PEQUEÑA SERENATA DIURNA
(Silvio Rodríguez)


Vivo en un país libre
cual solamente puede ser libre,
en esta tierra, en este instante
y soy feliz porque soy gigante,
amo a una mujer clara
que amo y me ama sin pedir nada
o casi nada que no es lo mismo
pero es igual.

Y si esto fuera poco
tengo mis versos que poco a poco
muelo y rehago habitando el tiempo
como le cuadra a un hombre despierto.
Soy feliz, soy un hombre feliz
y quiero que me perdonen
por este dia los muertos
de mi felicidad.

Soy feliz, soy un hombre feliz...

RABO DE NUBE
(Silvio Rodríguez)


Si me dijeran "pide un deseo"
preferiría un rabo de nube,
un torbellino en el suelo
y una gran ira que sube.

Un barredor de tristezas
un aguacero en venganza,
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.

Un barredor de tristezas...

Si me dijeran "pide un deseo"
preferiría un rabo de nube
que se llevara lo feo
y nos dejara el querube.

Un barredor de tristezas...

 

YO DIGO QUE LAS ESTRELLAS
(Silvio Rodríguez)

Yo digo que las estrellas
le dan gracias a la noche
porque encima de otro coche
no pueden lucir tan bellas,
y digo que es culpa de ellas
de la noche, el universo,
cual son culpables los versos
de que haya noche y estrellas.

Yo digo que no hay quien crezca
más allá de lo que vale
y el tonto que no lo sabe
es el que en zancos se apresta,
y digo que quien se presta
para peón del veneno
es doble tonto y no quiero
ser bailarín de su fiesta.

Yo digo que no hay talante
más claro que el ir desnudo
pues cuando se tiene escudo
luego se quieren los guantes
y al que diga que me aguante
debajo de una sotana
le encajo una caravana
de sentimientos, de sentimientos,
de sentimientos gigantes.

Yo digo que no hay más canto
que el que sale de la selva
y que será el que lo entienda
fruto del árbol más alto
y digo que cuesta tanto
y que hay que cruzar la tundra
pero al final la penumbra
se hace arcoiris del canto.

FABULA DE LOS TRES HERMANOS
(Silvio Rodríguez)

De tres hermanos el más grande se fue
por la vereda a descubrir y a fundar
y para nunca equivocarse o errar
iba despierto y bien atento
a cuanto iba a pisar.
De tanto en esta posición caminar
ya nunca el cuello se le enderezó
y anduvo esclavo ya de la precaución
y se hizo viejo queriendo ir lejos
con su corta visión.
Eh... Ojo que no mira más allá no ayuda al pie.
Uh... Oyeme esto y dime, dime lo que piensas tú.

De tres hermanos el del medio se fue
por la vereda a descubrir y a fundar
y para nunca equivocarse o errar
iba despierto y bien atento
al horizonte igual.
Pero este chico listo no podía ver
la piedra, el hoyo que vencía a su pie
y revolcado siempre se la pasó
y se hizo viejo queriendo ir lejos
adonde no llegó.
Eh... Ojo que no mira más acá tampoco fue.
Uh... Oyeme esto y dime, dime lo que piensas tú.

De tres hermanos el pequeño partió
por la vereda a descubrir y a fundar
y para nunca equivocarse o errar
una pupila llevaba arriba
y la otra en el andar.
Y caminó vereda adentro el que más
ojo en camino y ojo en lo porvenir
y cuando vino el tiempo de resumir
ya su mirada estaba extraviada
entre el estar y el ir.
Eh... Ojo puesto en todo ya ni sabe lo que ve
Uh... Oyeme esto y dime, dime lo que piensas tú.




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