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JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
"Ójala
fuera mía la ultima sangre española que se vertiera en discordias
civiles".
"Los nacionales echarán a España al abismo".
"Es inútil contar con los generales en activo. Son unos "gallinas"; y Franco el "gallina" mayor".
"Nosotros queremos una España alegre y faldicorta".
Sobre el "movimiento", cuando estaba preso en la cárcel de Alicante: "Sólo sé que si este movimiento gana y resulta ser nada mas que una reacción, retiraré mi Falange y (...) probablemente volveré a estar en esta o en otra cárcel dentro de pocos meses".
El culto a la violencia.
"Si nuestros objetivos han de lograrse en algún caso por la violencia, no nos detengamos ante la violencia. Porque ¿quién ha dicho -al hablar de "todo menos la violencia"- que la suprema jerarquía de los valores morales reside en la amabilidad? ¿Quién ha dicho que cuando insultan nuestros sentimientos, antes que reaccionar como hombres, estamos obligados a ser amables? Bien está, si , la dialéctica como primer instrumento de comunicación. Pero no hay mas dialéctica admisible que la dialéctica de los puños cuando se ofende a la justicia o a la Patria"
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I.-España
Falange Española cree resueltamente en España. España
NO ES un territorio.
NI es un agregado de hombres y mujeres.
España es, ante todo, UNA UNIDAD DE DESTINO.
Una realidad histórica.
Una entidad verdadera en sí misma, que supo cumplir
-y aún tendrá que cumplir- misiones universales.
***
Por tanto, España existe:
1.º Como algo DISTINTO a cada uno de los individuos
y de las clases y de los grupos que la integran.
2.º Como algo SUPERIOR a cada uno de esos individuos,
clases y grupos, y aun al conjunto de todos ellos.
***
Luego España, que existe como realidad distinta y superior,
ha de tener sus fines propios:
Son esos fines:
1.º La permanencia en su unidad.
2.º El resurgimiento de su vitalidad interna.
3.º La participación, con voz prominente, en las empresas
espirituales del mundo.
II.-Disgregaciones de España
Para cumplir esos fines, España tropieza con un gran obstáculo, está dividida:
1.º Por los separatismo locales
2.º Por las pugnas entre los partidos políticos.
3.º Por la lucha de clases.
***
El separatismo ignora u olvida la realidad de España. Desconoce que España es, sobre todo, una gran UNIDAD DE DESTINO.
Los separatistas se fijan en si hablan lengua propia, en si tienen características raciales propias, en si tu comarca presenta clima propio o especial fisonomía topográfica.
Pero -habrá que repetirlo siempre- una naciión no es una lengua, ni una raza, ni un territorio. Es una UNIDAD DE DESTINO EN LO UNIVERSAL. Esa unidad de destino se llamó y se llama España.
Bajo el signo de España cumplieron su destino -unidos en lo universal- los pueblos que la integran.
Nada puede justificar que esa magnífica unidad, creadora de un mundo, se rompa.
***
Los partidos políticos ignoran la unidad de España, porque la miran desde el punto de vista de un interés PARCIAL.
Unos están a la DERECHA.
Otros están a la IZQUIERDA.
Situarse así ante España es ya desfigurar su verdad.
Es como mirarla con sólo el ojo izquierdo o con sólo el ojo derecho: de REOJO.
Las cosas bellas y claras no se miran así, sino con los dos ojos , sinceramente DE FRENTE.
No desde un punto de vista parcial, de partido, que ya, por serlo, deforma lo que se mira.
Sino desde un punto de vista TOTAL, de Patria, que al abarcarla en su conjunto corrige nuestros defectos de visión.
***
La lucha de clases ignora la unidad de la Patria, porque rompe la idea de la producción nacional como conjunto.
Los patronos se proponen, en estado de lucha, ganar más.
Los obreros también.
Y, alternativamente, se tiranizan.
En las épocas de crisis de trabajo, los patronos abusan de los obreros.
En las épocas de sobra de trabajo, o cuando las organizaciones obreras son muy fuertes, los obreros abusan de los patronos.
Ni los obreros ni los patronos se dan cuenta de esta verdad: Unos y otros son cooperadores en la obra conjunta de la PRODUCCIÓN NACIONAL. No pensando en la producción nacional, sino en el interés o en la ambición de cada clase, acaban por destruirse y arruinarse patronos y obreros.
III.-Camino de Remedio
Si las luchas y la decadencia nos vienen de que se ha perdido la idea permanente de España, el remedio estará en restaurar esa idea. Hay que volver a concebir a España como realidad existente por sí misma.
Superior a las diferencias entre los pueblos.
Y a las pugnas entre los partidos.
Y a la lucha de clases.
Quien no pierda de vista esa afirmación de la realidad superior de España verá claros todos los problemas políticos.
IV.-El Estado.
Algunos conciben al Estado como un simple mantenedor del orden, como un espectador de la vida nacional, que sólo toma parte en ella cuando el orden se perturba, pero que no cree resueltamente en ninguna idea determinada.
Otros aspiran a adueñarse del Estado para usarlo, incluso tiránicamente, como instrumento de los intereses de su grupo o de su clase.
Falange Española no quiere ninguna de las dos cosas: ni al Estado indiferente, mero policía, ni el Estado de clase o grupo.
Quiere un Estado creyente en la realidad y en la misión superior de España.
Un Estado que, al servicio de esa idea, asigne a cada hombre, a cada clase y a cada grupo sus tareas, sus derechos y sus sacrificios.
Un Estado de TODOS, es decir: que no se mueva sino por la consideración de esa idea permanente de España; nunca por la sumisión al interés de una clase ni de un partido.
V.-Supresión de los partidos políticos.
Para que el Estado no pueda nunca ser de un partido hay que acabar con los partidos políticos.
Los partidos políticos se producen como resultado de una organización política falsa: el régimen parlamentario.
En el Parlamento, unos cuantos señores dicen representar a quienes los eligen. Pero la mayor parte de los electores no tienen nada en común con los elegidos: ni son de las misma familias, ni de los mismo municipios, ni del mismo gremio.
Unos pedacitos de papel, depositados cada dos o tres años en unas urnas, son la única razón entre el pueblo y los que dicen representarle.
***
Para que funcione esa máquina electoral, cada dos o tres años hay que agitar la vida de los pueblos de un modo febril.
Los candidatos vociferan, se injurian, prometen cosas imposibles.
Los bandos se exaltan, se increpan, se asesinan.
Los más feroces odios son azuzados en esos días. Nacen rencores que durarán acaso para siempre y harán imposible la vida en los pueblos.
Pero a los candidatos triunfantes, ¿qué les importan los pueblos? Ellos se van a la capital, a brillar, a salir en los periódicos y gastar su tiempo en discutir cosas complicadas, que los pueblos no entienden.
***
¿Para qué necesitan los pueblos de esos intermediarios políticos? ¿Por qué cada hombre, para intervenir en la vida de su nación, ha de afiliarse a un partido político o votar las candidaturas de un partido político?
Todos nacemos en UNA FAMILIA.
Todos vivimos en un MUNICIPIO.
Todos trabajamos en un OFICIO o PROFESIÓN.
Pero nadie nace ni vive naturalmente en un partido político.
El partido político es una cosa ARTIFICIAL que nos une a gentes de otros municipios y de otros oficios con los que no tenemos nada de común, y nos separa de nuestros convecinos y de nuestros compañeros de trabajo, que es con quienes de veras convivimos.
Un Estado verdadero, como que el que quiere Falange Española, no estará asentado sobre la falsedad de los partidos políticos, ni sobre el Parlamento que ellos engendran.
Estará asentado sobre las auténticas realidades vitales:
La familia.
El Municipio.
El gremio o sindicato.
Así, el nuevo Estado habrá de reconocer la integridad de la familia como unidad social; la autonomía del Municipio, como unidad territorial, y el sindicato, el gremio, la corporación, como bases auténticas de la organización total del Estado.
VI.-De la superación de la lucha de clases.
El nuevo Estado no se inhibirá cruelmente de la lucha de por la vida que sostienen los hombres.
No dejará que cada clase se las arregles como pueda para librase del yugo de la otra o para tiranizarla.
El nuevo Estado, por ser de todos, considerará como fines propios los fines de cada uno de los grupos que lo integran y velará como por sí mismo por los intereses de todos.
La riqueza tiene como primer destino mejorar las condiciones de vida de los más; no sacrificar a los más para lujo y regalo de los menos.
El trabajo es el mejor título de dignidad civil. Nada puede merecer más la atención del Estado que la dignidad y el bienestar de los trabajadores.
Así, considerará como primera obligación suya, cueste lo que cueste, proporcionar a todo hombre trabajo que le asegure no sólo el sustento, sino una vida digna y humana.
Eso no lo hará como limosna, sino como cumplimiento de un deber.
***
Por consecuencia, ni las ganancias del capital -hoy a menudo injustas- ni las tareas del trabajo estarán determinadas por el interés o por el deber de la clase que en cada momento prevalezca, sino por el interés conjunto de la producción nacional y por el poder del Estado.
Las clases no tendrán que organizarse en pie de guerra para su propia defensa, porque podrán estar seguras de que el Estado velará sin titubeo por todos sus intereses justos.
Pero sí tendrán que organizarse en pie de paz los sindicatos y los gremios, porque los sindicatos y los gremios, hoy alejados de la vida pública por la interposición artificial del Parlamento y de los partidos políticos, pasarán a ser órganos directos del Estado.
***
En resumen:
La actual situación de lucha considera a las clases como divididas en dos bandos, con diferentes y opuestos intereses.
El nuevo punto de vista considera a cuantos contribuyen a la producción como interesados en una misma gran empresa común.
VII.-El individuo
Falange Española considera al hombre como conjunto de un cuerpo y un alma; es decir, como capaz de un destino eterno, como portador de valores eternos.
Así, pues, el máximo respeto se tributa a la dignidad humana, a la integridad del hombre y a su libertad.
Pero esta libertad profunda no autoriza a tirotear los fundamentos de la convivencia pública.
No puede permitirse que todo un pueblo sirva de campo de experimentación a la osadía o a la extravagancia de cualquier sujeto.
Para todos, la libertad verdadera, que sólo se logra por quien forma parte de una nación fuerte y libre.
Para nadie, la libertad de perturbar, de envenenar, de azuzar las pasiones, de socavar los cimientos de toda duradera organización política.
Estos fundamentos son: LA AUTORIDAD, LA JERARQUÍA Y EL ORDEN.
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Si la integridad física del individuo es siempre sagrada, no es suficiente para darle una participación en la vida pública nacional.
La condición política del individuo sólo se justifica en cuanto cumple una función dentro de la vida nacional.
Sólo estarán exentos de tal deber los impedidos.
Pero los parásitos, los zánganos, los que aspiran a vivir como convidados a costa del esfuerzo de los demás, no merecerán la menor consideración del Estado nuevo.
VIII.-Lo espiritual.
Falange Española no puede considerar la vida como un mero juego de factores económicos. No acepta la interpretación materialista de la Historia.
Lo espiritual ha sido y es el resorte decisivo en la vida de los hombres y de los pueblos.
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Aspecto preeminente de los espiritual es lo religioso.
Ningún hombre puede dejar de formularse las eternas preguntas sobre la vida y la muerte, sobre la creación y el más allá.
A esas preguntas no se puede contestar con evasivas; hay que contestar con la afirmación o la negación.
España contestó siempre con la afirmación católica.
La interpretación católica de la vida es, en primer lugar, la verdadera; pero es además, históricamente, la española.
Por su sentido de CATOLICIDAD, de UNIVERSALIDAD, ganó España al mar y a la barbarie continentes desconocidos. Los ganó para incorporar a quienes los habitaban a una empresa universal de salvación.
Así, pues, toda la reconstrucción de España ha de tener un sentido católico.
Esto no quiere decir que vayan a renacer las persecuciones contra quienes no lo sean. Los tiempos de las persecuciones religiosas han pasado.
Tampoco quiere decir que el Estado vaya a asumir directamente funciones religiosas que correspondan a la Iglesia.
Ni menos que vaya a tolerar intromisiones o maquinaciones de la Iglesia, con daño posible para la dignidad del Estado o para la integridad nacional.
Quiere decir que el Estado nuevo se inspirará en el espíritu religioso católico tradicional en España y concordará con la Iglesia las consideraciones y el amparo que le son debidos.
IX.-La conducta.
Esto es lo que quiere Falange Española.
Para conseguirlo, llama a una cruzada a cuantos españoles quieran el resurgimiento de una España grande, libre, justa y genuina.
Los que lleguen a esta cruzada habrán de aprestar el espíritu para el servicio y para el sacrificio.
Habrán de considerar la vida como milicia: disciplina y peligro, abnegación y renuncia a toda vanidad, a la envidia, a la pereza y a la maledicencia.
Y al mismo tiempo servirán ese espíritu de una manera alegre y deportiva.
***
La violencia puede ser lícita cuando se emplee por un ideal que la justifique.
La razón, la justicia y la Patria serán defendidas por la violencia cuando por la violencia -o por la insidia- se las ataque.
Pero Falange Española nunca empleará la violencia como instrumento de opresión.
Mienten quienes anuncian -por ejemplo- a los obreros una tiranía fascista.
Todo lo que es HAZ o FALANGE es unión, cooperación animosa y fraterna, amor.
Falange Española, encendida por un amor, segura en una fe, sabrá conquistar a España para España, con aire de milicia.

26 PUNTOS DE FALANGE (Norma programática de la Falange)
NACIÓN. UNIDAD. IMPERIO.
1 Creemos en la suprema realidad de España, Fortalecerla, elevarla y engrandecerla es la apremiante tarea colectiva de todos los españoles. A la realización de esta tarea habrán de plegarse inexorablemente los intereses de los individuos, de los grupos y de las clases.
2 España es una unidad de destino en lo universal. Toda conspiración contra esa unidad es repulsiva. Todo separatismo es un crimen que no perdonaremos.
La Constitución vigente, en cuanto incita a las disgregaciones, atenta contra la unidad de destino de España. Por eso exigimos su anulación fulminante.
3 Tenemos voluntad de Imperio. Afirmamos que la plenitud histórica de España es el Imperio. Reclamamos para España un puesto preeminente en Europa. No soportamos ni el aislamiento internacional ni la mediatización extranjera.
Respecto de los países de Hispanoamérica, tendemos a la unificación de cultura, de intereses económicos y de Poder. España alega su condición de eje espiritual del mundo hispánico como título de preeminencia en las empresas universales.
4 Nuestras fuerzas armadas -en la tierra, en el mar y en el aire- habrán de ser tan capaces y numerosas como sea preciso para asegurar a España en todo instante la completa independencia y la jerarquía mundial que le corresponde. Devolveremos al Ejército de Tierra, Mar y Aire toda la dignidad pública que merece, y haremos, a su imagen, que un sentido militar de la vida informe toda existencia española.
5 España volverá a buscar su gloria y su riqueza por las rutas del mar. España ha de aspirar a ser una gran potencia marítima, para el peligro y para el comercio.
Exigimos par ala Patria igual jerarquía en las flotas y en los rumbos del aire.
ESTADO. INDIVIDUO. LIBERTAD
6 Nuestro Estado será un instrumento totalitario al servicio de la integridad patria. Todos los españoles participarán en él a través de su función familiar, municipal y sindical. Nadie participará a través de los partidos políticos. Se abolirá implacablemente el sistema de los partidos políticos con todas sus consecuencias: sufragio inorgánicos, representación por bandos en lucha y Parlamento del tipo conocido.
7 La dignidad humana, la integridad del hombre y su libertad son valores eternos e intangibles
Pero sólo es de veras libre quien forma parte de una nación fuerte y libre.
A nadie le será lícito usar su libertad contra la unión, la fortaleza y la libertad de la Patria. Una disciplina rigurosa impedirá todo intento dirigido a envenenar, a desunir a los españoles o a moverlos contra el destino de la Patria.
8 El Estado Nacionalsindicalista permitirá toda iniciativa privada compatible con el interés colectivo, y aun protegerá y estimulará las beneficiosas.
ECONOMÍA. TRABAJO. LUCHA DE CLASES.
9 Concebimos a España, en lo económico, como un gigantesco sindicato de productores. Organizaremos corporativamente a la sociedad española mediante un sistema de sindicatos verticales por ramas de la producción, al servicio de la integridad económica nacional.
10 Repudiamos el sistema capitalista, que se desentiende de las necesidades populares, deshumaniza la propiedad privada y aglomera a los trabajadores en masas informes, propicias a la miseria y a la desesperación. Nuestro sentido espiritual y nacional repudia también el marxismo. Orientaremos el ímpetu de las clases laboriosas, hoy descarriadas por el marxismo, en el sentido de exigir su participación directa en la gran tarea del Estado nacional.
11 El Estado Nacionalsindicalista no se inhibirá cruelmente de las luchas económicas entre los hombres, ni asistirá impasible a la dominación de la clase más débil por la más fuerte. Nuestro régimen hará radicalmente imposible la lucha de clases, por cuanto todos los que cooperan a la producción en él una totalidad orgánica.
Reprobamos e impediremos a toda costa los abusos de un interés parcial sobre otro y la anarquía en el régimen del trabajo.
12 La riqueza tiene como primer destino -y así lo afirmará nuestro Estado- mejorar las condiciones de vida de cuantos integran el pueblo. No es tolerable que masas enormes vivan miserablemente mientras unos cuantos disfrutan de todos los lujos.
13 El Estado reconocerá la propiedad privada como medio lícito para el cumplimiento de los fines individuales, familiares y sociales y la protegerá contra los abusos del gran capital financiero, de los especuladores y de los prestamistas.
14 Defendemos la tendencia a la nacionalización del servicio de Banca y, mediante las corporaciones, a la de los grandes servicios públicos.
15 Todos los españoles tienen derecho al trabajo. Las entidades públicas sostendrán necesariamente a quienes se hallen en paro forzoso.
Mientras se llega a la nueva estructura total, mantendremos e intensificaremos todas las ventajas proporcionadas al obrero por las vigentes leyes sociales.
16 Todos los españoles no impedidos tienen el deber del trabajo. El Estado Nacionalsindicalista no tributará la menor consideración a los que no cumplen función alguna y aspiran a vivir como convidados a costa del esfuerzo de los demás.
TIERRA
17 Hay que elevar a todo trance el nivel de vida del campo, vivero permanente de España. Para ello adquirimos el compromiso de llevar a cabo sin contemplaciones la reforma económica y la reforma social de la agricultura.
18 Enriqueceremos la producción agrícola (reforma económica) por los medios siguientes:
Asegurando a todos los productos de la tierra un precio mínimo remunerador.
Exigiendo que se devuelva al campo, para dotarlo suficientemente, gran parte de lo que hoy absorbe la ciudad en pago de sus servicios intelectuales y comerciales.
Organizando un verdadero Crédito Agrícola Nacional, que al prestar dinero al labrador a bajo interés con la garantía de sus bienes y de sus cosechas le redima de la usura y del caciquismo.
Difundiendo la enseñanza agrícola y pecuaria.
Ordenando la dedicación de las tierras por razón de sus condiciones y de la posible colocación de los productos.
Orientando la política arancelaria en sentido protector de la agricultura y de la ganadería.
Acelerando las obras hidráulicas.
Racionalizando las unidades de cultivo para suprimir tanto los latifundios desperdiciados, como los minifundios antieconómicos por su exiguo rendimiento.
19 Organizaremos socialmente la agricultura por los medios siguientes:
Distribuyendo de nuevo la tierra cultivable para instituir la propiedad familiar y estimular enérgicamente la sindicación de labradores.
Redimiendo de la miseria en que viven a las masas humanas que hoy se extenúan en arañar suelos estériles, y que serán trasladadas a las nuevas tierras cultivables.
20 Emprenderemos una campaña infatigable de repoblación ganadera y forestal, sancionando con severas medidas a quienes la entorpezcan e incluso acudiendo a la forzosa movilización temporal de toda la juventud española para esta histórica tarea de reconstruir la riqueza patria.
21 El Estado podrá expropiar sin indemnización las tierras cuya propiedad haya sido adquirida o disfrutada ilegítimamente.
22 Será designio preferente del Estado Nacionalsindicalista la reconstrucción de los patrimonios comunales de los pueblos.
EDUCACIÓN NACIONAL. RELIGIÓN
23 Es misión esencial del Estado, mediante una disciplina rigurosa de la educación, conseguir un espíritu nacional fuerte y unido e instalar en el alma de las futuras generaciones la alegría y el orgullo de la Patria.
Todos los hombres recibirán una educación premilitar que los prepare para el honor de incorporarse al Ejército nacional y popular de España.
24 La cultura se organizará en forma de que no se malogre ningún talento por falta de medios económicos. Todos los que lo merezcan tendrán fácil acceso incluso a los estudios superiores.
25 Nuestro movimiento incorpora el sentido católico -de gloriosa tradición y predominante en España -a la reconstrucción nacional.
La Iglesia y el Estado concordarán sus facultades respectivas, sin que se admita intromisión o actividad alguna que menoscabe la dignidad del Estado o la integridad nacional.
REVOLUCIÓN NACIONAL
26 Falange Española de las J.O.N.S. quiere un orden nuevo, enunciado en los anteriores principios. Para implantarlo, en pugna con las resistencias del orden vigente, aspira a la Revolución nacional.
Su estilo preferirá lo directo, ardiente y combativo. La vida es milicia y ha de vivirse con espíritu acendrado de servicio y de sacrificio.
JOSÉ ANTONIO
(Redactado en noviembre de 1934)
