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Al retornar al Perú desde Buenos Aires, repetimos a la inversa el largo camino de las pampas argentinas, vía el ?Cuyano?, los autos con timón a la derecha, a través de la Cordillera de los Andes y el tren chileno desde la población de ?Los Andes? hasta Valparaíso y desde este puerto al Callao, a bordo del ?Aconcagua?, un vapor chileno de pasajeros, que raudamente, en cuatro días, nos condujo a la Patria, donde arribamos el 1º de Octubre de 1939.
Nuestro debut internacional, no muy afortunado, provocó algunas amargas reflexiones. ¿Qué pasaba con el Ajedrez Peruano?. Intento una explicación aceptable: Sencillamente, que recién se iniciaba en el campo internacional, sin ninguna experiencia válida, sin preparación técnica, sin el menor roce magistral. Por cierto, después no tuvimos otra actuación internacional hasta 1947, muy limitada, que se dio en los II Juegos Deportivos Bolivarianos, celebrados en Lima, donde entre las disciplinas deportivas se consideró al ajedrez, participando en un torneo por equipos de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú; ganó Colombia, segundo Perú, tercero Ecuador y cuarto Bolivia.
Pero, ¿qué era, entonces, el Ajedrez en el Perú? Creo que una simple afición, sostenida por un entusiasta grupo de cultores, sin mayores preocupaciones ni inquietudes. Algunos núcleos de devotos de la diosa Caissa que, en pocas ciudades del Perú: Lima, Arequipa, Piura, Trujillo, Callao, rendían culto al juego-ciencia sin mucha organización, sistema, propósito, ni pretensiones.
Sin embargo, es a partir de 1950, cuando como consecuencia de una mayor actividad, se produce una revaloración e la imagen ajedrecística del Perú, lográndose un roce internacional en pequeña escala, es cierto, pero muy positivo, que ha ido acrecentándose en el decurso de los años hasta configurar un acervo significativo que, con altibajos se mantiene renovándose las expectativas, al mismo tiempo que aparecen nuevos valores y el elemento juvenil irrumpe en los cuadros selectos de jugadores para dar vigoroso impulso a la marcha del Ajedrez Peruano. Es, en buena cuenta, aspecto sobresaliente de la historia del Ajedrez en el Perú.
Siempre tuve interés por la historia del Ajedrez en el Perú. Y la esperanza, compartida por muchos otros aficionados de que, ajedrecistas de tanto lustre como el Doctor Carlos Enrique Paz Soldán o el Ingeniero Ricardo Numa León de Vivero, muy enterados de la vida ajedrecística, especialmente limeña, escribieran al respecto, dándonos a conocer el desarrollo, crecimiento y práctica del noble juego en nuestra Patria. Desafortunadamente, no lo hicieron. Y se perdió la oportunidad de conocer aspectos interesantes, sabrosos y significativos sobre los ajedrecistas y el Ajedrez en el Perú.
Ahora bien, sin muchas pretensiones, intento esbozar una versión lo más cercana a la realidad; desde luego, una versión incompleta, fragmentaria, que recoge solamente aquellos hechos, anécdotas y acontecimientos con los que tuve relación directa o que constan en algún documento y, ocasionalmente, de algunos que conocí de oídas y que merecen ser consignados.
En efecto, como es muy difícil esclarecer la actividad ajedrecística en épocas de antaño, debo citar al ilustre escritor peruano Don Ricardo Palma que, en sus ?Tradiciones Peruanas? da cuenta de que jugaron al ajedrez, nada menos que Atahualpa y Manco Inca. Dos emperadores peruanos fueron pues, los primeros ajedrecistas del Perú. Y en esa misma fuente se recoge la noticia de que, en los campamentos de los conquistadores, y más tarde, en las tertulias de los obispos, se practicaba asiduamente el ajedrez. Después de estas referencias hay un enorme vacío sobre noticias del noble juego, que abarca todo el período de la colonia y el Virreynato, así como los comienzos de nuestra vida republicada. Una ausencia de noticias muy explicable, si se tiene en cuenta que el ajedrez sólo se practicaba en la intimidad del hogar o en esas tertulias de antaño, donde se tocaba a Beethoven, Mozart o Chopin, se oía el último vals llegado de allende los mares y se comentaban los sucesos más importantes.
Una parte muy trascendente de la historia del Ajedrez en el Perú se inicia en 1876, año en que se funda el Club de Ajedrez de Lima. Antes de este acontecimiento, existía una viva inquietud entre los jóvenes patricios limeños, cristalizada más tarde, gracias a los esfuerzos de dos hombres entusiastas, dinámicos, activos, pioneros insignes de nuestro Ajedrez: el doctor Evaristo Paul Duclós, de nacionalidad francesa y el peruano Don Baldomero Reyna Lerzundi. Esa inquietud de los ajedrecistas limeños por medirse en el tablero en caballerescas lides, se concretó al crearse el Club de Ajedrez de Lima, que reunió en su seno a los más entusiastas aficionados, dando comienzo a esa hermosa partida que es la existencia de una institución.
Releyendo antiguos papeles y especialmente esa interesante revista de ajedrez que el Dr. Duclós publicara en 1879, bajo el título de ?EL AJEDREZ? ? Organo del Club de Ajedrez de Lima-, rebuscando en legajos añejos he conocido nombres, situaciones, sucesos, acontecimientos, que nos dicen cuán activa fue la vida ajedrecística a partir de 1876.
Duclós se inició en el ajedrez a los 14 años, en 1860, en su ciudad natal, París, llegando a frecuentar el famoso ?Café de La Regencce?, centro habitual de las más importantes figuras del ajedrez europeo; allí estableció contacto con los maestros Boiron, Lequesne, Larroche, Mortimer, Kolisch, Rosenthal y muchos otros.
Alternó con el maestro polaco Rosenthal, quién al principio le daba ventaja de una torre, más tarde peón y salida, hasta que Duclós comenzó a empatarle partidas y a veces a obtener una victoria; también jugó con James Mortimer, de quién Duclós recibiera muy útiles enseñanzas; precisamente la revista ?Nouvelle Regence? (Vol. 4 ? Pág. 301) de 1863, publicó una interesante partida en que Duclós gana a Mortimer, con comentarios muy favorables del crítico Journod.
Desde el Perú, colaboró con la revista ?La Strategie? donde se encuentran bastantes colaboraciones suyas, artículos y noticias del Club de Ajedrez de Lima.
El Dr. Duclós, trajo desde Francia, una intensa afición por el noble juego, que puso de relieve en múltiples oportunidades y que trató siempre de comunicar a cuantos le rodeaban. Una anécdota muy significativa ha sido contada por un contemporáneo suyo, don Santiago Salinas. En una reunión, un amigo común presentó cierto caballero al Dr. Duclós. Tras las fórmulas de cortesía, el Dr. Duclós preguntó a su nuevo conocido si sabía jugar ajedrez, y al contestarle éste negativamente, Duclós exclamó con sincero sentimiento: ?!lo compadezco, amigo mío!? Ya lo ha dicho el propio Duclós en unas breves memorias que aparecieron en la revista cubana ?Capablanca Magazine? en 1913: ?el ajedrez ha sido una pasión benéfica de mi vida?; añadiendo después: ?Pero sí, lo que me atrevería a sostener, es que tengo afición al noble juego, quizás, más que nadie?. Hasta los últimos momentos de su vida practicó el ajedrez.
Duclós murió en 1915, legando a los ajedrecistas del Perú una honrosa tradición y el hecho inconmovible de su intensa devoción pro el ajedrez. Ricardo Palma, con quién guardó estrecha amistad; lo llamó con toda justicia ?Patriarca de los ajedrecistas del Perú?.
Valioso colaborador de Duclós, tan infatigable como él, don Baldomero Reyna cumplió a su lado una función importantísima, animando los certámenes ajedrecísticos y la vida siempre activa del Club de Ajedrez de Lima. Junto a la figura patricia y distinguida de Reyna destacan, entre una pléyade de aficionados, Enrique S. Palacios, que tuviera tan heroico fin a bordo del ?Huáscar?, y que también fuera un jugador de calidad, habiendo ganado el cuarto premio en el Torneo del Club de 1879; J. Alty, tesorero de la institución, casi vitalicio, por su dedicación y honestidad en la administración de la economía del Club; J.J. Cortés, M. N. Vargas, J. Limpricht, J. Bishop, G. Salcedo, J. Gubbins, J. Fernández, W. Mason, C. Plenge y Camilo Valencia.
Como jugadores de fuerza hay que citar además del Dr. Duclós, que era casi imbatible, a don Godofredo Corpancho, Juan J. Cortés, Enrique S. Palacios, Tomás G. Alty, James Bishop, R. Van Ronzelen. Una crónica publicada por Duclós en el número de Junio de 1881 de la revista ?El Ajedrez?, nos pinta con términos amenos y coloridos, los estilos de juego de muchos socios del Club, y nos es dable asistir a un interesante desfile de apreciaciones, en que se describen las características más sobresalientes de cada uno de los jugadores destacados de esa época. En sucesiva enumeración podemos apreciar así al analítico Pastor Sevilla, al luchador C. Alcorta, al estudioso G. Maldonado, al empeñoso R. Tirado, al combativo O. Pardo, al sereno Van Ronzelen, al clásico y original M.N. Vargas, al audaz J. Cortés y al emprendedor Salcedo. Y Duclós cita a un grupo de aquellos ?que consideran el Ajedrez como una mera distracción del ánimo, y que confían a la fantasía, a la audacia y a la improvisación el cuidado de sus partidas?: son los señores: Alty, Ferraro, Malmignatti, Oyague, Pérez Roca, Dorca, Normandin, Pappalepore, Calderón, Zavaleta, Reyes d´Angin, Chioino, Sánchez Navarrete, Cipriani, Rabinski, Kreschmer, Macfayden, don Pedro Telmo Larrañaga, Chite, C. Calero y ?tantos otros cuyos nombres escapan al presente a nuestra memoria?, según acota finalmente.
Debemos recordar especialmente al señor Macfayden, que figura como el primer presidente del Club de Ajedrez de Lima, cuyo nombre por circunstancias no esclarecidas, no ha recogido la tradición del Club con el acopio de detalles que sería de desear. Era un diplomático inglés, de quién Duclós dice que ?sobresalió como un luchador instruido y dotado de rápido y exacto golpe de vista?.
Continuadores de la obra de Duclós y de Reyna, han sido otros aficionados que templaron su espíritu en las luchas bizarras de las 64 casillas y supieron mantener un provechoso entusiasmo y una especial actividad. Nombres señalados son los del Dr. Carlos Enrique Paz Soldán, que en el tablero fue el sucesor de Duclós, a quién arrebatara el título de Campeón de Lima; el Dr. Oscar Miró Quesada que tuviera gestión importante como Bibliotecario del Club; los Sres. Germán Loredo, Pedro López Aliaga, Augusto Dubreuil, el Dr. Francisco Alayza y Paz Soldán, más tarde Presidente del Club; el Dr. Carlos Jaramillo Infante, don Ernesto Zapata Ballón, propulsor dinámico de la Institución.
Hay muchísimos más nombres, más ajedrecistas, que surgen a medida que transcurren los años, y todos y cada uno de ellos han contribuido con sus esfuerzos y dedicación a la práctica del ajedrez, a la obra del engrandecimiento de tan importante disciplina mental en nuestra Patria.
Y esa relación, puede ampliarse ahora, tras haberse cumplido ya 110 años de la fundación del Club de Ajedrez de Lima, recordando a Jorge Villanueva Camacho y a Félix Picasso Rodríguez, activos y dinámicos secretarios del Club Decano y luego, dirigentes nacionales, cuya labor múltiple y fecunda cubrió largos períodos de la vida ajedrecística nacional. Y entre los jugadores de valía que sobresalieron en las filas del Club Decano recordamos principalmente a don Aníbal Dolci, Eugen Egyedi, Numa León de Vivero, Emilio Le Roux, Víctor M. Demarini, Eduardo Salas Neri, José Luis Boggio, Mario de la Torre, Oswaldo Corpancho, Ruwin Szulfryd, René Castro de Mendoza, Julio Sumar, Mario Zapata Vinces, J. Alberto Cayo, Orestes Rodríguez Vargas y de los ajedrecistas entusiastas que aportaron su contribución valiosa y desinteresada a la marcha dinámica del Club de Ajedrez de Lima, evocamos de modo especial entre muchos que lo hicieron anónimamente, al Dr. Pedro Villanueva, Héctor Banchero Castellano, Ricardo Tomas Jaramillo, Eduardo Salgado Llanos, Arturo Loli, Rosendo Alarcón Franco, Jorge González Zúñiga, Julio Menchelli Corsi y a la Señorita Esther L. Chocano.
Es importante destacar que aparte de Lima y Callao, han sido Arequipa y Piura, centros muy activos del Ajedrez Nacional y en los últimos tiempos, lo es Trujillo. El Club de Ajedrez de Piura, fundado en 1932, es un baluarte del Ajedrez norteño, gracias al esfuerzo, entusiasmo y dinamismo de aficionados como Julio Casaverde, el Dr. Francisco Escudero Franco, Telésforo León Vilela y últimamente, Teodoro Zapata. Una muestra de su actividad trascendente es aquel match por telégrafo que, en 1931 sostuvo un equipo del club piurano con otro del Club de Ajedrez de Iquique. Integraron el equipo norteño el Dr. Escudero Franco, Ing. Alberto Loayza Celi, Julio Casaverde P., Idel Nexler, Wittman Drassinover, Dr. Víctor Raúl Iparraguirre, Alberto Fernández y Aron Goldenberg, este último destacado dirigente nacional que hoy es Delegado del Perú ante la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE).
Cabe consignar que en la ciudad de Paita, del mismo departamento de Piura, un distinguido aficionado, el Dr. Manuel Galup, médico titular de la ciudad, desarrolló una importante actividad ajedrecística, encabezando un núcleo pequeño pero entusiasta de cultores del noble juego. En 1907, el Dr. Galup jugó una partida pro cable con el Dr. Duclós, de Lima, que resultó empatada, concitando la atención de propios y extraños, incluso provocó una polémica periodística entre el Dr. Duclós y un desconocido ?Amateur?, a propósito de variantes que debieron dar la victoria al Dr. Galup. Veamos esta partida memorable que, por el medio de comunicación utilizado, insólito en aquella época y por la secuela teórica que suscitó tiene un sentido histórico digno de remarcarse.
Partida de Ajedrez por Cable Nov. Dic. 19071. e4 e5 2. Cf3 Cc6 3. Ac4 Ac5 4. O-O Cf6 5. d4 Axd4 6. Cxd4 Cxd4 7. f4 d6 8. fxe5 dxe5 9. Ag5 h5 10. Cc3 Ag4 11. Dd3 c6 12. Dg3 Dd6 13. Ad3 Ch7 14. Ae3 g6 15. h3 Ae6 16. Ce2 O-O-O 17. Tad1 Dc7 18. Cxd4 exd4 19. Af4 De7 20. Ab8 h4 21. Dh2 a6 22. Ae2 The8 23. a4 Cg5 24. Df4 Cxe4 25. Aa7 Cd6 26. Txd4 g5 27. Dh2 f5 28. Tfd1 f4 29. Ac5 Ad5 30. Ag4+ Rb8 31. Rh1 De5 32. Axd6+ Txd6 33. Dg1 Ted8 34. c3 Df6 35. a5 f3 36. Axf3 Axf3 37. Txd6 Txd6 38. Txd6 Dxd6 39. gxf3 Dd5 40. De3 Dxa5 41. De8+ Ra7 Tablas

La publicación de esta partida en ?El Comercio? causó sensación en el ambiente ajedrecístico y el 12 de Enero de 1905 en el mismo diario, ?Un Amateur? le comentó brevemente, señalando la paridad de fuerzas de ambos rivales y opinando que las negras, conducidas por el Dr. Galup habían tenido dos veces partida ganada si en lugar de 24...CxPR hubiesen hecho 24...AxP ó 24...CxPj. con excelente ataque y manifiesta superioridad.
El señor Galup prefirió tomar el peón de rey y ante la respuesta del blanco 25 A7T replicó: 25...C3D dejando escapar nuevamente la ocasión de ganar. En efecto si continúa 25... D2A, el blanco queda colocado en esta disyuntiva: o toma el caballo que se le abandona cayendo después bajo la acción de un terrible ataque que conceptuamos decisivo. O cambia las reinas con lo que hubiera debilitado grandemente al lado de su Rey dejando siempre al negro continuaciones de eficacísimo ataque?.
La réplica, algo intrigada, del Dr. Duclós no se hizo esperar, pero volvió a la carga ?Un Amateur? refutando lo expuesto por Duclós, quién reconoció haber omitido una jugada en su planteamiento, invitando a su desconocido crítico a dejar el incógnito y visitar el Club de Ajedrez de Lima para dilucidar en anásisis directos sobre el tablero la real situación de la partida. Afirmaba Duclós: ?En situaciones tan complicadas como ésta, es imposible probar la victoria de uno u otro, sólo en una o dos jugadas; mi inteligente desconocido lo comprenderá?. Con esta nota, Duclós dio por terminada la controversia, pero ?Un Amateur? dijo la última palabra en nota del 18 de Enero de 1908 indicando que su variante 24...CxPj. no había sido refutada y aceptando dejar el incógnito y concurrir al Club de Ajedrez de Lima ?para discutir de viva voz, con el tablero por delante?.
Estos datos que me fueron proporcionados pro el hijo del Dr. Manuel Galup, médico también y del mismo nombre, no dan razón posterior del encuentro entre el Dr. Duclós y ?Un Amateur?. ¿Quién era ese desconocido y al parecer, fuerte aficionado?. No lo sabemos y nadie nos ha podido ilustrar al respecto. Quedará, pues, como una incógnita misteriosa, un acertijo enigmático que no se ha logrado descifrar...
Estas remembranzas de los viejos tiempos del ajedrez en el Perú que he reseñado líneas arriba, me interesaron siempre y así en 1951, publiqué en el diario ?El Comercio? algunos artículos bajo el epígrafe común de ?El Ajedrez en el Perú? hace 75 años?. De ellos, me permito reproducir dos que, con los subtítulos de ?Duclós, el Maestro? y ?Palacios, el Héroe?, fueron en aquel año, un recuerdo significativo de dos valores destacados del Ajedrez Peruano, donde se resaltaba aspectos distinguidos de la personalidad ajedrecística de cada uno de ellos y que, en esta ocasión, me permiten ilustrar sobre el estilo y la calidad de los ajedrecistas peruanos en el siglo pasado..
El próximo mes de Junio se cumplirá el 75º aniversario de la fundación del Club de Ajedrez de Lima, la institución más antigua de su índole en América. Desde entonces la práctica del científico juego en el Perú tomó cauces más adecuados, ya que su desenvolvimiento anterior era de aspecto hogareño, y los ajedrecistas entusiastas carecían de un horizonte apropiado a sus ansias de conocimiento y lucha; por ello, la fundación del Club de Ajedrez de Lima señala una etapa remarcable y singular de la historia ajedrecística del Perú, porque reunió a todos los aficionados de la Capital y les permitió apreciar su fuerza, su calidad y sus condiciones en la práctica del ajedrez.
El Dr. Evaristo Paul Duclós, gestor principalísimo de la fundación del Decano de los Clubs de Ajedrez de América, era un destacado jugador francés, que en su patria alternó con maestros internacionales como Rosenthal, Kolisch, Arnoud de Riviere y otros, que, a mediados del siglo pasado, tuvieron grande celebridad mundial. Duclós, fue el maestro de las generaciones ajedrecísticas limeñas de 1876 a 1915. Su obra, como dirigente y jugador, ha sido insuperable. Rindiendo homenaje a este insigne y genial ajedrecista, y con él al Club de Ajedrez más antiguo de América, iniciaremos a partir del presente artículo, la publicación de partidas jugadas por socios del Club de Ajedrez de Lima, en los albores de su existencia y en años posteriores. Así, en fugaz visión retrospectiva, apreciaremos el magnífico estilo de juego del Dr. Duclós, entonces teórico de fama internacional y soberbio ejecutante, dotado de gran imaginación y espíritu analítico, cuya solidez táctica y concepción estratégica notables, lo hicieron por largos años el imbatible Campeón del Club. Y veremos también cómo jugaba el glorioso Teniente de la Armada Nacional: Enrique S. Palacios, héroe del ?Huáscar? y uno de los más estudiosos investigadores de la teoría ajedrecística. Iniciamos, pues, este desfile de partidas del Ajedrez Peruano de antaño, publicando la que Evaristo Paul Duclós y el Sr. Carlos Calero jugaron en Diciembre de 1876.
Blancas: Evaristo Paul Duclós -- Negras: Carlos Calero Gambito Evans1. e4 e5 2. Cf3 Cc6 3. Ac4 Ac5 4. b4 En aquella época, el Gambito Evans, estaba en pleno apogeo. Hacía sólo 52 años que el famoso Capitán B.D. Evans lo había descubierto en Brugge, revolucionando la estrategia de entonces en la llamada Partida Italiana o Giuocco Piano. En efecto, en 1824 venció a McDonnell, innovando con 4. b4 4...Axb4 5. c3 Ac5 Variante Fraser. Hoy se considera más fuerte 5...Aa5. 6. d4 exd4 7. 0-0 d3 Un error que desencadena la ofensiva del blanco. Mejor era 7 ..Cge7 8 Cg5! Jugada agresiva, muy superior a 8 Db3, preconizada entonces por los maestros Bird y Cnok. Como puede apreciarse, el Dr. Duclós, gran estudioso del ajedrez, era también un hábil ejecutante, capaz de encontrar mejoras a las líneas teóricas que recomendaban los entendidos. 8...Ch6 No hay mejor defensa. 9. Cxf7! Cxf7 10. Axf7+ Rxf7 11. Dh5+ g6 12. Dd5+! Un jaque intermedio, que demuestra el talento táctico de Duclós. Lo habitual en esta línea era 12. Dxc5, pero con la jugada del texto se obliga al Rey negro a ir a una casilla donde podrá ser atacado, a la vez que obstaculizará el desarrollo lateral de la torre de rey. 12 ...Rg7 13. Dxc5 De7 Era preferible 13...d6 14. De3 h5 Aquí se ve la importancia del jaque en la jugada 12. El Negro se ve obligado a debilitar su posición ante la amenaza 15 Dh6+. 15. f4 d6 16. Dxd3 Ad7 17. c4 Las Blancas han maniobrado muy bien y ahora amenazan ganar material con Ab2+. 17 ...Rh7 18. f5! Duclós inicia un interesante ataque, que conducirá con precisión y habilidad. 18...Ce5 19. fxg6+ Rxg6 Si 19...Cxg6 seguiría 20. e5! dxe5 21. Ag5! Dxg5 22. Dxd7+, etc. 20. Dg3+ Cg4 21. Ab2! Mucho mejor que 21. h3 por 21... h4 y si 22. Df4 Thf8! con mayor resistencia. 21...Thf8 Mejor es 21...Thg8. 22. Cd2 Rh6 23. Cf3 Tg8 24. Df4+ Rg6 25. Ch4+! Rh7 Claro que si 25?Dxh4 seguía 26. Df7+ Rh6 27. Ac1+ Tg5 28. Tf6+ Cxf6 29. Dxf6+ Rh7 30. Axg5, ganando. Ahora las Negras están completamente derrotadas. 26. Df7+ Dxf7 27. Txf7+ Rh6 28. Ac1+ Tg5 29. Txd7 Ce5 Y las Blancas anuncian mate en 4. 30. Cf5+ Rg6 31. Tg7+ Rf6 32. Axg5+ Re6 33. Cd4 mate.

Enrique Sixto Palacios y Mendiburu, nació en Lima el 5 de Agosto de 1850. Alma noble y sencilla, supo siempre hacerse querer por cuantos tuvieron el honor de tratarle. Imaginativo, entusiasta, volcó en sus horas libres su gran afición al ajedrez.
Duclós, en la sentida nota necrológica que le dedica en el Nº 10 de la revista ?El Ajedrez?, órgano del Club de Ajedrez de Lima, publicada el 15 de Noviembre de 1879, dice así en un párrafo: ?hablemos ahora del jugador de ajedrez. Dos años hace apenas que entró a nuestro Club, y desde entonces, llegó a ser un adepto entusiasta del juego en el que provocaba a luchar a los más fuertes campeones que no siempre podían conservar íntegros sus laureles, que en parte les arrebataba. Su constancia contribuyó a la animación del Club, el que en la elección de 1878, le manifestó su reconocimiento nombrándole vocal del Comité. Rápidos fueron sus adelantos y su imaginación llegó a inventar un nuevo comienzo, que ya había sido analizado, es cierto. Los maestros conocen esta partida con el nombre de Stein, y nosotros por lo que antecede, llamábamosle ?Debut Palacios? en honor de nuestro amigo?.
Y hablando de su estilo, en anterior ocasión, Duclós se expresaba así de Palacios ?Su juego era fino, agresivo, siendo el ataque su elemento. Si a veces la vivacidad de su organización le privaba en las dificultades serias, de la calma y serenidad necesarias para superar sus obstáculos, compensaba frecuentemente con inspiraciones felices?.
Jugada el 10 de Diciembre de 18781. f4 La apertura favorita del Tte. Palacios, quién hizo estudios muy ingeniosos sobre la misma, ignorando que, en la teoría ajedrecística se le conocía por aquel entonces de la Apertura Holandesa, por una célebre partida por correspondencia jugada entre Ámsterdam y Londres, y también como Apertura Stein, por haber sido el maestro Elías Stein quién la estudió profundamente, recomendándola en su obra ?Ensayo sobre el Ajedrez?. Posteriormente el maestro H.E. Bird, la usó con mucha frecuencia obteniendo destacados éxitos, por lo que hoy en día se conoce 1. f4 como Apertura Bird. 1...d5 Esta respuesta es más sólida que 1...e5, que constituye el Gambito From. 2. Cf3 Cf6 3. e3 c5 Bien jugado 4. Ae2 Cc6 5. O-O e6 Aquí es superior 5...g6, tal como en una partida moderna jugaron Peligan vs. Czerniak, T. De Mar del Plata, 1943. 6. d4 c4? Mejor es ...Ad6. 7. Cc3 Ad6 8. Ce5 Ad7 Había que jugar 8...0-0. El retraso en el enroque permitirá a Palacios lanzarse de inmediato al ataque. 9. g4! Asalto A LA Bayoneta, más impetuoso que exacto.9...h6!? Las negras pretenden especular con la apertura de la columna CR para contraatacar. 10. g5 Ch7 11. gxh6 No daría nada 11. g6 fxg6 12. Cxg6 Tg8 13. Ah5 Cf6, etc., a causa de los pocos efectivos de que disponen las blancas. 11...gxh6 12 Ah5 Tg8+ 13. Rh1 Axe5 14. fxe5 Cg5 La idea de las negras es replicar a 15 h4? con 15...Cf3!, ganando. 15. e4! De7 Era difícil encontrar la defensa exacta y la del texto, siguiendo el plan de las negras parece la mejor, a pesar de las consecuencias. 16. Axg5 Txg5 17. Txf7 Db4! 18. Th7+ Rd8 19. exd5 La jugada precisa para mantener el ataque. En cambio fallaba la evidente 19. Th8+ Rc7 20. Txa8 Dxb2 y el juego de las negras cobra vigor, mientras el de las blancas se debilita peligrosamente. Si ahora 21. exd5 Dxc3! 22. d6+ Rb6 y ganan: 23. Tb1+ Ra6, pues se amenaza Cxd4 y Ac6+. 19...Dxb2 Indudablemente, lo mejor. Si 19...Rc7 20. dxe6, etc.. Si 19...exd5 20. Th8+ Rc7 21. Cxd5++. Si 19...Tc8 20. d6 Ae8 21. Axe8 Rxe8 22. Df3,etc. 20. d6! Txh5 Si 20...Dxc3 21. Th8+, etc. 21. Dxh5 Dxa1+ 22. Rg2 Ae8! La mejor defensa. Si se replica 23. Th8 23...Rd7 y si 23. Dh4+ Rc8 24. Tc7+ Rb8. En ambos casos el ataque se torna incierto, aún cuando deban ganar las blancas. Pero, Palacios, resuelve el problema con magnífica exactitud. 23. Dxh6! Amenazando 24. Df6+ y Dxe6+, etc.. Ahora sí, no hay defensa posible. 23...a6 24. Tc7!, abandonan las Negras.


Lima, 12 de Junio de 1951
