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Introducción a los Jeroglíficos
La escritura, aunque con bases más o menos simples,
era bastante compleja, por lo que el saber leer y escribir estaba limitado
a una minoría. No se trata de la existencia de una clase aparte,
pero si es cierto que muy poca gente sabía leer o escribir. Los sacerdotes,
los oficiales del ejercito, los funcionarios, los faraones y por supuesto
los escribas podían leer o escribir, mientras que muy poca gente
del pueblo tenía acceso al aprendizaje. " Es un sistema complejo,
una escritura a la vez enteramente figurada, simbólica y fonética,
en un mismo texto, en una misma frase, en una misma palabra" (Compendio
del sistema jeroglífico, J.C. Champollion 1824). Pero la escritura
era algo más que un método de comunicación. Como todo
en Egipto tenía además un sentido mágico y religioso.
El nombre de una persona escrito en jeroglífico encarnaba su propia
identidad. Por este motivo muchos de los cartuchos de reyes eran destrozados
o borrados de los monumentos por faraones opuestos a sus ideas, pretendiendo
que perdiesen el poder mágico que originalmente tenían.
Fases históricas de la escritura egipcia
Cualquier lenguaje sufre
a lo largo de los años cambios más o menos significativos
y el egipcio se desarrolló a lo largo de más de 3000 años,
por lo que con más razón debemos hacer una división
cronológica. En algunos casos, el lenguaje hablado se encontraba
claramente diferenciado del escrito, y la evolución no era la misma
para uno que para el otro. Los vamos a clasificar en seis períodos
históricos:
Arcaico : Períodos Protodinástico y Tiníta (3200-2686
a.C.).
Antiguo : Pertenece al Imperio Antiguo ( 2686-2040 a.C.).
Medio : Corresponde al lenguaje escrito del I Período Intermedio
y el Imperio Medio. Este período es considerado como el clásico
y se mantuvo en literatura, textos religiosos e inscripciones monumentales
hasta la llegada de los griegos (2173-1786 a.C.).
Nuevo : Es el período en el que se produce una evolución del
lenguaje hablado. Sin embargo en escritura se sigue empleando el egipcio
medio (o clásico). En este período hay que hacer un paréntesis
en el período de Amarna en el que se empleó el lenguaje hablado
en los textos literarios, pero no en los religiosos que siguieron escribiéndose
en clásico (1552-664 a.C.).
Demótico : Es una continuación del nuevo, que se mantuvo hasta
bien entrado la época romana ( 664 a.C.-600 d.C.).
Copto : Es la última fase, y permaneció hasta el siglo 3 d.C.
con la llegada del árabe.
Tipos de escritura
Cuando se habla de escritura egipcia siempre se piensa en los jeroglíficos,
pero no existía un único tipo de escritura. A lo largo de
la historia egipcia, se desarrollaron tres tipos:
Jeroglífica o jeroglífica monumental, usada en inscripciones
de monumentos y decoración. Es el tipo de escritura más antiguo
y más complejo. Se empleó desde el 3100 a.C., fecha aproximada
del primer papiro conocido y el 394 d.C. Era un tipo de escritura sagrada,
llamada "escritura de la palabra de dios", y como tal se empleaba
en sarcófagos, tumbas, monumentos y esculturas, y se representaba
con gran detalle. La palabra jeroglífico deriva del griego "ta
hieroglyphica" que significa "las letras talladas en piedra"
y se debe a la asociación de los jeroglíficos con las inscripciones
monumentales. A pesar de que algunas personas, además de los escribas,
la sabían leer y escribir, la escritura jeroglífica era la
más desconocida y estaba reservada a muy pocos. Se escribía
en cualquier sentido (excepto de abajo a arriba) y en líneas o columnas.
Hierática. Surgió como escritura abreviada de la jeroglífica
cursiva. Lógicamente el sistema jeroglífico no era apropiado
para escrituras rápidas y esto motivó el nacimiento de la
escritura hierática, muchos más fluida y estilizada. Era más
sencilla que la jeroglífica por lo que se podía emplear en
textos religiosos y es la más utilizada sobre papiro. Era la escritura
empleada por los escribas (que no estaban obligados a conocer la jeroglífica)
y por los sacerdotes en copias literarias. El término proviene del
griego "hieratika", que significa sacerdotal. La escritura hierática
puede siempre transcribirse en jeroglíficos, si bien el resultado
no es el mismo que cuando se compone un texto originariamente en jeroglífica.
La jeroglífica cursiva desapareció en torno al año
1000 a.C. mientras que la hierática se utilizó en textos religiosos
hasta fines de la civilización egipcia. También se empleaba
en textos científicos y obras literarias. Era un tipo de escritura
muy útil en papiros y ostracas. El texto se escribía en tinta
negra con una caña afilada. La tinta roja se empleaba como remarcación
de determinados apartados. A pesar de que la hierática temprana se
escribía, como la jeroglífica, en líneas o columnas
indistintamente, a partir de la XII dinastía, los textos aparecen
sólo en líneas y siempre de derecha a izquierda. Los textos
más antiguos pertenecen a la V dinastía. Durante el período
romano todas las obras funerarias se escribían en hierático
o en demótico. En el III Período Intermedio algunas inscripciones
monumentales se realizaron en hierática, que ya entonces se había
vuelto hacia la jeroglífica con trazados más redondeados.
Esta evolución dio lugar a la escritura "hierática anormal"
empleada durante los siglos IX a VII a.C en la región de Tebas y
al demótico del Bajo Egipto. Más tarde, con Psamético
I, el "hierático anormal", perdió importancia en
favor del demótico que se convirtió en escritura oficial.
Durante lo Ptolomeos se restringió su uso a textos religiosos, mientras
que para los documentos se empleaba el demótico.
Demótica. El término demótico proviene del griego "demotika"
("popular") y se refiere a los asuntos diarios. El término
fue utilizado por primera vez por Herodoto. Representa una evolución
de la lengua hablada, y es un estado intermedio entre el egipcio y el posterior
copto. Es una forma abreviada de la hierática, de trazo rápido
y sencillo, con mayores ligaduras en los signos y esquematizando los grupos
con enlaces. En esta escritura, es ya difícil reconocer los signos
jeroglíficos originales. Se empleaba en asuntos cotidianos, transacciones
comerciales, e incluso en algunas inscripciones en piedra, como la piedra
de Roseta, donde se la denomina "escritura de los libros" . Su
uso comenzó aproximadamente en torno a la XXVI dinastía y
se mantuvo hasta el siglo III d.C. Desde la época ptolemaica se empleó
también en textos científicos y religiosos, convirtiéndose
en la escritura oficial. Se empleó en las regiones del norte desde
el año 700 a.C y en todo el país desde el 600 a.C. Se escribía
en líneas de derecha a izquierda. El demótico se corresponde
aproximadamente a la lengua hablada de los siglos VII y VI a.C. Realmente,
aunque el demótico se sirvió del egipcio Nuevo y estaba basado
en el hierático, los jeroglíficos son irreconocibles. Durante
la época ptolemaica las escrituras fueron perdiendo importancia en
favor del copto, palabra derivada del árabe "gubti" que
es, a su vez, una degeneración de la palabra griega para designar
Egipto. El copto consiste en 24 letras del griego combinadas con 6 caracteres
demóticos necesarios para incluir letras que no existen en griego.
Sólo se empleó en el Egipto cristiano y cayó con el
uso del árabe a partir del 640 d.C.
Tipos de signos
Cualquiera de las formas de escritura utiliza básicamente dos tipos
de signos:
Los ideogramas representan palabras enteras, generalmente con raíces
de dos o tres consonantes. Cuando el ideograma representa la imagen de su
propio objeto entonces se convierte en un pictograma. Los ideogramas pueden
describir objetos o acciones, pero nunca conceptos abstractos que están
representados por fonogramas.
Los fonogramas son signos que dan lugar a sílabas. Un fonograma
representa únicamente un sonido (conjunto de consonantes) sin relación
con el objeto descrito. Por ejemplo, la palabra empleada para el término
"hijo" suena como "pato" y el símbolo empleado
es el mismo en ambos casos. Los más comunes son los uniconsonánticos.
Pero una escritura no puede constar sólo de pictogramas, pues requeriría
demasiados símbolos. Los egipcios combinaron el lenguaje ideográfico
con el fonético. Su origen se encuentra en la pictografía:
el sol está representado por un disco, el buey por una imagen de
buey. Pero este sistema aparentemente tan sencillo no permite interpretar
más que ideas simples, más o menos numerosas, pero siempre
materiales, por lo que el uso del signo se extendió a nociones más
amplias, p.e. el disco solar se empleaba para representar el día
(como ideograma) y en un ámbito más amplio para determinar
nociones relacionadas con el tiempo (en su función de determinativo,
que la mayoría de los autores, engloban dentro de los ideogramas).
Las vocales no se escribían, y el jeroglífico sólo
transcribe el esqueleto consonántico de la palabra. Los símbolos
pueden ser unilíteros, bilíteros, trilíteros e incluso
cuatrilíteros. El primer caso nos lleva a lo que conocemos como alfabeto,
pero hay que tener en cuenta que en el Antiguo Egipto no existía
un alfabeto tal y como lo entendemos hoy.
Cuando se intenta leer un texto jeroglífico es normal que se produzcan
confusiones, que no errores, en la traducción, debido a los signos
polífonos, que pueden leerse de formas diferentes, y los homófonos,
que se pronuncian igual. Además a las palabras, entendidas como signos,
se les añaden complementos fonéticos, que precisan la pronunciación,
o determinativos, que caracterizan el sentido.
Orientación de la escritura
Los jeroglíficos pueden leerse de izquierda a derecha o de derecha
a izquierda. Además los textos pueden estar compuestos en líneas
o en columnas, en cuyo caso la lectura es de arriba a abajo siempre. El
sentido esta determinado por la orientación de los signos, que siempre
miran hacia el inicio de la frase. Pero un texto puede estar escrito una
vez de derecha a izquierda y otra de izquierda a derecha. El sistema tradicional
era en columnas, aunque más tarde se evolucionó hacia la escritura
en líneas. El texto es continuo, sin ningún tipo de signo
de puntuación, ni espacios separadores entre palabras. Al ser un
sistema pictórico, era lógico que se intentase homogeneizar
lo más posible el texto, por lo que se dividía en cuadrados
de manera que los signos queden ordenados de la manera más estética
posible, y es el conjunto lo que le da sentido al texto y no la transliteración
secuencial. Por ejemplo, la palabra "bello" se podría escribir
como , pero nunca se verá escrito secuencialmente así: .
El orden de los signos estaba también motivado por cuestiones religiosas
y políticas: la frase "Amado por Horus, Toro Poderoso"
normalmente se escribiría como "Horus Toro poderoso amado por",
la traducción secuencial de la palabra palacio es "rey casa
de" y la de príncipe "rey hijo de". Cuando se mezclaban
dioses y reyes el tema se complicaba, pero por lo general se escribía
antes el nombre del dios.
Nota sobre la pronunciación:
El texto siempre muestra un "esqueleto consonántico" sin
vocales, por lo que existen una normas de transcripción que facilitan
la pronunciación. Por una parte, los signos se convierten a nuestro
propio alfabeto y por otra se emplea las siguientes reglas:
Se utilizan ciertas consonantes, como si fuesen vocales.
Hay consonantes a las que se les añade la letra "e".
Si tomamos el signo utilizado para describir "belleza" la transcripción
nos lleva a "nfr", que se nos hace impronunciable, por lo que
se le añade la letra "e", obteniendo "nefer".