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DANZAS ARGENTINAS
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Las danzas criollas de ayer,
Tradición de patria vieja;
Son flores que nos legaron,
Los padres de nuestra tierra
P.B.
Las danzas tradicionales argentinas, teniendo en cuenta su coreografía, pueden clasificarse en tres órdenes diferentes:
1. Danzas de ejecución colectiva: son aquellas en la que los bailarines ejecutan evoluciones en rondas o en filas.
2. Danzas de ejecución individual: son aquellas en las que una sola persona constituye todo el espectáculo.
3.
Danzas en pareja: son aquellas en las que hombre y mujer se reconocen como compañeros y danzan con ese carácter.
En las Peñas Foklóricas se bailan, en la actualidad, danzas folklóricas, tradicionales y de proyección folklórica. En nuestro listado y reseña de las danzas más populares incluiremos de los tres tipos.

AIRES:
Los Aires es una danza de pareja suelta e independiente, de movimiento vivo, que tiene la característica de presentar relaciones: las que se dicen los bailarines de manera similar a la del gato después del primer zapateo y zarandeo se interrumpe la música y el hombre dice su cuarteta a la dama, sigue la danza y en el segundo zapateo se vuelve a suspender la música y la dama contesta con otra relación.
Tuvo vigencia en la campaña de todas nuestras provincias, especialmente en las del centro, norte y oeste en las que gozó de general aceptación hasta fines del siglo XIX.
AMORES:
Poco se sabe sobre la historia de esta hermosa danza: Los Amores.
Se bailó en la Provincia de Buenos Aires donde a principios del siglo XX gozó de amplia difusión.
Es una danza de pareja suelta e independiente, de movimiento vivo, generalmente bailada por dos parejas, o sea en cuarto, coordinando sus movimientos para realizar las más variadas figuras. El baile desarrolla un juego coreográfico de carácter amoroso, donde los caballeros galantean a sus damas paseando con ellas o persiguiéndolas hasta que, simbólicamente, consiguen conquistarlas en la coronación final.
ARUNGUITA:
Sobre esta danza se tienen muy pocas noticias históricas; parece ser que La Arunguita se bailó solamente en la Provincia de Santiago del Estero. Se la ha llamado, por error, DANZA QUICHUA, posiblemente porque su letra contiene algunos versos y expresiones en esa lengua indígena, tan común en Santiago. Es una danza derivada de antiguos bailes europeos, que España introdujo en América en la época colonial.
Danza de pareja suelta e independiente, la Arunguita, tiene movimiento vivo y se caracteriza por los graciosos y galantes saludos que los bailarines se brindan. El caballero se manifiesta mediante el mudo pero expresivo lenguaje del pañuelo a lo que dama responde, recatadamente con el suyo... ambos se ofrendan gentiles y delicados saludos, airosas expresiones de galantería, que rematan en la coronación final.
BAILECITO:
El origen del Bailecito, como el de muchas de nuestras danzas, debe buscarse en los bailes del viejo mundo que España trajo a tierras americanas en la época colonial.
De Perú pasa a Bolivia y de allí penetra por el Noroeste argentino a mediados del siglo XIX, extendiéndose luego por las provincias de Catamarca, La Rioja, Tucumán, Santiago del Estero y Córdoba.
Ha persistido como danza preferida de los criollos del noroeste argentino. Se baila en parejas sueltas independientes.
El bailecito se canta o ejecuta en cualquiera de los instrumentos usados en las regiones en que se produce. Le sirven de acompañamiento el charango o la guitarra, además del indispensable palmoteo. Para bailarlo, también se utiliza un pañuelo.
Esta danza, que goza de gran favor en las reuniones tradicionalistas, pertenece al folklore vivo pues, en la actualidad, se baila espontámeamente en en Salta y Jujuy.
CABALLITO:
El Caballito es una antigua danza que se bailaba en el centro de nuestro país.
Pocas referencias se tienen acerca de su origen. Sin embargo, ha llegado a saberse que era muy conocida entre los soldados del General San Martín.
Se caracteriza por sus compases marciales y movimientos rítmicos, lo que está de acuerdo con el tema que desarrolla, pués con el zapateo que realiza el varón, se imita el galope del caballo. Su música hace recordar a las viejas marchas de caballería.

CARAMBA:
Esta alegre y vivaz danza, todas vueltas y contravueltas, llamada muy propiamente DANZA DE LOS GIROS, se bailó mucho en la campaña bonaerense, donde la cultivó el gaucho sureño y en el litoral.
El Caramba es una amable pantomima amorosa en la que el caballero simula perseguir a la dama, en las vueltas; o salirle al paso en uno u otro sentido en los giros y contragiros, festejándola y procurando conquistarla, lo que a la postre consigue, en la significativa coronación.
Su hermoso texto poético, ofrece la repetición insistente, a la manera de estribillo, de la voz: CARAMBA, que le da el nombre a la danza.
CARNAVALITO:
El simpático, movido y vistoso carnaval o carnavalito es una antiquísima danza colectiva que, con figuras primitivas, se bailó en América, desde antes del descubrimiento, por lo que la consideramos: DANZA AMERICANA AUTÓCTONA, nacida en la época prehispánica, en los dominios del Inca.
Originalmente bailado en forma rústica con sus rondas, filas, serpentinas, etc. por grupos, que no precisamente, constituían parejas; donde juntos se hallaban personas del mismo sexo, mujeres con niñitos a la espalda y adultos con niños. Esta forma fue variando, adoptándo figuras de otras danzas como el cielito, el pericón, la media caña etc. constituyendo una forma moderna del carnavalito, tal como se practica hoy en los salones, en el que los bailarines formando parejas, y guiados por un bastonero realizan, de manera ordenada, figuras derivadas de aquellas primitivas.
Este baile, dueño de una vitalidad extraordinaria, ha perdurado a través de siglos hasta nuestros días, pués todavía se practica en forma espontánea en el noroeste argentino: en Jujuy, Salta, Catamarca y La Rioja.
Es una danza alegre y vivaz que, a pesar de su nombre, se baila en cualquier época del año. Se ejecuta con instrumentos regionales como la quena, el siku, el charango acompañado por caja o bombo y se canta con coplas españolas y quichuas. En la Quebrada de Humahuaca se escuchan canciones con el nombre de carnaval, como comunmente se lo denomina, que son semejantes al huayno, canción que no están destinada al baile.
Es una antigua costumbre que aún persiste la de que los bailarines lleven una ramita de albahaca o un tallo de maíz con sus espigas. Con ello se quiere suplicar una feliz cosecha. Es una danza de ejecución colectiva.
CIELITO:
El Cielo o Cielito, danza rioplatense, se bailaba y se cantaba en Buenos Aires antes de 1810. Durante la época gloriosa de la gesta revolucionaria, tuvo un auge extraordinario, ya que los patriotas volcaron en sus versos todas sus ansias de libertad y los fuegos de su entusiasmo.
Llegó a ser el canto popular de la independencia.
Los ejércitos libertadores lo hicieron suyo y bien pronto lo llevaron consigo hacia el norte, Belgrano lo introdujo en el norte, en Paraguay y tal vez en el Alto Perú, también ingresó a la Banda Oriental del Uruguay y a Cuyo, de donde pasó a Chile.
Como danza es de carácter galante, con movimientos, por lo general pausado, donde los caballeros homenajean a las damas, prodigándose en atenciones y finezas. Pero lo más destacable del Cielito es el espíritu patriótico de sus versos y figuras, en los que campea el sentir de los argentinos, que encuentran en él la forma de expresión de sus glorias en la lucha por la patria.
Poetas cultos y populares compusieron infinidad de estrofas para cantarle a ella con la música del cielito. Son famosas las de Bartolomé Hidalgo y los de Hilario Ascasubi.
En los ejércitos, donde cantores y guitarreros no faltaban, los soldados componían cielitos comentando las actualidades generales y locales con gran fervor patriótico, gracejo e intención.
Los cielitos resultaron la flor del romancero en las épocas de batallas. Gran parte de sus coplas testimonian las intrincadas relaciones de los contendientes políticos. Las variaciones coreográficas distinguen el cielito de batalla, en el que los bailarines se enfrentan en dos hileras y el cielito de la bolsa, llamado
así, porque los bailarines formaban una bolsa o círculo cuando iban a decirse las relaciones.
CIELITO DEL PORTEÑO:
Esta hermosa danza no pertenece al folklore tradicional. Ha sido compuesta por Manuel y Miguel Abrodos y el poeta Alfredo Navarrine y constituye una creación personal sobre un tema netamente folklórico.
Los autores, destacados cultores de la música y las cosas nuestras, han sabido captar perfectamente el estilo, el espíritu y las características del auténtico cielito, tanto en la música y letra como en la coreografía de esta creación, logrando así una pieza de indudable valor, que ha tenido amplia aceptación en los ambientes nativistas.
Esta danza se baila en parejas, con castañetas y pañuelos, blanco el del hombre y celeste el de la compañera. También, al igual que el cielito tradicional se puede bailar en cuarto o sea de a dos parejas, con solo algunas variantes en su coreografía.
CONDICIÓN:
La Condición pertenece al grupo de danzas cortesanas, de pareja suelta e independiente y de movimiento lento-vivo.
Esta hermosa, señorial, magnífica danza, verdadera joya de nuestro folklore nos ha llegado con una historia plena de sugestiones y embellecida por la leyenda.
Respecto a su origen, una de las versiones más difundidas nos dice que su coreografía fue creada por el General Belgrano, un hermano suyo y varios ilustres patriotas, en Catamarca hacia 1812-1813, en honor de las tropas libertadoras del norte.
La Condición nos ha llegado sin letra; en época reciente algunos intérpretes le han agregado versos, pero lo tradicional es ejecutarla y bailarla con música solamente.
Se bailó también en Perú y en algunas provincias del norte argentino pero, según Carlos Vega, se pierde completamente en la década del setenta. La condición está formada por dos parte, separadas por un interludio. La primera es un minué y la segunda tiene ritmo de zamba. En las tres partes de su coreografía se distingue el uso del pañuelo. Es una danza de parejas sueltas con alternación de movimientos pausados y vivos.

CUANDO:
El Cuando, danza cortesana se bailó en nuestro país desde los comienzos del siglo XIX hasta la mitad del mismo, tanto en los ambientes rurales como en los ciudadanos, en las provincias andinas, cuyanas y centrales.
El Investigador Carlos Vega nos indica que también se bailó en Salta, en el Oeste de la Pampa y en Río Negro. Parece que no se cultivó en la Ciudad de Buenos Aires ni en la Región del Litoral.
El General San Martín, que posiblemente conoció el cuando en Mendoza, lo llevó a Chile, junto con otras danzas en 1817, donde tuvo amplia difusión.
Se baila en parejas sueltas e independientes, su movimiento es lento y vivo y de carácter cortesano, teniendo el caballero la oportunidad de demostrar, en el allegro, la habilidad de su zapateo.
Algunas notas de viajeros la mencionan junto a otras danzas que se practicaban a principios del siglo XIX. Entre los años 1820 y 1840, el cuando llegó a su apogeo; lo bailaban las familias más encumbradas y la gente del pueblo.
Hoy en día no se ejecuta en ningún lugar del territorio argentino y, por lo tanto, pertenece al folklore histórico nacional. La primera versión argentina del cuando tradicional se debe a Don Angrés Chazarreta y fue publicada por Leopoldo Lugones en 1914, en la Revista Sud Americana.
El pueblo argentino corea este cuando aprendido en la niñez en las escuelas:
Ay!, cuando será ese día
Y aquella feliz mañana,
Que nos lleven a los dos
El chocolate a la cama.
Cuando, cuando,
Ay! Cuando, mi vida, cuándo
CUECA:
Es un baile popular americano que nos dejó el Perú y se arraigó en el alma del pueblo cuyano.
Las cuecas son esencialmente cantadas y llevan el acompañamiento de guitarra, nunca de bombo. El ritmo de la danza se marca sobre la caja de la guitarra o sobre un cajón. De la cueca cuyana dice Alberto Rodríguez, " que adentrándose en el alma del pueblo, recorrió toda su jerarquía, pasando de los bodegones criollos a las chinganas selectas y de allí a los propios salones de la aristocracia, donde con movimientos más lentos y ritmo solemne, se enseñorea con la gracia de la mujer cuyana, que se ufana orgullosa de clausurar las tradicionales fiestas familiares en la que los hogares criollos rinden culto a nuestra nacionalidad"
Es un danza de parejas sueltas.
CHACARERA:
El género folklórico que más se escucha
La chacarera se baila en gran parte del país, a excepción del litoral. Es muy difícil determinar el origen y su evolución, porque no se la menciona, por lo menos con ese nombre, en la primera mitad del siglo XIX. Es una danza de parejas sueltas e independientes. En 1883, Ventura Lynch la menciona como danza puramente local de Dolores. Posteriores investigaciones realizadas por Carlos Vega demuestran que esta crencia es errónea. Se trata de una danza picaresca y, como tal, proviene de la generación de bailes europeos que en tiempos de la Colonia fueron irradiando desde el Perú a todas partes, excepto Brasil. Las coplas son en su mayoría españolas y la danza toma el nombre de uno de los versos con que se canta. La explicación popular de su origen se adjudica a la llegada de peones labradores y comerciantes a las chacras, palabra de origen quichua.
La chacarera tiene cierto parentesco con el gato, compartiendo con éste y la zamba las preferencias de los cultores de nuestras danzas vernáculas. Antaño tuvo extraordinaria difusión y se bailó en todas las provincias.
Pertenece al folklore vivo, pués aún, se baila al natural en los ambientes populares de ellas. Es un danza alegre, ágil, y de movimiento vivo, en la que los bailarines animan un juego de galanteo. El Caballero corteja a la dama y le rinde el homenaje de su habilidad a través de sus más lucidos zapateos, mientras que ésta lo cumplimenta, procurando atraerse su simpatía y su aprecio.
CHACARERA DOBLE:
Es una variedad de la chacarera que se cultivó, muy especialmente, en Santiago del Estero.
Con algunas variantes coreográficas, es igual que la chacarera simple, una danza que todavía se baila en los ambientes populares de algunas provincias, por lo que pertenece al folklore vivo de nuestro país.
EL CHAMAMÉ:
Danza derivada de la polca, extendida en una zona del país bastante extensa. Se baila actualmente en toda la región litoraleña (Misiones, Corrientes y Entre Rios), en Santa Fé, Chaco. Formosa y aún algo en Santiago del Estero. Es una danza que durante el Siglo XX a la fecha ha extendido su área de difusión.
Se baila en pareja suelta e independiente y según su estilo adquiere diferentes nombres. Así tenemos El Chamamé Kirei y Chamamé Arisco: es una modalidad que también es llamada Chamamé Sirirí y asi lo describe Marily Morales Segovia en su obra titulada "El Chamamé tiene la Palabra":
El Chamamé Kïreï es el más estimulante para el bailarín. Un zapateo es contestado por otro mientras el sapucay despierta el vino interior renovando, a veces, antiguas pendencias. En este caso, cuando el enemigo está cerca lo desafiará pisándole al zapatear.
El Chamamé Orillero es la variedad en la que se notan las influencias del tango. Tal hecho ocurre en las periferias de las ciudades del ámbito guaraní.
Y así lo menciona Marily Segovia Morales cuando dice: "El Chamamé bailado es simple y de posturas sencillas. El hombre rodea a la mujer con su brazo, sin apretarla contra sí, ambos conservan una gallarda elegancia".
En los suburbios de las ciudades se baila el chamamé orillero que recibe las influencias del tango. El bailarín adopta una actitud semiencorvada, aprieta la dama contra sí y le arrima la mejilla. Coloca el brazo que retiene la mano de la mujer, sobre la cadera o sobre su hombro.
El Chamamé Cangi o Chamamé Triste es una modalidad de la danza que se caracteriza por su tónica melancolica y sentimental. Tambien se le suele llamar Chamamé Canción.

ENCUENTRO:
Esta hermosa danza no pertenece a nuestro acerbo folklórico, es original del músico argentino Cipriano Nava, quien la compuso en el aire tradicional de gato, con aminuetados. El encuentro es un baile de pareja suelta e independiente en cuya estructura alternan movimientos vivos de gato, con lentos de minué, como en el cuando.
Publicada en 1939, ha tenido gran aceptación, como danza de proyección en los ambientes peñeros dedicados a la práctica y difusión de nuestras danzas.
ESCONDIDO:
Es una danza originaria del norte argentino de parejas sueltas independientes, donde se conoce desde hace un siglo.
Actualmente la encontramos en el centro y oeste de nuestro país. Su nombre surge del juego coreográfico donde los bailarines se esconden por turno. Se acompaña generalmente con guitarras y catañeteo.
Este consiste en la simulada ocultación alternada de los bailarines, cada uno de los cuales sale por turno al cuadro y permanece sin bailar, en tanto que el compañero finge buscarlo, mientras sigue danzando.
El Escondido se bailó en todas las provincias, en los ambientes rurales, desde antes de mediados del siglo XIX hasta el fin del mismo, también tuvo aceptación en los salones, pero solo durante ciertas épocas.
En la campaña de algunas provincias perduró hasta las primeras décadas del siglo XX y en algunas regiones apartadas aún suele bailarse.
En ocasiones, quizás como espectáculo , se efectuaba realmente el escondimiento y el bailarín desaparecía, se detenía la música y el compañero salía a buscar al escondido con gran alborozo de la concurrencia. Los escondimientos se suelen considerar como amables bromas que se gastan los bailarines uno al otro.
Es una de las danzas predilectas de los cultores de nuestros bailes tradicionales que concurren a las Peñas Bailables, que hoy realizan los Centros y Agrupaciones Tradicionales
FIRMEZA:
Danza descriptiva y de carácter picaresco, siempre cantada, se bailó en Buenos Aires desde mediados del siglo XIX. De todas nuestras danzas es la que muestra la mayor cantidad de elementos de distinta procedencia. En Europa existen danzas descriptivas que se asemejan a nuestra firmeza, en cuanto a su ritmo y carácter picaresco.
Es una danza de parejas sueltas independientes que se bailó en todas las provincias argentinas. El origen de la firmeza debe buscarse en los bailes europeos que se introdujeron en América y que aquí sufrieron un proceso de adaptación y transformación
La primera versión musical fue la de Ventura Lynch en 1883, quien la tomó en Buenos Aires, la segunda corresponde s Don Andrés Chazarreta, quien tomó su versión a un viejo arpista ciego, de nombre Pancho, en 1905 enTajamar-Departamento de Figueroa en Santiago del Estero y la tercera fue de Andrés Beltrame, quien la publicó en su cuaderno Nº 22 editado en 1933.
Es una danza que logra una gran aceptación en los centros tradicionalistas.
GAUCHITO:
Es un baile que se difundió, especialmente, por la región cuyana, que poco a poco se ha ido abandonando, practicándose solo en peñas y reuniones en que se rinde culto a nuestras danzas tradicionales.
Se arraigó en el alma popular, como en Cuyo lo hicieron las primeras cepas y frutales que se cultivaron en los ricos valles de Guantata o de Uco. De allí se divulgó, popularizándose en las fiestas de la vendimias.
También hay buena cantidad de testimonios acerca de la presencia del gauchito en la campaña del ejército libertador.
Allí tenía aliento épico:
Yo soy el dulce lucero
Que ilumina las praderas,
Las montañas, las laderas
De este suelo mendocino.
Yo soy el viejo guerrero
Siempre dispuesto a luchar,
Y por la Patria pelear
Soy el Gauchito Argentino.
Y como no obsta para ser buen soldado, el enamorarse, hay gauchitos cuyanos que recuerdan con goloso dolo la guerra y el amor:
Estando de centinela
Me vienen a relevar,
Veinticinco granaderos
Un cabo y un oficial.
Estando de centinela
Me acordé de tus amores,
Y salí desesperado
Al campo por unas flores.
GATO:
"No creo que exista un gaucho que no sepa por lo menos rasgar un gato" anota Ventura Lynch en su libro Folklore bonaerense, y también agrega que "tanto los guitarreros como los que no lo son, no están ceñidos a regla alguna. Ellos no conocen los tonos, ni la pauta, ni lo que es un compás, pero en cambio tienen la intuición del arte y un oído especial".
El gato, danza de ritmo vivo, picaresco, se ha difundido por casi todo el país. Es una danza de parejas sueltas independientes.
El gato con relaciones introduce, al detenerse la música, el recitado, que inicia el caballero, contestando la dama cuando la música vuelve a interrumpirse. Lleva como acompañamiento guitarras, palmoteo y bombo.

GATO CORRENTINO:
El Gato Correntino es considerado por muchos autores como una derivación del gato antiguo. Se sabe poco de su historia, salvo que se bailó en Corrientes en la época en que Lavalle organizaba su campaña contra Rosas, donde rápidamente cayó en desuso; pero felizmente perduró largo tiempo en otras provincias como Buenos Aires y Santiago del Estero.
Una característica de este baile es que el caballero zapatea, en las cuatro esquinas, de espaldas a su compañera, simulando disgusto al fracasar en su intento de abrazarla, debido a un esquive que ésta le hace. A pesar de ello la danza finaliza aceptando la dama los requiebros del varón, que se simboliza en la coronación final.
GATO CUYANO :
Es una danza similar al gato simple, pero tiene dos giros en lugar de uno después de la vuelta inicial.
En Córdoba, a los gatos de un giro se les suele llamar Rabones y a los de dos, Coludos.
HUAYRA MUYOJ:
Es una danza de galanteo, de pareja suelta e independiente y de movimiento vivo, con algunos tramos aminuetados.
Su música, letra y coreografía se deben a la inspiración del Prof. Santiagueño José Gómez Basualdo. Su nombre, formado de voces quichuas, significa Viento Circular, o sea remolino de viento, y a éste remedan los bailarines en los rapidísimos giros de la danza.
HUELLERA:
La huellera es una danza tradicional de galanteo, de pareja suelta e independiente, que se caracteriza porque al promediar su desarrollo se suspende la música y se realiza un recitado de carácter festivo y con forma de diálogo. Generalmente, se baila en cuarto.
Segú se sabe, la huellera se bailó, antaño, en la región pampeana y en la del litoral. Desaparecida a principios de siglo, su recuerdo perduró gracias al esfuerzo de Don Manuel Abrodos quien reconstruyó su música, letra y coreografía.
LLANTO:
Las noticias que se disponen sobre esta danzas son escasas, pero se supone que se bailó en la campaña de nuestro país desde la tercera década del siglo XIX hasta principios del XX.
Eugenio Pereyra Salas, erudito musicólogo chileno dice que es de origen peruano y que se bailó en Chile antes de la época republicana. Posiblemente pasó de este país al nuestro por vía de Cuyo.
Se baila en pareja suelta e independiente, con castañetas y pañuelo empleándose el paso común del gato.

MALAMBO:
El malambo, tal como llegó a nuestros días, ya fue recogido por Ventura Lynch en su libro Folklore bonaerense, en el año 1883:
" Dos hombres se colocan uno frente al otro. Las guitarras inundan el rancho de armonías; un gaucho da principio, después para y sigue su antagonista y así progresivamente; muchas veces la justa dura de seis a siete horas. En el Bragado vimos un malambo que duró toda la noche, constando de setenta y seis figuras diferentes por cada uno de los bailarines.
El auditorio está pendiente de los pies de los danzantes que escobillean, zapatean, repican, ora arqueando, inclinando, doblando y cruzando sus pies cuyas plantas apenas palpitan sobre la tierra. Los espectadores aplauden, gritan y cruzan apuestas a favor de uno u otro y hasta las mujeres y los niños participan del frenético entusiasmo que les comunica aquel precioso vértigo".
Es pues, una danza viril y recia que se acompaña con rasguidos de guitarra y es generalmente la exteriorización de una puja entre dos bailarines que tratan de sobresalir en destreza e ingenio. Es una danza de ejecución individual, reservada solamente a los hombres, que se baila exclusivamente con zapateos, en la que no caben otros movimientos que no sean los de las piernas y los pies. Ni el cuerpo, ni la cabeza, ni los brazos intervienen en el baile, a diferencia de lo que sucede en otros zapateos extranjeros, en los que las diversas partes del cuerpo armonizan sus movimientos con el de los pies. En el malambo poco o nada debe moverse el cuerpo, desde la cintura para arriba.
Tuvo gran difusión popular entodo el país, especialmente en las zonas central, pampeana y andina y aunque su fecha de aparición es imprecisa, todo induce a creer que en la segunda década del siglo XIX era ya muy popular en la campaña de la Provincia de Buenos Aires.
Distinguen los tradicionalistas dos tipos de malambo: El norteño, veloz y brioso y el Sureño, un tanto más calmo y reposado. Por su modalidad, el malambo puede ser individual, por un solo bailarín, de contrapunto, por dos bailarines que hacen alternativamente sus figuras o mudanzas y de contrapunto por varios bailarines donde cada uno, a su turno, desarrolla sus habilidades. Estas dos últimas formas son de tipo competitivo.
Para dar mayor prueba de destreza, se practica también agregándole otros elementos, para hacerlo más difícil: así se conocen el malambo de la lanza, de las boleadoras, de los cuchillos, del rebenque etc.
La primera versión musical del malambo fue la de Ventura Lynch en 1883, luego le siguió la de Andrés Chazarreta de 1935 y finalmente la de Andrés Beltrame de 1939.
El Malambo
La danza más varonil de nuestra pampa es sin duda alguna El Malambo. Tan varonil es que ni siquiera necesita de una china para hacerse el baile.
De tanto andar solo, un día lo apresó la caja sonora de una vihuela y lo condenó a vivir para siempre tras los barrotes de sus cuerdas.
Victor Abel Giménez
MARIQUITA:
La Mariquita es un gracioso baile, de suaves movimientos, derivados de antiguas danzas españolas, que se bailó en casi todo el país, especialmente en las regiones del Centro, Sur y Oeste, desde aproximadamente 1820 hasta fines de siglo XIX.
Es una danza de galanteo, de pareja suelta e independiente, y representa el sostenido y cortés festejo del varón a su dama hasta obtener su simbólica correspondencia en la coronación final.
MAROTE PAMPEANO:
El Marote es una danza de galanteo, de movimiento vivo que alterna con partes lentas, como en el ecuador y el llanto. Es difícil precisar su antigúedad, pero si se sabe, que se bailó aproximadamente desde el 1850 hasta fines de siglo en la región bonaerense, Santiago del Estero, Córdoba, Tucumán y Catamarce.
Los datos del Marote pampeano fueron recogidos por Domingo Lombardi, directamente de su amigo Nicandro Reyes que lo bailó en sus años mozos, allá por 1884 al 1890 en los pagos de Balcarce, Prov. de Bs. As.
MEDIA CAÑA:
Como el Cielito y el Pericón, la Media Caña es danza de conjunto, de parejas sueltas y conexas, en la que éstas deben coordinar sus evoluciones para realizar las figuras.
La historia de esta danza arranca desde la segunda década del siglo XIX alcanzando mayor difusión entre 1830 y a 1850, especialmente en la ciudad de Buenos Aires y en las regiones bonaerenses, litoral y central, tanto en los salones como en los ambientes rurales y populares.
En la campaña perduró algunas décadas más.
Esta danza derivó del Cielito, quién fue el origen de todas las contradanzas rurales criollas argentinas
Muy semejante al cielito y al pericón, alcanzó gran difusión en nuestro país, Uruguay, Paraguay y Chile. En la época de Rosas se constituye en el baile preferido de los mazorqueros y partidarios de los federales. Alrededor del año 1830 se introduce en los escenarios porteños, se baila en algunos sainetes y se integra en el repertorio del Circo Olímpico que en 1840 actúa en el Jardín del Retiro.
MINUÉ MONTONERO O FEDERAL:
Deriva del minué europeo, tan en boga en el siglo XVII. El minué montonero aparece en el Río de la Plata en la época de la independencia, como réplica del minué europeo bailado durante la Colonia. Se compone de dos partes. La primera lenta y la segunda en forma de bailecito; luego repite generalmente la primera. En la época de Rosas cambia el nombre de montonero por federal y una y otra designación persisten durante casi dos décadas, pero en distintos ambientes. En 1845, Esnaola compone un Minué federal o montonero, que confirma la identidad de ambas denominaciones.
PAJARILLO:
El Pajarillo se bailó en la Provincia de San Luis en la segunda mitad del siglo XIX y en los primeros años del XX. Luego cayó en completo desuso, pero los músicos y bailarines han dejado testimonios que permitieron recomponerla constituyéndose en un baile muy usual en Peñas y reuniones tradicionalistas.
Como dato interesante, debemos hacer notar que el Pajarillo se baila con castañetas y a la vez con movimientos de manos imitando el eleteo de los pájaros.

PALA PALA:
Se ha sostenido que el Pala Pala es de origen quichua, pero las versiones que conocemos actualmente, nos indica que es de neto origen europeo-criollo, como todas las demás danzas nuestras de galanteo.
Carlos Vega nos señala que el Pala Pala es una variante de la Mariquita, que se bailó en todo el país, principalmente en Santiago del Estero y hasta en el Perú durante el siglo XIX y en las primeras del XX, se cultivó en Tucumán y Salta.
En sus versos, como en el carnavalito, se mezclan las palabras en quichua y en español, comenzando por la palabra pala-pala que le da nombre a la danza y que quiere decir cuervo y su coreografía representa la pantomima en la que el cuervo persigue a su esquiva hembra hasta conquistarla y hacerla suya, cubriéndola con sus alas al final. En esta danza las alas están representadas por un poncho, el que es llevado sobre los hombros y los brazos de ambos bailarines.
Dice Isabel Aretz Thiele que el pala-pala conocido en la actualidad no lleva música antigua ni mucho menos indígena y su coreografía ha sufrido la influencia de las danzas picarescas más en boga en el siglo XIX, con el solo agregado del aleteo que quiere recordar a una danza indígena de parejas sueltas independientes.
PALITO:
Esta alegre y muy picaresca danza se bailó desde antes de 1840 hasta fines de siglo XIX en la Provincia de Buenos Aires, aunque también se tienen noticias sobre ella en Santiago del Estero, Tucumán, La Rioja, Catamarca y Córdoba.
Generalmente, el palito, es bailado por una pareja en la primera parte pero en la segunda se agrega una dama con lo cual se convierte en danza de tres participantes o sea en baile de tres, en el que el hombre galantea alternativamente a una y otra compañera.
Tiene movimiento vivo y en su coreografía se notas algunos elementos de bailes cortesanos, como la toma de las manos y los giros de las mozas bajo el arco de los brazos del caballero.
PALOMITA:
La palomita es una danza que se bailó en la región noeste de nuestro país y en el Uruguay, lo que explica el uso del paso y de figuras de polca en su coreografía.
Es una movida danza de galanteo en la que combinan formas de baile de pareja suelta y de pareja enlazada en el ritmo de polca.
Su coreografía constituye una animada patomima amorosa, que se destaca por los graciosos saludos que los bailarines se brindan.
PATRIA:
Son muy escasas las referencias que se tienen de esta animada danza, de tan sugerente nombre y tan hermosa música y letra. Lo único que se sabe es que en el siglo XIX, la Patria se bailó en las provincias de Buenos Aires y Santiago del Estero. En Buenos Aires, se practicó en el partido del Tuyú y sus alrededores.
En el desarrollo de su juego coreográfico, el caballero corteja a la dama mientras ambos simulan, en ciertas partes, algunos movimientos y maniobras militares, inflamados de patriótico entusiasmo. Esto nos permite pensar que este bailes puede haberse gestado, en nuestro país, en la época de las luchas por la emancipación.
POLCA:
Es una danza de pareja tomada independientemente, llegada a Buenos Aires en 1840 de donde se irradió para el centro, norte y oeste del país, transformándose en una verdadera especie folklórica que aún, hoy, se baila en el interior. En Corrientes es una de las danzas que han dado origen al chamamé.
POLCA DE LA SILLA:
En los bailes de la campaña bonaerense, era costumbre amenizarlos con la llamada Polca de la Silla. Para ello, en medio del salón tomaba asiento en una silla la joven más agraciada de la reunión. Allí esperaba hasta que el bastonero le presentara a uno de los concurrentes para bailar. Si la muchacha le agradaba el hombre, se levantaba y salía a bailar; si no era de su agrado, o bien para darle más sabor a la reunión, se levantaba, daba vuelta la silla y se volvía a sentar, dándole la espalda al bastonero y a su acompañante, lo cual era festejado ruidosamente por la concurrencia.
Se alejaba el rechazado y el bastonero volvía con otro pretendiente y así sucesivamente hasta que la jóven accediera bailar con alguien, lo cual daba lugar a muestras de aprobación por un lado y de reprobación por otro, especialmente de los rechazados... después se generalizaba el baile.
Ricardo Güiraldes le dió a la descripción de este entretenimiento simple y casi inocente, suma gracia y colorido, que puede dar una idea aproximada del mismo, aún a quien jamás lo haya presenciado.
PERICÓN:
El pericón, heredero directo de la antigua contradanza, surgió a fines del siglo XVIII en el ambiente campesino. Es una danza de parejas suelta en conjuntos. Leopoldo Lugones, en su libro El Payador (Buenos Aires, 1916) la denomina la gran "contradanza de la campaña".
La referencia más antigua a su música la hallamos en el Folklore bonaerense de Ventura Lynch, que dice: "El Pericón es otro de los lindos bailes del gaucho, baile de cuatro, como ellos le llaman", y continúa describiendo una coreografía simple de cuatro figuras, demanda, espejo, postrera, cadena y cielo, unidas por un vals que indica la vuelta a sus respectivos lugares. A fines del siglo XIX había variado mucho su coreografía, llegando a poseer gran número de figuras.
Su nombre parece derivar del perico o pericón, es decir, del bastonero que antaño dirigía el baile, dando las voces de mando para que todos los bailarines ejecutaran los movimientos a un tiempo.
Se bailó desde los primeros años de nuestra independencia, tanto en la campaña como en los salones de la región pampeana, litoral y central. En 1817, San Martín lo llevó a Chile, al cruzar los Andes con su ejército, y allí adquirió gran difusión, lo mismo que en Uruguay. En Buenos Aires estuvo en boga hasta 1880 en que decae, pero, afortunadamente hacia 1900 el circo Podestá-Scotti lo hace revivir y contribuye notablemente a su propagación.
PRADO:
Pertenece al grupo de danzas derivadas de los bailes traídos de Europa por los españoles, que se fue adaptando al ser de nuestra tierra.
Es una alegre u bulliciosa danza, que trae en su texto poético y en su hermosa música reminiscencias de las campiñas bonaerenses, donde se bailó desde mediados hasta fines del siglo XIX. También se extendió a Tucumán y Santiago del Estero.
Es una danza de pareja suelta e independiente, moviento vivo, típicamente de galanteo, en la que los bailarines participan de un delicado juego amoroso, correspondiéndose mutuamente en la coronación final.
REMEDIO:
El Remedio es una alegre danza de galanteo, de pareja suelta e independiente y de movimiento vivo. Se bailó, generalmente con pañuelo y su coreografía más común se parece un tanto al escondido.
Esta danza se bailó antaño en muchas provincias alcanzando gran notoriedad en el noroeste y centro del país. Pertenece al folklore vivo pués aún se lo baila en Catamarca, Santiago del Estero y Tucucmán.
Es escritor Roberto Payró lo vió bailar allá por 1899 y de esta manera se refirió a su alegría y animación cuando dijo: Si pese a tanto baile y por extraño caso en la fiesta se pierde animación, nunca falta quien pida un remedio, danza que sin duda debe su nombre a esa virtud prodigiosa que tiene de hacer revivir la moribunda alegría.
SANTA CONEJO:
Es una danza que alcanzó cierta difusión en las provincias centrales del país, especialmente en Santiago del Estero.
La primera versión musical corresponde a Don Andrés Chazarreta y no lleva letra. El Salta Conejo es una danza de galanteo, de pareja suelta e independiente y de movimiento vivo, con paso criollo común de gato, en el que el caballaro tiene oportunidad de mostrar su lucido zapateo.

SERENATA:
Era hasta no hace mucho tiempo, una costumbre muy difundida la de dar serenatas, por lo común en horas de la madrugada. No sólo se daban serenatas a las novias, sino que se ofrecían también a los amigos en Nochebuena, Año Nuevo, Reyes o en alguna fecha, o por algún acontecimiento particular que se quería conmemorar.
Las canciones, por lo común acompañadas de guitarra, acordeón u otro instrumento eran de la propia cosecha e inspiración, o bien otras en boga, pero siempre de tónica sentimental y romántica. Hoy esta hermosa tradición se borra con el progreso, y muy de tanto en tanto se escucha la voz grave de algún enamorado cantor, cuya queja amorosa se eleva hasta el corazón anhelante de una novia.
Así entona el trovador una cuarteta a su amada:
Despertá prenda querida,
Vengo a cantarte mi queja;
Vengo a cantarte mi queja,
Con el alma dolorida.
SERENO:
El Sereno se bailó, antaño, en Cuyo, regiones del centro y noroeste del país. Actualmente ya no se practica en forma espontánea, pertenece pués al Folklore Histórico.
El gran musicólogo Alberto Rodriguez, nos dice que es una danza tradicional, del cancionero cuyano y nos brinda su versión musical, poética y coreográfica en un disco en el que dá las indicaciones precisas sobre ésta última.
En esta coreografía se muestra un juego de galanteo en el que el varón persigue y corteja a la dama que simula frialdad y esquivez provocando disgusto en su compañero, quien zapatea de espaldas. Luego le toca a la dama mostrar desagrado por la desatención del hombre, y entonces zarandea o escobillea de espaldas también.
En los tramos finales ambos realizan mudanzas de frente, ya reconciliados. La coronación final significa entendimiento y la aceptación que hace la dama de los galanteos del caballero.
SHOTTIS CRIOLLO:
Deriva del Shottis Europeo, danza que nos llegó a mediados del siglo XIX, brillando en los salones junto al vals, la mazurca y la polca.
Pasó luego a la población de la campaña, tal como lo atestigüa Ventura Lynch, donde adquirió características propias bailándose hasta comienzos del siglo XX.
El Shottis Criollo pasa a ser una danza de proyección creada, en el país, por el Prof. Abelardo Lojo Vidal quién tomo la música del Shottis europeo a la que introdujo algunas modificaciones, adecuándolo a nuestra idiodincracia y creándole, además, la coreografía
Resultó así una fina danza de salón, de pareja independiente: suelta y enlazada, de movimientos suaves, que se caracterizan por los pasos y punteos que en ella se realizan; muy aceptada, actualmente, en las peñas bailables.
La danza Shottis Criollo fue estrenada en la Peña Ami Cuy de BuenosAires. El 10 de agosto de 1955, en una reunión animada por el conjunto del maestro Alberto Ocampo.
SOMBRERITO:
Se conocen distintas danzas del sombrero, de parejas sueltas independientes, picarescas en la América indígena y colonial. En Santo Domingo, a fines del siglo XVIII, se practicaba un fandango en el que una joven danzaba con los sombreros que le tiraban los espectadores. En México se estila todavía el popular jarabe tapatío, en el cual los hombres bailan sobre las anchas alas de sus sombreros; en Ecuador existe el baile del sombrero, cuya letra y coreografía muestra afinidad con la nuestra, y en Perú una danza denominada montera posee las mismas características que nuestro Sombrerito.
En la actualidad esta danza todavía se baila en Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba y Mendoza.
Esta graciosa danza, llamada también Corrumbá, Corrumbay y Tamalero se bailo antaño en las zona cuyanas central y del noroeste y, aún se la suele practicar en algunas regiones.
La Ñusta, manifiesta que el Sombrerito nunca se conoció en el extremo norte argentino y que por esta razón no debe bailarse con traje de coya sino con el atuendo criollo común.
Presenta como característica principal que se baila con sombrero, con el cual los bailarines se saludan graciosa y cortésmente; también lo depositan en el suelo y bailan en torno suyo.
TIRANA:
La Tirana no es una danza tradicional, es un baile original creado por el Prof. Catamarqueño Carlos Acosta Villafañe, quien compuso su música y su coreografía inspirándose en los eleméntos y en el estilo de nuestro acervo vernáculo.
Su argumento coreográfico gira sobre el eterno tema del asedio de la dama por parte del caballero, que haciéndose el galán intenta conquistarla. Ella se muestra esquiva dando vuelta la cara, en expresivo movimiento de desdén.
A pesar de ello, el varón no ceja en su intento, sin resultado hasta el momento en que se acerca con decisión y se hinca para pedir que se lo atienda... y ella por fin rendida, lo toma delicadamante de la mano y lo levanta bailando juntos, sin desprenderse de las manos hasta el final.
TUNANTE CATAMARQUEÑO:
En Tunante Catamarqueño es una danza regional de galanteo, de pareja suelta e independiente y de movimiento vivo, que se caracteriza por los delicados saludos que los bailarines se brindan en los avances al centro, los que guardan cierto parecido con los de la Condición.
Se tienen pocas noticias de sus orígenes, aunque si se sabe que su recopilador el Maestro Manuel Gómez Carrillo la tomó de notas proporcionadas por antiguas damas catamarqueñas y en busca de su origen llega al Departamento de Pomán, Catamarca donde supo que en 1850 ya se bailaba como danza familiar. Con la ayuda de la gente del lugar, el maestro Gómez Carrillo, pudo recopilar la versión que se difundió a partir de 1945, recreando esta antigua danza local, para satisfacción de todos los amantes de nuestras danzas nativas.
TRIUNFO:
Relacionada siempre con un hecho patriótico, esta danza aparece hacia 1824, al asegurarse nuestra independencia. Se baila en parejas sueltas e independientes. Se encuentra en casi todas las provincias del centro y en la región pampeana. En Santiago del Estero perduró hasta los primeros años del siglo XX. En sus coplas más antiguas, el tema favorito es la lucha del hombre americano contra los realistas. He aquí una de las más típicas
Este triunfo niña,
De los patriotas;
Que caían realistas,
Como gaviotas.
VILLANCICOS:
Si bien el villancico no es una expresión de la danza tampoco lo es de neto canto, pero que usa mucho para las fiestas navideñas y queremos hacer referencia sobre él dado que es algo tal ancestral. Lo hemos incluído en este listado
Son cantares ingenuos que en homenaje al niño Jesús se entonan en nuestro país, así como en toda América y España, desde los comienzos del mes de Diciembre y duran hasta el Día de Reyes.
Por lo común se recitan o cantan delante de los pesebres o nacimientos que en algunas partes de nuestro territorio se preparan de extraordinaria belleza y colorido.
El tema dominante en nuestros villancicos son: la contemplación del tierno infante tendido sobre pajas compartiendo con la mula y el buey la habitación de un rústico establo de pastores; la solicitud de la Virgen María y San José para abrigar al niño o la adoración de los Reyes Magos que han hecho un largo viaje guiados por una misteriosa estrella.
Así dice el cantar:
Albricias, albricias
Abricias se den
Por un niño hermoso
Nacido en Belén
ZAMBA:
Descendiente de la antigua zamacueca peruana, llamada en Chile cueca o chilena. Hay tres especies distintas de música. La primera es de pareja solitaria y muda cuya música presta ambiente de vaga tristeza al movimiento gentil de los amantes, alternando en su trama la persecución del galán y el estudiado desdén de la dama al fin rendida. La segunda de ritmo vivaz, donde las mujeres algunas veces bailan en forma zapateada y la tercera, resultante de la mezcla de las dos primeras con un caráter tristón. Es una danza de pareja suelta, independiente y picaresca.
La Zamba de Vargas es una pieza de verdadero contenido histórico. Fue ejecutada el 10 de abril de 1867, durante el ataque de las tropas santiagueñas, al mando de Antonio Taboada, contra Feliope Varela, quien había derrocado al gobierno riojano el 8 de febrero del mismo año. La acción se desarrolló en el lugar denomindo Pozo de Vargas, cerca de La Rioja, capital, con resultado favorable a las tropas santiagueñas.
La tradición cuenta que este triunfo se debió en gran parte a la ejecución de esta zamba, pues en momentos tan difíciles conmovió hondamente a los soldados y excitó su coraje.
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LAS FIGURAS DE NUESTRAS DANZAS
El Palmoteo:
Consiste en batir rítmicamente las palmas de las manos en ciertos momentos del baile, marcando el compás de la música.
Parece ser éste, otro de los elementos que derivaron de algunas danzas españolas antiguas. Entre nosotros se estiló que los espectadores animaran a los bailarines palmoteando en forma de jaleo en los tramos finales cuando, según la coreografía, el caballero redobla sus esfuerzos por conquistar a la dama.
Hay autores que manifiestan que el palmoteo solo se puede utilizar en ciertas danzas y en determinados momentos, pero en realidad en las reuniones de danzas nativas, tanto los bailarines, como el público no tienen en cuenta, al pie de la letra, estas reglas dadas por estudiosos y consideran a Las Palmas , como le llaman al palmoteo, una forma de manifestar alegría, entusiasmo o participación.
Las Castañetas:
Es una derivación de las típicas castañuelas españolas o de las castañetas que se emplearon en algunos bailes de la madre patria practicados en América.
Nuestras castañetas se usan en la mayoría de las danzas, brindándoles su valioso aporte de gracia y sonido. Se produce, con las yemas de los dedos mayores que después de unirse con los pulgares, se dejan resbalar y golpear veloz y fuertemente. Al percutirse las castañetas, la palma de la mano y los dedos mayor, anular y meñique forman una especie de caja de resonancia.
El Pañuelos:
El pañuelo, cuyo origen en nuestras danzas no ha podido establecerse con precisión, tiene una función importante en muchas de ellas.
Los bailarines tomándolos de la mano con la mano derecha, a veces con la izquierda o con ambas a la vez, realizan con él variados y airosos movimientos y figuras, dando a entender, con su ayuda en muchas ocasiones sus sentimientos y sus deseos.
Existe un verdadero código popular por el cual se hace hablar al pañuelo. Su empleo en tal carácter es privativo de Argentina y países hasta donde se extiende "El reino de la zamacueca". En Europa es bien conocido el pañuelo cortesano pero que no va mas allá de su presencia en manos del caballero o la dama; en cambio entre nosotros el pañuelo dice...habla...o declara.
Y es precisamente en la zamba, nuestra danza nacional, donde el pañuelo expresa todo aquello que siente el alma del bailarín y expresa su pareja.
Zarandeo:
El zarandeo es la figura tipicamente femenina que corresponde al zapateo del hombre.
En él la dama luce toda su gracia y donaire con armoniosos, coquetos y a la vez recatados movimientos de paseo, con los que procura admirar y atraer a su compañero.
Durante el zarandeo, la mujer lleva a menudo su vista a los briosos pies de su compañaro que, en su homenaje, zapatea frente a ella, en tanto que tomándose la pollera con ambas o una mano la levanta coquetamente un poco, mostrando sus zapatos, tanto para tener mayor libertad en sus movimientos de pies, como para lucirse con su rítmico juego.
Zapateo:
El Zapateo es la figura típicamente masculina en la raza de fuerte reminiscencia española figura, con variantes, en casi todo el folklore de Latinoamérica.
En nuestras danzas, el zapateo masculino se realiza simultáneamente con el zarandeo de la dama y con él, el hombre rinde homenaje a ésta, luciendo para ella sus mejores habilidades en las ágiles y vistosas figuras que trazan sus pies, golpeando o deslizándose sobre el piso, o moviéndose elegantemente en el aire.
Suele, a veces, zapatear la dama, como sucede en una versión de la patria, y debe hacerlo entonces con mucha suavidad y delicadeza, con mudanzas sencillas.
Zapateo en la Zamba:
Comenta el profesor Pedro Berruti: " Se discute desde hace tiempo sobre si la zamba debe o no zapatearse". Sobre ese particular se dice haber visto en los ambientes naturales de Catamarca y La Rioja "Bailar preciosas zambas, repiqueteadas y marcadas a punta y taco" sin que ello quitara donosura a la danza.
Sigue Berrutti cuando dice: "que por mi parte he visto, en 1945, zapatear la zamba rápida y la chilena en el norte (Humahuaca, Cafayate, Etc.) y a veces en forma tan intensa como en la cueca. La zamba lenta, en cambio, generalmente no se zapatea, pero muchos buenos bailarines suelen engalanarla con ajustados repiques y floreados movimientos de pies."
Las Relaciones:
Son versos de carácter variado: festivos o intencionados, en forma de cuartetas u otras formas poéticas menores que los compañeros se recitan, uno a otro, en ciertas danzas y en determinados momentos.
Dice él:
Tengo un pañuelito verde,
Marcado en las cuatro puntas;
Cuando no la puedo ver,
Tierra y cielo se me juntan.
Contesta ella:
No creas, vidita mía,
Que mi amor es lisonjero;
Con todos hablo y me río,
Pero a vos solito quiero.
En este trabajo hemos tomado todo lo que pasó por nuestras manos o que hemos aprendido en nuestra largo andar por peñas y cursos o leído de los grandes autores que hubo sobre el tema. No pretende ser un manual pues faltan muchas danzas anteriores o de proyeción que se siguen bailando en la peñas actualmente. Hemos puesto las que tuvieron mayor difusión y es bueno aclarar que para conocer a fondo todo el movimiento de nuestras danzas tradicionales y de proyección es muy importante consultar lo que sobre Nuestras Danzas Nativas ha escrito el Profesor Pedro Berrutti.
