EL AJEDREZ EN EL PERU

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CAPITULO IV

ESTEBAN CANAL: EL ULTIMO ROMANTICO DEL AJEDREZ


El regreso de Canal

Siempre había oído decir que Tartakower fue ?el ajedrecista más romántico de los últimos tiempos?, pero descubrí que Esteban Canal también fue un romántico del ajedrez, una especie de Quijote que rompió lanzas contra los molinos de viento de la intriga, la indiferencia y la mala voluntad. Tal vez su técnica no era tan depurada como la de Tarrasch o Capablanca, pero su inspiración y su fantasía desbordaron los límites teóricos de su época, impregnándolos con un tinte bizarro, realmente de caballería andante, en épicos esfuerzos por romper la rutina de las posiciones cerradas.

Si no, ¿cómo podría interpretarse su Variante de Gambito en la Defensa de los Dos Caballos? Por más de diez años fue un quebradero de cabeza para los teóricos y los analistas de laboratorio. ¿Y su clavada A5CD en la Defensa Eslava? Es tan sólida como audaz, en una época en que los principios tarraschianos otorgaban al alfil una superioridad esencial sobre el caballo y era casi una herejía cambiarlo por este ultimo. Y, por supuesto, todavía se la sigue utilizando ...

Y su temeraria salida de dama en el Gambito de Dama, que algunos devotos de nuestro compatriota han llamado Gambito Canal, aunque Tartakower la denominó Variante Veneciana por haberla jugado Canal contra él en Venecia en 1948, mientras el checoeslovaco Alster la llamó Variante Peruana. Una salida que aparentemente vulnera algunos principios básicos de la apertura, pero que dinamiza el juego de las negras, planteándole problemas tácticos y estratégicos a las blancas. Hoy se reconoce la vigencia de esta innovación, acorde con el principio activo de un juego más dinámico, con un sentido táctico coyuntural, y de ello es un ejemplo actual el controvertido Gambito Kasparov en la Defensa Siciliana.

Todo esto en cuanto a novedades teóricas, que así lo reputaban los estudiosos de entonces, porque en realidad Canal innovaba en la partida viva, cual un descubrimiento luminoso que surgía de súbito como producto de su genio creador, sin elaboraciones previas ni análisis anticipados. Es casi seguro que nunca volvió a emplear esas innovaciones. Los teóricos y comentaristas se encargaron de darle notoriedad a las mismas, calificándolas según sus propias impresiones. En todas sus partidas Canal jugó siempre con sentido creador en el terreno táctico, inspirado principalmente por su concepción de lucha psicológica, realizando jugadas que sorprendieran al adversario, lo molestaran o lo alteraran, desnivelando su esquema mental o rompiendo el equilibrio lógico de su reflexión teórica. Por cierto, esta concepción de Canal estaba muy lejos de cualquier táctica extra-ajedrecística. Se refería únicamente a lo dicho: hacer jugadas inesperadas, aparentemente absurdas que, si no eran combatidas dentro del contexto que les imprimía Canal, conducían a posiciones inferiores y, eventualmente, a la derrota.

La primera vez que oí hablar de Esteban Canal fue en 1934, en el Club de Ajedrez de Lima, cuyo Secretario Jorge Villanueva Camacho venía sosteniendo correspondencia con el gran maestro peruano. Canal residía en Budapest, Hungría, y parece que tenía dificultades para actuar en los torneos internacionales. Además, tenía la ilusión de iniciar un movimiento para la formación de un bloque latino a fin de apoyar las aspiraciones de Capablanca de recobrar el título de Campeón Mundial.

Una dramática carta que recibió Villanueva, en la que Canal expresó su deseo de retornar a la Patria, hizo que el entusiasta y diligente Secretario gestionase ante varios ajedrecistas, socios del Club, acciones para obtener apoyo oficial a fin de financiar el viaje de Canal. Siempre optimista, Villanueva escribió a Canal dando por hecho el apoyo, pero transcurrieron varios meses y no se concretó.

Canal, impaciente, viajó por su cuenta, junto con su esposa Anna Klupacs, la compañera de su vida. Llegó al Perú a bordo del vapor ?San Pedro? el 20 de Junio de 1935 y se le recepcionó esa misma noche en el Club de Ajedrez de Lima.

Tuve la satisfacción de asistir a dicha recepción, donde conocí al maestro. Pero, es evidente, que después las cosas no marcharon bien. Canal venía de un medio donde existían profesionales del ajedrez, algo desconocido en Lima, donde se practicaba un amateurismo puro. Su propuesta para que le abonaran honorarios por cada partida provocó desconcierto, por decir lo menos. Algunos socios aceptaron complacidos, otros no tanto y muchos se negaron en redondo. A partir de entonces se desató una sorda campaña, que en determinados círculos ajedrecísticos pretendía aislar al maestro. Un ambiente de incomprensión, de mentalidad inflexible, chocó con el carácter ágil, incisivo y sincero de Canal.

Hubo, sin embargo, algo más grave. A raíz de su venida al Perú, desde Argentina le invitaron al Torneo Internacional de Mar del Plata de 1936. Se gestionó entonces la ayuda oficial para cubrir sus gastos de viaje y los de su esposa, yendo hasta el Congreso las solicitudes en ese sentido. Más se interpuso una increíble oposición de quienes vetaban a Canal, por no estar casado...religiosamente.

Canal, indignado, volvió a liar maletas y se embarcó para España. Lo triste fue que poco después de su partida llegaron los pasajes para Canal y su esposa, enviados por Roberto Grau, destacado ajedrecista argentino, quién se había enterado de la situación. Demasiado tarde, por cierto.

¿Quién era Esteban Canal?

Poco se sabe sobre su vida y, ese poco, está envuelto en una nube de misterio, es casi una leyenda. Sin embargo, de sus propios labios, supe que había sido grumete en un barco velero, nada menos que en un ?triguero?, barco de carga que transportaba trigo desde Australia. ¿Cuándo fue eso? No logré averiguarlo, pero pude apreciar sus amplios conocimientos náuticos y marineros.

Se dice que nació en Chiclayo, el 19 de Abril de 1896, como lo señala ?The Encyclopaedia of Chess? de Anne Sunnuchs, o en 1897, como lo apunta el Profesor Albert Becker, célebre ajedrecista austríaco. Era hijo de un acaudalado industrial de la capital lambayecana y viajó muy joven, a la edad de 13 años, a estudiar a Europa, primero en España y dos años más tarde en Francia. Como estudiante pasó cierto tiempo en Bélgica, radicándose en 1914 en Alemania para estudiar medicina; allí aprendió a jugar el ajedrez. Según la revista austríaca ?Wiener Schachzeitung? ganó en 1916 un torneo en Leipzig, ciudad alemana antiguamente denominada Lipsiae, donde superó a varios maestros locales. Otra versión dice que ganó el título de Campeón de Sajonia.

En 1917 Canal pasó a Suiza, donde jugó varias partidas con Teichmann y Hans Johner, maestros de cierto renombre, obteniendo éxito en ellas. Se radicó en Italia hacia 1923, y en Turín lo encontró Alekhine durante una gira ajedrecística. Se afirma que jugaron una partida que fue tablas y que impresionó mucho al gran Alejandro, recomendándole que participara en torneos, consejo que Canal siguió, pues Alekhine hizo renacer su entusiasmo por el ajedrez.

Por eso, cuando en 1923 surgió repentinamente al conocimiento ajedrecístico mundial actuando en el Torneo Internacional de Trieste, donde quedó en segundo lugar, causó sensación por el vigor y originalidad de su juego, frente a maestros de reconocida jerarquía y larga trayectoria. Apreciemos dos partidas de este certamen; una muy difundida, con el suizo Paul Johner, vencedor del torneo, donde planteó su famoso gambito contra la Defensa de los Dos Caballos que tanta polémica provocó entre los teóricos y otra, apenas conocida, con el húngaro Dr. Vecsey.

Canal,Esteban-Johner,Paul F [C56]
Trieste Trieste (5), 1923
(Los comentarios son del propio Canal)
1.e4 e5 Esta antiquísima posición simétrica de avanzada ha dado lugar a innumerables aperturas y variantes, reforzadas con la experiencia y el análisis; pero en todas prevalece la idea del affiancamiento, esto es el Blanco buscará avanzar d4, y el Negro buscará avanzar d5, o también f5. Es verdad que este affiancamiento puede ser adelantado o retrasado, según la apertura elegida y las referen cias del jugador, pero este será siempre la mira del atacante y la esperanza de defensor. 2.Cf3 Cc6 3.Ac4 Cf6 Esta movida es mas dinámica (no digo que mejor) que 3... Ae7 o 3... Ac5, porque al mismo tiempo que se ataca el la avanzada de e4, se prepara d5. 4.d4 ... Entre las varias continuaciones, esta es la mas agresiva. La avanzada blanca lucha y se sacrifica por abrir el máximo de líneas a sus propias piezas. 4... exd4 5.0-0 Cxe4 6.Te1 d5 De esta manera el negro recupera el equilibrio, pero deberá superar aun complicaciones tácticas. 7.Cc3 ... Una novedad insidiosa. El Negro sin embargo evita inmediatamente las complicaciones. 7 ... dxc4 Aceptar la pieza es peligroso, por ejemplo: 7... dc3 8.Ad5 f5 9.Cg5 Ac5 (Si 9...Ce5 10.Cf7¡) 10.Ce4 fe4 11.Ac6+ bc6 12.Dh5+ con un formidable juego. 8.Txe4+ Ae6 Aun era de considerar 8... Ae7 9.Cd4 O-O (o bien 9... f5), pero el Negro desea conservar la pequeña ganancia de material. 9.Cxd4 Cxd4 10.Txd4 Dc8 Con la desaparición de su avanzada (ya que por ahora el peón de d4 no puede ser considerado como tal, por tratarse de un punto neutro y sin importancia) la lucha asume características predominantemente tácticas: lucha preferida por los antiguos jugadores y donde todo el tiempo hay movimiento. La estrategia requiere de principios y de raíces sólidas y permanentes, mientras la táctica se aferra al momento fugaz. 11. Ag5 Ad6 El Negro debía parar la amenaza Td8+. Aparte del movimiento del texto, hay sólo dos posibilidades: 11...Ae7 o bien 11... f6. Veámoslas. Si 11... Ae7 12.Axe7 Rxe7 13.Dh5¡ con un juego lleno de recursos. Si por el contrario 11... f6 entonces 12.Axf6 gxf6 13.Dh5+ Af7 (también 13... Re7) 14.Te1+ Ae7 15.Txe7+ Rxe7 16.Dc5+ Re8 17.Te4+ Ae6 18.Cd5¡ con ataque decisivo. 12. Ce4 O-O Evidentemente forzada. 13. Cf6+ gxf6 La captura es forzada, ya que a 13... Rh8 seguiría 14.Dh5 Af5 15.Th4 (amenazando mate en dos) 15... h6 16.Axh6 etc. 14. Axf6 Ae5 El Negro debe devolver todo el material ganado para salvarse de la amenaza Dh5, con mate inevitable. Las otras defensas son insuficientes, por ejemplo 14... Te8 15.Dh5 Af5 16.Txd6 cxd6 17.Dh6 Te1+18.Txe1 Df8 19.Dg5+ Ag6 20.Ac3 con juego superior. O bien 14... Td8 15.Dh5 Rf8 16.Dxh7 Re8 17.f4! y el Rey negro debe permanecer en el centro del tablero. O también 14... h6 15.Dh5 Rh7 16.Th4 Af4! 17.Ag5! Axg5 18.Dxg5 y mate a la próxima. 15. Axe5 f6 16. Ag3 Td8 El Negro desea liberarse pronto de la presión enemiga y ello es explica ble después de tanta angustia. En este momento es mejor tal vez jugar 16... Tf7 o también 16... c6, para colocar su Alfil en d5, pero en todo caso el Blanco conserva una buena iniciativa. Después de la jugada del texto las molestias empiezan nuevamente. 17. Ah4 c5 Claro que después de 17... Rg7 18.Df3 Tf8 19.Tad1, y eventualmente Tf4, el Negro estaría mal. 18. Txd8+ Dxd8 19. Df3 Rg7 El Negro tiende ahora algunas trampas para salvarse. Si 20.Axf6+ Dxf6 21.Dxb7+ Af7 22.Dxa8 Dxb2 y la inofensiva avanzada de c4 adquiere virulencia. 20. Dxb7+ Af7 21. Df3 Tb8 Invitando al Blanco a 22.Axf6+ Dxf6 23.Dg3+ Dg6 24.Dxb8 Dxc2 pescando en aguas revueltas. 22. Td1 Db6 La única jugada que permite vigilar los dos puntos amenazados: b8 y f6. 23. Dg3+ Ag6 Con la intención de tentar al Blanco a mover 24.Td6, a lo que segui- ría 24... Dxb2 25.Axf6+ Dxf6 con victoria segura del Negro. 24. Td7+ Rf8 Todavía buscando provocar 24.Td6. Pero el Blanco responde con una bella jugada decisiva que es, a la vez, una celada. 25. Axf6 Tb7 Lo mejor. Si en cambio 25... Te8 (amenazando Dxf6 y Te1+) 26.Ac3 Dxb2 27.Dd6+ Rg8 28.Tg7+ Rh8 29.Te7+ Dxc3 30.Txe8+ Axe8 31.Df8 Mate. 26. Td8+ Rf7 27. Df4 De6 28. Ac3+ Df5 Si 28... Af5 29.g4 29. Dxc4+ De6 30.Tf8+ Re7 31.Dxc5+ Rd7 32.Dc8+ El negro abandona 1-0. Ver diagrama



Paul F. Johner en 1932

Trieste 1923

1Johner,Paul F9.5/11
2Canal,Esteban8.5/11(6 victorias,5 tablas)
3Yates,Frederick7.5/11
4Tarrasch,Siegbert7.0/11
5Rosselli del Turco,Stefano6.5/11
6Seitz,JaKob Adolf6.0/11
7Asztalos,Lajos6.0/11
8Miliani,Luigi4.5/11
9Cancelliere,Giuseppe4.0/11
10Vecsey,Zoltan3.5/11
11Marotti,Davide2.0/11
12Singer,Leone1.0/11

Canal,Esteban-Vecsey,Zoltan [C01]
Trieste Trieste (11), 1923
1.e4 e6 2.d4 d5 3.Cc3 Ab4 4.exd5 exd5 5.Cf3 Ce7 6.Ad3 0-0 7.0-0 c6 8.Ce2 Af5 9.Cg3 Ag6 10.Ce5 f6 11.Cxg6 hxg6 12.h4 Ad6 13.h5 g5 14.Cf5 Rf7 15.Df3 Th8 16.Axg5 ... 16... Rg8 17.Axf6 gxf6 18.Dg4+ Rf7 19.Dg7+ Re6 20.Tfe1+ Rd7 21.Cxe7 Df8 22.Dg4+ Rc7 23.Cg6 Dg7 24.Te6 Cd7 25.Txd6 Rxd6 26.Df4+ Ce5 27.Cxh8 1-0. Ver diagrama




Zoltan Vecsey, en 1922

Recién tres años más tarde, en 1926, interviene en otro torneo internacional en Merano, ganado por el renombrado maestro belga Edgar Colle, donde comparte el 2º 4º puestos con el célebre Spielmann y Przepierka, siendo destacable su triunfo sobre el primero.

Spielmann,Rudolf-Canal,Esteban [B40]
Merano(3), 1926
1.e4 c5 2.Cf3 e6 3.d4 cxd4 4.Cxd4 Cf6 5.Ad3 Ae7 6.0-0 d6 7.Rh1 0-0 8.f4 Cbd7 9.Cb3 b6 10.De2 Dc7 11.Cc3 a6 12.a4 Ab7 13.Ad2 Tfe8 14.Tae1 Cf8 15.e5 Cd5 16.Cxd5 Axd5 17.Cd4 Ab7 18.f5 dxe5 19.fxe6 f6 20.Cf5 Cxe6 21.Dg4 Rh8 22.Dh3 Cf8 23.Cxg7 Rxg7 24.Ah6+ Rh8 25.Af5 Ac5 26.b4 Axb4 27.Te3 Ac8 28.Dh4 Axf5 29.Dxf6+ Rg8 30.Dxf5 Cg6 31.De4 Af8 32.Dd5+ Rh8 33.Ag5 Ag7 34.h4 Cf4 35.De4 Tf8 36.Tef3 Tac8 0-1. Ver diagrama




Rudolf Spielmann (1883/1942)

Otros tres años después, en 1929, Canal juega en el extraordinario Torneo de Carlsbad donde, con la sola excepción de Lasker y Alekhine, participaron los mejores ajedrecistas del mundo. En ese notable elenco de 22 maestros, Canal, un virtual desconocido, sin mayor ejecutoria magistral, logra el 10º 11º lugar compartido con el letón Hermanis K. Matisons, obteniendo 10 ½ puntos, o sea el 50% del score total frente a una constelación de estrellas del tablero, Rudolf Spielmann (1883/1942) situándose en un nivel prominente y siendo, con Capablanca, los únicos representantes del ajedrez latino en un universo donde predominaban sajones y eslavos.

De tan renombrado certamen, que ganara el genial Nimzowitsch, sobresalen tres partidas de Canal: su empate con Capablanca, su triunfo sobre Paul Johner por el que le concedieron el 7º Premio de Belleza y su sicológica victoria sobre Spielmann. Apreciemos tan singulares luchas:

Canal,Esteban-Capablanca Jose Raúl [C50]
Karlsbad, 1929
1. e4 e5 2. Cf3 Cc6 3. Cc3 Cf6 4. Ac4 Ac5 5. d3 d6 6. Ag5 h6 7. Axf6 Dxf6 8. Cd5 Dd8 9. c3 "Hasta aquí la partida es idéntica a la jugada contra Becker en este Torneo, donde el negro respondió con Ac6 que es un grave error".(Canal) O-O 10. a4 a5 11. O-O Ce7 12. d4 exd4 13. Cxd4 Cxd5 14. Axd5 Df6 15. Dd3 Ae6 16. Cb3 Ab6 17. Cd2 c6 18. Axe6 fxe6 19. De2 d5 20. Tad1 Tf7 21. Rh1 Td8 22. f4 Dg6 23. g3 dxe4 24. Dxe4 Dxe4+ 25. Cxe4 Tfd7 26. Txd7 Txd7 27. Te1 Rf7 28. Rg2 Td5 29. h4 g6 30. Te2 Re7 31. Td2 Ae3 32. Te2 Aa7 33. Rf3 Td3+ 34. Rg4 b5 35. axb5 cxb5 36. h5 gxh5+ 37. Rxh5 Te3 38. Txe3 Axe3 39. Rxh6 e5 40. Rg5 exf4 41. gxf4 a4 42. Rf5 Ac1 43. c4 Axb2 44. cxb5 a3 45. Cd2 1/2-1/2. Ver diagrama


Canal,Esteban-Johner,Paul F [C50]
Karlsbad, 1929
"He jugado en mi carrera partidas mucho más bellas y también más profundas, pero en ninguna se desarrolla el tema del ataque de modo tan limpio y armonioso como en esta. Es también uno de los mas típicos ejempl o s d e l a S t r a t e g i a d I Avamposti."(Canal)
1. e4 e5 2. Cf3 Cc6 3. Cc3 Cf6 4. Ac4 Ac5 5. d3 d6 6. Ag5 h6 7. Axf6 Dxf6 8. Cd5 Dd8 9. c3 Ce7 10. d4 exd4 11. Cxd4 Cxd5 12. Axd5 O-O 13. Dd3 Df6 14. Ab3 Te8 15. O-O Ae6 16. Ac2 g6 17. Rh1 Tad8 18. f4 Ad7 19. f5 g5 20. Ce6 fxe6 21. fxe6 Dg6 22. exd7 Txd7 23. Tf5 Tde7 24. Taf1 Rg7 25. e5 Th8 26. e6 Dxe6 27. Tf6 1-0. Ver diagrama


Canal,Esteban-Spielmann,Rudolf [C00]
Karlsbad, 1929
Spielmann era, por sobre todas las cosas, un ajedrecista eminentemente lógico, y cuando se encontraba con algo que atentaba contra la lógica se confundía, se sentía incómodo; por ello Canal, que prefiere el ajedrez sicológico, que juega más contra el adversario que contra su posición, Canal, que conocía la sicología de Spielmann, en esta partida se lanza por un camino desusado, adoptando contra la Francesa del gran maestro austríaco la original variante ideada por Tchigorin, ingeniosa maniobra de dama que pretende impedir la formación del esquema central negro e6-d5, dificultando el avance del PD, pero que peca de ilógica y que, por ende, va a causar a Spielmann un profundo desagrado que influirá enormemente en el curso de la lucha. Tan es así que en su 2da. jugada Spielmann hace 2...Cc6?, que es un error estratégico. Sabía que el propósito inmediato de 2.De2 es prevenir 2...d5, ya que a ella seguiría 3. exd5 Dxd5 4.Cc3; y renuncia, sin mayor análisis, a luchar por el cuadro d5, quedando estratégicamente inferior, por cuanto la presión central que las blancas ejercen ya no será combatida de ningún modo. Años después, Botwinnik, en el Torneo de Groninga 1946, frente a Stoltz, mejoró una línea empleada por Guimard contra Grau en el Campeonato Argentino de 1939, realizando en forma impecable el avance del PD: 2...c5! 3. g3! (Grau jugó 3.f4 Cc6 4.Cf3 Ae7 5.d3 d5 y las negras no pueden librarse de la presión central del blanco) Cc6 4.Ag2 Cge7 5.Cc3 g6! 6.d3 Ag7 7.Ae3 d5! y las negras quedaron mejor. Ahora no es posible 8.Axc5? por 8...Da5! con múltiples amenazas.
1. e4 e6 2. De2 Cc6 3. Cf3 e5 4. g3 Cf6 5. Ag2 Ac5 6. Cc3 O-O 7. O-O Cd4 8. Cxd4 Axd4 9. d3 d6 10. Ag5 c6 11. Rh1 h6 12. Ae3 Axe3 13. Dxe3 Db6 14. Dxb6 axb6 15. a4 Ae6 16. f4 exf4 17. gxf4 Ad7 18. Tae1 Tfe8 19. b3 Te7 20. Cd1 Tae8 21. Ce3 d5 22. e5 Cg4 23. Cd1 h5 24. Af3 g6 25. Axg4 Axg4 26. Ce3 Ae6 27. f5 Ac8 28. fxg6 fxg6 29. d4 Tf7 30. Txf7 Rxf7 31. h4 Rg7 32. Rg2 Tf8 33. Rg3 g5 34. Tf1 Txf1 35. Cxf1 Rg6 36. Ce3 Ae6 37. b4 c5 38. c3 cxd4 39. cxd4 Ad7 40. a5 bxa5 41. bxa5 Ae6 42. Cc2 Rf5 43. hxg5 Rxg5 44. Cb4 h4+ 45. Rf3 Ag4+ 46. Rf2 Ae6 47. Cd3 Ac8 48. Cc5 Rf5 49. Rg2 Rg5 50. Rh2 Rf5 51. Rh3 Rg5+ 52. e6 Rf5 53. Rxh4 Axe6 54. Cxe6 Rxe6 55. Rg5 Rd6 56. Rf6 Rc6 57. Re6 Rb5 58. Rxd5 Rxa5 59. Re6 1-0. Ver diagrama


Karlsbad 1929

1Nimzowitsch,Aaron F15.0/21
2Capablanca,Jose Raul15.0/21
3Spielmann,Rudolf14.5/21
4Rubinstein,Akiba13.5/21
5Becker12.0/21
6Vidmar,Milan Sr12.0/21
7Euwe,Max12.0/21
8Bogoljubow,Efim11.5/21
9Gruenfeld,Ernst11.0/21
10Canal,Esteban10.5/21
11Matisons,Hermanis10.5/21
12Tartakower,10.0/21
13Maroczy,Geza10.0/21
14Colle,Edgar10.0/21
15Treybal,Karel10.0/21
16Saemisch,Fritz9.5/21
17Yates,Frederick9.5/21
18Johner,Paul F9.0/21
19Marshall,Frank James9.0/21
20Gilg,Karl8.0/21
21Thomas,George Alan6.0/21
22Menchik,Vera3.0/21


De Budapest a Mahrisch-Ostrau

Una verdadera incógnita en la actuación ajedrecística de Canal es su esporádica participación, su falta de continuidad en el tablero magistral. Las causas exactas no se conocen, pero pueden atribuirse tanto al recelo y hostilidad de los organizadores como a las dificultades personales de Canal, quién forzado a desenvolverse en un medio extraño, sin apoyo económico, no podía concretar fácilmente su intervención en los torneos internacionales. Radicado en Budapest, Hungría, permanece allí desde 1929 e interviene en el Torneo que se juega en esta ciudad ese mismo año, enfrentándose nuevamente a Capablanca, ganador del Torneo, pero no logra repetir su éxito de Carlsbad, quedando relegado. De dicho torneo merece señalarse su empate con el formidable y talentoso Rubistein.

Rubinstein,Akiba-Canal,Esteban [E35]
Budapest, 1929
1. d4 Cf6 2. c4 e6 3. Cc3 Ab4 4. Dc2 d5 5. cxd5 exd5 6. Ag5 h6 7. Axf6 Dxf6 8. a3 Axc3+ 9. Dxc3 c6 10. Cf3 O-O 11. e3 Te8 12. Ad3 Af5 13. O-O Cd7 14. b4 Ae4 15. Ae2 Dg6 16. a4 a5 17. Tfc1 Cb6 18. Ce1 Cc4 19. Axc4 dxc4 20. Dxc4 Ad5 21. Dc3 f5 22. g3 f4 23. exf4 axb4 24. Dxb4 De4 25. f3 De3+ 26. Rf1 Axf3 27. Dc3 Ae2+ 28. Rg2 De4+ 29. Rf2 Tad8 30. Cf3 Axf3 31. Dxf3 Dxd4+ 32. Rg2 Db2+ 33. Rg1 Td2 34. Te1 Tee2 35. Txe2 Dxa1+ 36. Rg2 Txe2+ 37. Dxe2 Dxa4 38. De6+ Rf8 39. f5 c5 40. Dc8+ De8 41. Dxc5+ Rg8 42. Dc4+ Df7 43. Dc8+ Rh7 44. g4 Dd5+ 45. Rg3 Dd3+ 46. Rh4 De2 47. Dc7 Df2+ 48. Rh3 De3+ 49. Rg2 De4+ 50. Rg3 Dd3+ 51. Rg2 Da6 52. f6 1/2-1/2. Ver diagrama



Akiba Rubinstein (1882 - 1961)

Ese mismo año interviene en el Torneo Internacional de Rogaska ? Slatina, Yugoeslavia, donde logra el 7º8º puesto, empatado con Grünfeld, destacando su triunfo sobre el notable gran maestro alemán Sämisch

Saemisch,Fritz-Canal,Esteban [D40]
Rogaska Slatina(15), 1929
1. d4 Cf6 2. c4 e6 3. Cf3 c5 4. e3 cxd4 5. exd4 d5 6. Cc3 Cc6 7. Ad3 dxc4 8. Axc4 Ae7 9. O-O O-O 10. Ae3 a6 11. a4 Da5 12. De2 Cd5 13. Tac1 Ccb4 14. Ad2 Dd8 15. Tfe1 b6 16. Cxd5 Cxd5 17. De4 Ab7 18. Ad3 g6 19. Ce5 Ag5 20. f4 Cxf4 21. Dxb7 Cxd3 22. Cc6 Dd5 23. Tf1 Cxc1 24. Axc1 Tac8 25. Axg5 Txc6 26. Ah6 Tc1 27. Dxd5 Txf1+ 28. Rxf1 exd5 29. Axf8 Rxf8 30. b4 Re7 31. Re2 Rf6 32. Rf3 Rg5 33. g3 h5 34. h3 h4 35. g4 f5 36. gxf5 Rxf5 0-1. Ver diagrama


Canal no volvió a jugar hasta 1932, en el Torneo Nacional de Hungría, donde se clasifica 2º, y luego participa en el Torneo Internacional de Bad- Sliac, Checoeslovaquia, conquistando el 4º 6º lugares empatado con Maroczy y Spielmann. De estos eventos caben señalarse sus victorias sobre Lilienthal y Bogoljubow, maestros de jerarquía mundial.

Lilienthal,Andor-Canal,Esteban [D15]
Budapest, 1932
1. d4 d5 2. c4 c6 3. Cc3 dxc4 4. e3 b5 5. a4 b4 6. Ca2 e6 7. Axc4 Cf6 8. Cf3 Ae7 9. O-O O-O 10. Ad2 a5 11. Cc1 Cbd7 12. Cb3 Ab7 13. De2 c5 14. Tfd1 Db6 15. dxc5 Cxc5 16. Cxc5 Axc5 17. Tac1 Tfd8 18. Ae1 Cd5 19. Cg5 h6 20. Ce4 Ae7 21. Cg3 Tac8 22. Ab3 g6 23. Txc8 Txc8 24. Ad2 Cf6 25. e4 Rg7 26. Ae3 Ac5 27. Af4 Ad4 28. Dd2 e5 29. Axh6+ Rg8 30. Dg5 Axe4 31. Cxe4 Cxe4 32. Dg4 Dc6 33. Df3 Cf6 34. Dg3 De4 35. h3 Df5 36. Ae3 Ce4 37. Dh4 g5 38. Dg4 Dxg4 39. hxg4 Cc5 40. Ac2 b3 41. Af5 Td8 42. Axd4 exd4 43. Ta1 d3 44. Rf1 Cxa4 45. Axd3 Cxb2 46. Ae2 a4 47. Re1 Td4 48. f3 Rf8 49. Rf2 Tb4 50. Re3 Cc4+ 51. Axc4 Txc4 52. Rd3 b2 53. Tb1 Tb4 54. Rc3 Tb3+ 55. Rc2 Rg7 56. Txb2 Txb2+ 57. Rxb2 Rf6 58. Ra3 Re5 0-1. Ver diagrama



Andor Lilienthal (1911- )

Canal,Esteban-Bogoljubow,Efim [C49]
Budapest, 1932
1. e4 e5 2. Cf3 Cc6 3. Cc3 Cf6 4. Ab5 Ab4 5. O-O O-O 6. d3 d6 7. Ce2 Ac5 8. c3 Ab6 9. Cg3 Ce7 10. Ag5 c6 11. Aa4 Cd7 12. Cf5 Cf6 13. Axf6 gxf6 14. C3h4 Axf5 15. exf5 Rh8 16. Dh5 Cd5 17. g3 a5 18. Tae1 De7 19. Rh1 Aa7 20. Te4 b5 21. Cf3 Tg8 22. Th4 Tg7 23. Ab3 Ab6 24. Dh6 Ad8 25. Te1 Da7 26. d4 Ce7 27. Dh5 Cg6 28. fxg6 fxg6 29. Dh6 f5 30. Th3 a4 31. Ac2 Af6 32. Axf5 Df7 33. Ab1 exd4 34. cxd4 Te8 1-0. Ver diagrama


En el Torneo Nacional de Hungría de 1933 Canal obtiene el 1er. puesto en magnífica forma, superando a Lilienthal, los hermanos Steiner, Eliskases, von Rethy y ?toda la excelsa legión de magyares?, como nuestro compatriota designa a los maestros húngaros, que por esa época ostentaban gran celebridad por haber ganado Hungría las Olimpiadas de Londres 1927 y la Haya 1928. Este mismo año interviene en dos cortos torneos locales, ganando el de Csongrad y finalizando 3º en el Kecskemet. Cabe relevarse sus éxitos frente a Eliskases y Lajos Steiner, en Budapest, y su triunfo sobre Töth en Kecskemet.

Eliskases,Erich Gottlieb-Canal,Esteban [D47]
Budapest,1933
1. Cf3 Cf6 2. c4 c6 3. e3 d5 4. Cc3 Cbd7 5. d4 e6 6. Ad3 dxc4 7. Axc4 b5 8. Ad3 b4 9. Ce4 c5 10. O-O Ae7 11. Ad2 O-O 12. De2 Ab7 13. Cxf6+ Axf6 14. e4 cxd4 15. Axb4 Te8 16. Tfd1 Db6 17. Aa3 Ted8 18. Tac1 Tac8 19. Cd2 Ce5 20. Cc4 Cxc4 21. Txc4 Txc4 22. Axc4 Dc6 23. f3 Ag5 24. b3 Dc7 25. Ab2 Ae3+ 26. Rh1 Df4 27. a4 g5 28. Ac3 g4 29. Ae1 h5 30. Ag3 gxf3 31. gxf3 Df6 32. Ad3 h4 33. Af2 Ag5 34. a5 Tc8 35. a6 Aa8 36. Ac4 Td8 37. Dd3 Ae3 38. De2 Axf2 39. Dxf2 Axe4 40. Dg2+ Ag6 41. Ad3 Rh7 42. Dg4 Axd3 43. Txd3 Rh6 44. f4 Td5 45. Th3 Th5 46. b4 e5 47. b5 e4 48. b6 Dxb6 49. Txh4 Txh4 50. Dxh4+ Rg7 51. Dg5+ Rf8 52. De5 e3 53. Dh8+ Re7 54. De5+ De6 55. Dc5+ Re8 56. Db5+ Rf8 57. Dc5+ Rg8 58. Dg5+ Dg6 59. Dd8+ Rh7 60. Dh4+ Dh6 61. Dg4 Dc6+ 62. Rg1 Dg6 0-1. Ver diagrama


Steiner,Lajos-Canal,Esteban [B10]
Budapest, 1933
1. e4 c6 2. c4 d5 3. cxd5 cxd5 4. exd5 Cf6 5. Da4+ Cbd7 6. Cc3 g6 7. g4 h6 8. Ag2 Ag7 9. h4 Rf8 10. g5 hxg5 11. hxg5 Txh1 12. Axh1 Ch5 13. d4 Cb6 14. Db4 a5 15. Dc5 Af5 16. Cge2 Ad3 17. b3 Cd7 18. Da3 b5 19. b4 a4 20. d6 exd6 21. Axa8 Dxa8 22. Ae3 Cb6 23. d5 Cc4 24. Dc1 Dc8 25. Dd1 Dh3 26. Dxd3 Dh1+ 27. Cg1 Dxg1+ 28. Re2 Dxa1 29. Cxb5 Dxa2+ 30. Rf1 Db3 31. De2 a3 32. Ad4 Db1+ 0-1. Ver diagrama


Canal,Esteban-Rethy,Pal [C15]
Budapest, 1933
1. e4 e6 2. d4 d5 3. Cc3 Cf6 4. Ag5 Ab4 5. Ce2 dxe4 6. a3 Ae7 7. Axf6 Axf6 8. Cxe4 Ad7 9. g3 Ac6 10. Ag2 Ae7 11. O-O Cd7 12. c4 Axe4 13. Axe4 c6 14. Dc2 Cf6 15. Ag2 O-O 16. Tfd1 Db6 17. Td3 Tfd8 18. Tad1 Td7 19. Cc3 Tad8 20. b4 Da6 21. Ca4 g6 22. Cc5 Axc5 23. dxc5 Txd3 24. Txd3 Txd3 25. Dxd3 Da4 26. Af3 Rg7 27. Ad1 Da6 28. Dc3 b6 29. g4 h6 30. h4 e5 31. Dxe5 Dxc4 32. g5 Dxh4 33. gxf6+ Rh7 34. De7 Dg5+ 35. Rf1 Dd5 36. Af3 Dc4+ 37. Rg2 1-0. Ver diagrama


Torneo de Budapest 1933

1Canal,Esteban5/5
2Lilientahl,Andor2/2
3Steiner,Lajos1/4
4Rethy,Pal1/2
5Eliskases,Erich Gottlieb0/2
6Szekely,Jeno0/2
7Sterk,Karoly0/1

Este año de 1933, el de su mayor actividad en el tablero, culmina con su intervención en el Torneo Internacional de Mahrisch-Ostrau, Checoeslovaquia, que ganó el austríaco Grünfeld y donde Canal arriba en el 5º 7º lugares, igualado con J. Rejfir y L. Foltys.

Su vibrante triunfo sobre Lajos Steiner, considerado por muchos críticos como la mejor partida de Canal, obtuvo el 1er. Premio de Belleza. También fue significativa su victoria frente al yugoeslavo Pirc. Comenté la primera en Diciembre de 1949 en la sección ?Juegue Ajedrez? que entonces mantenía en el diario ?El Comercio?. Me permito reproducir dichos comentarios que, pese al tiempo transcurrido y salvando las variantes teóricas que hoy discurren por otras vías, guardan vigencia y están en armonía con la original concepción de juego de Canal.


Lajos Steiner-Canal,Esteban
Marish Ostrau, Checoeslovaquia 1933
1. d4 d5 2. c4 c6 3. Cf3 Cf6 4. Cc3 Otros maestros prefieren entrar en la Semi-Eslava mediante 4.e3 e6 y luego, acaso, enredarse en las complicaciones de la Variante Merano: 5.Cc3 Cbd7 6. Ad3 dxc4 7.Axc4 b5 8.Ad3 a6 9.e4, etc. dxc4 O como en la partida Becker-De Jong, T. de Linz 1934: 4...e6 5.Ag5 Cbd7 6.a3, etc. También es jugable ahora, la variante Schlechter: 4...g6 5. a4 Af5 6. Ce5 El antiguo Ataque Krause, que se considera aún como lo mejor para las blancas; 6.Ch4, que constituye el nuevo método de Krause, sin ser malo, no es tan eficaz, según la comprobación práctica en los últimos torneos. Ca6 Una innovación de Canal, cuyo profundo conocimiento de la defensa Eslava, le permite ofrecer a su adversario una pequeña sorpresa téctica, de inesperada y desconcertante consecuencia. En este instante la jugada normal de las negras es: 6?Cbd7 a lo que seguiría 7.Cxc4 Dc7 8.g3 e5 9.dxe5 Cxe5 10.Af4 Cfd7, entrando en la variante de Capablanca, en la que las posibilidades estratégicas de ambos se hallan equilibradas, pero, manteniendo las blancas la iniciativa. En cambio, ahora, Canal con la jugada del texto inicia un sutil contrajuego en el ala dama, tendiente a crear dificultades y arrebatarle la iniciativa a las blancas; pero, por encima de toda consideración técnica, prima el efecto sicológico de esta aparentemente desgarbada maniobra, ya que obliga al adversario a reorganizar sus planes iniciados con 6 Ce5 y a adaptarlos a las necesidades que aquella hará surgir en la posición. 7. f3 Lajos Steiner, influenciado sicológicamente por la amenaza de Cb4, se prepara a combatirla, pasando del ataque a la defensa, con lo que cede la iniciativa a Canal, quién la aprovechará hábilmente para completar sus planes. Con 7.e3!, las blancas equilibran la lucha, ya que 7...Cb4 sería contestado con 8. Axc4 e6 (no serviría 8...Cc2+. por la amenaza latente de las blancas: Axf7 mate) 9.Ab3 etc.; pero, esto sólo se descubrió más tarde, gracias a los estudios de Kmoch, hábil investigador austriaco. Cd7 8. Cxc4 Si ahora 8.e4 entonces 8...Cxe5 9.exf5 Cd3+ 10.Axd3 cxd3 11.Dxd3 Cb4! 12.Dd2 Dxd4! con posición superior. Si 8.Cxd7 Dxd7 9.e4 Ag6 10.Axc4 Cb4 11.b3 e6 12.Ae3 a5; con una sólida situación en el ala dama. e5 9. e4 No 9.dxe5?, a causa de 9...Dh4+ que gana una pieza, ni 9.Cxe5 por 9...Cxe5 10.dxe5 Dxd1+ 11.Cxd1 Cb4 con mejor posición. Si 11.Rxd1 entonces 11...Cc5! exd4 10. exf5 Si 10.Dxd4 sigue 10...Cb4! dxc3 11. bxc3 Df6 12. Dc2 Cb4 13. De4+ Ae7 Puede advertirse el buen desarrollo de las negras, en contraste con la entorpecida situación de las piezas blancas, y todo como consecuencia de la sorprendente maniobra de Canal: 6...Ca6! 14. Ad2 O-O-O 15. Db1 Forzado, a causa de la amenaza 15...The8 Ce5 Canal sigue presionando con creciente vigor, sin dar tregua a su rival, cuyas posiciones comienzan ya a ceder. 16. cxb4 Claro que no 16 Cxe5? por 16...Dxe5+ y no hay cómo salvar el juego, a causa de las múltiples amenazas. Cxc4 17. Axc4 Dh4+ 18. g3 Dxc4 Triste destino de alfil que, al primer paso, tropieza con la muerte!... 19. De4 Las blancas buscan su salvación el cambio de damas, pero la superioridad posicional de las negras es demasiada para poder evitar la derrota. Dxe4+ 20. fxe4 Td4 21. b5 Mejor parece ser 21.e5, pero esto sólo prolongaría la agonía. Ahora la partida se reduce a una mera cuestión técnica, que Canal liquida rápidamente con su acostumbrada maestría. Txe4+ 22. Rf2 Te5 23. g4 Td8 24. Af4 Ac5+ 25. Rg2 Te2+ 26. Rh3 Ad6 27. Ag3 Precipitando el desenlace. Con 27.Axd6 Txd6 28.Tad1 Ted2 29.Txd2 se ofrecía un poco más de resistencia, aunque de todos modos inútil. Axg3 28. hxg3 g5 29. bxc6 Si 29.fxg6 hxg6 30.g5 Th8+ 31.Rg4 Txh1 32.Txh1 Te4+ seguido de 33...Txa4. Td6 30. cxb7+ Rb8 y las blancas abandonaron ante el mate inevitable. 0-1. Ver diagrama


Una interesante joya del maestro peruano, quién hace gala de sus audaces y desconcertantes maniobras, sin que éstas tengan la espectacularidad que caracteriza a las partidas violentas, aunque sí, cargadas de ese efecto psicológico que él tan acertadamente denominara una vez "el veneno".

Canal,Esteban-Pirc,Vasja [B30]
Marish Ostrau, 14.06.1933
1. e4 c5 2. Cf3 Cc6 3. c4 Cf6 4. Cc3 d6 5. d4 Ag4 6. d5 Ce5 7. Ae2 Axf3 8. gxf3 g6 9. f4 Ced7 10. Af3 Ag7 11. De2 O-O 12. h4 h5 13. Tg1 De8 14. Ad2 a6 15. O-O-O Tb8 16. e5 dxe5 17. fxe5 Cg4 18. Axg4 hxg4 19. Af4 e6 20. d6 b5 21. Txg4 bxc4 22. h5 1-0. Ver diagrama



Vasja Pirc (1907 - 1980)

Psicología, drama y leyenda

De todos estos certámenes, como hemos visto, han quedado excelentes producciones de Canal, que configuraron su imagen excepcional y abrieron paso a la leyenda de su magia personal, de su genio creador y de la concepción sicológica de su estilo, que él mismo bautizara alguna vez como ?el veneno?. Al respecto son muy sugestivas sus declaraciones en una entrevista que publicó ?El Universal? en su edición del 21 de Junio de 1935 al reseñar el arribo de Canal al Perú, reproducidas después por el mismo diario el 6 de Setiembre de 1936 al comentar los triunfos de Canal en España: ?Yo creo que para ganar ?afirmó el maestro a nuestro cronista, rodeado de un círculo de amigos y admiradores- es preciso ?el veneno?. Ya les explicaré posiblemente en una conferencia cuando pueda hablar mejor, en qué consiste el ?veneno?. Pero les adelanto que no basta hacer un buen juego desde el punto de vista técnico. Yo creo que todo es cuestión de imponerse al adversario, por supremacía de carácter y espíritu de lucha. Por ejemplo, Alekhine es un luchador y Nimzowitch un artista. Alekhine vence. Bogoljubow es un jugador maravilloso, pero cae por falta de resistencia. Entre Tarrasch y Lasker, es mejor este último porque es más sicológico. En síntesis, creo que lo esencial es dominar al contrario por el factor espiritual unido a un temple de lucha, cuestiones que dominan casi siempre al estudio frío, exento de pasión y empuje?.

Por cierto, el cronista concluye preguntándose: ?¿Será eso el «veneno»??.

Es interesante señalar que Canal también brilló en el juego a la ciega: ?diez partidas a la vez, sin ver el tablero, no fue nada extraordinario para él?, según afirma el Profesor Becker.

Igualmente destacó en las exhibiciones de partidas simultáneas. Una de las muchas que jugó sobresalió de modo singular, hasta el punto que un autorizado escritor de temas ajedrecísticos, Fred Reinfeld, en uno de sus libros, le dedicó el siguiente comentario: ?Cuando Anderssen sacrificó dos torres, la Dama, etc., contra Kieseritzky, el producto final fue descrito como la ?Partida Inmortal?. Aunque desde ese entonces han habido muchas otras que reclaman para sí ese título, no es la última que la merece, esta siguiente gema en la cual Canal habrá invertido algo más de cinco minutos. Esta partida tiene la brillante calidad de una improvisación de Liszt: es una pequeña Inmortal?.

Canal,Esteban-Aficionado [B01]
Simultáneas Budapest, 1934
1. e4 d5 2. exd5 Dxd5 3. Cc3 Da5 4. d4 c6 5. Cf3 Ag4 6. Af4 e6 7. h3 Axf3 8. Dxf3 Ab4 9. Ae2 Cd7 10. a3 O-O-O 11. axb4 Dxa1+ 12. Rd2 Dxh1 13. Dxc6+ bxc6 14. Aa6 1-0. Ver diagrama


Pero es claro que la participación de Canal en los torneos europeos no tenía otro respaldo que el de su propia calidad y debió enfrentar, aparte de poderosos rivales en el tablero, el apoyo que éstos recibían de ?sus paisanos o de sus correligionarios?, según frase del mismo Canal, quién en otro acápite de aquella carta dramática que anteriormente hemos citado agrega lo siguiente: ?de modo que yo, que solo estoy y a nadie tengo, quédome burlado como un toro después de banderillas?.

Por ironía del destino en el Perú, en su Patria, a la que siempre representó, porque siempre exigió que la bandera peruana estuviese en su tablero en cada torneo, en la patria a la que dio lauros internacionales en una época en que no se vislumbraban ni se conocían hazañas deportivas de ningún peruano, aquí en el Perú, repito, quedó también ?burlado como un toro después de banderillas?.

Acaso pueda apelarse a las frases de Esquilo, puestas en boca de Casandra en su tragedia ?Agamenón?, para significar el íntimo desgarramiento que debió experimentar Canal, desde luego salvando las distancias, puesto que no había resonancias trágicas, solamente pretendiendo ilustrar, sin melodrama, la intensidad de su desilusión:

?! Menguada vida humana ¡ En la fortuna
es sombra nada más; y en la desgracia,
pintura frágil que una esponja borra?.

Porque Canal, aislado y combatido, después de algunos éxitos sorprendentes como el 2º lugar de Merano 1926 y el 1º de Budapest 1933, cuando el entusiasmo de Villanueva le llevó noticias de su Patria y de la repercusión en ella de sus triunfos, se sintió reconfortado y quizás ilusionado. Lo dice en su carta, ya citada del 30 de Julio de 1934:

?Si considero la soledad espiritual y completo abandono en que me hallo, bien puedo decir que la bondadosa y lisonjera carta de Ud. del 24 de Febrero, ha sido para mí como el rasgar de un relámpago lejano en noche de tinieblas, alumbrando por un instante la oscuridad de mi alma triste y sin sosiego. Digo esto, porque paréceme hasta mentira que exista en este ben dito mundo una tierra mía, y que hayan en ella corazones que palpiten al ritmo de mis modestas hazañas y labores, y que sigan ansiosos los pasos que hago por el intrincado y misterioso sendero de nuestro arte?.

Canal volvió a España, desde el Perú, en 1936 y de inmediato jugó dos torneos internacionales, uno en Reus y otro en Barcelona, ganando ambos, como si hubiera querido confirmar su ejecutoria magistral y mostrarnos a sus compatriotas la poca justicia que le habíamos hecho. Pero no era así. Creo que no sabía guardar resentimiento y si sufrió alguna decepción nunca lo manifestó. Sin embargo, alguna vez expresó su amargura frente a la injusticia y elevó su protesta con voz firme, desoída por cierto, porque como lo señalara en esa famosa carta a Villanueva ?es fatal destino de latinos ingenios de ser borrados de la memoria en sus tierras y aborrecido en las otras?.

Fue en Dubrovnik, en las noches calurosas del inclemente verano yugoslavo, cuando tuve un mayor acercamiento con el gran maestro peruano y pude captar la esencia de su carácter, rebelde, es cierto, pero con la rebeldía pura de un espíritu libre; bondadoso con la bondad del espíritu superior, que comprende, perdona y olvida; sagaz, ingenuo, desprendido, pero también incisivo, irónico, preciso en sus juicios. Nunca habló de política, pero averigüé que estando en Barcelona en 1936, atrapado por la Guerra Civil española, sus simpatías estuvieron al lado de los republicanos. También se ha dicho que en Italia, durante la II Guerra Mundial, fue recluido en un campo de concentración por un enfrentamiento contra fascistas y nazis, lo que, por desgracia, dejó huella indeleble en su sistema nervioso. Son episodios que posiblemente no se conocerán jamás en todos sus detalles, pero que evidencian su espíritu libre e indomable, su recto sentido de la justicia y de la decencia.

Ahora bien, desde el punto de vista ajedrecístico, el juego de Canal es lo más importante. Pero asomarse al mundo interior de Canal me causó una gran impresión. Había tenido atisbos relampagueantes de su personalidad cuando lo conocí en 1935, a su retorno fugaz a la Patria. Fue recién en Dubrovnik en 1950, cuando tuve la oportunidad de apreciar el alma diáfana, prístina, transparente y candorosa de Esteban Canal. Pude evaluar su sinceridad, autenticidad y pureza de espíritu. Ya sabía de su renunciación y desinterés, puestos de relieve cuando de una herencia paterna se trató, pero ahora pude comprobar su desprendimiento y generosidad, su sencillez, su don de gentes, su sentido irónico de la vida y del humor, su limpidez intelectual, su clara visión de las cosas, percibiéndolas a través de esa rectitud anacrónica que era el ?leit motiv? de su conducta. En verdad una virtud embellecedora de la dura realidad que, distinguiéndolo sobremanera, configuraron la imagen quijotesca que desde aquella hornada de Dubrovnik perduró en mi recuerdo, influyendo quizás la evocación del Canal colérico e ingenuo que, tal como en el episodio cervantesco, ?? arremete contra los pastores y sus ovejas, confundiéndolos con un ejército enemigo?.

Rememoro entonces la curiosa e insólita escena en que Najdorf, con mucha preocupación y gentileza, pero atribuyéndole el reclamo a Canal, hizo trasladar la mesa de juego donde competía contra él, en la terraza de la Galería Unietka. Cortó de ese modo la reflexión de Canal en una posición comprometida, con aspavientos y ademanes tumultuosos que mucho sirvieron para alterar el pensamiento y la acción de nuestro compatriota, cuyo discurso mental fue bruscamente roto, provocando su irritación, una justa cólera por la súbita interrupción, aunque al final se impuso su cortesía y comprensión para acceder al traslado a una sala interior. El resultado fue previsible. Canal, perdida la concentración, desconcertado, erró y no acertó con la continuación correcta. Najdorf, capitalizó la situación logrando un triunfo que, dada su fuerza y poderío, no requería semejante ayuda. Es que la fama de Canal imponía respeto, aún a Najdorf. Y, quizás, sin pretenderlo, no estaba demás servirse de una situación fortuita, especialmente cuando le tocaba jugar a Canal.

Desde 1936 hasta su muerte en 1981 Canal jugó en muchos torneos con varia fortuna, pero exhibiendo siempre la calidad y el talento creativo que tanto lo distinguieron. Los éxitos más remarcables de esta larga etapa son 1º en Reus y Barcelona 1936, 1º en Milan 1937, 2º 3º en Venecia 1947 y en Venecia 1948, 1º en Venecia 1953, 5º en Zurich 1952, 3º 4º en Gardone 1956, 5º 6º en Zurich 1954, 4º en Benedetto del Tronto 1957, 1º en Reggio Emilia 1947, 1º en Bari 1948. Existe un verdadero rosario de sus triunfos individuales frente a connotadas figuras del tablero, pero cerrando el desfile de las partidas de Canal quiero sólo mostrar la que juega con el Dr. Euwe, ex-campeón del mundo, en Zurich 1954.

Canal,Esteban-Euwe,Max [B22]
Zurich, 14.06.1954
1. e4 c5 2. c3 d5 3. exd5 Dxd5 4. d4 Cc6 5. dxc5 Dxc5 6. Ae3 Da5 7. b4 Dc7 8. Ca3 Cf6 9. Cb5 Db8 10. Cf3 e5 11. Ac4 Ae7 12. Db3 O-O 13. Cg5 Cd8 14. Td1 Ad7 15. Ce4 Axb5 16. Cxf6+ Axf6 17. Axb5 Ce6 18. O-O Cc7 19. Ac4 b5 20. Axf7+ Txf7 21. Td7 Ce6 22. Dxe6 De8 23. Dxe8+ Txe8 24. Tfd1 e4 25. T7d5 a6 26. Tc5 Ta8 27. a3 Tb7 28. g3 a5 29. Tdd5 axb4 30. axb4 Ta3 31. c4 Tb3 32. cxb5 Txb4 33. Tc8+ Rf7 34. b6 T4xb6 35. Axb6 Txb6 36. Tc1 Tb3 37. Te1 Tb4 38. Rf1 Rg6 39. h4 Rf7 40. Tf5 Re6 41. Th5 h6 42. Tc5 Ae5 43. Tec1 Tb2 44. T1c4 Rd6 45. Tc2 Tb3 46. Re2 Ad4 47. Tf5 Ae5 48. Ta2 Re6 49. Tf8 Re7 50. Tfa8 Ad4 51. T8a4 Td3 52. T2a3 1-0. Ver diagrama


Por eso es que analizar y reseñar la actuación ajedrecística total de Esteban Canal es realmente una tarea muy grande, puesto que requiere de un libro especial, íntegramente dedicado a ese fin. Mi propósito ha sido tan sólo hacer una semblanza del gran maestro peruano a través de una visión singular, que he elaborado como un homenaje personal. La carrera ajedrecística de Canal, aunque no muy extensa debido a sus largas ausencias del tablero en ciertas épocas, fue de una intensidad extraordinaria, que obliga a reunir todos los datos posibles al respecto. Y yo creo que es esencial obtener una información más íntima y completa sobre su vida y su personalidad, que señalen de modo certero la imagen y el perfil que yo me he atrevido a esbozar, deslumbrado tanto por un juego genial y creador cuanto por la simpatía y el carisma personales que siempre demostró.

No se ha explorado aún su talento literario que, a través de numerosos artículos publicados en ?L´Italia Scacchistica?, algunos de los cuales reproduje en el Boletín ?Jaque Mate? en el año 1959, mostró de manera sugestiva. Tampoco ha sido explorado su genio para la didáctica ajedrecística, magistralmente impreso en su libro ?Strategia di Avamposti? (Estrategia de las Avanzadas) que, en Italia, se considera como una especie de Biblia del Ajedrez para la juventud estudiosa de la península y cuya traducción al español nadie ha intentado hasta hoy. La ironía en este caso es que, en el Perú, desconocemos ese libro de Canal, por lo que nuestros jóvenes ajedrecistas, muchos de ellos asiduos consultantes del ?Informador?, carecen de una guía orientadora, técnica y estratégica de la calidad de ese verdadero texto de enseñanza superior del Ajedrez.

Al concluir esta semblanza de Canal cabe reafirmar que, sin duda, fue el último romántico del Ajedrez pues, como siempre lo afirmó: ?Jugaba el ajedrez por el ajedrez mismo?, en busca del triunfo, imprimiendo a su estilo un factor predominante de fuerza espiritual, de ingenio, de sutileza, de honestidad y sin dobleces. Cuando falleció, el 14 de febrero de 1981, a los 84 años de edad, ya no existía ninguno de los grandes maestros que hubiesen podido aspirar a ese título, entre ellos Charousek, Yates, Rubinstein, Spielmann, pero en especial Tartakower, que lo ostentó hasta su muerte en 1956. Aunque estoy convencido que, entre todos los ajedrecistas, nadie encaró la vida de modo tan romántico y quijotesco como lo hizo Canal.

Y ese fue su estilo en todas y cada una de las partidas que jugó.
Y será su recuerdo...

Carta Dramática

Quiero culminar este capítulo, insertando el texto de la carta de Canal, cuyo original debe obrar en poder de Jorge Villanueva:
?30 Julio, 1934
Sr. Jorge Villanueva
Muy señor mío:
Si considero la soledad espiritual y completo abandono en que me hallo, bien puedo decir que la bondadosa y lisonjera carta de Ud. del 24 de Febrero, ha sido para mí como el rasgar de un relámpago lejano en noche de tinieblas, alumbrando por un instante la oscuridad de mi alma triste y sin sosiego. Digo esto, porque paréceme hasta mentira que exista en este bendito mundo una tierra mía, y que hayan en ella corazones que palpiten al ritmo de mis modestas hazañas y labores, y que sigan ansiosos los pasos que he hecho por el intrincado y misterioso sendero de nuestro arte. Ya me había acostumbrado yo a la amargura de mi aislamiento y resignado a permanecer en el olvido, sabiendo muy bien que es fatal destino de latinos ingenios de ser borrados de la memoria en sus tierras y aborrecidos en las otras; sin embargo, he procurado siempre de llevar a cabo mis luchas lo mejor que pude, sin estímulo y alzamiento y si tal vez el desaliento me dobló las alas, me honra el valeroso intento.

Pero a mucho andar, es ésta una ventaja que no se puede dar a los adversarios, pues la mayoría de ellos, es decir, de los que tienen nombre, está bien sostenida moral y materialmente por sus países y amigos, y así claro está que entran en lucha con bien diverso ahinco del, que yo pudiera sacarme de las entrañas. A todo esto se une la imperfecta organización de los modernos torneos que no sólo deja campo libre a falsedades y trampas sino que las protege, pues sucede a menudo que en los últimos giros los jugadores que no tienen ya posibilidades de sacar premio dejan sus puntos a los otros, o sea porque son paisanos, o correligionarios, o qué sé yo qué, de modo que yo, que sólo estoy y a nadie tengo, quédome burlado como un toro después de banderillas.

Las ilusiones de mi juventud se van desvaneciendo vencidas por el asco y los sinsabores, el brazo cansado pesa y rehúsa de empuñar la espada, y así este año rechacé cinco torneos porque no tengo más ganas de enlodarme sin objeto alguno, y por una gloria de títeres y no de caballe ros, que a este punto han reducido el ajedrez las federaciones y organizaciones europeas, cuyos jefes no miran más que a pavonearse con plumaje ajeno y complacerse en ademanes napoleónicos a la cabeza de un ejército internacional de borricos hambrientos y tramperos, como son hoy la mayor parte de los maestros que se dicen representantes del ?noble juego?.

Pero ¿Para qué continuar con estos lamentos?, pues harto lugar tendré de contarles a ustedes todo y al menudo si ocasión para ello me dieren, es decir, si creen que mi venida, para algo sirve y si tienen todavía fe alguna en las fuerzas que me quedan.

Me manden ustedes, si es posible, el pasaje para mí y mi mujer, aunque sea sobre cubierta (que muy de veras lo digo) y sin titubeos nos vendremos, a pesar de que bien me duela que desgraciadas circunstancias me impidan de hacerlo de mi bolsillo.

En caso que ustedes aceptaren, les ruego de hacerme enseguida un cablegrama diciendo ?aceptamos?; si hubiesen menester tiempo para reflexionar antes de decidirse me digan ?probable?; y si en fin y por desgracia no pudiesen hacerlo ?imposible?. Así yo sabré con certeza en qué quedar, que no hay cosa peor que estar uno suspendido sin saber a que viento entregarse.

De todos modos, y salga de nuestro asunto lo que saliere, le quedo a Ud. señor Villanueva, profundamente agradecido por sus buenas palabras, lo mismo que a los ajedrecistas peruanos que de tan comedido y amable intérprete se sirvieron.

Soy de Ud. siempre atto. y affmo.


s. s. Esteban Canal
Baross-utca 45 Nº 38 Budapest, Hungría.

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