La dilución se elabora
con una proporción siempre ascendente, con las llamadas "potencias".
Por lo general se diluye con potencias decimales, o sea:
1:10 = D 1
1:100 = D 2
1:1.000 = D 3
1:10.000 = D 4
etc.
Las diluciones líquidas
se administran a gotas, entre 3 y 4 veces al día a razón
de 5 gotas y las pulverizaciones en forma de polvos, con la punta del cuchillo,
o en tabletas, entre 3 y 4 veces al día. Se habla de potencias bajas
en la gama de hasta, aproximadamente D 6. Las potencias medias van hasta
D 12 y las potencias altas son las que superan esta cifra.
La homeopatía forma
parte de los métodos biológicos puesto que trabaja en el
sentido del curso de la enfermedad y la aviva por medio de una enfermedad
medicamentosa que se desarrolla en una dirección similar. Por lo
tanto, la homeopatía conoce también el empeoramiento inicial,
es decir, una intensificación de los síntomas patológicos
y de las molestias después de comenzar el tratamiento que luego
se convierte en una fase curativa.