|
JACK NICHOLSON: VECINO DE BOB DYLAN
P.: Jack, sabemos que actualmente no habitas en tu casa, que te has mudado hace unos meses, pero cómo fue tu relación con Bob Dylan como vecino?
R.: Coño,
pensaba que me ibas a entrevistar para preguntarme sobre mi última película. No
me esperaba esta pregunta. Acaso es el aniversario de Dylan o ha hecho algo
sonado para que me preguntes por él?
P.: Bueno, es que mi periódico está publicando entrevistas con personas cercanas a Dylan o que han convivido con él. No hay una razón especial, salvo que está a punto de editar un nuevo disco y últimamente ha recibido varios galardones.
R.:
Pues no estaba enterado de eso y me extraña porque es poco amigo de andar
recibiendo galardones.
P.: Alguna vez has hablado con él acerca de los
premios y los reconocimientos?
R.:
Muchas veces. No es que le desagrade el hecho de que le premien, es que en el
fondo le fastidia ser el centro de atención y cuando recibe algún premio se
siente obligado a conceder entrevistas y eso es lo que peor lleva. Oye, cuándo
vais a publicar entrevistas con personas que me hayan conocido a mi?
P.: Bueno, de momento no teníamos nada pensado al respecto, pero hablaré con el Director y le propondré la idea.
R.: Sí
ya sé, lo de siempre, la típica salida por la tangente. Vamos que te he
pillado, que no piensas entrevistar a gente que me haya conocido.
P.: No te mosquees Jack, a cada uno le toca cuando le toca.
R.: A
cada uno le toca cuando le toca, a cada uno le toca cuando le toca.
Soplapollas.
P.: Hombre Jack, te prometo que cuando termine con estas entrevistas empiezo con las tuyas.
R.: No
sé yo si fiarme. Bueno, tienes algo más que preguntarme? Mira a ver porque se
me está haciendo tarde.
P.: Vale. Cómo era Dylan como vecino?
R.:
Mira tío, como músico no hay nada que objetar, pero como vecino un coñazo.
P.: Qué quieres decir con la palabra coñazo?
R.:
Joder, todo hay que explicártelo macho. Pues eso, un coñazo.
P.: Ya Jack, pero por qué?
R.: Pues
porque nunca iba a las reuniones de la comunidad, pasaba él mismo la
cortacésped a las siete de la mañana, cada dos por tres se presentaba en casa a
pedirme sal, azúcar, pimiento, cualquier cosa. Encima salía todas las noches a
correr con un chandal con capucha que compró en el mercadillo de Los Ángeles.
Macho, ibas paseando tranquilamente con el perro y de repente te topabas con
Bob que venía corriendo como alma que lleva el diablo. El susto era de muerte.
Yo creo que lo hacía adrede porque siempre te aparecía donde menos te
esperabas. A veces hasta le perseguía una jauría de perros de otros vecinos que
andaban paseando. Es que corre raro porque no le gusta pisar las grietas de las
aceras, las va esquivando y eso hace que corra como a golpes y con saltos
entrecortados. Así que los pobres perros cuando le veían salían detrás de él yo
creo que asustados ante aquella aparición espectral en medio de la noche. Y lo
peor era que corría hiciera el tiempo que hiciera. Cuando llovía corría con un
paraguas que al dar saltos sobre los charcos parecía sostenerle durante unos
segundos en el aire. Te dejaba boquiabierto macho. En las reuniones de vecinos
ese era el tema central. Algunos llegaron a proponer su expulsión y otros, los
que más inquina le tenían, propusieron organizar batidas y prepararle trampas a
ver si dejaba de salir a correr. Porque la cosa se llegó a poner muy seria. Los
perros de muchos vecinos entraron en crisis de ansiedad y depresiones y la
gente se estaba gastando una pasta en psicoanalistas caninos. Yo menos mal que
no tengo perro, que tengo gato y mi gato es muy sufrido porque no es de raza.
Pero te digo que incluso los gatos estaban pasándolo mal, porque claro, al ver
a tanto perro desquiciado ellos estaban acojonados.
P.: Y no le comentaste lo que pasaba a Dylan?
R.:
Sí, pero dijo que no había ninguna ley que prohibiera correr a esas horas y que
lo de los perros no era porque él los atrajera, sino porque los vecinos los
tienen muy mimados. Ya lo dije yo en mi canción If dogs run free? me dijo.
P.: Te dijo que él ya lo decía en esa canción?
R.: Sí
macho, alucina. Yo me cogí la letra y ahí no dice nada de que los perros estén
mimados. Lo que dice es que si él corre libre, por qué los perros no van a
hacerlo o algo así.
P.: Además, qué tiene que ver la canción con el
cisco que él preparaba todas las noches?
R.:
Nada, pero es que él cree que si escribe una canción lo que dice se convierte
en un vaticinio. Si es que si te soy sincero está como un clavicordio. Para que
te hagas una idea, le puse un día la película El Resplandor, que es la película
donde hago mi mejor interpretación y me dijo que me pasaba de rosca con los
gestos. Me contuve y no le eché de casa, pero estuve en un tris de hacerlo. Le
dije, pero coño Bob, cómo dices eso? Si hubiera sido así el Kubrick me habría
echado una bronca. Y me respondió: El Kubrick estaría mirando para otro lado en
esas escenas. Joder, le tenía que haber echado de casa. Porque soy un pedazo de
pan, que si no.
P.: Soliáis juntaros para ver películas en tu
casa?
R.:
Sí, los domingos por la tarde. Es que tengo una pantalla gigante de alta
definición y se ve de puta madre.
P.: Y no os juntabais en su casa?
R.:
También, pero a mi no me gustaba porque el video suyo es una mierda, una
antigualla, y allí lo que más ponía eran conciertos suyos pirateados. Visto
uno, vistos todos. Un día me dormí y se cabreó conmigo. Ya le dije que tampoco
era para tanto. Me respondió que no era posible que me hubiera puesto a dar
cabezadas cuando él estaba tocando la armónica en It ain?t my babe. No era en Desolation Row le respondí?
No cojones, no se parecen en nada una a otra, me dijo. Es que macho, no veas la
de conciertos piratas que me ha hecho tragar. Pero si tiene una colección
impresionante. Además cuando no está de gira se dedica a intercambiar discos y
videos de sus conciertos con gente a través de internet. Se pasa el día
grabando y escaneando portadas. Entre
otras cosas, yo creo que su mujer se separó de él sobre todo por esa ocupación.
Oye tío, parece que te has quedado atónito. Bueno, me voy que ya se me ha hecho
tarde.