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María era una humilde muchacha judía nacida en Nazaret. No
podía imaginarse los planes que Dios tenía para ella: iba a
ser la elegida para culminar su plan de salvación.
Imagina cuál sería su sorpresa cuando un buen día el
ángel le dijo: "Alégrate llena de gracia, el Señor
es contigo". María se asustó, ¡ un ángel del
Cielo hablaba con ella!. Ese ángel le informó de la voluntad
de Dios y ella la aceptó humildemente: "Hágase en mí
según tu palabra". María dijo SÍ a Dios. Para ella
lo que Dios quería era misterioso, no lo llegaba a entender, pero tenía
fe y confiaba en Él, y no temía al dolor que esto le podría
causar. María se olvida de sí misma y quiere que se haga la
voluntad de Dios.
La vida de María es un Sí desinteresado, un Sí de amor,
de confianza, un Sí de entrega. Gracias a su Sí Jesús
está ahora con nosotros; María, que es la madre de Jesús
nos dice: "Haced lo que Él os diga". Ella es nuestra mejor
aliada, es la mediadora entre Dios y los hombres, es el camino más
directo para llegar a Él. María fue una mujer especial, pero
una mujer y una madre accesible, comprensiva, dulce, amorosa, una madre que
nos espera con los brazos abiertos ¿ por qué no acudir a su
encuentro?. Podemos hacerlo a través de la oración:Avemaria,
Salve, Ángelus, Rosario...
ORACIÓN A MARÍA
María, enséñame a decir sí,
un sí humilde, desinteresado
lleno de amor; un sí a Dios
que rompa con mi egoísmo,
con mis dudas, con mis miedos.
Enséñame a decir sí a todo el
que me necesita.
Y muéstrame, oh madre mía,
el camino de la oración, para
descubrir así los planes que
Dios tiene para mí.
AMÉN
· ¿ Qué te llama más
la atención de la figura de María?
· ¿ Somos como ella o nos cuesta decir "Sí"?