DIFERENCIAS Y SEMEJANZAS

 

Marte tiene la mitad del tamaño de la Tierra, una décima parte de su masa y un tercio de su gravedad. Su período de rotación es de 24 horas 37 minutos 30 segundos y gira con una inclinación de 24° respecto a su plano orbital. Su año es de 687 días terrestres. Tiene dos lunas: FOBOS que orbita a 9,430 km y DEIMOS que orbita a 23,640 km del planeta.

Marte, aunque de sólo la mitad del tamaño que la Tierra, compite y la supera en muchísimas de sus características físicas naturales. Volcanes, cráteres, cañones, valles, canales y campos cubiertos de hielo son parte de la árida superficie marciana.

 

Marte se formó al mismo tiempo que la Tierra y a partir de materiales similares; procesos como el vulcanismo, sedimentación, erosión y fuerzas tectónicas han ayudado a moldear la actual corteza marciana. A diferencia de la Tierra, en que debido a la erosión de una atmósfera más densa y del agua líquida no quedan prácticamente rastros de colisiones de meteoritos, Marte aún presenta un sin fin de cráteres de colisión.

Los dos hemisferios del planeta presentan terrenos claramente diferenciados, al sur podemos encontrar tierras altas repletas de cráteres, en tanto que al norte se encuentran las grandes llanuras.
Gran parte de la superficie marciana está cubierta por lava petrificada, como recordatorio de las erupciones que tuvieron lugar en sus enormes volcanes, hoy totalmente apagados.

Tharsis es una elevación que se encuentra cerca del Ecuador y se eleva 6km por encima de la media del planeta, en ella se encuentran volcanes que hacen de las montañas de la Tierra apenas unas colinas. El más grande de todos los volcanes es el Monte Olimpo (Olympus Mons) que tiene 27 km de altura y es cincuenta veces más grande que el Mauna Loa en Hawaii, que es el volcán más grande de la Tierra.

Valle Marineris es una gran cicatriz que abarca 5000 km de largo a partir del este de Tharsis. Está formada por inmensos cañones y valles que pueden tener hasta 240 km de ancho y 6 km de profundidad en algunas zonas, cualquiera de sus gargantas secundarias podría tragarse al Gran Cañón del Colorado.

El rasgo más impresionante de la superficie marciana son tal vez los canales formados por agua líquida, testimonio de que en su pasado pudo prevalecer un clima más benigno.

 

En los polos se encuentran grandes casquetes de hielo de dióxido de carbono formado por capas que dan forma a un complejo sistema de valles en terrazas de casi 1 km de profundidad.

La atmósfera de Marte es 100 veces menos densa que la atmósfera de la Tierra por lo que responde rápidamente a los cambios de temperatura generados por las estaciones marcianas. El verano, en uno de los hemisferios calienta el hielo del polo evaporándolo y mezclándolo con polvo y con el dióxido de carbono de la atmósfera, mientras que en el otro hemisferio el invierno con temperaturas de -88° C, hace que el dióxido de carbono del aire se congele y caiga a la superficie del casquete polar, produciéndose una caída del 30% en la presión atmosférica. Esto, genera vientos que desencadenan grandes tormentas. Los vientos al descender por las empinadas laderas de volcanes y valles se aceleran y llegan a alcanzar 150 km/hora de velocidad, levantando el polvo de la superficie. Este polvo envuelve al planeta en un manto de 25 km de profundidad, oscureciendo al planeta y bajando su temperatura, lo que hace disminuir lentamente los vientos. Estos ciclos invierno - verano envuelven al planeta en tormentas de arena que no tienen equivalente el la Tierra.