqueada con cal almagra. Los calabozos fueron formados en los cuartos y muchas veces en los corredores, añadiendo puertas de una o dos manos, o ventanas a la obra principal, con las respectivas llaves, cerrojos y rejillas. El monto total de las refacciones ascendió a dos mil ochocientos veintiún pesos y cuatro reales, haciéndose notar que las habitaciones ocupadas con calabozos podrían rentar cada una mensualmente el alquiler de tres pesos y el grave perjuicio que había resultado a las entonces seis viviendas principales, que quedaban inhabilitadas por la parte ocupada para custodia de dichos reos. A medida que comenzaron los traslados de reos a la Real Carcel o hacia otro destino, o se obtuvieron libertades bajo fianza, se fueron desocupando calabozos. Y en forma paralela se fueron habilitando casas para darlas en alquiler, según su propósito original. A pedido del virrey Nicolás de Arredondo, Saa y Faría informa a principios de 1790 que la obra se halla concluida y la mayor parte de sus viviendas alquiladas, quedando solamente por revocar y blanquear las dos propiedades que en su piso bajo estaban sirviendo de prisiones a los reos de Oruro. En esos días, las casas ocupadas con reos eran exclusivamente las llamadas Casa Baja 1 y Casa Baja 2 , con frente al oeste, sobre la calle San José o del Correo (actual calle Perú). En 1792 se hacen reconocer y medir los cuartos calabozos, teniéndose como resultado que las dimensiones de los calabozos eran casi iguales, y daban todos al oeste. Tardíamente, hacia 1800, todavía se pueden encontrar datos de la presencia de calabozos en las Casas Redituantes; siendo destacable que también fueran ocupados con reos de otras causas similares. En 1785 debido a un tumulto en Chuquisaca (La Plata, Charcas, actual Sucre) donde murió un español, corriéndose el rumor de que la plebe era movilizada por vecinos criollos, el doctor Juan José Segovia y otros colegas se sintieron ultrajados en su honor, recolectando firmas de protesta contra esa acusación. Segovia se convirtió en sospechoso por intrigas de coetáneos inescrupulosos, resultando embrollada su elección como rector de la Universidad de Chuquisaca a causa de las acusaciones del rector saliente. El virrey Marqués de Loreto ordenó su aprehensión , siendo enviado a Buenos Aires y encerrado en los calabozos de Oruro. A pesar de que no se le considera involucrado en la Causa de Oruro, es alojado en la sala de declaraciones de la misma, donde se le permitió afeitarse, estar solo en su cuarto, sin grillos ni requisas periódicas. Aproximadamente un año después, Segovia era puesto en libertad, encontrándoselo inocente y resarciéndosele por daños y perjuicios. En 1795, con motivo de la llamada conspiración de los franceses, un supuesto motín de éstos con sus negros esclavos, existen datos que indican que uno de los acusados, Juan Barbarín, fue encarcelado en los calabozos de Oruro. Finalmente diré, según comenta Francisco Saguí, que después de la primera invasión inglesa, los que colaboraron a la fuga de Beresford fueron encarcelados en los calabozos de Oruro. Lic. José Oscar Frigerio Basado en: Archivo General de la Nación, expedientes varios. José Oscar Frigerio, "Crimen y castigo en el Virreinato. La sublevación de Oruro de 1781 y su terrible represión", Todo es Historia, N° 198, Bs. As., setiembre de 1983. José Oscar Frigerio, "Cuando la Manzana de las Luces fue cárcel", Historia, N° 72, Bs. As., diciembre 1998-febrero 1999. Francisco Saguí, "Los últimos años de la dominación española en el Río de la Plata", Biblioteca de Mayo, tomo I, Senado de la Nación, Bs. As., 1960.
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