AMOR OCULTO

 

Ya de mi amor la confesión sincera

oyeron tus calladas celosías,

y fue testigo de las ansias mías

la luna, de los tristes compañera.

 

Tu nombre dice el ave placentera

a quien visito yo todos los días,

y a legran mis soñadas alegrías

el valle, el monte, la comarca entera.

 

Sólo tu mi secretos no conoces,

por más que el alma con latido ardiente,

sin yo quererlo, te lo diga a voces;

y acaso has de ignorarlo eternamente,

como las ondas de la mar veloces

la ofrenda ignoran que les da la fuente.