EL AZUD DE RIOLOBOS. CRÓNICA MENSUAL

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MARZO 2005  

Cernícalo primilla hembra junto a dos estorninos negros

Bando de pardillos, abundantes durante esta época

   

       Una brusca mejoría de las temperaturas, hasta ahora excesivamente bajas, propició durante este período el inicio propiamente dicho de la migración primaveral.  A principio de mes se fueron los últimos cientos de gansos y docenas de grullas que aún pemanecían en el azud y llegaron los primeros cernícalos primillas y milanos negros. A finales de mes se vieron los casi últimos esmerejones del invierno y algunas cercetas carretonas y zampullines chicos en paso.

Macho de esmerejón

Cernícalo vulgar en vuelo

Zampullín chico en plumaje nupcial

Perdiz roja, especie que inicia el celo a finales de este mes

    El resto de las anátidas invernantes inician un período de movimientos intensos, destacándose aún números relativamente importantes aunque variables de azulones, cucharas, frisos, silbones, rabudos, porrones moñudos y porrones comunes. Se sigue viendo un tarro blanco a principio de mes.

Hembra de azulón en vuelo

Silbones en vuelo

    Entre los paseriformes, las primeras golondrinas a principio de mes (ya en flujo de paso intenso a finales), las primeras collalbas (día 27), lavanderas boyeras (día 31), papamoscas cerrojillo y gris (día 15), mosquiteros musicales (día 31), y también los primeros vuelos de canto de alondras y calandrias, así como algunos movimientos de bisbitas alpinos.

Calandria en vuelo de canto

Bisbita alpino, ya en plumaje casi nupcial

    Pero lo más espectacular durante este mes fue, sin duda, el inicio de los movimientos migratorios de las aves limícolas, que este año parece que van a encontrar las condiciones adecuadas para verse en abundancia, debido a la escasez de precipitaciones en la provincia y al retroceso de las orillas del pantano desde el último llenado desde el pasado mes de agosto. Durante marzo, tradicionalmente no tan propicio en el lugar como los dos meses siguientes para el paso de estas aves, hemos podido observar correlimos comunes y menudos, combatientes, chorlitejos grandes, chicos y patinegros (éstos últimos el día 20), agujas colinegras, archibebes comunes y claros, andarríos grandes, chicos (día 27) y bastardos, avocetas. Las primeras cigüeñuelas se vieron el día 15 y los primeros alcaravanes, el día 27. Resultó también de gran interés la presencia de un correlimos de Temminck durante gran parte del mes.

Correlimos de Temminck (izqda) junto a Correlimos menudo (dcha). Foto A. Ceballos

Andaríos grande

Aguja colinegra

Chorlitejo chico

(Texto y fotos Miguel Rouco y Antonio Ceballos)

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