Preparación
de remedios homeopáticos
Los remedios homeopáticos
se preparan a partir de sustancias procedentes de los tres reinos de la
naturaleza, o sea: animal, vegetal y mineral, todo y que algunos profesionales
de la homeopatía han propuesto la dilución de otras sustancias como método
de fabricación de remedios específicos. Tal fue el caso en nuestro país
de de la dilución del aceite de colza a dosis homeopáticas con el fín
de tratar a los afectados por su intoxicación. Sin embargo esta última vía
tiene un carácter experimental y no es una línea aceptada de forma general
entre los homeópatas.
Al tratarse de
medicaciones a altísimas diluciones, quizás uno de los problemas básicos al
elaborarlos es conseguir un medio ambiente puro, ya que cualquier mota de
polvo o de contaminación ajena podría hacer perder la efectividad de estos
remedios. Por ello una instalación moderna de farmacia homeopática ha de
estar dotada de instrumental de alta calidad.
Hoy en día ha
pasado a la historia la preparación personal que en otras épocas hacían los
médicos homeópatas en su consulta. Existen más de 2000 sustancias
diferentes susceptibles de fabricar un remedio homeopático, pero éstas se
pueden presentar a diluciones diferentes, lo que hace que la cantidad de
remedios homeopáticos posibles sea elevadísima, mayor incluso que de
fármacos utilizados en la medicina alopática.
Otra problemática
que se presenta al elaborar estos remedios es que ante la gran cantidad de
sustancias medicinales que existen resulta muy importante que cada una sea de
calidad para que el remedio sea altamente efectivo.
Pocos laboratorios
pueden disponer de una variedad muy amplia de remedios, al existir
dificultades de aprovisionamiento de algunos de ellos; sin embargo, muchos
laboratorios de menor entidad tienen una lista de remedios suficientemente
amplia de los principales remedios homeopáticos.
A partir de esta
materia prima se prepara lo que se denomina tintura madre (TM) que servirá
para preparar las diferentes diluciones homeopáticas. Se deja en reposo la sustancia
medicinal en un alcohol de 45 a 95 grados (usualmente diluido) durante un
cierto tiempo de tal manera que absorba la sustancia medicinal. En realidad lo
que sucede en este proceso no es más que una maceración en alcohol de las
plantas o sustancias las cuales depositan en el alcohol sus principios activos
y otras sustancias solubles. Muchos remedios minerales deben de ser triturados
previamente y finamente antes de poder hacer este proceso. En el caso de los
remedios vegetales se deben de hacer con la planta fresca y nunca seca, así
que el cultivo y la preparación de estas tinturas deben de realizarse en
lugares cercanos.
En las tinturas de
origen animal, se utilizan órganos, extractos, secreciones, y venenos como el
de las abejas (Apis melifica), las hormigas rojas (Formica rufa), o los de
serpiente (Lachesis mutans).
Un concepto
importante en la preparación de estos remedios es el concepto de
dinamización, por lo que las tinturas madres no solo se diluyen sino que se
potencian. SAmuel Hahnemn explicó el proceso de sacusión, el cual
consiste en hacer una mezcla de la sustancia madre y sus diluyentes mediante
un sistema parecido al de la preparación de un cóctel (en la mezcla). Este
proceso será el que permita que la energía del medicamento pase al líquido
disolvente.
Los remedios homeopáticos
se identifican mediante el nombre latino, que representa la sustancia
utilizada para la realización de la tintura madre, y un número y unas letras
posteriores que nos indican el grado de dilución. Existen unas diluciones
llamadas decimales (D), otras centesimales (CH), y otras korsakovianas (K). El
número que va antes de la letra citada representa el número de veces que se
ha hecho esta dilución. Así, un medicamento homeopático anunciado por
ejemplo como Sulphur 12D nos indica que el remedio se ha realizado a base de
azufre, haciendo la operación de diluir una gota de tintura madre en diez
gotas de alcohol de 20º, y así doce veces, por lo que la dilución será de 10-12
gotas (una gota de azufre en un billón de gotas de alcohol), una cantidad
verdaderamente minúscula. El remedio Arsenicum album 30 CH significa que se
ha hecho una tintura con el veneno arsénico, y que se ha diluido una gota de
esta tintura en cien gotas de alcohol, y así 30 veces, por lo que la
dilución es de 10-60 gotas. Para hacernos una idea, si vertiéramos una taza
de café en una piscina olímpica, removiéramos la mezcla y tomáramos una
sola gota, la cantidad de café que tomaríamos aún sería muy superior a la
que contiene un remedio homeopático de cafeína.
Las diluciones
korsakovianas vienen a representar cada una de ellas una dilución de 1-1000,
por lo que si tenemos diluciones de 100 K, o de 50 MK, llegamos a unos grados
de dilución verdaderamente pequeñas, con lo que no se puede explicar de
ninguna de las maneras su acción sobre el organismo, si la entendemos como
una acción específica de la sustancia que inicialmente formaba la tintura
madre.
En química se
utiliza el llamado número de Avogadro para definir la cantidad mínima de
sustancia que se exige para que como mínimo haya un átomo de ella. Este
número se cifra en 6 x 10-23 gramos. Como se podrá ver, la mayoría de los
remedios homeopáticos van mucho más allá de la cantidad que los químicos
consideran necesaria como para que exista una sola molécula de ella y aún
así funciona.