Este artículo se publicó el 24 de Mayo de 2003

En el “Diario de Noticias” (Pamplona).

 

 

40 años soplando en el viento

El tema de Bob Dylan “Blowin´ In The Wind” cumple cuatro décadas

(Por Jorge Nagore)

 

 

 

Elevada a los altares en los 60 como emblema de la protesta contra Vietnam o a favor de los derechos civiles, utilizada por la iglesia católica española en los años 70 y 80,  la canción más famosa del excepcional compositor estadounidense salió a la venta dentro del álbum The Freewheelin’ Bob Dylan el 27 de mayo de 1963.

 

Lo  crean o no, Bob Dylan ha sobrevivido a Blowin’ In The Wind. Con ella, al igual que con muchos de sus temas, ha mantenido una relación de amor-odio lógica en un cantante que, excepción hecha del periodo 1967-1973 y de los años de 1977, 1982, 1983 y 1985 sale de gira todas las temporadas, por el todo el mundo. Sin ir más lejos, desde 1988, sus conciertos rebasan ya la cifra de 1.500 (1.530 exactamente). Y Blowin’ In The Wind desaparece o retorna a su repertorio según le apetezca a un artista con cerca de 500 canciones registradas, 100 de las cuales pueden ser consideradas, como de hecho lo son por sus seguidores y por decenas de músicos legendarios, de absolutas obras maestras. Pero ese es otro artículo o, más acertadamente, un compendio de los millares de libros que se han escrito acerca de su obra y vida. Cualquiera que sepa algo, por poco que sea, de Dylan, sabe que Dylan es infinitamente más que Blowin’ In The Wind e infinitamente mejor que Blowin’ In The Wind, pero también es un hecho que si Bob Dylan se hubiera muerto el 10 de julio de 1962, al día siguiente de la grabación del tema, Blowin’ In The Wind seguiría siendo una gran canción y posiblemente su camino hubiese sido similar al que ha llevado, camino en el que Dylan poco o nada ha tenido que ver, especialmente en España, donde hasta el más pintado con 25 años o más la asocia con ir a misa, sin el permiso de Dylan, por supuesto, que él se enteró (si se enteró) después de que adoptaran su melodía (que no la letra, ya que ésta viene de un autor inglés llamado R. Anthony). Pero bueno, también una determinada ideología, o aquellos que creen que la siguen, se apropió de Dylan y sus letras cuando ni el más pintado sabe qué opina Dylan de la vida política en general y mucho menos de acontecimientos concretos, que bueno es para abrir la boca si no es cantando.

El hecho cierto es que la canción se le apareció al joven Dylan, todavía Robert Allen Zimmerman (el cambio legal de nombre se produjo el 9 de agosto de 1962), en abril de 1962, a punto de cumplir los 21 años y con un disco en el mercado que apenas llevaba un mes y que vendió en el primer año la ridícula cifra de 5.000 copias.

La tarde del 16 de abril de 1962, sentado junto a su amigo David Blue en un café del Greenwich Village de Nueva York, el Fat Black Pussycat, Dylan sacó lápiz y papel y terminó la canción con Blue punteando a la guitarra los acordes que Dylan le marcaba. Inmediatamente, salieron hacia el Gerde`s Folf City, el café donde se reunía la escena folk neoyorquina de la época, y Dylan le dijo a Gil Turner, el cantante que actuaba esa noche con su grupo The New World Singers, que le quería enseñar un nuevo tema. Se lo cantó y Turner inmediatamente dijo: “Tengo que cantar eso ahora mismo”. Y subió al escenario del atestado café con el papel en el que Dylan tenía apuntados los acordes y la letra y la cantó. El público se puso de pie y aulló. Era el comienzo de una leyenda. “Unas semanas después, paseando por Washington Square, escuché a un muchacho cantando una versión picante de la canción y en ese momento supe que Bobby tenía un éxito en sus manos”, recordó en una ocasión el ya fallecido cantante y compositor Dave Van Ronk.

Como ha sucedido con bastantes de sus canciones, Dylan no fue el primero en grabar y sacar a la calle sus propios temas. Los propios The New World Singers lo grabaron y no fue hasta el 9 de julio de 1962 cuando, en el estudio A de la Columbia en Nueva York, Dylan no grabó oficialmente el tema. La quinta toma de la tarde (las cuatro anteriores correspondían a otras dos canciones), anotada en el registro de grabación como “The Answer is Blowin’ In The Wind”, comenzó a sonar con Dylan y su armónica. Luego hubo un segunda toma del mismo y finalmente una tercera. Ya no hubo más, la tercera toma de Blowin’ In The Wind fue la que salió a la calle 10 meses después, el 27 de mayo de 1963, y la que ha pasado a la historia de la música. A lo largo de 1962, que se sepa, Dylan sólo la interpretó en tres ocasiones en público. La primera fue en mayo para el programa de radio de la revista Broaside en la emisora WBAI en Nueva York. La interpretó junto con Gil Turner, Pete Seeger y Sis Cunningham. También en mayo, en fecha sin confirmar, la presentó en el Gerde’s Folk City y, el 2 de julio, la cantó en el Finjan Club de Montreal (Canada). En 1963, sólo la interpretó en cuatro ocasiones para el público (en el Town Hall, en el festival de Newport, en Forests Hills y en el Carnegie Hall, uno de sus primeros conciertos en solitario). Tampoco le hizo mucha falta: el trío Peter, Paul and Mary (cuyo manager era el mismo que el de Dylan, Albert Grossman) grabó la canción en formato single y reventó el Billboard o lista de éxitos, con 300.000 copias vendidas en la primera semana y un número 2 logrado el 13 de julio. A partir de ahí, las versiones se multiplicaron hasta el infinito y la canción entró en la leyenda. Claro, que no sólo Blowin’ In The Wind salió a la calle hace 40 años con el Freewheelin. Le acompañaron nada menos que temas como A Hard’s Rain A-Gonna Fall, Masters Of War, Don`t Think Twice It’s All Rigth o Girl Of The North Country. Pera ésa es otra historia. Para que el que la quiera seguir.

 

 

 

 

Curiosidades

 

-       La canción protesta por excelencia de los 60, aunque el propio Dylan se ha hartado de repetir que esa etiqueta no la puso él, como otras mil que le han puesto, sólo fue interpretada por su autor, al menos en los conciertos que permanecen documentados, 11 veces en la década de los 60, en tres ocasiones en 1962, antes de que fuese publicada oficialmente, y en 8 en 1963, la última el 26 de octubre de 1963. Su siguiente interpretación no llegó hasta el 1 de agosto de 1971, con motivo del Concierto Benéfico por Bangladesh. El primer año en el que realmente el tema aparece prácticamente en todos los conciertos es 1978, cuando la interpreta en 111 de los 114 conciertos que da. Al año siguiente, no la toca en ninguno de los 26 conciertos que ofrece. Desde entonces, ha tenido una presencia relativamente constante en su repertorio (Dylan llega a cantar hasta 110 o 120 temas distintos a lo largo de un mismo año), menos en el periodo que va de 1993 hasta 1997 inclusive, cuando sólo la tocó en 9 de los 477 que ofreció. Por dar una cifra exacta, desde el 7 de junio de 1988, cuando empieza la denominada Gira de Nunca Acabar (The Never Ending Tour, aunque Dylan insiste en que ya acabó, pero su constancia interpretativa hace que casi nadie le llame a la gira de otra manera), Dylan ha actuado en 1.530 conciertos propios (a una media de 100 por año) y Blowin’ In The Wind ha sonado en 610, lo que supone un 40% de presencia.

 

-       Bob Dylan no cantó Blowin’ In The Wind el 28 de agosto de 1963 en la célebre Marcha Sobre Washington a favor de los derechos civiles, el día que Martin Luther King ofrece su celebre discurso. Sobre el monumento a a Lincoln, eligió With God On Our Side y Only A Pawn In Their Game.

 

-       Bob Dylan actuó el 27 de septiembre de 1997 en el Congreso Eucarístico Mundial que tuvo lugar en Bolonia (Italia). El Papa Juan Pablo II, que asistió al mini concierto desde un escenario más elevado que el de Dylan, expresó en un discurso previo su deseo de que Dylan cantara Blowin’ In The Wind. Dylan no la cantó y se decantó por Knockin’ On Heavens Door, A Hard’s Rain Gonnal Fall y Forever Young. Muchos rumores bien documentados hablan de que Dylan cobró alrededor de 70 millones de las antiguas pesetas por semejante aparición.

 

-       Las versiones registradas conocidas y publicadas en album o single sobrepasan las 300, concretamente 375 en el 2002, con versionadores como los Beatles, Elvis Presley, Marlene Dietrich, Duke Ellington, Sam Cooke, Neil Young, Bruce Springsteen y cientos más.

 

- El propio Dylan explicó en una ocasión a Cameron Crowe el proceso de Blowin’ In The Wind: “Solamente fue otra canción que escribí, al igual que todas las canciones que estaba escribiendo en aquella época. La escribí en 10 minutos en un café al otro lado de la calle del Gaslight. Aunque creía que era especial, no sabía hasta que punto. La escribí para aquel momento, ya sabes. Recuerdo que me encontré a Peter, de Peter Paul and Mary, en la calle, después de que ellos la hubiesen grabado.’Hombre,’ dijo, ‘vas a ganar 5.000 dólares.’ Y yo dije ‘¿Qué? ¿Cinco mil dólares? Cinco mil dólares eran como un millón en aquellos tiempos. Él dijo, ‘Eres increíble. Realmente ha sido un gran éxito.’ Por supuesto yo había estado tocando la canción durante un tiempo y la gente siempre había respondido de una forma positiva, por no decir más. El dinero nunca me motivó a la hora de escribir algo. Nunca escribí nada con ‘esto va a ser un éxito o alguna otra actitud de ese tipo’. De todos modos, yo no soy tan listo”.

 

-       La traducción:

 

¿Cuántos caminos tiene que andar un hombre
antes de que le llaméis hombre?
¿Cuántos mares tiene que surcar la paloma blanca
antes de que descanse en la arena?
Sí, ¿y cuánto tiempo tienen que volar las balas de cañón
antes de que sean prohibidas para siempre?

La respuesta, amigo mío, está soplando en el viento,
la respuesta está soplando en el viento.

Sí, ¿y cuántos años puede existir una montaña
antes de ser bañada por el mar?
Sí, ¿y cuántos años se permiten vivir a algunos
antes de que se les conceda ser libres?
Sí, ¿y cuánto tiempo puede un hombre volver la cabeza
y fingir exactamente lo que no ve?

La respuesta, amigo mío, está soplando en el viento,
la respuesta está soplando en el viento.

Sí, ¿y cuánto tiempo tiene un hombre que mirar hacia arriba
antes de que pueda ver el cielo?
Sí, ¿y cuántos oídos tiene que tener un hombre
para que pueda oír a la gente gritar?
Sí, ¿y cuántas muertes se aceptarán, hasta que sepa
que ha muerto demasiada gente?

La respuesta, amigo mío, está soplando en el viento,
la respuesta está soplando en el viento.