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(Claudio Lizana
Gangas)
no
me acompaña, Señor,
y
la tristeza ha invadido
mi
corazón.
Quisiera
unirme a Ti en el dolor,
descubrir
su sentido redentor,
y
en él, encontrar tu voluntad,
pero
la debilidad de mi fe
no
me lo permite
y
siento desesperar.
Ayúdame
para hacer
de
este tiempo de enfermedad
un
tiempo de cultivo de la fe,
de
reencuentro contigo,
de
meditación de tu Palabra,
de
sacrificios en favor de los demás,
de
cultivo de la humildad
y
la oración,
de
tomar fuerzas
para
cargar con mi cruz
uniéndome
a tu dolor redentor.
Y
si es tu voluntad
que
recobre la salud,
que
la acoja con alegría y gratitud,
y
si este preciado don
no
llega hasta mí,
dame
la aceptación
y
la resignación.
Amén.
(Con las
debidas licencias)