|
FIESTA DYLAN 62 - 23 MAYO 2003 - PALLADIUM (BILBAO)
Un extracto de estos artículos aparecieron en la revista para
suscriptores FANZIMMER
(Otoño de 2003)
on a night like this...
A pesar de las
apariencias, hubo falta de previsión. Controlar el sonido era muy complicado y,
si esto se repite, habrá que poner a alguien de confianza en la mesa de
mezclas. Pasadas las nueve y media aún había micros sin conectar y la maraña de
cables por el suelo hacía presagiar noche de tormenta.
Entre el público, demasiados chavales
-clientes asiduos del local- que pasaban de todo. Pero también un puñado de
viejos amigos que no se habían visto desde muchos años atrás, varios clásicos
fieles a Bob, alguno de los cuales no supe reconocer -lo siento- cuando me vino
a saludar, y una buena representación de universitarios que acudían a ver
cantar a sus compañeros en lo que, sobre todo, debía ser una fiesta de
cumpleaños.
‘cause something is happening here...
Como ya íbamos con
retraso, después de probar los micros decidí que era el momento de comenzar mi
actuación. Había preparado una versión instrumental de DIRTY WORLD con guitarra
y armónica para encender la mecha y sin esperar aplausos seguí con otra de THE
MAN IN ME a ritmo de 3/4. Nada de ceremonias ni de presentaciones: casi todos
nos conocíamos.
Terminado lo que había previsto como prólogo
de calentamiento, me senté. Era el momento de entrar en materia. Como primer
plato fuerte elegí SUGAR BABY porque el programa estaba a falta de
composiciones recientes de Bob y quería demostrar a quienes se obstinan en
anclarse en el pasado que, con un sencillo arreglo, podía quitarle unos gramos
de solemnidad y hacerla equiparable a cualquiera de sus clásicos
acústicos. Pese al ruido de la chavalería, ya me sentía cómodo en el escenario
y notaba que la comunicación con el público iba en aumento. Bien.
Llevaba muchos años queriendo dominar BALLAD
OF A THIN MAN. La tenía ensayada (y grabada) al piano, pero no lo había
intentado con guitarra hasta hace un mes. Le encontré un punto satisfactorio en
la onda del "It's Alright, Ma" original y la preparé a conciencia.
Los primeros compases provocaron un aullido en alguien de la sala que me
facilitó el empuje que necesitaba. Gracias. Pero en pleno trance, en la segunda
estrofa, una mano insensata encendió a tope la ventilación (¿cuándo os vais a
enterar de que los chorros de aire deben apuntar hacia el techo, nunca contra
la gente?). Las partituras salieron por los aires huyendo de la guerra
bacteriológica. Me detuve, y si no me marché corriendo a casa fue porque
aquello era una fiesta. Ahora comprendo la lista de condiciones que ponen los
músicos a la hora de actuar.
Solucionado el problema, reinicié THIN
MAN sin ganas, desordené las estrofas, me confundí mil veces... No obstante, el
cabreo que cogí debió de darle a la interpretación un tono especialmente
desquiciado -que yo no puedo explicar-, porque luego me dijeron que llamó
bastante la atención. De momento: frustración absoluta.
Afortunadamente, a partir de la siguiente
canción tenía el respaldo de dos guitarras eléctricas de lujo. Con Félix -que
además, aunque era su cumpleaños y con todo el derecho del mundo podía haber
ido de pasota, estuvo toda la noche solucionando problemas- ya he tenido el
placer de tocar en varias sesiones. Pero a Gumu le conocí la semana pasada, no
hemos ensayado prácticamente nada y, sin embargo, me da la sensación de llevar
tocando con él toda la vida. Esa habilidad que tienen ambos para captar el
flujo de señales acústicas que emiten los demás y responder al instante
constituye la pieza clave de la música, tal como yo la entiendo.
Con GOLDEN LOOM, un outtake del
"Desire" al que sólo McGuinn parece haber prestado atención, me sentí
flotando en las nubes. La incluí en el repertorio inmediatamente después de oír
tocar a Gumu. Si provoqué dos estrofas instrumentales fue porque escuchar su
guitarreo junto a Félix al estilo Byrds era un verdadero regalo. No sé lo que
opinaría el público, pero yo estaba en la gloria.
Más complicado aún era salir airoso de
OBVIOUSLY 5 BELIEVERS que, aunque parezca mentira, no recuerdo haber tocado
antes con Félix y sólo ensayado parcialmente con Gumu en un par de ocasiones.
La versión que tenía en mente es mucho más vibrante que la original y para
encajar los riffs en su sitio había que poner las neuronas en su punto de
ebullición. Lo lograron. ¡Fantástico!
En mitad de la interpretación de FIVE
BELIEVERS surgió otro maldito problema. Un espectador salta de su butaca
tocando una armónica fuera de tono y avanza hacia el escenario con la intención
de pegarse a mi micro. ¡No! ¡Otra vez, no! No estaba dispuesto a que nos
cortaran el rollo y tuve que deshacerme de él sobre la marcha y por las malas.
Mira Humberto: quizá los profesionales sepan salir airosos de este tipo de
intromisiones, pero a mí, si surge un imprevisto que rompe el equilibrio entre
el grado de concentración y de excitación que necesito para actuar, me
hunden. Hacer lo que hiciste sin previo aviso es, como poco, una putada. Y
conste que siento haberte chafado la fiesta. Estas cosas, o se pactan con
antelación o, si no, no se hacen. ¿Vale?
Acabé mi actuación con WENT TO SEE THE GYPSY. Creo que estuvo bien. El fallo es que debí cantarla de pie
para modular mejor, pero habían cortado el otro micro y ya estaba harto de
protestar. También esperaba que Félix hiciera una introducción magnífica que un
día le oí tocar con la eléctrica. No quiso. Ya sé que disfruta llevándome la
contraria.
Sumergido entre el público, escuché a Félix interpretar ALL OVER YOU con la
acústica y en solitario. Lo hace estupendamente. Ojalá nunca pierda el interés
por seguir practicando. Luego estuve distraído un rato y ya siento no haber
prestado demasiada atención. Lo que oí de SIGN LANGUAGE y WINTERLUDE sonaba
desde la distancia cálido y armonioso. Me perdí a Iñigo en MAMA YOU BEEN ON MY
MIND porque entré al camerino a prepararme para cantar junto a él ONE MORE
NIGHT, que a mi entender salió correcta, aunque no muy brillante
(quizá yo necesite actuar sin interrupciones para no enfriarme). Al bajar del
escenario me di un golpe en la cabeza con la esquina de un altavoz y permanecí
desenchufado más de media hora, dudando entre acercarme o no a Urgencias. Sí
que fue un buen golpe.
like a bird that flew...
Más que en el
Palladium, me daba la impresión de encontrarme en la bodega de un carguero
perdido en alta mar. Con la cabeza bajo el grifo, apenas me llegaban los ecos
de EVERY GRAIN OF SAND, y sólo si alguien se dejaba abierta la puerta de los
servicios (gracias Juan, ¡a triunfar!), pero me pareció que la cantaba Iñigo,
¿no? Luego, Joserra y Sneakers debieron de continuar con
TOMORROW IS A LONG TIME, WHAT GOOD AM I? y PRESSING ON. Ni me enteré. Seguía haciendo
eses cuando sonaba PEOPLE GET READY, que después he sabido que la empalmaron
con el final de la anterior...
Necesitaba pedir un botellín de agua y fue
justo entonces, junto a la barra, cuando se me presentó Zigor, un cantante
guipuzcoano que al ver el anuncio de la fiesta en internet se había acercado a
Bilbao con guitarra y todo para, si le hacíamos un hueco, salir a actuar. Pero
me hablaba en inglés... ¡qué lío! Mientras tanto, en el escenario, Luis estaba
cantando HE WAS A FRIEND OF MINE, así es que el programa seguía adelante con
normalidad, aunque cada vez con mayor retraso sobre el horario previsto.
Al fondo, junto a la puerta de salida,
apretujados en una butaca y lejos, muy lejos del meollo de la fiesta: la banda.
Jesus, David, Fran y Oscar. ¡Ostras! En unos minutos tenía que tocar con ellos
y antes había que montar la batería y amplificación para bajo, violín,
mandolina y la guitarra solista. Yo, grogui. Zigor, preguntándome algo en
euskera. Y Andoni, que acaba de llegar de Madrid de hacer un examen, va y me
dice: ¿dónde pongo la guitarra? ¡Heeelp! Más grifo, más agua fría al chichón
(¡gracias, Txemi!)... Total, que también me pierdo el BOOTS OF SPANISH LEATHER
de Luis y Félix. Salgo del lavabo y ¡al escenario!... Félix y yo cantamos a dúo
I'LL BE YOUR BABY TONIGHT: muy divertida, muy cachonda, como para marcarse
a continuación un fullmonty sorpresa. Ya me gustaría conocer opiniones algo
menos subjetivas. O, mejor, no.
Pausa: video. Las doce: cumpleaños feliz!!!
Puedo asegurar que nunca se han apilado en un
camerino tal cantidad de guitarras, con sus respectivas fundas. Cojo la
acústica... no, mejor la eléctrica... no, mejor la acústica... ¿Tiene alguien
mi cejilla? Oscar monta la batería. Le falta alguna pieza. David y Fran: ¿dónde
enchufamos esto? Aquí viene Tirso. ¿Qué pasa? ¿Algún problema? Entra Jesus:
¡oye, que nos vamos! Oscar, que ya tiene la pieza que faltaba, a desmontar la
batería. Repito: ¿ha visto alguien mi cejilla?
Es una lástima que aún no podamos conectarnos un cable al cerebro, pasarlo
por el video y proyectar en pantalla imágenes y sonidos que guardamos
almacenados en la memoria. Aunque eso produjera calambrazos, no dudaría en
prestarme a ello si ese fuera el único modo de mostrar a los amigos allí presentes
fragmentos del ensayo que hice con la banda el sábado anterior. “Absolutely
Sweet Marie”, al menos, quedó bordada. ¿Y por qué todo aquel despliegue de
energía creativa se lo tragó un maldito agujero negro? Pues, simplemente,
porque si uno está en su casa y se funde una bombilla, va y la cambia, pero si
esto le ocurre, pongamos por caso, en la oficina, llama al electricista. Los de
la banda, por varios motivos, no estaban en su casa. Al contrario que Zigor -en
circunstancias similares-, no supieron integrarse en la fiesta y al menor
tropiezo claudicaron. Creo que todos, incluso ellos, salimos perdiendo. Ni más,
ni menos.
De pronto me encuentro subido al escenario,
solo, sin saber qué hacer. Sonaba la guitarra y sonaba (francamente mal) un
micro. En estas ocasiones es cuando a uno se le ocurre cantar "It's All
Over Now, Baby Blue" y soltar una lagrimita. Pero otro grupo de amigos
míos que acaba de sumarse a la fiesta me saludan y ¡hala!, un standard para
ellos: JUST LIKE A WOMAN. Félix, Gumu, ¿dónde estáis? Continúo con TIGHT
CONNECTION TO MY HEART y, aunque grito más y más, sigo oyéndome monocorde.
Abrevio IF YOU SEE HER, SAY HELLO a base de comerme un par de estrofas. No era
el momento apropiado. Llega Félix y probamos con QUEEN JANE
APPROXIMATELY. Había que aprovechar que las guitarras sonaban bien, así
que nos esmeramos en sacarle partido a la parte instrumental. Al fin, vienen a
rescatarnos: Antón quiere tocar con Juan TANGLED UP IN BLUE. El programa se ha
desbaratado y ya puede ocurrir cualquier cosa.
Del cuarteto que forman Iñigo, Félix, Antón y
Gumu, es Antón, sin duda, el eslabón más débil. Posee un timbre de voz muy
interesante, pero no se lleva bien con los micros. Cree que va un paso por detrás
de los demás y, por lo que he podido observar, eso le afecta
profundamente. Además, tiene un pronunciado sentido de la autocrítica. Por otra
parte, TANGLED UP IN BLUE no es nada fácil. Me pregunto por qué no intentó
antes “Love Henry”, que le sale tan bien. Decepcionado de su actuación, Antón
abandonará la fiesta antes de tiempo. Luego, al enterarme de lo que había
ocurrido me llevé un disgusto. Que la canción le quedara mejor o peor es lo de
menos: simple cuestión de opiniones. El verdadero fallo está en que nadie
supiéramos evitar que se lo tomara tan a pecho. Si llego a pillarle cuando se
iba, lo ato a una silla.
Joserra pincha el disco de "Cross the
Green Mountain". ¿Quién se atreve a decir que no es estremecedor? ¿Eh?
turn, turn, turn again
Jesus, Luis y yo
fuimos juntos al colegio. De esto pronto hará ¡cuarenta años! A lo largo del
tiempo, pese a nuestras idas y venidas, nos ha mantenido en contacto el vínculo
dylaniano. Quedan por ahí otros que se toman eso de la edad demasiado en serio
y se han ido descolgando. ¡Allá ellos! Al menos, hubiera sido muy reconfortante
coincidir en el escenario los tres que allí estábamos, pero Jesus debía hacer
causa común con los miembros de su banda, con quienes tenía que grabar en
estudio la mañana siguiente. ¡Maldita casualidad!
Por fortuna, Luis está a pleno rendimiento:
imparable con su fingerpicking. Va a abrir su bloque con una versión
de CORRINA, CORRINA. Tiene la garganta un poco carrasposa, pero no importa: los
dedos cantan. Y, a continuación, el bombazo de la noche, un experimento que
había surgido en el ensayo de dos días antes. El reto consistía en que
Luis se desplazara en el tiempo hasta Blind Lemon Jefferson y las raíces de
donde Dylan rescató el SEE THAT MY GRAVE IS KEPT CLEAN para su primer
álbum y, simultáneamente, dejar que Félix y Gumu lo relanzaran con sus
eléctricas hacia el presente. El resultado: funambulismo emocional, alto grado
de complicidad, ritmo trepidante, euforia en el ambiente, música viva en
estado salvaje... Amigos, esto es el blues.
Viene la calma, aunque no precisamente en
cuanto al tono de los versos, con el drama carcelario WALLS OF RED WING,
interpretado con el atento apoyo de Félix a la acústica. Ya, Luis en solitario
entra a desgranar las letanías de PERCY'S SONG, todo un clásico en su
repertorio. No podía faltar DON'T THINK TWICE, IT'S ALL RIGHT, esta vez en
versión embellecida a base de inquietantes lamentos eléctricos de Gumu y su
clarividente intuición. Cuando hace el gesto de retirarse, noto cierta indecisión
entre quienes han de relevarle y le pido a Luis que toque alguno de sus blues
instrumentales. A cambio, nos ofrece GIRL FROM THE NORTH
COUNTRY. ¡Ahí queda
eso!
¡Fiesta! Iñigo, Félix, Gumu y -empujado (y
aclamado) por sus amigas- Antón: los Fab-Jam en esa tierna canción de amor con
título de fórmula mágica que Bob enuncia como LOVE MINUS ZERO OVER NO LIMIT y
luego no da la solución. Se disparan los flashes y no me extraña: irradian
energía a raudales. Me hacen sentir nostalgia de algo que, quizá, nunca ocurrió,
pero que recuerdo muy bien: los días en que aún quedaba tiempo suficiente para
terminar de amueblar la cabeza, cuando nada estaba completamente decidido... la
edad de los excesos, de descubrimientos inolvidables y vivencias que dejan
huella. Por eso me jode tanto que esa noche uno de ellos se marchara con amargo
sabor de boca. ¿Vale?
El caso de Iñigo tiene bemoles. Le consideraba
un tipo serio, discreto... muy atento, eso sin duda. Un día que me acercaba a
casa en su coche le oigo cantar versos de "Hattie Carroll" según
sonaba el disco de Dylan y le digo: ¿también cantas? Me responde: ¿cantar yo?
Lástima. ¡Menuda voz y menuda entonación! Ahora resulta que, unas semanas antes
de la fiesta, me entero de que canta, toca la guitarra estupendamente... y yo,
en la higuera. Olvidaba lo rápido que se aprende cuando se tiene la mente
despierta, abierta de par en par. Para quienes el tiempo ya no juega a
nuestro favor, mantener en pie un puente de comunicación intergeneracional con
personas así, no sólo es un privilegio, sino que constituye el modo
más divertido de dejar hecho trizas un estúpido y rancio tabú. Y todo, gracias
al poderoso influjo de la música, en general, y de la inteligencia creadora de
Dylan, en particular.
Un salto al rock con BABY, LET ME FOLLOW YOU
DOWN, cantada a pleno pulmón por Iñigo y Félix, alternándose las estrofas.
Después me invitan a que suba a tararear SHE BELONGS TO ME. Sin proponérmelo,
me sale en plan sinsorgo, a lo Isla de Wight, y me lo paso bomba, tras lo cual
va un regalo sorpresa: Félix y Gumu iluminan la sala con la animosa canción de
los Wilburys IF YOU BELONGED TO ME. Otro subidón de dopamina. Félix,
entusiasmado.
Con la llegada de Andoni, la fiesta se torna en concierto. Un LAY LADY LAY
instrumental junto a Félix y Gumu, DARK EYES en solitario, y BUCKETS OF RAIN,
con Iñigo en la parte vocal, es cuanto nos ha preparado. Si no me equivoco,
Andoni es el único de nosotros que sabe leer partituras, y eso se nota.
Tras una última intervención mía, que prefiero
olvidar, Zigor nos da una buena lección de profesionalidad y dominio del
escenario con sendos ejercicios de exploración medular en torno a IT'S ALRIGHT
MA y LOVE MINUS ZERO. Parece mentira que la música de Dylan admita tal grado de
versatilidad. ¡Temblad infieles!
Alguien grita "BILLY" y entramos en
la recta final. Los Fab-Jam, sin Antón, más Zigor (Joserra asoma por la puerta
del camerino), la tocan en un tono que sólo Félix se atreve a poner su garganta
al rojo, y la canta enterita y de memoria. A los primeros compases de ALL ALONG
THE WATCHTOWER salto a la tarima: ¿Me guardáis una estrofa? Me acuerdo de
Hendrix, pero no, esta versión capitaneada por Zigor va en distinta onda. Con
I SHALL BE RELEASED se suman Luis y Andoni. Ya somos más gente sobre el escenario que entre el público.
Y como "finale", a cumplir lo prometido. Viento en popa, a toda vela,
WHEN THE SHIP COMES IN... aunque casi nadie elige la estrofa que tenía
asignada. ¿Qué importa eso a estas horas? Una ración de abrazos, aplausos de y
para nosotros mismos, y amplis a OFF.
Son casi las tres de la mañana. Algunos
llevamos siete horas sin salir del Palladium. Exactamente, lo que dura la
jornada laboral o un viaje de ida y vuelta a Madrid en coche. Habrá quienes
continúen la fiesta en otro sitio. Nos vamos con el equipaje repleto de
sensaciones. Si algún experto en psicología social hubiera estado atento se
habría llevado de allí material como para completar una enciclopedia. En cuanto
a los telekos, ¡ojo al dato! porque me han dicho que os van a colar la
telepatía entre las asignaturas. Y tú Bob, que te enteras de todo, no te
asustes. No nos hemos reunido para adorarte. ¡Ni hablar de eso! Sólo te hemos
utilizado como pretexto. Una vez más, gracias por prestarnos tus canciones
(espero que te paguen los derechos de autor!), gracias por seguir al pie del
cañón y ¡feliz cumpleaños!
in this age of fiberglass...
La idea de éxito o
de fracaso es el resultado de una valoración en gran medida subjetiva sólo
aplicable a las actividades humanas. Extenderla por elevación a las personas
que las ejecutan no es sino una perversión semántica inventada por los
pontífices de la competitividad e implantada en el mundo virtual que ellos se
han construido para aprovecharse de los demás al máximo. Pero dentro del mundo
real, que es donde la humanidad actúa, no existe bajo ningún
concepto persona fracasada alguna, por muchas que fueran las actividades
fallidas que hubiera emprendido.
El año que viene, más.
JB
but
sooner or later...
BALLAD OF A THIN MAN
fue de lo mejor de la noche, ya que la mala leche surgió de veras en la canción
de la mala leche. Bravo JB!!! Otro highlight, el WINTERLUDE tan tabernero
y flipante de los chavales. El BILLY también estuvo genial y, por supuesto,
el choque generacional de los chavales con Luis en SEE THAT MY GRAVE IS KEPT
CLEAN... un blues tremendo!!! SIGN LANGUAGE, también. Horrible el
sonido en la actuación de Sneakers y mía, si bien, a pesar de ser la primera
vez que yo tocaba en público, lo pasé bomba, aunque muy nervioso. Se me notaba,
¿no??? Pero al menos pude con un reto, la maravillosa WHAT GOOD AM
I?. PRESSING ON tampoco quedó mal. A última hora se me
ocurrió enlazarla con el PEOPLE GET READY de los Impressions. ¿Qué os
pareció? El año que viene hay que buscar otro local... Impepinable.
Joserra
and
we haven’t even started yet...
La fiesta estuvo muy
bien, la verdad. Había bastante más gente de lo que me imaginaba, pero eso ya
no era problema después de la ¡quinta caña! El programa discurría muy bien
hasta la llegada de la banda. Lo mismo digo llegada que huida, ya que ninguno
creo que nos llegamos a enterar de por qué se fueron. El problema, en mi
opinión, empezó justo en ese momento. JB se sacó de la chistera, con gran
demostración de reflejos, varias canciones que no estaban en la lista. Creo no
hablar sólo en mi nombre al decir que eso nos descolocó un poco. Algunos no nos
habíamos enterado de que la banda se había ido, y JB estaba tocando canciones
fuera de programa. ¡Dios mío -dije yo-, ya se ha liado petarda! Pero bueno,
como era una fiesta había que divertirse.
Sobre mi interrupción en el escenario, he de dar algunas
explicaciones: Nada más llegar, la mayoría de nuestros amigos empezaron a
preguntar cuándo tocábamos. El orden de las actuaciones no me había importado
hasta ese momento, en el que descubrí que tocaba ¡a la una de la mañana!
Me empecé a cabrear un poco, pero bueno, había dado mi consentimiento expreso,
así que, a aguantarse. Pero al ver que JB tocaba otras canciones, supuse que el
programa había hecho aguas.
Otro tema es la
incorporación a última hora de Juan a TANGLED UP IN BLUE, pero después de
ensayarla esa tarde en casa de Félix no sonaba mal. Así que subimos al
escenario y, primer problema: no funciona la línea de mi guitarra. Fuck!
JB, otra vez muy atento, me tiende un micro para captar mi
guitarra. El sonido no me gustaba nada, pero bueno, al 98% de la gente que
había se la sudaba el sonido, así que empezamos, y ya se había liado: Juan se
queda en blanco y no sé por qué no le da la gana de cantar. No sólo eso, sino
que al no ver mi guitarra se pierde varias veces a lo largo de la canción. Así
que de mala manera pude cantar cuatro estrofas intercaladas (seguía esperando
que a Juan se le apareciera algún espíritu y le hiciera cantar una
estrofa). No sé si será vanidad personal, pero me pareció que la canté bien,
pese a mi desavenencia con los micros.
Después de esa versión desastrosa, que debí tocar solo, me sentí
defraudado y no tenía ganas de salir más, aunque volví a subir (empujado) a
tocar BABY LET ME FOLLOW YOU DOWN y LOVE MINUS ZERO. Siento no haber estado a
la altura, pero bueno, problemas del directo.
Antón
P.S.: Respecto a que los jóvenes hacían
ruido... Creo que nadie hacía caso de las canciones, salvo honrosas excepciones
de todas las edades. Delante de mí, en un grupo de mediana edad hablaban a voz
en grito hasta que salía algún conocido suyo, momento en el que pedían
silencio. Pero eso ya se esperaba: ¡era una fiesta!
precious memories...
Recuerdo que estaba en primera fila escuchando
IF YOU BELONGED TO ME, y Félix me dijo de repente: "Andoni, sube al
escenario". Cogí prestada su guitarra Fender Stratocaster en afinación
estándar e interpretamos entre Gumu, Félix y yo una versión instrumental de
LAY, LADY, LAY a tres guitarras que fue 100% jam session.
Nada más subir al escenario, Gumu me marca el compás
("un, dos, tres....") y empiezo con un arreglo
"fingerpicking" de Jerry Willard lleno de cejillas (demasiado
doloroso para una acústica) que recogía en una guitarra el bajo, las
armonías y la melodía de la canción, con el fin de suplir la ausencia de
un cantante. Gumu improvisó unos solos de country propios del mismísimo
Chet Atkins, y Félix aportó con su guitarra acústica (que sonaba quizá un poco
alta, pues a lo largo de toda la noche funcionó mejor la amplificación de
las acústicas) el entramado rítmico y armónico de esta versión.
Como no habíamos tenido ocasión de ensayarla (sólo habíamos
probado unos compases rudimentarios en un ensayo), y no teníamos la referencia
de un vocalista que cantara la letra, fui recitando con la guitarra la melodía,
y Gumu y Félix entendieron a la perfección todas mis evoluciones. Cuando
ya habíamos mostrado al público todos los colores que teníamos en nuestras
mentes sincronizadas en escena, le vocifero a Gumu: "¡Final!", y
entrego los arpegios ascendentes de salida.
Gumu y Félix dejan el escenario, y JB se acerca a ajustarme
el micro (muchas gracias!!!) para la siguiente canción. Entretanto, reafino la
guitarra a "Dropped D" (me temo que esto le causó una sorpresa a JB
en una actuación posterior), y arranco con una versión de DARK EYES en
solitario, alternando estrofas instrumentales con evocaciones de guitarra
clásica barroca y estrofas cantadas. En mi interpretación alteré la melodía de
la canción, subiendo con la voz a la octava superior por la mitad de los
versos 5 y 6 (I can hear another drum / Beating for the dead that
rise). En ese instante me llega la exclamación jubilosa de uno de los
asistentes al concierto: "Dark Eyes !!!".
Para el siguiente tema necesitaba mi guitarra afinada en Open
Tuning de Re, porque iba a tocar una canción de "Blood on The
Tracks". Me pongo nervioso y digo: "¡mi guitarra!". Félix
aparece con ella (muchas gracias), la conectamos al ampli -al parecer, se
produjo un salto cualitativo muy gratificante en la calidad del sonido con el
cambio de guitarra, una Strato mejicana con cuerdas añejas-, e Iñigo sube al
escenario para interpretar a dúo BUCKETS OF RAIN (voz - guitarra
eléctrica). No habíamos podido ensayarla porque decidimos incluirla en el
programa dos días antes. A mitad de la canción improvisamos un cambio
experimental: la melodía de la voz empieza a entrar antes del final de los 12
compases, dando a la guitarra una sensación de eco retardado.
Hago el final de la canción y entro al camerino a dejar mi
guitarra. Al bajar del escenario me dice un colega del público: "¡de puta
madre la guitarra de BUCKETS OF RAIN!". Dado que Dylan la toca en BOTT con
guitarra acústica, tuve mis dudas a la hora de tocarla con una eléctrica.
Decididamente, le da un tono mucho más cálido a la canción, que recuerda al
sonido de la guitarra de "Tell Me, Momma" en la gira del 66.
Volví a subir al escenario, ya sin guitarra, en las dos canciones
"tutti" de fin de fiesta. Ayudé en los coros de I SHALL BE RELEASED,
y canté prácticamente la mitad de WHEN THE SHIP COMES IN, porque Luis me dijo
que tenía la voz extenuada de tanto cantar, y el resto de músicos tampoco
estaban por la labor de desgañitarse a esas alturas de la noche.
Andoni
got
to play your harp until your lips bleed...
Una fiesta no es un
concierto. Cumplimos con nuestro compromiso de hacer que el tiempo pasara entre
música y ruido, preparaciones y actuaciones, y fracasos y éxitos,
personales y colectivos. Si hubiera sido estrictamente un concierto, todos
nos habríamos exigido más y probablemente estaríamos algo decepcionados con los
resultados. Si hubiera sido un concierto también podríamos haber sido mucho más
exigentes con el sonido, que en el fondo tampoco dio demasiados problemas, ya
que siempre podías hacer que tu guitarra sonara de una u otra manera, aunque te
costara medio minuto, y siempre oías tu propio sonido. El hecho de
que la gente hable me hace pensar que no tienen auténtico interés en la música
o su interpretación, o simplemente les apetece hablar. Hasta yo bajo del
escenario y hablo, todos. Tengo dudas acerca de si se puede captar la atención
de cualquier persona del público, aunque no conozca nada de lo que se toca, por
medio de una interpretación muy buena. Es decir, he pensado que igual sale
Robert Johnson a tocar en ese mismo escenario, esa noche, y la gente sigue
hablando mientras canta "Kind Hearted Woman" o mientras Guthrie
canta "Dust Pneumonia Blues". Igual se necesita una banda para captar
más la atención del público, pero bueno, no era un concierto. Igual se
necesita pagar una entrada para hacer caso a lo que pasa en el escenario.
A mí me gustaron las actuaciones en conjunto.
Realmente, creo que casi todas estuvieron bien. Lo que toqué solo no me
divirtió nada porque el ruido de fondo me hizo perder el interés y no dar
fuerza a lo que estaba haciendo (casi me duermo cantando ALL OVER YOU). Me
pareció muy bien que tocaran PRESSING ON. Me encantó cantar la
canción de los Wilburys. Me gustó WINTERLUDIO.
TANGLED UP IN BLUE estuvo pero que muy bien,
fue el highlight de la noche. JB muy bien, aunque no era necesario tocar tantas
veces la del Hombre Delgado. Luis muy bien, pero sobra decirlo. Iñigo, me gustó
MAMA... Antón no se tenía que haber ido, y él y yo tendríamos que haber
preparado alguna canción como pensábamos hacer (acabar la suya sobre el
escenario fue todo un éxito, en serio). Andoni sacó mucho partido a sus
canciones, debería haber tocado más. Gumu siempre bien. Juan, la del lío. Zigor
me gustó. El final fue muy fuerte. Se pudo gritar mucho para acabar y eso está
bien: te quedas relajado y duermes algo mejor.
Félix
the
treasure can’t be found by men who search…
A las 19:00 Juan
pasaba a recogerme debajo de casa. Llegaba directamente de Pamplona, con un
amigo. En Santana nos esperaban Gumu y Antón. El toyota corolla cortó el aire
salado de la ribera del Nervión y dejando atrás monstruos de acero y semáforos
en rojo aparecimos en casa de Félix, donde tuvo lugar el último ensayo.
Ya en el Palladium, JB jugaba a un juego que consistía en dibujar
cruces en un papel lleno de casillas. A Juan se le cayó el vaso. No se rompió
-¡qué suerte!-. Con una gran parsimonia Tirso fue sacando uno a uno los
distintos aparatos que íbamos a necesitar. No necesitó ayuda. Llegaron Joserra
y Sneakers y ensayamos EVERY GRAIN OF SAND. No me di cuenta y la fiesta ya
habia empezado. ¡Ah! Luis también llegó (guitarra en ristre).
Había bastante gente. Conocía a muchos -gracias por ir-. Empezó
JB: brillante pero no correcto. Subieron Félix y Gumu. Luego fui yo. Luego
Luis. Después se fue la banda. Más tarde apareció Bob Dylan sobre una sábana
blanca. Subieron Juan y Antón. Antón y Juan. Se enredaron en azul
(maravilloso). Se fue Antón. Se fue la gente. Por último, Andoni y Zigor. Y
luego todos.
Los asistentes vinieron a vernos a nosotros porque les importamos.
No fueron a una fiesta de Bob Dylan. Si bailáramos ballet, en vez de tocar la guitarra,
también habrían ido. Algunos de los que allí estaban confunden a Bob Dylan con
Bob Marley (lo sé por un hecho). Yo toqué para ellos. Lo importante son las
personas, no las canciones.
Iñigo
the
ghost of electricity howls...
Como bien dice Félix,
aquello era una fiesta y no estrictamente un concierto, así que era normal que
la gente hablara durante las actuaciones. Creo que el principal problema no fue
la falta de atención de cierto sector del público, sino más bien las
deficiencias de sonido, sobre todo de los micros y de las acústicas. Está claro
que la cosa hubiera ido mucho mejor con alguien controlando exclusivamente la
mesa de sonido, ya que controlar los volúmenes de los micros mientras se sirven
cubatas me parecen dos actividades poco compatibles. A esto hay que unir el
tremendo cristo de cables, guitarras, amplis, cejillas y demás
"accesorios" que había en el escenario. Aunque yo, por suerte, al
estar tocando casi toda la noche la eléctrica enchufada en el mismo ampli, no tuve
este problema, pude ver cómo Félix tocaba con cuatro guitarras diferentes a lo
largo del concierto y cómo en algunas canciones tenía que probar hasta con tres
jacks diferentes para encontrar uno que sonara. Pero bueno, esto es sólo el
apartado técnico, el cual estaba fuera de nuestro control. Hablemos de la
música.
Las versiones de JB
de BALLAD OF A THIN MAN y THE MAN IN ME me habían encantado en
los ensayos. Fue una pena que el aire acondicionado saboteara vilmente THIN
MAN, porque estaba quedando de lujo. Tocar GOLDEN LOOM y 5 BELIEVERS fue muy
divertido; además creo que esa diversión nuestra al tocar se transmitió al
público, sobre todo al espontáneo de la armónica al que JB invitó a salir del
escenario al estilo Bruce Lee. Reconozco que no hice mucho caso a WENT TO SEE
THE GYPSY, porque nada más bajar del escenario me dediqué a preguntar a mis
amigos a ver que les había parecido, qué tal se oía y todo eso. Lo siento.
Luego Félix tocó dos seguidas con el estilo y la calidad que siempre tiene, a
pesar de esas "crisis" creativas, que no son más que chorradas. SIGN
LANGUAGE y WINTERLUDE, correctas.
Fue una pena que
Iñigo no se acercara más al micro en MAMA YOU BEEN ON MY MIND, ya que casi no
se le oyó, con lo bien que canta el cabrito. Sneakers y Joserra sonaron de puta
madre, con un muy bonito arreglo a dos voces y esa "peazo" de
Rickenbaker (es una guitarra por la que siento especial debilidad). Iñigo se
defendió muy bien con EVERY GRAIN OF SAND, teniendo en cuenta que sólo la
habían ensayado una vez en el camerino (eso de camerino, es un decir).
Y luego salió Luis,
que es el mejor. Su HE WAS A FRIEND OF MINE fue muy sentido y emotivo. El BOOTS
OF SPANISH LEATHER con Félix quedó tan bien como en los ensayos, tras lo cual
salimos Antón, Iñigo, JB y yo para hacer I'LL BE YOUR BABY TONIGHT, que sonó
desordenado, improvisado y un tanto chapucero… pero, al parecer, a la gente le
gustó. Pues, ¡qué bien!
Entonces llegó el
momento de que la banda, mientras se ponía el video, montara sus cosas. Para
empezar, no sé por qué la banda no estaba a las ocho de la tarde, cuando
habíamos quedado para montar las cosas, pero bueno... Yo en ese momento salí
del bar y cuando llegué, más o menos un cuarto de hora después, para mi
sorpresa descubro que la banda se ha pirado enfadada y que JB ha tenido que
improvisar unas cuantas canciones.
En ese estado de caos absoluto, con el programa roto y el sonido descontrolado,
le llega el momento al pobre Antón, que además empezaba con una canción
dificililla (TANGLED UP IN BLUE) y con Juan. Bueno, hay que reconocer que no
salió como se esperaba, pero no creo que irse fuera la solución (además, luego
tocamos LOVE MINUS ZERO que quedó muy bien). Pero bueno.
A partir de ese
momento no me acuerdo muy bien de qué canciones tocamos, porque nos olvidamos
de la lista del demonio. Sé que me gustó mucho tocar con Luis y Félix SEE THAT
MY GRAVE IS KEPT CLEAN (podríamos haber estado tocándola durante ocho horas) y
que el DON'T THINK TWICE quedó mejor que en el ensayo del miércoles, pero peor
que en aquella primera e inigualable versión del lunes. Y por supuesto, la
versión "bilbo-rock" de SHE BELONGS TO ME, con Iñigo haciendo esos
solos vertiginosos con la eléctrica (¡Los Jam Session forever!).
En la recta final,
Andoni estuvo tan perfecto como era de esperar (fue una pena que no tocara
alguna más) y luego salió Zigor, que hizo unas versiones personalísimas de
IT'S ALRIGHT MA y de LOVE MINUS ZERO, para luego animarnos a tocar una extraña
versión de ALL ALONG THE WATCHTOWER, muy divertida para los que estábamos en el
escenario pero no sé si tanto para los que escuchaban. Y la traca final fueron
las comunales BILLY (¿o la tocamos antes?), I SHALL BE RELEASED y WHEN THE SHIP
COMES IN (la idea de tocar I SHALL BE RELEASED fue muy buena). Fue una pena lo
de la pintura blanca.
Bueno, ¡menuda chapa
que he soltado! Me quedé con ganas de tocar alguna más con Luis y JB, y espero
que pronto organicemos un conciertillo más "currao", porque la verdad
es que me lo pasé teta tocando, igual que en los ensayos. Además, "Los
Fabulosos Jam Session" necesitamos algún bolo en algún garito (homenaje al
Cuerdas). Un abrazo a todos.
Gumu
may
God bless and keep you always...
Como siempre, en el último minuto me apunto al asunto éste de comentar algo escrito sobre aquella noche palladiana y, sobre todo, dylaniana que, poco a poco, con disimulo, parece asentarse en la historia de nuestros recuerdos...
Mis apuntes, como alguien ya sugería, serán más bien subjetivos, ya que entre la excitación del hecho en sí de la fiesta, además de la gente conocida y desconocida que abarrotaba el lugar, y el ron, mi recuerdo es más de sensaciones que de canciones.
Lo que sí sé es que era viernes, y en cuanto pude salí de Pamplona para llegar a tiempo e intentar ensayar algo, a ver si podía realizar alguna aportación. De momento estaba tranquilo. Sin pasar por casa me fui a la de Félix, junto con Antón, Gumu e Iñigo. Ensayé “Tangled”, “Baby Blue” y “Make You Feel My Love” con mi respectiva pareja. No tenían mala pinta. Seguido, con las guitarras fuimos sin prisa pero sin pausa al local llamado Palladium (nombre posiblemente adoptado de Andrea Palladio, arquitecto italiano renacentista, conocido por sus grandes villas para nobles). Ya allí, JB ultimaba el programa de canciones con aparente tranquilidad mientras la gente empezaba a llegar. También había llegado Luis, que se encontraba con la voz algo mermada, aunque, en realidad, luego no fue problema: incluso se le ocurrió hacer una parodia de “Cough Song”.
Mientras se preparaban los micros e instrumentos, yo revisaba las letras en mi cabeza con la primera copa en la mano. Todo era tan íntimo y agradable que no me sentía nervioso, a pesar de que sería la primera vez que iba a subirme al escenario (espero que no la última… con un poco más de rodaje y con maestros como vosotros, seguro que no).. Estaba como en casa: mis amigos de siempre y los nuevos, las tías de clase, mi padrino, Goro... El único que faltaba era mi padre.
Bueno, entonces inició JB su bloque. La cosa empezaba bien, casi de improviso, y el sonido no era malo; de hecho, al fondo y a la derecha se oía perfectamente voz, guitarra y armónica. De todos modos, cuando ya salió Félix, me fui acercando al escenario, y al ver que la gente hablaba mucho intenté, junto con el Gumu, que se callaran un poco. Era inútil, la gente estaba en su salsa, con excelente música en directo, con todo tipo de dylanitas y amigos de siempre… y, claro, hay un montón de cosas que contarse, comentar u opinar.
El concierto seguía adelante, las
sensaciones se transmitían al público, los cubatas corrían más que nada y yo
vibraba viendo a Félix e Iñigo disfrutar de sus momentos de gloria en el
escenario. Mis pensamientos se volvían irracionales (“les conozco desde los dos
años” -me decía-, y les conoceré hasta el fin…). Quería que Dylan les viese
tocar en ese momento, y que nos viese a todos disfrutar e interpretar su
música. Yo creo que si hubiese llegado en ese momento, nadie se habría enterado
y, como cualquier otro, se habría integrado en uno de los grupos habladores del
público. Incluso todos nos parecíamos un poco a Dylan en ese momento, aunque
sólo fuera por dentro y, claro, sobre todo Félix, que, por si alguien no se ha
fijado todavía, tiene la misma nariz judía y las mismas greñas con rizos
revoltosos. El dato que redondea el asunto es que ambos nacieron un 24 de mayo.
Sigo: Mientras Luis con su fingerpicking y el Gumu continuaban sus bloques, yo me dedicaba a mantenerme ocupado “haciendo la del lío por aquí y por allí”. No paraba de moverme por el bar, para poder estar con todos los que habían venido a vernos, siempre con un ojo puesto en el escenario para comprobar que todo estaba en orden. En esto que conocí a la famosa Cris, una amiga guapísima de Antón e Iñigo. En circunstancias normales le hubiera echado el tiento, pero es una mujer con demasiada clase y prefería conocerla más despacio…
No sé si antes o después, tuve dos momentos en el baño. El primero, más exquisito que el segundo, fue cuando dieron las doce en el reloj: por fin se podía felicitar a Félix con un fuerte abrazo y, mentalmente, a Dylan, ubicándole en cualquier parte de los Estados Unidos. El otro fue cuando JB se dio el coscorrón: yo me percaté de la misma y le acompañé al baño a mojarse. Pese a que no mostré preocupación, el cantante organizador estaba grogui y me temí algo serio. Yo intenté tranquilizarle y, afortunadamente, el problema se fue pasando. Por cierto, era muy curioso cómo se oían las canciones desde allí…
Con todo, llegó el caos, la banda no tocó y el asunto se desestabilizaba. Antón ya se estaba rayando: quería tocar una canción e irse. Yo le dije que estaba preparado. Entonces, el corazón me empezó a latir con fuerza. Decidimos rescatar a Félix y JB, y realizar nuestra peculiar versión de TANGLED UP IN BLUE: enganchado arriba en el azul. Yo estaba en un auténtico fervor de clímax sin control. Como pude, intenté tocar los acordes, pero no veía bien a mi compañero, se me iba la olla y no me acercaba al micro. Probé con la armónica… Antón cantó sus estrofas de lujo y decidimos acabar la canción cuanto antes. Era demasiado surrealista… La verdad es que no pasé vergüenza. En el fondo, la mitad de la gente ni se enteró, pero me sentí muy mal por Antón, que quería hacerlo perfecto. Menos mal que luego se resarció e interpretó estupendamente con la Fender de Fel. Yo tardé un rato en darme cuenta de que ya había pasado todo: me metí en el cuarto pintado, cerré los ojos, respiré y salí otra vez, como si nada, a hablar con la gente y ligar un poco con Cris.
Luego subieron un par de personas que no conocía, que le echaron muchos huevos… Y finalmente, en el ambiente más íntimo y cálido de la noche, concluimos todos juntos con tres canciones ejemplares: ALL ALONG THE WATCHTOWER, I SHALL BE RELEASED y WHEN THE SHIP COMES IN. En ese momento sí que disfruté, y pude vivir el presente cuando encontré en mi bolsillo la armónica que iba con la canción y decidí, además de cantar, soplarla un poco, mientras Félix me miraba desde el otro lado del micro con cara de satisfacción y sabiendo que el balance general de la noche había sido positivo.
Pues, esta es mi visión, totalmente personalizada a través de mis filtros particulares. Seguro que me dejo cosas, pero bueno… ¡no lo pienses dos veces, está bien!
Juan
there’s
too much confusion…
Invitar a la banda a
tocar con JB fue idea mía, porque me apetecía a mí personalmente. Así que,
como miembro de Eguen Banda, lié a mis compañeros. En principio, no problem. A
la hora de concretar sí los hubo: reducir de cinco a tres el número de temas y
que pusieran una batería. El ensayo fue divertido: preparar "Union
Sundown", "On a Night Like This" y "Absolutely Sweet Marie"
fue una gozada. Fluyeron.
La noche de la fiesta llegué hacia las 10, con
el bajista David. La fiesta había empezado y alguien gemía algo de Dylan.
Total, que nos fuimos a comer una hamburguesa. Volvimos sobre las 11. Fran
(violín) y Oscar (batería) ya estaban allí. Alguien seguía lamentándose por el
micrófono frente a una peña de devotos, mientras en la retaguardia hacían
barullo y pasaban. Mis compañeros no comulgaban. Primero, porque no son
devotos. Segundo, porque se habían tenido que pagar las bebidas. Yo, intentando
mediar, me fui donde el Tirso en cuestión -al que no tenía el gusto de conocer-
y le espeté: Somos los músicos de la banda, ¿podemos beber algo a costa de la
casa? Me repondió algo así como: Si eres músico, no se te nota. Al final
conseguimos unos whiskies. Fran dijo: He tocado en sitios mucho peores y lo
mínimo es que te traten bien; sobre todo, si tocas por la cara. Mal rollo.
Llegó la hora de tocar y, la verdad, JB -que
debía de seguir bajo el efecto del coscorrón- no estaba para nada. Mis amigos
estaban moscas. Más se mosquearon cuando vieron el escenario. Aquello era una
auténtica tela de araña. Cables sobre cables. Montar la batería era
complicado... En una de éstas, Fran dijo: ¡chicos, nos vamos! La verdad es que
las ganas se nos habían esfumado.
Resumen: factores de nuestra huida. Primero: Tirso es un cretino. Como
anfitrión, un mezquino. Demostraba pasar olímpicamente de la gente implicada en
la fiesta, aparte de los beneficios que le estaba rentando. ¡Que le den por
culo! Segundo: que no hubiera un técnico que mantuviera en orden los recursos y
el escenario, es imperdonable. Finalmente, la verdad: yo me considero devoto,
pero me resulta duro digerir, y menos escuchar, versiones de Dylan, sea quien
sea quienes las hagan. Así que, no me pone oír "Girl From the North
Country" "balada" con arrobo, eso sí, por un amiguete. Sin
embargo, a JB le tengo respeto, y no porque sea mi amigo; lo de JB es
diferente: él sí es primo de Dylan.
Jesus
and
I’ll tell it and think it and speak it and breathe it...
Leo y releo vuestros
comentarios y, de verdad, no es sólo la pájara del "finde": no sé qué
más se puede añadir.
Además de
estar lo que pasó bien contado y descrito con detalle desde distintos
puntos de vista, coincido básicamente con los autores de las crónicas en casi
todo: los problemas de sonido, los momentos de des-concierto (nunca mejor
dicho, aunque enseguida me diréis que no era eso, que sólo fue una fiesta);
OBVIOUSLY 5 BELIEVERS, MAMA YOU BEEN ON MY MIND, WINTERLUDE, etc... más
intervenciones de Andoni, la guitarra de Sneakers y los no-nervios de Joserra
-al menos mientras el sonido funcionó a su gusto- y, en fin, que a pesar de
todo fue una gran noche.
En un plano más
personal tampoco puedo contar mucho más. De mi intervención prefiero no hablar;
sólo diré que la buena acogida del SEE THAT MY GRAVE IS KEPT CLEAN se la
debemos en su mayor parte al acompañamiento de Félix y Gumu. Keep
The Blues Alive!!!
Por lo demás, sentí
un cierto escalofrío al estar en el mismo camerino y el mismo escenario donde
había visto a mis admirados Guy Davis y Corey Harris, a la vez que una
agradable tensión al actuar. Otro placer imprevisto vino del encuentro con
Zigor, tanto en el escenario, como fuera de él: vitalidad y cultura musical a
raudales. Espero repetirlo.
Bueno, pues eso:
esto es el fin. Saludos a todos y un especial recuerdo para Antón: Puedo
entender cómo te has sentido. Ánimo.
Luis
I’ll
remember you...
Me encontré con un
músico de la altura de Luis, que no es poco. Muy bueno. Seguro que tiene un
ramo de canciones para cada concierto. En conjunto, agradable fiesta de amigos,
que espero se repita.
Sucedieron cosas que
no volverán a suceder, tanto cerca como lejos de mí. Y es que el destino no es
la resignación sino lo inevitable. Ah, se me olvidaba: I wish I never
met you, I'm sick of love. Gracias.
Zigor